Prédicas | Iglesia Bautista Emanuel – Faysville

El Mesías Sufriente Anunciado por Dios | Isaías 53:1-6

Francesco Lombardi

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¿Reconoces lo que Cristo hizo por ti?

En este episodio meditamos en la profecía de Isaías que anuncia al Mesías como el Siervo sufriente. No vino con la gloria que el mundo esperaba, sino para ser rechazado y cargar con nuestro pecado.

Fue herido por nuestras rebeliones y molido por nuestros pecados. El castigo que merecíamos cayó sobre Él para darnos paz con Dios. Todos nos apartamos, pero el Señor puso en Cristo la culpa de todos nosotros.

En Su obra encontramos salvación, paz y esperanza eterna.

📖 Texto bíblico: Isaías 53:3–6
🎙️ Predicador: Pr. Francesco Lombardi
⛪ Iglesia: Iglesia Bautista Emanuel – Faysville

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Desde el domingo pasado Estamos caminando Estamos haciendo un camino Que nos llevará A punto hasta el 5 De abril Donde es el día de la resurrección Del Señor Jesucristo. Entonces la semana pasada. Hemos visto. En cuanto a que toda la humanidad. Toda la humanidad. Sin excusa. Está bajo el juicio de Dios.¿Por cuál motivo? Porque la naturaleza humana. Es pecadora. Tendente al pecado. Desde que Adán pecó. En Edén. Todos están excluidos. De la gloria de Dios. Toda la humanidad. está en juicio. Y ahora vamos a ver otro aspecto y que podemos ver a lo largo de toda la Escritura donde Dios ha revelado de una forma progresiva su plan de redención. Desde los primeros capítulos en Génesis, cuando el pecado a punto entró en el mundo, el Señor comenzó desde ya en este capítulo, capítulo 3, comenzó a anunciar que la solución no vendría absolutamente por esfuerzos humanos, sino de la obra que solamente Él realizaría. En la Biblia presenta esta esperanza como una promesa que atraviesa los siglos y que encuentra una de sus declaraciones más claras en el libro de Isaías capítulo 53. Isaías, para darle un poco de contexto, él era hijo de Amós, ejerció su ministerio profético en Judá mediante los reinados de cuatro reyes. Estos reyes eran Usías, Jotam, Acás, Y Ezequías, si podemos verlos a punto en el capítulo 1 de Isaías, versículo 1. Fue un tiempo de gran inestabilidad, no solamente política, sino también de profunda decadenza espiritual, hablando del pueblo de Dios. El reinado del norte de Israel se acercaba a punto a su caída o a su división o su caída por medio a punto de Asiria, mientras que el reino del sur, que era Judá, enfrentaba amenazas externas al mismo tiempo que luchaba a punto con la idolatría y la falta de confianza a punto en Dios. Y en este contexto Dios levantó a Isaías para anunciar dos realidades que recorren todo el libro de Isaías. Por un lado podemos ver el juicio, el juicio justo de Dios contra el pecado y por el otro lado la esperanza de una futura salvación. Ahora, el mensaje del profeta no se limita solamente a denunciar la condición espiritual del hombre, sino que también señala hacia la obra redentora que Dios mismo llevaría a cabo. El significado del nombre del profeta Isaías es Jehová es salvación. Y este nombre resume el corazón del mensaje a punto del libro de Isaías. La salvación pertenece al Señor y únicamente en Él. Mientras otro pasaje del Antiguo Testamento anuncia lo que es la restauración, por ejemplo, de Israel o del reino futuro, Isaías describe con claridad sorprendente la obra redentora del siervo de Jehová. O sea, de Cristo. Ahora, dentro del libro encontramos varios pasajes donde Dios revela la misión de este siervo. De un siervo especial que cumpliría un papel único en la historia de la salvación. Entre estos pasajes, Isaías 53 ocupa el lugar central. Aquí encontramos una descripción profundamente detallada de la obra redentora del Mesías. Lo notable es que estas palabras, esta descripción tan detallada, fueron escritos siglos antes de