Esto no es casualidad
Esto no es casualidad es un espacio de conversación honesta para mujeres que están creciendo, cuestionándose y transformándose. Para mujeres que saben que quieren algo más de su vida, aunque todavía no tengan claro qué es ni cómo llegar ahí.
Aquí hablamos de esos momentos en los que la vida te pide reinventarte, de los giros inesperados y de los ciclos que atravesamos como mujeres, aprendiendo a honrarlos en lugar de resistirlos. Conversamos sobre maternidad sin idealizarla, sobre construir tu propio camino y sobre encontrar tu propio ritmo en un mundo que insiste en acelerarte.
Este podcast es una pausa para mirar con más claridad lo que estás viviendo.
Si estás aquí, no es casualidad.
Nuevos episodios cada miércoles.
Con Cristina Sánchez R.
Esto no es casualidad
Episodio 5. Las vidas que nunca viviste
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¿Cuántas veces has imaginado cómo sería tu vida si hubieras tomado una decisión diferente? ¿Si te hubieras quedado, si te hubieras ido, si hubieras dicho que sí o que no en el momento exacto?
En este episodio te hablo de The Midnight Library, el libro que me cambió completamente la forma de ver mis decisiones, hablamos de por qué somos tan buenas romantizando los caminos que no tomamos, y qué significa realmente elegir la vida que tienes.
Spoiler: la mejor vida que puedes tener no está en otra decisión. Está aquí.
Hola, soy Cristina. Bienvenida a Esto no es casualidad, el podcast donde cuestionamos lo que nos dijeron que era normal y empezamos a construir la vida que realmente queremos vivir. Si estás lista, empecemos. ¿Alguna vez te has preguntado cómo sería tu vida si hubieras tomado una decisión diferente? ¿Si hubieras dicho que sí o que no en ese momento exacto? Yo sí y muchísimas veces, créeme, y estoy segura que tú también. Y hoy quiero hablar exactamente de eso. Hace un par de meses leí The Midnight Library de Matt Haig y me cambió completamente la forma de ver mis decisiones. Y antes de que siga, voy a hablar del libro con detalle, así que si lo estás leyendo o lo quieres leer y no quieres spoilers, pausa aquí y adelanta unos cinco minutos. El libro sigue la historia de Nora, una mujer que siente que todo en su vida salió mal, que tomó decisiones equivocadas, que dejó de ir oportunidades, que abandonó sueños y lo más duro, que casi todas esas decisiones las tomó desde el miedo y la inseguridad. Entonces llega un punto donde ya no sabe cómo seguir, ya no sabe hacia dónde de ir, ni para qué. Y aparece en un lugar extraño, una biblioteca entre la vida y la muerte. Y en esa biblioteca, cada libro es una vida distinta, una versión de su vida donde tomó otra decisión. Puede entrar en esa vida, despertarse ahí y vivir esa versión de sí misma y quedarse en la vida perfecta donde puede ser feliz. Pero si en algún momento empieza a sentir que algo no está bien, que esa vida no es realmente suya, todo empieza a desaparecer y regresa otra vez a la biblioteca. Ella no se lo puede creer en Entonces decide explorar y empieza por meterse en la historia de su exnovio. Durante años, ella pensó que su vida hubiera sido mejor, más completa, si se hubiera quedado con su exnovio. Entonces abre ese libro, vive esa vida y descubre que Dan la engañó. Le quemó el rancho, como diríamos en Guatemala. Y se dio cuenta que lo que había idealizado todos esos años nunca existió. Entonces empezó a dar cuenta que no era feliz, que no le gustaba esa vida y apareció de nuevo en la librería. Otra de las vidas que escogió se fue a Australia con su mejor amiga Izzy. En la vida real, Noral toma la decisión de no irse con ella a Australia y eso se quedó como una herida. Sentía que había fallado algo en ella y tenía muchísima culpa. Entonces decide abrir ese libro, convencida de que esa sí era la decisión que le hubiera arreglado todo en su vida y que sería súper mega feliz, y descubre que en esa vida Izzy murió en un accidente de carro y se da cuenta que el camino que tomó para estar más cerca de una de las personas que más quería que era Izzy, la