Arriba con Mayte

El Éxito a través de la BATALLA

Mayte Prida Season 8 Episode 211

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En este episodio de Arriba con Mayte converso con Juan Manuel Cortés, periodista y sobreviviente de cáncer, quien comparte cómo las batallas más difíciles pueden convertirse en un camino hacia el crecimiento, la fe y la transformación personal.
Su historia es un recordatorio de que incluso en los momentos más desafiantes podemos encontrar propósito, fuerza y una nueva manera de mirar la vida.
Una conversación inspiradora sobre resiliencia, esperanza y el poder de seguir adelante.

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no es sinónimo de muerte, yo lo vi como una oportunidad de renacer.

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Eso me gusta porque, cuéntamelo.

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Me di cuenta que era una oportunidad increíble de decirle a la gente que no hay desafío que no tenga una intención divina. De repente nosotros crecimos con que si un tío tenía cáncer, se moría.

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Yo creo que cuando tenemos estos llamados tan fuertes, como digo yo, del universo, como que dar una sacudida para que nos alineamos en un determinado camino. Muchas personas

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pendientes diciéndome ay pobrecito y yo decía no pobrecito no. Al final de cuentas es un desafío que te presenta la vida y ya después dije ok ahora ya tengo que agarrar el toro con los cuernos. ¿Qué significa eso? Que yo voy a ir a mi tratamiento completamente convencido o más bien aplicando lo que aprendí en Kabbalah. En Kabbalah te enseñan el concepto de certeza. Certeza significa saber que Dios Dios quiere lo mejor para ti. Y si Dios quiere lo mejor para ti, ¿para qué te está poniendo esto? Entonces, certeza para fue saber que Dios había puesto eso en mi camino por algo y que yo tenía que tener 100% de seguridad de que Dios me iba a sanar. Y entonces yo comencé a tomar de hojas de guanabana. Entonces, bueno, eso para mí, primero que todo, fue increíble porque a las dos semanas de comenzar a tomarlo ya las bolas se habían desinflamado un montón y con la primera quimioterapia pues quedaron, ya no se veían. La primera vez que yo hice un video diciendo, les quiero contar que tengo cáncer, que voy a hacer esto y que les voy a demostrar que Dios me va a sanar que con mente positiva y con certeza se puede llegar a solucionar cualquier desafío y yo decía eso y yo en ese momento me estaba autoconvenciendo yo estaba seguro de que Dios me iba a sanar y de repente veía a mis seres queridos a mi pareja, a mi mamá llorando entonces entendí lo que me había dicho mi maestro espiritual me dijo no le cuentes a nadie porque se van a preocupar y van a pensar lo peor entonces ¿qué hice yo? lo que hice fue decirle a mis seres queridos necesito que tengas el mismo nivel de certeza que tengo yo.

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Si vamos a llorar por la persona, no hagamos lo enfrente de ellos. Yo me di cuenta que el cáncer es una enfermedad compasiva, que así como es cruel y traicionera y crece dentro de tu cuerpo sin que te des cuenta siquiera, es una enfermedad que saca lo más hermoso de los seres humanos.

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El tema no es el desafío, sino cómo lo enfrentes y cómo le encuentras ese propósito divino. Porque nada que te pase, te pasa porque sí. No. Te pasa porque tiene que pasar. y algo tenías que aprender de allí.

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qué tal amigos bienvenidos a esta nueva edición de arriba con maite soy maite prida en este programa que nos ayuda a vivir felices y a plenitud y hoy tengo un invitado muy especial porque ustedes saben que a me encanta traerles a personas que saben dejar huella en la vida de otras personas personas que saben transformar la adversidad en oportunidad de crecimiento y personas que realmente viven agradecidas porque saben lo que es entre entre comillas, tener un tiempo extra. Pues el día de hoy me encuentro con, además de que es un excelente periodista de espectáculos, un empresario muy exitoso, es una bella persona y es un querido amigo. Vamos a darle la bienvenida a Juan Manuel Cortés. ¡Eso!

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Gracias, Mike. Qué lindo verte después de tantos años de conocernos. Me encanta. Y de haber vivido experiencias similares, diferentes, pero al mismo tiempo similares, porque ambos enfrentamos ese desafío de salud tan grande. Llamado cáncer. Es Exacto. Y que, por cierto, cáncer no es sinónimo de muerte. Yo lo vi como una oportunidad de renacer.

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Eso me gusta. Eso me gusta. ¿Por qué? Cuéntamelo.

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Mira, yo, a ver, yo llevo muchos años haciendo televisión. Ahora mismo estoy en Telemundo. Bueno, desde que llegué aquí a Estados Unidos, hace 26 años, he estado haciendo televisión, revistas.

