Prédicas | Iglesia Bautista Emanuel – Faysville

¿Quiénes Somos en Cristo? I Colosenses 1:1-2

Francesco Lombardi

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A través de Colosenses 1:1-2, el apóstol Pablo nos recuerda quiénes somos realmente en nuestra relación con Él. En un mundo que constantemente define nuestra identidad por logros, emociones o circunstancias, la Palabra de Dios nos da una identidad firme y eterna.

En este mensaje aprenderás que somos:
✨ Santos: apartados para Dios
✨ Fieles: llamados a permanecer firmes en la fe
✨ Hermanos: parte de una familia espiritual

Nuestra vida ya no se define por el pasado, sino por nuestra unión con Cristo. Como dice Gálatas 2:20, ahora vivimos por la fe en el Hijo de Dios.

Además, Dios nos provee cada día de lo que necesitamos:
Su gracia que nos salva y nos sostiene
Su paz que guarda nuestro corazón en toda circunstancia


📖 Texto bíblico: Colosenses 1:1-2
🎙️ Predicador: Pr. Francesco Lombardi
⛪ Iglesia: Iglesia Bautista Emanuel – Faysville

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Ok, muy bien. Esta mañana vamos a empezar un nuevo estudio y vamos a ver la carta a los colosenses. La carta a los colosenses. Hoy día, más que todo, va a ser como una introducción. Ahora, la epístola a los colosenses, aunque es una epístola breve en su extensión, es común que extraordinariamente rica en contenido doctrinal, pero también en práctica. Ahora, a lo largo de la historia de la iglesia, esta carta ha sido fundamental para afirmar con claridad quién es Cristo, defender la libertad cristiana y guiar a los creyentes a una vida que refleje el evangelio en lo cotidiano. No es simplemente como... Una carta más del apóstol Pablo es una declaración poderosa que exalta a Cristo en toda su gloria y suficiencia. Respondiendo tanto a los errores de su tiempo como a los desafíos espirituales que aún... como hermano, como iglesia, enfrentamos hoy. Ahora, Colosenses es una carta, según algunos comentaristas, la llamo una carta ocasional. Es decir, escrita en respuesta a una situación dentro de una iglesia específica. Y en este caso estamos hablando de la iglesia en Colosa. Esta fue dirigida a lo creyente a punto en Colosas, una ciudad de la región de Frigia en Asia Menor. Ahora, aunque en el pasado esta ciudad había sido importante, en los días de Pablo Comunco había perdido relevancia frente a ciudades cercana o a su frente como en la Odisea y también Hierápolis. Sin embargo, su ubicación y su diversidad cultural la convertían en un lugar donde convergían múltiples ideas religiosas y filosóficas. Ahora, esta mezcla de influencias preparó el terreno para la aparición de enseñanzas falsas. de maestros falsos que amenazaban la pureza del evangelio. Es importante notar que Pablo no fundó personalmente la iglesia en Colosas, ni la había visitado. Y esto lo podemos ver en Colosenses 2, 1. El instrumento que Dios usó Para establecer esta congregación fue Éprafas, un siervo fiel, quien probablemente se convirtió durante el ministerio de Pablo en Éfesos. Ahora, fue Éprafas quien llevó el evangelio a Colosas. Y al ver el peligro espiritual que enfrentaba la iglesia, Él buscó ayuda de Pablo. Por eso esta carta nace de un corazón pastoral, lleno de amor y preocupación por la salud espiritual de los creyentes en Colosas. En cuanto a la autoría, la carta afirma claramente que que de haber sido escrita por el apóstol Pablo, Colosense 1.1, y contiene numerosos detalles también personales que respaldan esta afirmación. Pero desde los primeros siglos del cristianismo, la iglesia ha reconocido esta epístola como genuinamente paulina, o sea, de Pablo. Ahora, aunque algunos estudiosos modernos, y esto nunca falta, ¿verdad?, han cuestionado su autoría, aunque algunos han cuestionado su autoría, no existe evidencia sólida que contradiga este testimonio. La carta es una carta paolina, escrita por el apóstol Pablo. Más bien, vemos a Pablo escribiendo, Guiados por el Espíritu Santo expresando verdades profundas adaptadas a una necesidad específica. Por eso está escribiendo a la iglesia de Colosas por una necesidad específica, no es algo en general. La carta fue escrita mientras Pablo estaba en prisión, Colosenses 