dejó más sola y más perdida que nunca. Entonces regresa otra vez a la biblioteca y escoge otro libro. Y yo libro y otro libro hasta el final que abrió el último que es la vida donde tiene una hija que se llama molly y un esposo que la ama y esa vida si era súper bonita la verdad fue mi favorita de sus vidas que nunca sucedieron no la amaba a esa niña con toda su alma pero en algún momento se da cuenta de algo que duele más que cualquier decepción anterior que no se ganó esa vida se siente como una impostora no fueron sus decisiones reales la que la construyeron se da cuenta que es la vida de otra versión de sí misma no la suya propia entonces regresa a la biblioteca y cuando Cuando por fin deja la biblioteca y regresa a su pueblo, ve que su ausencia hizo que las cosas no fueran igual. Un vecino al que ayudaba terminó solo, un niño al que le daba clases de piano se metió en muchísimos problemas sin ella, sin sus clases. Su vida, la que tanto había cuestionado y criticado, importaba muchísimo más de lo que ella creía. Nora empieza a entender algo que nadie le había dicho, que el problema nunca estuvo en las decisiones, que en todas las vidas hay dolor, que en todas las vidas hay problemas, hay pérdida, hay decepción y que en todas hay momentos donde te preguntas si no sería mejor haber elegido distinto. Y entonces deja de buscar la vida perfecta y empieza a preguntarse qué quiere de verdad. No en la versión idealizada, no en estas fantasías que había creado, sino en su vida. ¿Qué quiere para sí misma en ese momento? Y se da cuenta que lo único que quiere es vivir. Quiere vivir su vida, la única que es completamente suya. Y cuando terminé el libro me quedé pensando ¿cuántas veces he hecho yo exactamente lo mismo? ¿Cuántas veces viví más en la una de esas vidas que yo idealicé por muchos, pero muchos años. Para darte un poco de contexto, yo tenía 10 años cuando mi vida cambió completamente. Yo había nacido y crecido en España, en el norte de España, y toda mi infancia estaba ahí. Mis amigas, mi familia, mi casa, mi colegio, mi barrio, absolutamente todo. Todo lo que conocía, todo lo que me hacía sentir segura estaba en ese lugar. Y un día mis papás nos dijeron a mi hermano y a mí que nos íbamos a mudar a Guatemala de la noche a la mañana. Con 10 años no tienes manera de procesar algo así. No entiendo del todo lo que eso significa. Me acuerdo de lo duro que fue ese cambio, de sentirme completamente fuera de lugar, de extrañar con un dolor que no sabía cómo explicar. Fue una transición muy complicada, pero bueno, esta historia viene a que años después, en mi adolescencia y en mis veintes, me empecé a preguntar sin parar cómo hubiera sido mi vida si me hubiera quedado en España. Me imaginaba una versión de mí completamente distinta, feliz, sin preocupaciones, con mis amigas de toda la vida, con mi familia cerca, con una historia que no había sido interrumpida. Me imaginaba que esa Cristina que se quedó en España lo tenía todo resuelto, que no cargaba con lo que yo cargaba, que su vida era más fácil, era más liviana y más completa. Y eso lo pensé por mucho, pero mucho tiempo, sin darme cuenta de que estaba comparando mi realidad entera con los aspectos positivos y los aspectos negativos contra una fantasía que yo había creado en mi cabeza, con una vida idealizada que nunca existió. Y la Cristina de España que me inventé tampoco. Lo que sí existió fue esto, fue este camino, esta historia, esa transición. Y todo lo que soy hoy tiene que ver con esa mudanza que tanto me costó aceptar. Porque lo que yo imaginaba de esa vida de España era siempre la versión perfecta. La Cristina feliz con sus amigos de siempre, en su zona de confort, sin los dolores que vive aquí. Pero nunca imaginé lo que también hubiera podido pasar. Que en España también pudieron existir aspectos negativos. Por ejemplo, pudiera haber pasado alguna muerte en la familia, una amistad o una relación que me hiciera daño, una carrera que elegí por miedo y no por convicción, un accidente una versión de mí igual de perdida pero en otro lugar