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Radio, revistas. Fui

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director de la revista TV y novelas. Por muchos años. Me dediqué mucho al tema de la farándula. Sí. Pero cuando me dio o cuando me diagnosticaron por primera vez porque tuve dos tipos de cáncer diferentes pero en el 2015 cuando me diagnosticaron yo encontré que esa que era una gran oportunidad porque el hecho de que tantas personas a lo mejor me conocieran a través de la televisión hizo que lo que yo dijera a lo mejor pudiera llegar a muchas personas más de las que hubiera llegado si yo no hubiera estado en televisión y entonces me di cuenta que en una increíble de decirle a la gente que pues no hay desafío que no tenga una intención divina que el cáncer no es sinónimo de muerte que crecimos crecimos crecimos maite con una situación sobre todo gente digamos de nuestras edades de repente nosotros crecimos con que si un tío tenía cáncer se moría claro

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y además no se decía la palabra o sea yo me acuerdo que por ejemplo cuando a una tía mía le dio cáncer Todo el mundo hablaba de la enfermedad, lo que le pasó, pobrecita, pero no decían cáncer. O sea, y cuando a me diagnostican la primera vez en el 2001, en el 2001, 15 años antes que a ti, fíjate.

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Que yo te conocí por esa época más o menos, un poquito después, cuando ya estabas haciendo tu libro,

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en 2002. Exacto, que yo hice precisamente lo mismo de lo que estás hablando. Yo creo que cuando tenemos estos llamados tan fuertes, como digo yo, del universo, como que nos dan una sacudida para que nos alquilen. en un determinado camino, yo pensé lo mismo que pensaste, es hay muchísimas mujeres que están pasando por lo mismo que yo en este momento y a lo mejor no tienen todas las ventajas que yo puedo tener en este momento, si bien yo no tenía seguro médico en ese entonces, me acababa de quedar sin trabajo y tenía recién divorciada con dos niños chiquitos, yo de todas maneras me sentía afortunada de lo que tenía, que es decir, que de un doctor a otro doctor, a otro doctor y yo me di cuenta que el cáncer es una enfermedad compasiva, que así como es cruel y traicionera y crece dentro de tu cuerpo sin que te des cuenta siquiera, es una enfermedad que saca lo más hermoso de los seres humanos. ¿Estás

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de acuerdo conmigo? Completamente de acuerdo, completamente de acuerdo. Mira, y yo te voy a decir, yo llevaba ya en ese momento que me diagnosticaron en 2015, yo ya llevaba, bueno, estábamos en Suelta la Sopa, el programa que estaba en Telemundo, que era súper exitoso y nos iba súper bien y en el momento que me dio, bueno, recibí un montón de... como mucha atención, ¿verdad? Muchas personas pendientes diciéndome, ay, pobrecito. Y yo decía, no, pobrecito, no. ¿Sabes? Porque al final de cuentas es un desafío que te presenta la vida y yo llevaba ya años estudiando Kabbalah. Entonces en Kabbalah te enseñan que es una disciplina espiritual hermosísima, por cierto, que el tema no es el desafío, sino cómo lo enfrentes y cómo le encuentras ese propósito divino. Porque nada que te pase, te pasa porque sí.

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No.

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Te pasa porque tiene que pasarte. Exactamente. Cuando dices, Dios mío, ¿por qué a mí? Pues, ¿por qué a ti? ¿Por qué no? Porque te tenía que pasar. Claro. Y algo tenías que aprender de allí. Y entonces, yo, por ejemplo, hoy en día, yo tengo personas de esa época, de 2015, que comenzaron a escribirme de lugares muy remotos. O sea, yo vivo en Miami. Me escribían o de Ecuador o de Argentina o de España o de Canadá, y cuando me decían, no, es que yo tengo esto, yo les decía, tranquilo, tranquila, cáncer no es sinónimo de muerte. Y es algo que incluso mi doctora me decía, porque me dijeron, te vamos a dar la quimioterapia más fuerte. Y yo veía que las personas que estaban haciendo la misma quimioterapia, desafortunadamente, pues estaban muy mal. Sí, a me fue fatal. A me fue fatal con las quimioterapias. A me fue muy bien. Sí. Pero mira, y bueno, a ver, ¿qué te puedo decir? Yo entiendo Y yo, obviamente, yo veía a esas personas con la piel amarilla, verdosa, muy tristes, muy deprimidos, pensando en lo peor de lo peor de lo peor que les podía pasar. Y entonces, ¿yo qué hice? Cuando a me... La primera vez que... O sea, cuando me dijeron que podía tener cáncer, yo tenía... Yo llevaba ya unos meses que me habían salido unos nódulos linfáticos que se

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habían inflamado. Cuéntame desde el principio, ¿cómo te lo encontraste? ¿Qué fue lo que pasó?

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Yo estaba en el centro de cabala y mi doctor, que era mi médico primario, ya no es mi médico primario porque está retirado, pero él me vio y me dijo, ¿qué tienes en el cuello? Era una bolita y yo no le había prestado atención. Me dijo, tienes que venir. Entonces, a consulta. Entonces fui y me dijo que tenía que hacer un CAT scan y bueno, yo no hice nada. Maite, yo me quedé seis meses sin hacer nada. ¿Cómo? Y entonces me vuelvo a encontrar con mi doctor en el centro de cabala y me dice, y porque... ahora tienes otra segunda bola. Porque antes era una.