la venida de Cristo. Y eso es lo sorprendente,¿verdad? Y sin embargo, presentan con extraordinaria claridad el carácter de su sufrimiento y el propósito de su obra. En el Nuevo Testamento confirma repetidamente la importancia de este capítulo de Isaías 53. Los apóstoles, por ejemplo, ellos reconocieron en estas palabras el cumplimiento de la obra del Señor Jesucristo. Por ejemplo, cuando el leonuco etíope leía,¿se acuerda qué estaba leyendo? Isaías 53. Felipe, comenzando desde este mismo pasaje, dice a punto E, capítulo 8, versículo 35, le anunció el Evangelio de Jesús. Ya sabemos que después el eunuco se bautiza,¿verdad? Asimismo, el apóstol Juan cita a Isaías 53, 1, para explicar la incredulidad de muchos frente al ministerio de Cristo. En Juan 8, Capítulo 12, versículo 18, mostrando que este texto ocupa un lugar central en la comprensión del Evangelio. Por esta razón, Isaías 53 ha sido considerado uno de los pasajes más profundos del Antiguo Testamento, porque presenta con extraordinaria claridad el ministerio de la redención de que Dios había preparado desde antes la eternidad. Antes, pero de entrar en el estudio de nuestro pasaje, es importante recordar un detalle. Que este capítulo forma parte de una sesión que empieza en el capítulo 53 de Isaías, desde el versículo 13. Y describe la obra a punto del siervo de Jehová. Y en estas palabras proféticas se revela que la salvación no vendría a punto por fuerzas humanas ni por la justicia humana. del hombre, sino por medio del sufrimiento, a punto del siervo de Jehová, de Cristo. Este pasaje nos muestra cómo Dios trató con el pecado y cómo el Mesías llevaría sobre sí, a punto, la culpa del pecado de muchos. Pero, Por eso antes de entrar en el estudio del texto quiero a punto compartir tres aspectos que vamos a ver en esta mañana. El primero que vamos a ver es el rechazado por los hombres. El siervo prometido no sería recibido a punto con honra sino despreciado y rechazado. Por eso el primer punto es rechazado por los hombres y lo podemos ver en los primeros tres versículos de Isaías 53. Después vemos el sufrimiento que no sería algo como accidental, sino fue sustitutorio. Y él sufriría por los pecados a punto de otro. Por eso que el segundo punto es heridos por nuestras rebeliones, versículos 4 y 5. Y por último, Dios mismo puso sobre Cristo, el siervo de Jehová, la culpa de nuestros pecados. Por eso Jehová cargó en él el pecado, en el versículo 6. Y con esta perspectiva en mente, mi deseo, mi oración es que nos acerquemos de una forma reverente al texto bíblico que vamos a tener delante en esta mañana, reconociendo que estamos ante una de las profecías más profundas de toda la Escritura. donde el Señor nos permite contemplar la obra redentora que Él mismo llevaría a cabo. Pero antes de llegar al estudio, quisiera pedir dirección de parte del Señor así vamos a orar amado Dios te damos gracias una vez más Señor por este tiempo gracias Señor por estos cánticos gracias también Señor por darnos este privilegio de poder también adorarte por medio de nuestro diezmo Señor a punto lo poco que podamos darte de lo mucho Señor que tú nos das pero sobre todo gracias Padre por tu palabra Señor tus santas palabras que hoy día nosotros podemos tener tenerla en nuestra mano sino toda tu revelación completa y te pedimos en esta mañana señor que sea tú a guiarnos que sea tú señora de hablar el señor se sobre todo quita cualquier tipo de estorbo en nuestra en nuestro corazón que podamos oír bien tu palabra que podamos señor atesorarla en nuestro corazón y sobre todo siempre que no seamos oidores sino también hacedores de poner en práctica señor guía este tiempo Señor porque lo que queremos hacer es dar a ti siempre toda la honra y la gloria Señor solo tú mereces honra y gloria y esto que está en nuestro corazón en esta mañana y todo te lo pedimos en el único nombre que está