ninguna vida se salva de todo esto ninguna lo que yo idealizaba no era España era una fantasía sin sombras y eso no existe en ningún lugar del mundo somos muy buenas romantizando la vida que no elegimos el trabajo que no aceptaste se convierte en el que hubiera cambiado toda tu vida por completo la relación que terminó se vuelve en lo que más te hubiera dado en lo que te hubiera hecho más feliz la ciudad que no fue se transforma en el lugar donde todo hubiera sido más fácil y la oportunidad que dejaste para crece en tu memoria hasta ocupar un espacio mucho más grande del que probablemente tuvo en la realidad. Hay un concepto que se llama predicción afectiva y esta es básicamente cómo creemos que nos vamos a sentir ante cosas que aún no han pasado. Y resulta que somos muy malas en esto porque le damos a ese otro camino o a eso que nunca sucedió un peso emocional que en la realidad probablemente nunca hubiera tenido. Siempre imaginamos la versión sin los lunes difíciles, sin el cansancio, sin los miedos, sin las dudas, que ese camino 100% ciento también hubiera traído. Y hay algo que me parece importante decir, que elegir cualquier cosa significa dejar ir otra, siempre. Eso no es un error tuyo ni de nadie, es el costo silencioso de tener muchísimas opciones. El arrepentimiento en alguna medida es inevitable, no porque hayas fallado o hayas hecho algo mal, sino porque cada elección cierra puertas y eso es normal. Y entonces, ¿qué hacemos con todo esto? Los estoicos tenían un concepto que me encanta y que creo que es la respuesta más honesta que he lo nombró amor fati que en latín significa amar tu destino o amar todo lo que te sucede y quiero que lo escuches bien porque esto no significa resignación no significa tolerar lo malo y aguantar para nada es algo mucho más activo que eso es abrazar cada experiencia las buenas y las malas reconociendo que todas tuvieron un propósito que todas te hicieron ser quien eres hoy que las cosas no sucedieron para hacerte daño para romperte las cosas sucedieron porque fueron necesarias para construirte esa decisión que tomaste y que todavía cuestionas, ese trabajo que elegiste, esa relación que terminó, ese camino que no salió como esperabas, nada de eso fue un error del universo. Fue parte de lo que te trajo hasta aquí. Y aquí, con todo lo que eres hoy, es exactamente donde tienes que estar y lo único que importa. Y eso es lo que hace Nora al final. No encuentra la vida perfecta, encuentra algo muchísimo más valioso. Las ganas de vivir la única que tiene con todo lo que es. Hay una mejor vida que puedes tener no está en otro país, no está al lado de otra persona, no está en otra decisión, no está en otro trabajo, no está en una versión de ti que tomó un camino distinto. Está aquí, en el hoy y en el ahora. Este es tu único camino. Y eso no es una limitación, es una liberación. Porque significa que toda la energía que has gastado viviendo en el, ay, si hubiera hecho tal cosa, ay, si hubiera tomado otra decisión, la puedes traer de vuelta a esto, a lo que sí tienes, a a lo que sí está pasando hoy en este momento. No existe la vida perfecta. No existe la decisión correcta en todos los sentidos. Existe esta vida con todo lo que te dolió, con todo lo que no salió como esperabas, con todo lo que sí floreció, con todos sus momentos bonitos y positivos, con sus luces y sus sombras. Así que deja de mirar atrás buscando respuestas que nunca vas a encontrar y empieza a mirar hacia adelante, tomando decisiones, eligiendo caminos, porque la vida que quieres no está en el que hubiera pasado, hubiera hecho esto, se hubiera tomado otra decisión. Ahí no está tu vida. Está en lo que haces a partir de ahora. No existe la vida que hubiera sido mejor. Existe esta y esta. Todavía la estás escribiendo. Y esto fue todo por hoy. El podcast de hoy fue un poquito más corto, pero era un mensaje que quería decir y que he estado pensando en las últimas semanas. Así que si llegaste hasta aquí, no fue casualidad. Gracias por haber llegado hasta el final. Nos vemos la próxima semana. Besitos.