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¿Y no te la habías visto? O sea, si no te habías visto la

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segunda. Sí, pero no le presté atención. Porque además, mira, no sé, de alguna manera, como que, no sé, no le presté atención. Irresponsabilidad, negligencia, lo que quieras decirle. Pero cuando él me dijo que tenía que hacerlo, que había una persona que él conocía del centro de Cabala que se había muerto por cáncer del sistema linfático, linfoma, que él lo que tenía. En ese momento yo todavía no tenía ni diagnóstico pero él me mandó a hacer exámenes y me dijo mira O sea, esto fue en el 2015, abril de 2015, subiéndonos a la limusina de los premios Billboard que nos iba a llevar de la carpa donde estábamos a... Al estudio. O sea, al venue, ¿no? Exacto. Para entrar. Y de repente recibo la llamada de mi médico y me dice, oye, lo que tienes puede ser cáncer. Necesito que te veas con este cirujano para que te haga una biopsia en una semana. Eso fue un jueves. Porque los premios son los jueves, ¿no? Los premios son jueves. Y entonces... Y me dice, eso... y me da una o me consigue una cita para dentro de una semana para ver al cirujano entonces esa noche yo estaba como en negación me acuerdo de haber visto a mi compañera Carolina Sandoval que estaba ahí yo sabía que ella había tenido algo con la tiroides entonces le pregunté oye cuando te dio eso de la tiroides ¿qué pasó? ella inmediatamente se dio cuenta no me dijo nada pero me acuerdo que estábamos viendo a Jennifer López había un montón de artistas súper famosos en esos premios pero yo no dejaba de pensar en eso esa noche no dormí dormí 20 minutos porque después fuimos a la fiesta y después yo tenía que llegar al estudio a trabajar

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temprano

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muy temprano trabajamos como a las 5 de la mañana entonces yo llegué y estaba súper preocupado y entonces yo dije ok si este doctor abre a las 8 de la mañana en lugar de ir la próxima semana voy a ir ahora mismo y le dije a mi jefa ¿puedo ir? me dijo claro claro y yo estaba llorando yo se lo dije llorando

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claro

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llegué llamé a mi mamá que está aquí detrás de cámaras Y le dije lo que me estaba pasando. Y entonces mi mamá y yo lloramos bastante. Lloramos en el camino. Pero tu mamá estaba en

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Colombia.

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Estaba

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en Colombia. O estaba aquí en Miami. Estaba en Colombia. Ok, qué susto además para tu mamá recibir la noticia así. Pero a no se me ocurría

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a quién más llamarle. Claro. No es que no se me ocurría, sino que fue lo primero que pensé. Voy a llamar a mi mamá. Y entonces, bueno, hablamos. Y bueno, mientras yo llegaba al cirujano, que todavía no tenía la cita ese día, pero llegamos. Y en el camino llorábamos, llorábamos. lloramos y cuando yo llegué, llegué ahí a la puerta, bueno, a la recepción y eran como las casi las 8 de la mañana, que se supone que era la hora en que él empezaba, porque él solamente iba los viernes a ese consultorio. Yo dije, no, pues tengo que ir ya. Y cuando yo comencé a llorar, yo dije, mira, es que me está pasando eso. Entonces, la que me atendió era la mamá del doctor, que veía suelta la sopa. Y entonces me dijo, no, tranquilo, tal. Bueno, me recibieron, me hicieron el examen y Ahora, esto que te voy a decir es muy importante porque para la clave fue, cuando tienes una situación difícil, un desafío, tampoco puedes esconder la basura debajo del

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tapete.

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Porque es como si dijeras, o por lo menos, por ejemplo, no quiero ir al baño porque va a oler mal. No, tienes que ir al baño. Claro, porque es lo natural. Y hacer lo que tienes que hacer y sacarte eso del cuerpo, ¿verdad? Entonces, En ese momento, yo que estaba como muy, estaba al comienzo preocupado, pero yo lloré, pero ya después dije, ok, un momento, no, si yo llevo tantos años estudiando Kabbalah, donde me dicen que todo depende de la reacción que yo tenga frente a un desafío, y cómo yo ese desafío lo convierto en una bendición, o cómo, más bien, encuentro la bendición que Dios tiene oculta detrás del desafío, entonces yo tengo que encontrar eso, ¿verdad? Y después de desahogarte, llorar, gritar, todo lo que quieras, ya llega un momento en el cual ya sacaste la basura que son esas emociones negativas de sentimiento de víctima de miedo de

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enojo de cuestionamiento de por qué yo

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exactamente

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todo el proceso normal la gama normal