sobre todo nombre que es el nombre de nuestro Señor y Salvador Cristo Jesús amén y amén ok entonces vamos a ver el primer punto rechazado por los hombres En los versículos 1 y 3. Entonces, al entrar en estos versículos, nos encontramos con una de las descripciones, como estábamos diciendo al principio, más profunda y conmovedora del Mesías en todo el Antiguo Testamento. Isaías... El profeta Isaías no comienza hablando de gloria, no comienza hablando como de triunfo, ni tampoco de poder, sino que él comienza hablando de rechazo. El siervo de Jehová, aquel que vendría para cumplir la obra redentora de Dios, él sería recibido con incredulidad por muchos. El versículo comienza a punto con una pregunta que expresas asombro. Dice,¿Quién ha creído a nuestro anuncio? Isaías habla en el nombre de... de los mensajeros de Dios él era un profeta de Dios el anuncio cuando dice la palabra anuncio se refiere al mensaje a punto profético de Dios no era su palabra no era su mensaje este mensaje prevenía de Dios estaba hablando a punto de lo que Dios le estaba revelando acerca de la salvación que él mismo iba a proveer a punto por medio del Mesías Sin embargo, el profeta reconoce que este mensaje no sería recibido por todos con fe. El corazón humano, endurecido a punto por el pecado, muchas veces rechaza a aquellos que Dios revela. Isaías añada otra pregunta y dice,¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová? La expresión brazo de Jehová es una figura del lenguaje bíblico que describe el poder salvador de Dios actuando en la historia. En la escritura el brazo simboliza la fuerza y la capacidad de Dios para intervenir y rescatar su pueblo. Por ejemplo. Si miramos Deuteronomio capítulo 4, versículo 34, se habla del brazo extendido de Dios al referirse a la liberación de Israel de la esclavitud de Egipto. Dios manifestó su poder mediante las plagas, se acordarán,¿verdad? Mediante las plagas, mediante la derrota del faraón y la apertura del Mar Rojo. Pero en Isaías esta expresión adquiere un significado aún más profundo. El poder salvador de Dios no sólo se manifiesta en actos milagrosos, sino se revela en la persona misma del siervo de Jehová, de Cristo, de la segunda persona de la eternidad. Sin embargo, el profeta anticipa una realidad sorprendente. Aunque el poder de Dios estaría obrando por medio del siervo, muchos no lo reconocerían ni creerían en él. Siglos más tarde, el Evangelio de Juan cita este versículo para explicar la incredulidad de muchos frente a la persona de Jesús. Juan 12, 38. Dice, para que se cumpliese la palabra del profeta Isaías, Señor,¿quién ha creído a nuestro anuncio? La incredulidad frente al Mesías no fue como un accidente en el plan a punto de Dios. Ya había sido anunciado por el profeta. Isaías continúa él describiendo la manera a punto en que el siervo aparecería en el mundo. Versículo 2 dice, subirá cual renuevo delante de él y como raíz de tierra seca. Esta imagen comunica humildad y sencillez. Un renuevo es un brote tierno que surge de la tierra. Es algo pequeño, frágil y aparentemente insignificante. Ahora, la expresión raíz de tierra seca describe algo que brota en un terreno árido donde humanamente no se esperaría vida. El profeta está señalando que el Mesías no vendría en medio de circunstancias que impresionarían al mundo. Porque conocemos la historia de la entrada en Jerusalén de Cristo,¿verdad? De Jesús,¿verdad? Vino Él sobre un oíno, sobre un asno,¿verdad? Entonces, por eso, el profeta está señalando con esta palabra que el Mesías, Cristo, no vendría en medio de circunstancias que impresionarían al mundo. No aparecería rodeado de grandeza o de poder lo que le esperaría un rey. Cuando miramos el cumplimiento en el Nuevo Testamento vemos claramente esta realidad. Jesús nació en una familia humilde en un lugar sencillo y creció en Nazaret. Y Nazaret era una ciudad pequeña Y