4.3 y también el 18. Considerando la evidencia bíblica y el contexto histórico, lo más probable es que haya sido redactada durante su encarcelamiento en Ahora, el propósito principal de la carta es claro. Proteger a la iglesia de una enseñanza falsa que amenazaba con desviar a los creyentes de la verdad del evangelio. Esta enseñanza no es fácil de definir con exactitud. pero se puede describir como una mezcla peligrosa de filosofía humana, legalismo y práctica ascética. Promovían estos falsos, promovían la idea de que Cristo no era suficiente. Se necesitaba algo más. Y que era necesario a punto añadir, por ejemplo, reglas, experiencias místicas o conocimientos especiales para alcanzar una verdadera plenitud espiritual. Frente a esto o este error, Pablo responde. Y él responde de manera sabia y pastoral. en lugar de centrarse únicamente en atacar a estos falsos o como un cuesta falsa enseñanza, presenta con claridad la verdad del Evangelio mostrando que Cristo es absolutamente suficiente para la salvación y para todo. No necesitamos de alguien más. No necesitamos agregar algo más. Cristo es absolutamente suficiente para la salvación y para todo. El problema central de la falsa enseñanza no era simplemente como algo doctrinal, sino profundamente espiritual. desviaba lo creyente de Cristo, quien es la única fuente de vida. Por eso Colosense no es como una carta teórica, sino profundamente práctica. Pablo muestra que la verdadera vida cristiana no se basa en reglas, algo exterior. sino en experiencia, ni tampoco en experiencias místicas, sino en una relación viva con Cristo. A lo largo de la carta vemos una verdad central. ¿Quién es Cristo? ¿Qué ha hecho? Y cómo esta realidad transforma completamente nuestra manera de vivir. Y esta carta sigue siendo necesaria hoy en día. En un mundo lleno de ideas, filosofías, confusión espiritual, donde la verdad ya no tiene sentido porque esto es tu verdad. pero quizá no es la verdad, entonces Colosense nos lleva a regreso a lo esencial. No importa mi verdad, no importa la tuya, sino lo que nos importa es Cristo. Así, Colosense no es solo una carta del pasado, es una palabra viva también para el presente. Por eso, al comenzar este estudio, que yo he titulado esta mañana, ¿Quién somos en Cristo?, debemos hacernos una pregunta personal, pero a la vez también profunda. ¿Es Cristo verdaderamente suficiente para nosotros? ¿Es Cristo verdaderamente suficiente para nosotros? La respuesta de esta carta es clara y es contundente. Cristo es el todo y en todo. Colosenses 3.11 Él es Dios. capítulo 2, versículo 9, Él es el Creador, capítulo 1, versículo 16, Él es el Salvador, capítulo 1, versículo 20, y 2, 13, 14, y Él es la Cabeza de la Iglesia, capítulo 1, versículo 18. Y si Cristo entonces es todo, entonces nuestra identidad está completamente definida en Él. por esto vamos a orar para después seguir con el estudio amado Dios Padre bendito te damos gracias gracias por tu palabra que es vida hoy que viva y eficaz y que ilumina nuestro entendimiento para conocerte mejor Te damos gracias, Padre, porque en ella nos ha revelado a tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, quien es suficiente para nuestra salvación y para nuestra vida diaria. Al acercarnos esta mañana a esta primera parte de esta maravillosa carta a los colosenses, te rogamos que prepare nuestro corazón. Quita toda distracción, todo pensamiento ajeno y concédenos una mente atenta y un espíritu humilde delante de ti. Te pedimos, Señor, que obre en nosotros para que tu palabra no solo sea escuchada, sino que produzca fruto para que en toda nuestra vida Cristo tenga la preeminencia. Es decir, que Él tenga el primer lugar sobre todo. Y esto te lo pedimos en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén y Amén. Ok, muy bien, entonces al comenzar esta epístola, el apóstol Pablo sigue el estilo habitual de la carta de su tiempo. ¿Qué quiero decir con esto? Él identifica al remitente. menciona a los destinatarios y expresa un saludo. Hoy día cuando nosotros escribimos, primero escribimos a la persona, metemos el destinatario, lo que le vamos a comunicar y nuestro nombre va a ser al final. Pero en aquel tiempo era diferente. Primero