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todo lo que pasa cuando una persona siente que bueno como que le dicen algo que puede parecer como que te vas a morir entonces yo lo saqué y con mi mamá pues tuvimos la oportunidad de sacarlo y ya después dije ok ahora ya tengo que agarrar el toro por los cuernos ¿qué significa eso? que yo voy a ir a mi tratamiento completamente convencido o más bien aplicando lo que aprendí en Kabbalah. En Kabbalah te enseñan el concepto de certeza. Para el concepto de certeza, aunque parezca muy simple, a me costó trabajo aprenderlo durante varios años en Kabbalah. ¿Qué significa certeza? Certeza significa saber que Dios quiere lo mejor para ti. Y si Dios quiere lo mejor para ti, ¿para qué te está poniendo esto? Entonces, certeza para fue saber que Dios había puesto eso en mi camino por algo y que yo tenía que tener 100% de seguridad de que Dios me iba a sanar. Y además, yo en ese momento pensé, ok, esta es una oportunidad para para mostrarle a otras personas que la quimioterapia no se tiene que vivir de esta manera tan terrible, sino que a lo mejor puedes hacer otra cosa. En esa época alguien me llamó, me llamaron muchas personas, me recomendaron todo tipo de remedios, y una persona, un fotógrafo de Colorado, que me contó cómo la El de hojas de guanábana le había ayudado no solamente a su esposa, sino a su papá y a un montón de personas. Y yo dije, bueno, de todas las cosas que me recomendaron, yo fui donde mi doctora, mi oncóloga, y le dije, oye, me están recomendando veneno de alacrán,

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esto, lo otro. Sí, algo de la víbora de cascabel, el polvito de no dónde, el tequila mezclado con el aloe vera. Bueno, a me recomendaron de todo también, de todo.

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Pues yo no por qué, yo creo que es una inspiración divina, ¿no? De repente que yo decidí que le iba a prestar atención al de hojas de guanábana. Me pareció interesante y revisé, investigué, vi lo que hace. Me di cuenta que muchas personas lo han usado tradicionalmente durante siglos y que les ha ido súper bien. Y entonces yo comencé a tomar de hojas de guanábana. Entonces, bueno, eso para primero que todo fue increíble porque a las dos semanas de comenzar a tomarlo ya las bolas se habían desinflamado un montón y con la primera quimioterapia pues quedaron ya no se veían. Mi doctora estaba impresionada. Y de hecho, con el tiempo descubrí que el de hojas de guanabana tiene unos componentes que son desinflamatorios, que son, digo, aparte de lo que hacen en las células malignas, por lo menos así ha sido estudiado por muchas universidades, ¿sabes? Esto no está aprobado por, digamos, la FDA no te va a decir toma esto, pero yo lo hice. Mi doctora me aprobó, me dijo, está bien, ella revisó las investigaciones y luego con el tiempo me di cuenta que el de hojas de guanábana también te ayuda en la quimioterapia a soportarla mejor. Porque como es desinflamatorio, como te ayuda con el sistema inmune, hay un montón de cosas que te duelen o se te inflaman o lo que sea durante el proceso de quimioterapia. Y bueno, nada, te digo que me fue muy bien. Ahora, yo lo que comencé a hacer fue todas mis quimioterapias yo las grabé. Mi doctor me había dicho, perdón, mi doctor no, mi maestro espiritual me dijo, no le cuentes a todo el mundo que tienes cáncer. Porque la gente se preocupa y piensa lo peor y eso es malo para ti. Claro. Pero yo le dije, pero es que yo quiero mostrarle a la gente que se puede enfrentar a un proceso de cáncer, aunque yo estaba comenzando. Yo realmente, como te digo, yo tenía una certeza más grande que lo que... Es más, la primera vez que yo hice un video diciendo, les quiero contar que tengo cáncer, que voy a hacer esto y que les voy a demostrar que Dios me va a sanar. Que con mente positiva y con certeza se puede llegar a solucionar cualquier desafío. Y yo decía, es Y yo en ese momento me estaba autoconvenciendo. Yo sentía, o sea, mi voz temblaba cuando decía eso. Pero después me fui dando cuenta con el día a día que efectivamente eso era lo que tenía que hacer. Entonces, algo curioso me pasó, que fue ver que yo ya había tomado ese nivel de certeza. Yo estaba seguro de que Dios me iba a sanar y de repente veía a mis seres queridos, a mi pareja, a mi mamá, llorando. Entonces, entendí lo que me había dicho mi maestro espiritual. Me dijo, no le cuentes a nadie porque se van a preocupar y van a pensar lo peor. Entonces, ¿qué hice yo? Lo que hice fue decirle a mis seres queridos, necesito que tengas el mismo nivel de certeza que tengo yo. Porque si estás pensando que me va a pasar lo peor, estás contaminando mi nivel de certeza y no me ayudas. que lo haces desde el amor, que estás llorando porque me quieres, pero tu llanto no me sirve de nada. Me perjudica. Necesito que sepas que Dios me va a sanar que no pienses que lo peor porque si no esa es la energía que vas a crear alrededor mío y eso fue lo que hice y bueno al final de cuentas después vi que mis familiares mis seres queridos lloraban a mis espaldas pero no lo hacían delante de

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que es mucho mejor o sea es mucho mejor y se vale llorar porque cuando tienes a una persona a la que quieres que está pasando por una situación tan difícil el miedo se apodera de ti la inseguridad el no saber cómo puedes apoyar, y son sentimientos normales en todos los seres humanos, pero sí, yo una cosa que siempre he recomendado es, si vamos a llorar por la persona, no hagámoslo enfrente de ellos. A me pasó, por ejemplo, cuando a mi patólogo, que es un queridísimo amigo mío, y hemos sido amigos por añales, cuando, fíjate, cuando a me operaron, en las tres operaciones de cáncer que yo tuve, digo, en las tres veces, cinco operaciones de cáncer, tres veces que estuve ahí, Él estuvo en la sala de quirúrgica y él fue el que me hizo la patología ahí mismo. ¡Qué privilegio! ¡Qué privilegio es eso!