muy poco conocidas. Isaías continúa diciendo en el versículo 2. No hay parecer en él ni hermosura. Le veremos más sin atractivo para que le deseamos. Deseemos, perdón. Eso no significa necesariamente que el Mesías sería físicamente algo desagradable. No se refiere a esto. Sino que no tendría el tipo de apariencia majestuosa que el mundo esperaría de un rey. El pueblo esperaba un libertador poderoso. Un líder que restauraría el reino de Israel. Pero el siervo de Jehová vendría de una manera completamente distinta. Y esto porque el mundo suele valorar lo que impresiona externamente. La posición, su posición, riquezas, el poder. por aparencias, pero Dios obra muchas veces de una manera que contradice a punto estos criterios humanos. El Mesías vendría en humildad y precisamente por esa razón muchos no lo reconocieron. Y el versículo 3 profundiza aún más en la experiencia de este siervo. Empieza el versículo 3 diciendo, despreciado y desechado entre los hombres. Estas palabras describen la actitud que muchos tendrían ante él, ante el Mesías. No solo sería ignorado, sino tratado. Con desprecio, la expresión desechado sugiere la idea de alguien rechazado o considerado sin valor. Isaías lo llama también varón de dolores, experimentado en quebranto. Y esta expresión describe a alguien profundamente familiarizado con el sufrimiento. El Mesías tan esperado conocería de cerca el dolor humano, la oposición y la incomprensión y el rechazo. El Nuevo Testamento muestra repetidamente esta realidad en la vida de Jesús.¿Qué punto fue rechazado por muchos de su propio pueblo? Cuestionado por los líderes religiosos y finalmente condenado injustamente. El profeta añade otra imagen muy fuerte. Dice,¿cómo que escondimos de él el rostro? Ahora, piensen en esto. Apartar el rostro de alguien es una señal de desprecio o de repulsión. Era la actitud de quien no deseaba reconocer ni relacionarse con esta persona. El versículo termina con una confesión que revela una verdad profunda acerca del corazón humano. Y dice, fue menospreciado y no lo estimamos. El hombre natural tiende a juzgar según las apariencias, según sus propias expectativas. Por eso mucho despreciaron precisamente aquel que Dios había enviado para traer salvación. De esta manera, el profeta Isaías nos muestra una verdad fundamental. El rechazo del siervo, el rechazo de Cristo, no significa que su misión fracasó. Al contrario, forma parte a punto del camino que Dios había determinado para llevar a cabo la redención. porque el sufrimiento de Cristo no sería inútil ni algo accidental. En los versículos siguientes, el profeta revelará el propósito profundo de este sufrimiento. El siervo no sufriría simplemente por causa de la injusticia humana. sino por algo más profundo. Y eso conduce al segundo punto del pasaje, heridos por nuestras rebeliones, en versículo 4 y versículo 5. Estos versículos marcan el centro mismo de esta extraordinaria profecía. Si los versículos anteriores describieron el rechazo del siervo de Jehová por parte a punto de la humanidad, ahora el profeta revela el verdadero significado de su sufrimiento. Lo que el mundo vio externamente fue a punto de humillación, dolor, derrota, pero lo que Dios estaba llevando a cabo por medio de este sufrimiento era la obra redentora. Debemos recordar que estas palabras fueron escritas aproximadamente 700 años antes de la venida de Cristo. Isaías bajo la inspiración del Espíritu Santo describe con sorprendente claridad no sólo el sufrimiento del Mesías, sino también su propósito redentor. Por esa razón muchos han llamado a Isaías como el profeta del Evangelio. Porque en este capítulo encontramos una explicación de la obra que Cristo realizaría en la cruz. Ahora el versículo 4 comienza con una palabra que introduce un giro dramático en la comprensión del pueblo. Dice la palabra, ciertamente llevó él nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores. La palabra traducida como ciertamente señala un reconocimiento repentino, o sea, un cambio radical en la percepción anterior. Es como si quien hablan miraron hacia atrás y ellos dijeran, ah, ahora sí. Que entendemos los que antes no estábamos entendiendo. Aquellos que parecía una tragedia incomprensible comienza ahora a revelarse como la obra de Dios para salvación. Y el texto declara que el siervo, dice, llevó nuestras enfermedades y... sufrió nuestros dolores. Y esa expresión describe lo sufrimiento y la consecuencia del pecado que afecta la humanidad. la palabra traducida como enfermedades, pueden referirse a debilidad o sufrimiento, mientras que dolores apunta a este peso, un peso interior de la angustia, al sufrimiento profundo del alma. El pecado ha introducido en el mundo una multitud de aflicciones, Dolor, debilidad, sufrimiento, frustraciones y muerte. Toda la experiencia humana está marcada por estas realidades. Y Isaías declara que el siervo tomaría sobre sí mismo todo este peso. Ahora, los verbos utilizados en estos versículos son muy significativos. Llevó y sufrió. Describen a alguien que carga un peso que no le pertenece a él, sino que le pertenece a otro. Sin embargo, el pueblo no comprendió el significado de este sufrimiento. Por eso que el versículo 4 continúa diciendo, y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. O sea, cuando los hombres vieron el sufrimiento de Cristo, ellos pensaron que estaba siendo castigado por Dios por su pecado. Esto es lo que pensaron. Interpretaron su aflicción como el juicio de Dios sobre un pecador.¿Por qué? Esta fue precisamente la acusación que se levantó contra Jesús. Los líderes religiosos lo consideraron un blasfemo y concluyeron que Dios lo estaba castigando por ser blasfemo. Pero el versículo 5 corrige completamente esta mala interpretación. Isaías escribe, más el herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados. Aquí encontramos la explicación del sufrimiento de Cristo. Él no sufrió por una propia culpa, no sufrió porque cometió pecado. Él vivió una vida ejemplar, sin pecado, sino por los pecados de otros. La palabra utilizada por el profeta describe la realidad del pecado humano con gran profundidad. Y él utiliza la palabra rebeliones y eso señala el carácter deliberado del pecado. El pecado no es simplemente como cometí un error, pequé. O como una debilidad, sino es una rebelión consciente delante de Dios. Porque Dios nos ha escrito una ley moral en el corazón. En el alma, en el corazón. Y por eso que nosotros en nuestra conciencia sabemos lo que es malo y lo que es bueno. Por eso que el pecado es rebelión consciente delante de Dios. La palabra pecado describe la corrupción interior del ser humano. El término hebreo sugiere algo torcido, algo pervertido, indicando la naturaleza deformada del corazón humano después de la caída. Isaías declara que el siervo fue herido y molido a causa de estos pecados. La palabra herido describe una herida profunda, una herida violenta, mientras que molido transmite la idea de algo aplastado o quebrantado bajo un peso insoportable. estas expresiones revelan la intensidad del sufrimiento de cristo sin embargo lo más importante no es la intensidad del sufrimiento es importante pero no es lo más importante sino su causa él sufrió por nuestros pecados Y el texto continúa diciendo, el castigo de nuestra paz fue sobre él. Aquí el profeta introduce una verdad central en el mensaje bíblico. El pecado separa al hombre de Dios. Produce una rotura en la relación entre el creador y su criatura. para que esa relación sea restaurada, el castigo del pecador debe ser satisfecho para Dios. La palabra castigo se refiere a la pena que satisface la justa justicia de Dios frente al pecado. Es un Dios santo, santo, santo, santo, santo, santo. En este contexto describe el castigo