la carta cuando venía leída tenía que saber quién era que la estaba emitiendo. Era diferente entonces, pero está siguiendo el mismo estilo. Sin embargo, aunque esta forma era común desde el inicio Pablo establece un fundamento esencial que sostendrá todo el contenido a punto de esta carta en el versículo 1 leemos Pablo apóstol de Jesucristo Desde las primeras palabras, Pablo no se presenta como un hermano más. No se está presentando como un creyente más. Ni como un maestro religioso. Sino como el apóstol de Jesucristo. Y esto es fundamental. La palabra apóstol significa enviado. Pero no en su sentido general. Bueno, le he enviado a mi hijo para que recoja la leche. No estamos hablando de eso, ¿verdad? No es en un sentido general, sino en un sentido oficial. ¿Qué quiero decir con esto? Alguien llamado directamente por Cristo por representarlo, hablar en su nombre y proclamar fielmente el evangelio que le fue revelado por Dios y añadir, sin añadir ni quitarle. Esto es el apóstol. Esto nos lleva a una verdad importante. Lo que sigue en esta carta, a punto, no es una opinión humana. No es el pensamiento de Pablo, un hombre brillante. Y aunque Pablo era un hombre brillante, no es simplemente el consejo de un apóstol, de un pastor, de un líder espiritual. Es la carta, es la palabra de Dios comunicada a través de un representante autorizado de Cristo. Es como cuando nosotros estamos en otro país, por ejemplo, hago mi caso. Mi país es Italia. Yo voy a la embajada italiana y el cónsul que está ahí es una persona que está representando mi país ok y este es igual el apóstol pablo no venía con sus ideas sino a punto venía representando y autorizado por cristo Por esto Pablo afirma en Efesios 2.20 que la iglesia está edificada, dice, sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra angular, Cristo o Jesucristo mismo. Y de esta manera, cuando los creyentes en Colosas escucharon esta carta, debían entender que estaban escuchando a Cristo mismo hablándoles por medio de uno de sus apóstoles. Ahora bien, este Pablo no fue siempre apóstol. Él mismo da testimonio de su pasado, ¿verdad? Fue perseguidor de la iglesia, enemigo del evangelio. Podemos encontrarlo en Gálatas 1.13 o 1 Timoteo 1.13. Pero todo cambió un día en el camino a Damasco. cuando él iba para azotar la iglesia, tomar preso, ya tenía carta en su mano, autorizado para llegar, tomar los creyentes y llevarlos a Jerusalén, ahí todo cambia. Cuando el Señor Jesucristo se le apareció, en Hechos capítulo 9, ahí no solo tuvo un encuentro que transformó su vida, sino que también recibió un llamado claro y directo. Más adelante, él mismo declara en Gálatas 1.1, Pablo, apóstol, y entre comillas dice, no de hombres, ni por hombres, sino por Jesucristo y por Dios, el Padre que los resucitó de los muertos. Por eso Pablo añade a la frase, para la voluntad de Dios. Pablo no fue elegido como por una congregación. No alcanzó estos lugares por méritos propios, méritos personales. Su apostolado fue el resultado directo de la voluntad soberana de Dios. Esto nos enseña una verdad importante para la iglesia de hoy. El llamado al ministerio no nace de un deseo humano, sino de la iniciativa de Dios. Pablo no decidió servir a Cristo. Era al contrario, o él pensaba de hacerlo. Fue Cristo quien lo llamó, lo apartó y lo envió. De la misma manera en la obra del Señor nadie debe colocarse a mismo en el ministerio por ambición personal o como por reconocimiento humano. Es Dios quien llama, es el mismo Dios que llama también capacita a Y establece a cada siervo en su lugar, como dice la Escritura. Y él mismo constituyó a unos apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores y maestros. En Efesios 4.11. Y esto produce en nosotros dos cosas. Descanso y responsabilidad. Descanso porque el ministerio no depende de la capacidad humana, sino de la gracia de Dios y Él que va a capacitar. Y responsabilidad porque quien ha sido llamado debe ser fiel a su llamado o a ese llamado. Así como Pablo fue apóstol por la voluntad de Dios, cada siervo debe servir con la convicción de que ha sido puesto por el Señor para exaltar a Cristo y para edificar su iglesia. Luego Pablo añade, y el hermano Timoteo. Pablo no está