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¡Qué increíble! Bueno,

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a los poquitos años a él lo diagnostican con cáncer de estómago y yo parecía la Magdalena de cómo me puse a llorar con él y por él. O sea, y decía yo, Maite, yo tengo que ser fuerte por él como él lo fue por y yo era la Magdalena. ¿Ok? Cuando diagnostican a mi hija de cáncer a los 15 años, cáncer en la tiroides, yo trataba de ser fuerte para ella, pero me acuerdo perfecto que un día estoy yo barriendo la cocina de mi casa y estoy llore, llore, llore, llore. Yo pensaba que ya no estaba en la casa. Y de repente ella me dice, mami, no llores, mami, voy a estar bien. Mira, estás bien y estabas peor que yo. Y es que aunque no quieras, aunque no quieras, eres una persona y sientes. Claro. ¿Me entiendes? Entonces, sí, hay que tratar de no llorar en frente del paciente porque es duro. Pero yo estoy seguro que a ti también te pasó que algunas veces tuviste que consolar a algún amigo o amiga tuya que se puso a llorar.

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Sí, a me tocaba decirles, no llores, por favor, no llores, que eso no me gusta. Yo estoy súper contento, estoy avanzando. Mira, a me pasó algo súper curioso cuando me dije, el primer día de la quimioterapia, en 2015, en mayo 27 de 2015,

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Un

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día después de mi cumpleaños número 41, yo de repente hice el anuncio oficialmente en Suelta la Sopa para la audiencia y dije, bueno, les quiero contar que estoy enfrentando un desafío que es el cáncer y quiero decirles que les quiero demostrar que con certeza y fe todo se puede lograr. En ese momento mi mamá y su esposo, que en paz descanse, estaban allí conmigo. Ellos lloraron y Y bueno, me hicieron el cake, me cantaron el Happy Birthday y todo esto. Y al día siguiente fue mi primera quimioterapia. Y cuando yo llegué a la quimioterapia, fue un contraste bastante grande entre el enfermero y la oncóloga. Porque el enfermero hizo lo que normalmente hacen aquí, sobre todo en Estados Unidos, que te quieren decir todo lo peor que te puede pasar por cosas legales,

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¿no? Sí, para protegerse legalmente.

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Que

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no me parece bien. No, a tampoco, pero ese es el sistema que tienen

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aquí. Pero bueno, lo importante es que cuando él comenzó a decirme que se me iban a caer las cejas las pestañas el pelo el que iba a tener la piel amarilla que la comida no me iba a saber igual que no iba a poder ir a trabajar al día siguiente que iba a estar súper cansado con náuseas con insomnio un montón de cosas que me dijo yo yo estaba preparado emocionalmente para no escuchar eso cuando él hablaba me entraba por un oído y me salía por el otro y mientras tanto yo estaba orando diciéndole agradeciéndole a Dios por este tratamiento que yo iba a iniciar en ese instante Porque ese fue el primer día de la quimioterapia. Y yo le estaba diciendo a Dios, gracias Dios por este líquido que va a entrar en mi cuerpo, va a recorrer todo mi torrente sanguíneo, va a limpiar lo que tiene que limpiar y va a dejar intacto lo que tiene que dejar intacto. Gracias Dios por este tratamiento, por esta luz, porque yo lo imaginaba. Cuando entró el primer... O sea, cuando me conectaron al catéter y comenzó a entrar la... Eso me pasó solamente el primer día. Yo comencé a sentir... cuando entraba el líquido. Y yo estaba sintiendo que no era un líquido, que era la luz de Dios. Entonces, yo a mí, al enfermero que me dijo todo eso, no le hice caso. Pero luego la doctora, mi oncóloga era maravillosa, la doctora Starita. Ella es divina. Ella me decía, ¿estás sintiendo esto? ¿Estás sintiendo lo otro? Entonces me decía, yo le decía, no, yo estoy bien, estoy bien, estoy bien. Y me decía, ves, es que ese es el problema. Que la gente crece viendo que la quimioterapia es terrible y no se han dado cuenta que la quimioterapia ha avanzado con los años. No es lo mismo la quimioterapia que recibiste en el 2001, tal vez, que la que puedes recibir en 2015 y mucho menos la de 2026. Es una quimioterapia que ya está diseñada para que no sientas muchas cosas. O sea, digamos en términos de efectos negativos. Pero, pues si llegas mentalizado a que te va a doler, que te va a pasar esto y lo otro, todo lo que me dijo el enfermero, pues entonces eso es lo que pasa. La doctora me decía eso y Y bueno, ella siempre fue súper positiva, siempre súper linda. Pero bueno, yo llegué el 27 de mayo del 2015, hice mi primera quimioterapia. A la siguiente semana, pues, vimos unos resultados impresionantes. Y bueno, después de eso, comencé a grabar todas mis quimioterapias. O sea, bueno, de hecho, desde la primera hasta la última, todas las grabé. Y mis quimioterapias no eran una desgracia, eran una fiesta. O sea, una fiesta de amor. Yo tenía siempre, estaba rodeado de amigos, hacíamos meditaciones. le agradecíamos a Dios, no estábamos pensando en lo peor, sino en lo mejor.