que la profecía, que la perfecta justicia de Dios exige a punto frente o por la causa del pecado. Pero Isaías afirma que este castigo no cayó sobre los pecadores, sino que este castigo cayó sobre Cristo. Y el propósito de este castigo fue, dice, por nuestra paz. En el lenguaje bíblico la paz no significa simplemente como algo, una tranquilidad como emocional. La palabra hebrea shalom, que es para paz, expresa plenitud, expresa restauración y reconciliación con Dios. Significa que la relación rota a causa del pecado por medio de Cristo ha sido restaurada. Isaías declara que esta paz fue obtenida porque el castigo que él Porque el castigo que le hacía posible a punto cayó sobre Cristo, el siervo de Jehová. Y el versículo 5 concluye con una declaración profundamente a punto consoladora. Dice, y por su llaga fuimos nosotros curados. La palabra yaga describe las heridas, estas heridas producidas a punto por los golpes o por los azotes. La imagen es fuerte. Cristo fue herido profundamente. Sin embargo, Isaías afirma que precisamente por medio de estas heridas vino la sanidad. La sanidad mencionada aquí no se limita como una restauración física. Ante camino coco y ahora soy restaurado. No se refiere a algo físico, sino se está hablando a punto de una restauración espiritual. El pecado había producido una enfermedad profunda en el corazón del hombre. Hay una separación con Dios. Pero por medio del sufrimiento de Cristo, esta enfermedad, esta separación puede ser sanada. Así en estos versículos Isaías revela el corazón del Evangelio. El siervo sufriría Solo cargaría con el peso de nuestros pecados y soportaría el castigo que pertenecía a otros pecados. Su sufrimiento sería sustitutivo. Esta es una gran palabra que tenemos que aprender. Sustitución. El pecado que yo cometí y merecía este castigo, Dios utilizó al Señor Jesucristo para sustituirlo, utilizar a Él en lugar nuestro. Esta es la muerte sustitutoria. Su lugar en lugar del mío. Siglos después, el apóstol Pedro recordaría esta misma verdad cuando escribió en 1 Pedro 2, versículo 24, dice, hablando de Jesús, dice, quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero y por cuya herida fuisteis sanados. De esta manera, lo que Isaías dice, vio proféticamente, se cumplió plenamente en la obra de Jesucristo. El siervo justo sufrió por los injustos para reconciliarnos con Dios. Y esta revelación conduce al segundo punto, donde el profeta mostrará aún con más claridad la condición universal del pecado de la humanidad y la acción soberana de Dios al colocar sobre Cristo la culpa de todos. versículo 6 jehová cargó en él el pecado Y cuando llegamos a este versículo, encontramos una de las declaraciones más profundas de toda la Escritura acerca del problema del pecado y la obra redentora del Mesías. En él encontramos, por un lado, una confesión acerca de la condición humana Y por otro lado, la revelación de la provisión de Dios para resolver este problema. El profeta describe primero la realidad del pecado del hombre y luego muestra la intervención soberana de Dios al colocar la culpa de este pecado sobre Cristo. El versículo 6 comienza con una confesión única Dice, La imagen de las ovejas es profundamente significativa en la Biblia.¿Verdad? Las ovejas son animales vulnerables. Son animales indefensos y son también animales propensos a extraviarse. No poseen una fuerte capacidad de orientación ni pueden protegerse en sí mismos. Cuando se encuentran en peligro, sin la guía de un pastor, fácilmente se apartan del camino y quedan expuestos a cualquier clase de amenazas. Isaías utiliza esta imagen para describir la condición espiritual del ser humano. El pecado ha producido en el corazón humano una inclinación constante hacia el pecado. No se trata solamente de hacer errores, sino de una tendencia profunda que caracteriza la naturaleza humana después de la caída. Ahora, el