escribiendo solo. Menciona a Timoteo como alguien que está a su lado en el momento que está redactando, está escribiendo esta carta. Algunos piensan que fue Timoteo que estaba escribiendo y él estaba solamente diciendo lo que tenía que escribir. Pero eso no tiene fundamento. El fundamento es que Timoteo estaba junto con Pablo mientras estaba escribiendo la carta. Y sin embargo, la autoridad del mensaje proviene exclusivamente del apóstol Pablo. O la pregunta es, ¿quién era Timoteo? Timoteo era uno de los colaboradores más cercanos y fiel de Pablo. Desde que se unió a él en el segundo viaje misionero de Pablo, vemos en Hechos capítulo 16, versículo 1 a 3, su vida quedó profundamente ligada al ministerio del apóstol. No era como simplemente un ayudante ocasional. De vez en cuando iba con Pablo. Si no era un siervo probado. Mientras Pablo estaba encarcelado, Timoteo permanecía a su lado. Ahora, si tiene su Biblia, yo le pido por favor que habla su Biblia. En Filipense 2, versículo 19 al 22, mientras yo voy a dar lectura, escuchemos cómo Pablo habla de Timoteo. Filipenses 2, 19 a 22, dice así Pablo. Espero en el Señor Jesús enviarlo pronto a Timoteo, para que yo también esté de buen ánimo al saber de vuestro estado, pues a ninguno tengo del mismo ánimo. Y que tan sinceramente se interese por vosotros. Porque todos buscan lo suyo propio. No lo que es de Cristo Jesús. Pero ya conocéis los méritos de él. Hablando de Timoteo. Que como hijo a padre ha servido conmigo en el evangelio. Wow. Tremendo testimonio. del apóstol Pablo hacia Timoteo. Esta última parte lo relaciona, esta relación entre padre e hijo, sirviendo junto con él, un gran siervo fiel. Este pasaje nos muestra que Timoteo no solamente estaba acompañando a Pablo, sino que compartía su carga, su visión y su pasión por el Evangelio. Ahora, al llamarlo hermano, Pablo resalta una verdad esencial, la identidad familiar del creyente. Antes de cualquier función o antes de cualquier ministerio, Timoteo era su hermano. Y esto pone todo en su lugar. En la iglesia existen diferentes dones y diferentes responsabilidades. Pero todos comparten una misma posición delante de Dios. Somos todos hermanos. Y esto es importante. Pablo es apóstol. Timoteo no. Pablo tiene una autoridad única, Timoteo no. Pero ambos son hermanos, ambos pertenecen a la misma familia de Dios. Como dice Efesios 2.19 Ya no sois extranjeros, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios. Pablo invirtió su vida en Timoteo. Él lo formó, lo acompañó, lo instruyó y lo corrigió cuando fuera necesario. Finalmente, le confió responsabilidades importantes. Por eso lo llama en 1 Timoteo 1, versículo 2, verdadero hijo en la fe. Timoteo no era perfecto. Tenía una condición física delicada. ¿Se acuerdan? Pablo dice, toma un poco de vino. para tu problema pero también no tenía sólo este problema dice también y de tus frecuentes enfermedades el problema no era solamente el estómago en un momento dado en Éfeso él mostró temor o inseguridad y esto lo vemos en segunda carta de Timoteo 1 7 sin embargo Sin embargo, Dios lo usó de una manera poderosa. Esto es muy importante para la iglesia de hoy. Dios no está buscando perfección en la persona, sino está buscando corazones dispuestos en servirle. Usando los dones que Él mismo ha dado por medio del Espíritu Santo. Timoteo no era el más fuerte ni el más destacado, pero fue un siervo fiel y Dios lo usó grandemente en su obra. La persistencia de Timoteo también nos enseña algo práctico. El ministerio no se sirve en soledad. Pablo, aun siendo apóstol, no servía de manera independiente. Siempre estuvo acompañado, compartía carga, servía junto a otros. Ahora, en el plan de Dios, el ministerio se desarrolla en unidad, donde cada creyente cumple su función conforme al don que ha recibido, trabajando junto como familia espiritual. Así que cuando los creyentes en Colosio escucharon estas palabras de Pablo, el hermano Timoteo, no estaban escuchando simplemente como un nombre más. Estaban siendo confrontados con una verdad profunda. El Evangelio une a personas imperfectas, la transforma en siervos fieles y forma una familia espiritual donde Cristo ocupa el primer lugar. De esta manera Pablo no