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Y fíjate que eso es muy importante porque la actitud positiva tiene y está comprobado científicamente cómo te puede ayudar en cualquier proceso de la vida. Ahorita porque estamos hablando de lo que es el cáncer y la lucha, pero en todo lo que pasamos, un divorcio, la pérdida de un ser querido, la pérdida de un trabajo, o sea, lo que sea, la actitud positiva tiene mucho que ver en el resultado que va a tener en

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tu vida. Yo leí en esa época que está comprobado científicamente que los medicamentos hacen mejor efecto en las personas que tienen fe claro en las personas que piensan que va a pasar lo peor

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absolutamente porque acuérdate que ahora ya se ha estudiado acerca de la maravillosa física cuántica la que estudia las mega mega mega partículas de los átomos y se ha comprobado que nosotros somos energía y vibración qué pasa si yo estoy vibrando si mi campo energético es de positivismo de éxito de triunfo de la batalla mira a A final de cuentas, Juan Manuel, siempre nos vamos a ir. No importa de qué. No importa si es el cáncer, si fue el infarto, si fue el accidente. Nos vamos a

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ir. Lo único que tenemos seguro es la

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muerte. En el momento en que nacemos es la única certeza que tenemos. Entonces, ¿para qué nos estamos preocupando por cómo nos vamos a ir? Mejor enfoquémonos en cómo vivimos la vida hasta que nos toque partir. Exactamente. Y cuando tenemos esa manera de ver la vida, entonces yo creo que todo se nos hace un poquito más ligero.

SPEAKER_01

De hecho, fíjate, Maite, yo pensé una cosa, que en ese momento de enfrentar un desafío como el cáncer, no es solamente responsabilidad del doctor.

SPEAKER_00

No.

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Ni de los enfermeros, ni de las personas que te están atendiendo. Tiene que haber un, o sea, eres responsable de lo que te vaya a pasar. Sí. Tu actitud, tu fe, tu nivel de certeza, tu nivel de compromiso con estar conectado con esa luz. Claro. Porque A ver, ¿qué es el miedo, la frustración, la preocupación, el sentimiento de víctima, el dolor? Todo eso no viene de la luz. Eso viene de la oscuridad. Absolutamente. ¿Qué

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viene

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de

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la luz? Amor, compasión. empatía, que sabes que también...

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Agradecimiento.

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Absolutamente.

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Entonces, el poder agradecer, en lugar de decir, ay no, qué horrible esta quimioterapia, Dios mío, gracias por esta quimioterapia.

SPEAKER_00

Gracias que la puedo tener y que me puede ayudar en este proceso.

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Exactamente.

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¿Me entiendes? Sí, porque no nada más es querer tenerla por tenerla, para nada, señores, no se las recomiendo para nada, porque aunque estén mejores, te voy a decir, yo las últimas quimioterapias las tuve en el 23, hace 3 años, y te puedo decir la gran diferencia experiencia de cómo ha evolucionado la medicina, de cuando la tuve la primera vez a cuando la tuve la última vez. Impresionante. me sentía medio mal, pero nunca me sentí como me sentí en el 2001.

SPEAKER_01

Claro, es que hace una gran diferencia. Entonces, ese es el tema, entenderlo, entender que la medicina va evolucionando. Claro. Y también entender, al evolucionar espiritualmente y emocionalmente, tienes que saber que tienes que conectar con Dios a través de eso, del sentimiento de gracias, de del sentimiento de sentirte afortunado o afortunada porque estás recibiendo un tratamiento, porque hay muchas personas que no lo pueden recibir. E incluso si no lo estás recibiendo, tener fe en que algo va a suceder bien y hacer todas las cosas que puedas hacer para mejorar. Todo.

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Y hablar de la fe no desde el punto de vista dogmático, sino desde el punto de vista de creencia. Yo creo en mí. Yo creo en el ser superior. Yo creo en la divinidad. Yo creo en que lo que está pasando es lo mejor para porque yo creo O sea, es tener fe y convicción y certeza en todo, no desde el punto de vista dogmático, como te

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digo. Claro, yo no estoy hablando desde un punto de vista religioso porque sí. A ver, obviamente yo creo en Dios, que Dios me sanó, pero para conectarte con Dios es conectarte a través del amor y a través de una serie de emociones que hacen que esa luz divina llegue a ti, ¿no? La inspiración divina también para poder hacer cosas que sean las adecuadas. No un punto y ser religioso, porque a fin de cuentas yo respeto todas las religiones.

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Claro, cada quien tiene su punto de vista. Y

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al final de cuentas lo importante es tener ese nivel de creencia de que las cosas van a suceder. Absolutamente. De la mejor manera posible. Y que todos los caminos de Dios están de repente, los puedes ver enredados, pero llegan a un lugar. Sí. Entonces, ¿cuál es el lugar al que me va a llevar ese camino?