profeta Isaías continúa diciendo, cada cual se apartó por su camino. Y esta expresión subraya el carácter personal a punto del pecado. Aunque la humanidad comparte una condición común de pecado, cada individuo participa de una forma activa en esta rebelión. Cada persona sigue su propio camino, guiado por sus propios deseos. Cada uno toma sus decisiones. El pecado consiste precisamente en eso, vivir según nuestra propia voluntad, en lugar de sotometernos a la voluntad de Dios. La repetición todos nosotros, al inicio y al final de este versículo, resalta la universalidad. de esta condición. Quiere decir esto, que nadie está excluido. Toda la humanidad ha experimentado esta desviación espiritual. Sin embargo, Después de mostrar la gravedad de nuestra condición, el profeta introduce la maravillosa provisión de Dios. Dice, más, ahí está el contraste, más Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. La conjunción más, a punto, va a introducir este contraste. Frente a una rebelión humana aparece la acción soberana de Dios. Mientras los hombres se apartaban de él, Dios estaba preparando el medio por el cual el pecado sería tratado. El sujeto principal de la acción es Dios, es Jehová, es Dios. Eso indica que la obra de redención no es absolutamente por esfuerzos humanos, ni de iniciativa del hombre. Es Dios mismo quien toma la iniciativa para resolver el problema del pecado. El verbo cargó indica que la culpa de nuestro pecado fue sobre Cristo, convirtiéndose en el punto donde converge la culpa de los pecadores, Cristo. Y esto recuerda el sistema sacrificial del Antiguo Testamento. Especialmente en el día de expiación, podemos leer Levítico capítulo 16, cuando el pecado del pueblo era simbólicamente transferido sobre el macho cabrío. Isaías muestra que Cristo cumple plenamente esta figura. Él tomó la culpa de los pecadores y sufrió el castigo en su lugar, revelando así el carácter sustitutivo de su sufrimiento. La muerte de Cristo no fue simplemente el resultado de la injusticia. Aunque los hombres practicaron o participaron en su rechazo y muerte, detrás de este acontecimiento se encontraba el propósito soberano de Dios. Dios mismo puso sobre Cristo la culpa de nuestro pecado y en Él fue satisfecho el justo castigo que nosotros merecíamos. En el Nuevo Testamento confirma esta verdad. Cuando declara que Cristo llevó el mismo nuestro pecado en su cuerpo, dice sobre el madero. También afirma que Dios, a que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él. Segundo Corintios 5.21. Y de esta manera, Isaías 53.6 presenta el corazón del Evangelio. El hombre está perdido como una oveja descarrillada, incapaz de salvarse sí mismo pero Dios en su gracia proveyó un sustituto que cargó nuestra culpa sobre sobre él y en este versículo vemos claramente que la salvación no es de esfuerzos sino es el fruto de la gracia soberana de Dios manifestada en la obra redentora de de nuestro Señor y Salvador, Cristo Jesús. Ahora, para terminar, a leer este pasaje de Isaías 53. La palabra de Dios nos muestra con claridad una verdad que recorre toda la Escritura. Y la verdad es esta, que la salvación proviene únicamente de Dios. Cristo vino al mundo, pero no fue recibido como se esperaba que debía ser recibido. Fue despreciado, Él fue deschazado, menospreciado por los hombres... Aquel que venía a traer salvación fue tratado con desprecio. Sin embargo, todo esto estaba ocurriendo en el plan soberano de Dios. Cristo no sufrió por su propio pecado. Su sufrimiento ocurrió a causa de nuestros pecados. Nosotros somos los que nos hemos revelado contra Dios. Somos nosotros los que nos hemos apartado de su camino. El castigo que nosotros merecíamos cayó sobre Cristo. Él cargó con la culpa de Cristo. nuestro pecado por medio de su sufrimiento y muerte Dios abrió el camino para que el pecador pueda ser perdonado y restaurado esta