solo nos muestra quién escribe la carta, sino también cómo debemos entender la autoridad del mensaje y cómo debemos de vivirla o cómo debemos de vivir la vida en la iglesia. Ahora, el versículo 2 dice, a los santos y fieles hermanos en Cristo que están en Colosas. Gracia y paz sean vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. Ahora, después de presentarse como apóstol, Pablo dirige ahora su atención a los destinatarios de la carta. Y lo primero que hace no es como corregirlos, sino lo que hace es afirmar su identidad en Cristo. Esto es fundamental porque toda la vida cristiana comienza con una correcta comprensión de quién somos nosotros como creyentes delante de Dios. Pablo lo describe con tres expresiones. Lo llama santos, fieles y hermanos en Cristo. Por eso primero lo llama santos. Este término es clave para entender la identidad del creyente. La palabra santo no describe a una persona perfecta, sino a alguien que ha sido apartado para Dios. En el Antiguo Testamento, Israel, el pueblo de Israel, fue llamado a ser un pueblo santo en Éxodo 19.6. Es decir, separado de entre las naciones para pertenecer exclusivamente a Dios. Y esta misma realidad se aplica ahora a todo lo que está en Cristo. El creyente ha sido apartado del mundo y consagrado para Dios. Esto significa que su identidad ha sido transformada completamente por Dios. Como dice Primera de Pedro 2.9 Ahora, sin embargo, esta verdad no es solo doctrinal. También tiene una implicancia práctica. Si hemos sido apartados para Dios, ¿cómo debemos vivir de una manera que refleje esta realidad? Si hemos sido apartados para Dios, entonces, ¿cómo debemos vivir de esta manera? ¿Cómo podemos vivir de modo que se refleje esta nueva relación o realidad? Por eso Pablo escribe en 1 Corintios 1.2 A la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, Y ahí hay un detalle más que dice, llamados a ser santos. Y Pedro también nos exhorta en 1 Pedro 1.15, como aquel que os llamó es santo, dice, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir. Y aquí hay un detalle, ¿verdad? La santidad, hemos visto hoy día en la mañana, santidad es nuestra responsabilidad, es un mandato. Crecer en santidad es un mandato. Por eso dice en 1 Corintios 1.12, llamados a ser santos. también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir. Segundo, Pablo lo llama fieles. Ahora, la palabra fieles proviene del término pistos, que describe a alguien digno de confianza, alguien constante, alguien firme. En el contexto de Colosense, en el versículo 2, se refiere a creyente que vive su fe de manera constante. No se trata de alguien constante. que afirma creer en Jesús, sino de alguien cuya vida evidencia esa fe. Por eso la fidelidad no es algo separado de la fe, sino su fruto visible. La fe verdadera, genuina, va a producir fidelidad. Primero Corinto 4.2 dice, se requiere a los administradores que cada uno sea hallado fiel. Y también Apocalipsis 2.10, fiel, dice, hasta la muerte y yo te daré la corona de la vida. Aquí se enfatiza perseverancia, constancia y la firmeza también, aún en medio de pruebas. Así que cuando Pablo lo llama fiel está describiendo a creyentes que permanecen firmes y viven de acuerdo con esta fe que ellos profesan. Y luego le llama hermanos. Aquí Pablo resalta una verdad profundamente importante en el creyente. No solo ha sido reconciliado con Dios, sino también unido a otros creyentes. ahora forman parte de una misma familia espiritual, como dice Efesios 2.19, miembro de la familia de Dios. Esto era especialmente significativo en una ciudad como Colosas. donde convenía diversidad de culturas, religión y forma de pensar. El Evangelio no solo salva individuos, sino que forma una familia. Personas diferentes con trasfondo distinto ahora están unidos en Cristo. Pero toda esta verdad se sostiene en una verdad aún más profunda. Nuestra posición en Cristo. Estas dos palabras son esenciales. En Cristo. Estar en Cristo significa que la vida del creyente ha sido trasladada a una nueva realidad espiritual. Como Pablo dirá más adelante, hemos sido trasladados, dice, al reino de su amado Hijo. Y aquí encontramos un contraste. Ellos están en Colosas, pero al mismo tiempo están en