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Sí. Mira, yo aprendí una cosa muy importante en la India, porque hay veces que bajamos y no nos sale, y no nos sale, y viene el problema, y sigue el problema. Y ¿sabes qué? Me dijeron muchos maestros, en la India se piensa que cuando todavía sigues teniendo problemas o sigues enfrentando la situación difícil, es porque todavía no llega el final. El final es cuando ya lo resolviste. Entonces te toca seguir luchando durante todo ese tiempo. Y cuando ya lo ves así, creo que te alivianas un poquito el pensamiento.

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Es

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verdad,

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es verdad. Yo creo que, mira, yo por ejemplo a la muerte no le tengo miedo como tal, sino a llegar a ese momento sin haber corregido las cosas que te hubiera corregir en mi vida. Porque yo creo que todos venimos a esta vida a corregir y a aprender y a mejorar.

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Claro. Claro. Aprender lecciones y a transformar, como lo has hecho, adversidades en oportunidades. Y algo que me gusta y que que tenemos en común y yo es que, señores, a nosotros el cáncer no nos define. No nos define. Fue algo que pasó en nuestra vida, fue algo que nos ayudó a transformar nuestra vida, pero no es algo de que pobrecita, pobrecito, para nada. El cáncer no nos define.

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A me pasa eso, Maite, porque de repente cuando alguien me dice, ay, pobrecito, tuviste cáncer dos veces. Sí. Entonces yo digo, pobrecito, no, gracias a Dios que estoy sano.

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Claro,

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afortunado. Y gracias a Dios que eso me permitió conocer un montón de personas que se identifican con mi historia y que a lo mejor pueden sentir un poquito de motivación o de ánimo para seguir un proceso para enfrentar el desafío del cáncer. Claro. Entonces yo Yo todo el tiempo me estoy comunicando con personas. Yo hoy en día, eso me pasó, yo duré mucho tiempo hablando del de hojas de guanábana, que el de hojas de guanábana fue lo que me recomendaron y bueno, ha sido investigado por lo que hacen las células malignas. Y yo digo, qué maravilla haberlo podido encontrar. Se lo recomendé a muchas personas. Nunca jamás diciendo que dejes de tomarte tu tratamiento médico, porque eso

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tienes que hacerlo. Porque hay que hacer las dos cosas, hay que hacer, hay que combinar lo tradicional y lo, o sea, la medicina alópata, por favor no la dejen, pero también los métodos alternativos, porque para eso están.

SPEAKER_01

Con el tiempo me di cuenta que había muchas personas que habían conocido a lo mejor que su abuelo, su abuela, su bisabuelo, qué yo, personas que, de América Latina, que han conocido los efectos de eso, ¿no? Entonces, yo hoy en día, yo tengo mi propia tienda online, que es Plan plantasmilagrosas.com. Ahí vendo varias plantas que son, digamos, que han sido tradicionalmente usadas para ciertas cosas. Sí. Y, entonces, a lo más importante de todo esto es, es el, el, que yo hoy en día las vendo, pero cuando alguien me escribe, eso me da la oportunidad de hablar con muchas personas que a lo mejor no me las van a comprar porque igual no están aquí en Estados Unidos y yo seguramente en Estados Unidos. Claro. Pero personas de cualquier lugar del mundo y me preguntan, mira, me está pasando esto. Entonces, me da la posibilidad de, de, de mandarles un, yo tengo un video, un video, Un video que yo hice con todas mis quimioterapias y todo lo demás y mostrando el proceso, que no tiene que ser un proceso triste, sino puede ser un proceso alegre, lleno de agradecimiento, de certeza, de fe, de energía positiva. Y entonces yo se lo mando a todas las personas y les digo, incluso, les hablo, les doy consejos, si me dicen algo, les contesto. No es una venta, simplemente es la oportunidad que me da Dios de conectarme con personas que están pasando por un desafío similar. Y entonces ahí es cuando yo digo, cuando una persona me dice, por ejemplo, Ay, no, mira, estoy súper bien después de que han pasado 10 años y me dice gracias por todo lo que me dijiste. Y yo digo, Dios mío, bueno, qué maravilla poder ser canal de luz, porque obviamente todo esto llega por inspiración divina. No es que salió de mí, pero llegó a mi vida y tuve que entender por qué había llegado.