esta como se dice esa relación que se había creado en Génesis con Adán y Eva se había roto por medio del pecado pero por medio de la reconciliación mediante de Cristo esta restauración se restaura esta relación por eso el profeta dice que por sus heridas nosotros encontramos sanidad porque gracias a lo que Cristo hizo en la cruz el pecado puede recibir perdón reconciliación con Dios y una nueva vida Esta es la gracia de Dios... Cristo tomó nuestro lugar... Él llevó nuestra culpa... Para que nosotros pudiéramos ser reconciliados con Él... Por eso este mensaje no sólo nos muestra la obra de Cristo... Sino también nos llama a examinar nuestro corazón delante de Dios... Y deberíamos preguntarnos,¿he reconocido delante de Dios que soy un pecador y que me he apartado de su camino? he entendido que cristo sufrió y murió en la cruz cargando el castigo de mi pecado estoy confiado en la obra de dios en la obra de cristo para mi salvación o sigo pensando que puedo salvarme por mis propias obras y aún más mi vida muestra gratitud por lo que cristo hizo en la cruz isaías dirige nuestra atención a cristo que sufrió por los pecadores y cuando entendemos lo que él hizo por nosotros comprendemos que en su sufrimiento Dios estaba llevando a cabo la obra más grande de salvación Y todo esto gratis. No pagamos nada. Es un regalo de Dios. Es la gracia de Dios. Puesto que el Señor no conceda la gracia de mirar a Cristo, creer en Él y vivir cada día a la luz de la redención que Él ha realizado por medio de Cristo. No ponemos de pie, por favor, y me acompañen en oración. Amado Dios, Padre Celestial, te damos gracias por tu palabra y por recordarnos la grandeza de la obra que realizaste por medios de Cristo. Gracias porque tú no nos has dejado en nuestra condición, sino que en tu gracia y solamente en tu gracia, en tu amor, en tu gracia, enviaste a Cristo Jesús, a tu Hijo, a la segunda persona de la eternidad, a Dios para cargar con nuestro pecado. Te damos gracias porque por medio de esta obra redentora, hoy nosotros podemos tener paz contigo perdónanos perdónanos Señor por las veces en que hemos olvidado la gravedad de nuestros pecados y la grandeza de tu amor de tu gracia cuando confiamos en nuestras propias fuerzas en lugar de confiar en la obra perfecta de nuestro Señor Jesucristo y te pedimos Señor también que nos ayude a mirar siempre a Cristo, a recordar lo que Él hizo por nosotros y a vivir cada día con un corazón agradecido, reflejando con nuestra vida la salvación que nos ha sido dada. Te pedimos también que tu espíritu siga obrando en nuestros corazones para que podamos comprender cada vez la profundidad de tu amor y la grandeza de tu redención. Y que al salir de este hogar o de este lugar, al salir de esta iglesia, al salir de estas muras, podamos vivir a luz de esta verdad. Que nuestra esperanza, nuestra paz y nuestra salvación están únicamente en Jesucristo. Gracias por este día. Gracias por cada hermano. Ruego, Señor, que tú lo guardes, los guíes en toda esta semana. Provee cada cosa Señor protégelo en todo momento desde que sale de su casa hasta que regrese en su casa susténtalo Señor tú conoces su necesidad tú conoces todo de cada uno de nosotros Señor y gracias Padre por ese día donde hemos podido venir aquí en tu casa de una forma libre donde otro lugar no pueden hacerlo pensamos ahora en esta guerra Señor muchas personas están muriendo sufriendo hay destrucción y muchos creyentes no pueden congregarse como lo estamos haciendo hoy día hoy Señor gracias por esta gran bendición que tú nos das Señor pero que todo sea siempre para honrarte a ti para enaltecerte, magnificar tu santo nombre Señor tú eres nuestro Dios a ti te damos gloria y honra y todo te lo pedimos en el nombre de nuestro Señor y Salvador Cristo Jesús amén y amén

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CC por Antarctica Films Argentina