Cristo. Viven en una ciudad específica dentro de una cultura determinada, pero su verdadera identidad no está definida por su entorno, sino en su unión en Cristo. Esto implica un reordenamiento total de la vida. Cristo es ahora el centro que dirige los pasos y define los propósitos del creyente. Como dice Filipense 1.21, para mí, dijo Pablo, el servir es Cristo. Luego Pablo expresa su saludo. Gracias, paz, sean a vosotros. Este no es como un vacío ni algo informal. sino que es una declaración llena de contenido espiritual. Pensamos en la gracia. La gracia es el favor inmerecido de Dios, pero también la gracia es la base que sustenta nuestra salvación. Como dice Romano 2.5, por medio de Cristo tenemos entrada por la fe a esta gracia. Nadie puede acercarse a Dios por méritos propios. Todo es por gracia. Por la gracia no solo salva, también la gracia nos sostiene. Es la que fortalece al creyente en medio de las pruebas. La que da lo que le capacita para perseverar y vivir también en santidad. y junto a la gracia Pablo menciona también la paz no se perdón No se trata simplemente de una sensación de tranquilidad interior, sino del resultado de haber sido reconciliado con Dios. Romanos 5.1 dice, justificados pues por la fe tenemos paz con Dios. La paz es el fin de la enemistad con Dios. Es la seguridad de que ya no hay condenación, sino una relación restaurada con Él. Y ambas bendiciones tienen un origen claro. De Dios, nuestro Padre. dice el versículo 2, y del Señor Jesucristo. Dios es la fuente de la gracia y también la fuente de la paz. Y podemos llamarlo Padre porque estamos en Cristo. Y todo lo creyente, todo lo creyente poseen, a punto, que provienen de Él. Así, en estos dos versículos, en el versículo 1 y el versículo 2, Pablo no solamente saluta, sino que establece base firme para toda la carta. Él define quiénes son los creyentes, afirma su identidad en Cristo y muestra que todo lo que el creyente necesita es Proviene de Cristo. Y antes de corregir errores, Pablo afirma la verdad. Y eso nos confronta también a hoy día, a hoy en este día. ¿Estoy viviendo realmente para Dios cada día? ¿Estoy poniendo en primer lugar a Él? ¿Mi fe se mantiene firme o es cambiante? Dependiendo las circunstancias, ¿verdad? ¿Soy consciente de que mi vida está en Cristo o permito que el mundo define mi manera de vivir? Porque entender quién somos en Cristo significa no es solamente un mero conocimiento, sino una verdad que debe transformar nuestra manera de pensar, nuestra manera de vivir, nuestro caminar diario con el Señor. Le invito por favor a ponerse de pie y vamos a orar. Señor, delante de ti, te damos gracias por tu palabra porque por medio de ella nos recuerda quién somos en Cristo. Gracias te damos porque sin merecerlo, en tu gracia y en tu misericordia, nos has dado. Gracias porque por medio de estas gracias. Tenemos salvación. Por medio de la obra de nuestro Señor Jesucristo. Nos ha acercado a través de esta obra. Nos ha acercado a ti. Y nos ha hecho parte. De tu familia. Te pedimos perdón. Cuando. Olvidamos... Nuestra identidad en Cristo... Cuando damos prioridades... En todas otras cosas que a ti... Cuando también vivimos... Como si no te pertenecemos... Cuando nuestra fe... No permanece firme... Y cuando descuidamos... También la comunión con nuestros hermanos. Ayúdanos Dios. Ayúdanos a vivir cada día para ti. A permanecer constante en la fe. A caminar en obediencia delante de ti con perseverancia. que tu gracia nos sostenga en todo momento y que tu paz gobierne nuestros corazones. Y permite mi Dios que al salir de este lugar vivamos de tal manera que reflejemos con nuestra vida que verdaderamente vivimos pertenecemos a ti Señor gracias por tu palabra que siempre nos desafía gracias por este día Señor por mis hermanos de poder cantar estos cánticos a ti Señor para darte a ti toda la majestad toda la honra y toda la gloria que solo mereces Te pedimos, Señor, también tu cuidado, tu protección en esta semana. También para aquellos que no han podido venir, Señor, guardo el bendicelo también. Y que todo lo que podamos hacer, Señor, siempre sea para honrarte a ti. Y todo te lo pedimos en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén y Amén.