SPEAKER_00

Absolutamente. Y te voy a decir una cosa. Yo, por ejemplo, cuando estuve en el Tíbet, me puse mal. Me puse mal por el mar de altura. Y a me llevaron al hospital. Yo llegué al hospital en la ciudad de Lhasa y la verdad es que no me gustó entrar al hospital porque lo único que vi fueron sillones como de esos reposets con la gente recibiendo infusiones, que a me recordó a las quimioterapias, ¿me entiendes? Entonces, como que me sentía, ay, no vine otra vez a esto, ¿no? Bueno, me pusieron la infusión, me quedé ahí un rato, me dijeron lo que tenía que hacer y me dio el doctor una receta y me dijo que pasara a la farmacia a recogerla y que durante el tiempo de mi estadía tenía que tomarla. Entonces, entro yo a la farmacia con la receta que me el médico y veo que la pared está llena de frascos que tienen adentro todo tipo de flores y todo tipo de hojas y de plantas y yo digo que es esto entonces veo que el de la farmacia porque obviamente él está hablando en su idioma tibetano yo hablo inglés o español no nos estamos entendiendo pero yo lo veo que saca y tiene como un molcajete y empieza a poner de aquí de acá de acá las empieza a machacar todas pero así machacar machacar y las pone en la capsulita y me entrega eso. Y me dice, ese es el tratamiento por el resto del viaje. Eso fue todo lo que tomé y con eso me curé. Y entonces te enteras, ya estudiando el proceso de los moques tibetanos, que hoy por hoy ellos siguen yéndose a las montañas, a las altas partes de los Himalayas, a traer plantas en determinadas estaciones del año y es lo que utilizan en los hospitales allá. Así que tus hojas de en ábana totalmente me la creo y totalmente que funcionan bien porque efectivamente la base de las medicinas, mucha, es de las plantas y de la madre naturaleza.

SPEAKER_01

Sí, claro, claro, todo y hay que pensar en, no sé, nuestros indígenas, por ejemplo. Sí. Una cosa que hice durante el proceso de quimioterapia es que el sistema inmune se veía muy afectado cada vez, cada 15 días que me hacían la quimioterapia. Sí. Entonces comencé a usar algo que hacen en Ecuador con base en una raíz de un árbol que usaban los indios, los indígenas amazónicos. Entonces, y de repente vi resultados. Es increíble, ¿no? Pero bueno, claro, obviamente, sí, muchas, mira, es como, por ejemplo, la naranja. sabes que, ¿cómo se descubrió la vitamina C? Se descubrió porque los marineros que estaban en muchos barcos siempre estaban con problemas y que de repente comenzaron a tomar jugo de naranja y se les quitó el escorpión. puto.

SPEAKER_00

Claro, claro. Es que es la maravilla de la naturaleza que a veces todos damos por sentado. Pero me encanta estar platicando contigo. Amo nuestra conversación y quiero que dejemos pendiente porque te voy a invitar a otro podcast porque se nos está acabando el tiempo. Pero me encanta compartir contigo y te quiero invitar a que hagamos nuestra tradición. Coge el librito de los 365. Me encanta tu libro. Qué bueno. Dale tres golpecitos para que tenga tus energías. Sí. Conecta contigo y di qué es lo que tengo que saber en este momento y qué mensaje le va a llegar a alguna persona que lo necesite.

SPEAKER_01

Ok, vamos a ver qué es lo que tengo que saber en este momento y qué mensaje le va a llegar a la persona que lo necesite. Aquí hay muchísimas frases. Vamos a abrir donde... A ver, 126. Una fuerte dependencia de cualquier cosa o persona ajena a ti es una adicción. No pongamos pretextos si la tenemos. Mmm, léelo otra vez. Una fuerte dependencia de cualquier cosa o persona ajena a ti es una adicción. No pongamos pretextos si la tenemos.

SPEAKER_00

Eso. Hay que cambiar cuando estamos dependiendo de las personas. Y estuvimos hablando de la codependencia muchas veces.

SPEAKER_01

Y mira, de las personas y en general los seres humanos tenemos muchos hábitos de los cuales dependemos, ¿no? Ya sea ver televisión, ver las redes sociales. Son hábitos que a lo mejor no nos hacen bien.

SPEAKER_00

Y que se convierten en adicciones.

SPEAKER_01

Yo una de las cosas que por ejemplo he aprendido con el tiempo es que yo estaba muy pendiente de la actualidad y dejé de ver noticieros no me enteraba ni de los nada de lo que estaba pasando en el mundo pero no me estaba dejando afectar por eso

SPEAKER_00

claro eso me parece muy bien eso me parece muy bien no dejarnos afectar por las cuestiones exteriores

SPEAKER_01

te voy a contar una cosa por cierto yo cuando hicimos la primera quimioterapia y cuando me hicieron la primera quimioterapia yo estaba completamente adicto al a una serie que se llamaba The Walking Dead Ok, Uri. De los zombies. Ok. Cuando llegamos de la primera quimioterapia y prendimos el televisor para ver algo, yo tenía ese hábito. Yo lo estaba viendo todos los días, los Walking Dead. Sí. Y yo le dije a mi mamá, después como de 15 minutos, oye, por muerto, no quiero ver esto. Esto no es lo que quiero que esté en mi cabeza.

SPEAKER_00

Claro. Y además, esa frecuencia ya no estaba alineada con tu frecuencia. Así que, de esa manera, lo descubriste. Me encantó haber conocido más de ti, haber platicado contigo. De verdad que te agradezco enormemente que hayas compartido todo esto con nosotros, porque yo que del otro lado, alguna persona, toda esta charla le va a servir. Soy Maite Prida. Esto fue Arriba con Maite y les agradezco muchísimo, muchísimo, muchísimo, como todos los días, lo que les digo, haberme regalado lo más valioso que tenemos los seres humanos, que es precisamente nuestro tiempo. Nos vemos en el siguiente de la serie.

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Gracias Juan Luis. Gracias a ti.