Prédicas | Iglesia Bautista Emanuel – Faysville
Pastor: 🎙️ Francesco Lombardi
Prédicas y enseñanzas bíblicas de la Iglesia Bautista Emanuel en Faysville.
Somos una comunidad de fe dedicada a la exposición fiel de la Palabra de Dios, con el propósito de glorificar a Cristo, edificar a los creyentes y proclamar el Evangelio. Cada episodio busca fortalecer tu vida espiritual y animarte a vivir una fe centrada en Cristo.
Nuestra iglesia esta localizada en: 4319 N Expressway 281 Edinburg, TX, USA
- Escuela dominical: Domingo a las 9:45am
- Servicio principal: Domingo a las 11am
- Estudio biblico y oración: Miércoles a las 7pm
📲 Síguenos en nuestras redes sociales:
🔵 Facebook: Iglesia Bautista Emanuel Faysville
📸 Instagram: @ibeedinburg
▶️ YouTube: Iglesia Bautista Emanuel Faysville
Prédicas | Iglesia Bautista Emanuel – Faysville
Conocer a Dios y Vivir para Agradarle I Colosenses 1: 9-14
Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.
La vida cristiana no se trata solo de conocer acerca de Dios, sino de conocerlo de verdad, de una manera que cambie nuestra forma de vivir cada día.
En este mensaje aprenderemos:
✨ Cómo vivir una vida que agrada al Señor
✨ Cómo dar fruto a través de nuestras acciones
✨ Cómo permanecer firmes en medio de las pruebas
Además, recordaremos las maravillosas obras de Dios en nosotros:
- Nos hizo aptos
- Nos libró
- Nos trasladó
- Nos redimió
📖 Texto bíblico: Colosenses 1: 9-14
🎙️ Predicador: Pr. Francesco Lombardi
⛪ Iglesia: Iglesia Bautista Emanuel – Faysville"
Siempre allí en la gloria está, ¿verdad? Amén. Y gracias a nuestro Señor Jesucristo, a su obra en la cruz. Vamos a esperar que ya me dan lo que hay. ok buenos días nuevamente a todos bienvenidos en la iglesia bautista emanuel hemos cantado bueno cántico verdad y ahora ya necesitamos de nuestra de nuestro alimento espiritual entonces en que estamos que estamos estudiando en estos domingos se acuerdan la biblia excelente la carta lo colosense verdad y hoy vamos a seguir con esta carta ahora Sabemos que vivimos en un tiempo donde el conocimiento está al alcance de todos. Hoy en día es fácil aprender muchas cosas. Quiere aprender un idioma, vas a un internet y ahí encuentra cómo aprender un idioma. Quiere preparar un rico taco, sobre todo para uno como mí que no sabe hacerlo, voy a su internet y ahí me ayuda para preparar. No sé si será más rico, pero como me ayudará a preparar un taco, ¿verdad? Hay muchas cosas que hoy día podemos aprender con mucha facilidad a diferencia de años atrás y podemos escuchar también otro mensaje. Dios utiliza también plataforma para difundir su mensaje. Podemos leer la Biblia con aplicaciones. Incluso podemos también aprender más sobre acerca de Dios. Ahora, podemos conocer versículos, entender doctrina y podemos hablar de cosas espirituales con mucha facilidad. Y todo esto Sin duda es bueno, ¿ok? Pero hay una realidad que no podemos ignorar. El conocimiento en sí, en el sentido conocer más sobre Dios, no nos ayuda a transformar nuestra vida. Es posible saber mucho de Dios y sin embargo vivir como si no lo conociéramos. Y también es posible ver personas con menos conocimiento, pero cuya vida refleja un deseo de poder seguirle o poder agradarle con su propia vida. Esto nos lleva a una verdad, algo fundamental. No es lo mismo saber o conocer acerca de Dios sin vivirlo personalmente. Ahora, Porque cuando alguien conoce a Dios de verdad, eso no queda solamente en palabras. Eso no queda solamente aquí en la mente, es el conocimiento, ¿verdad? Se hace, se va a hacer evidente en su manera de vivir, en su toma de decisiones, en sus prioridades, en cómo enfrenta las pruebas, en su disposición también obedecer al Señor. Ahora, al llegar a este pasaje de esta mañana, el apóstol Pablo dirige nuestra atención precisamente a esto. No se enfoca primero en lo que los creyentes hacen, sino lo que necesitan recibir de Dios. Porque la vida cristiana no depende de los esfuerzos humanos, sino que la Escritura nos enseña que es Dios quien obra como un buen alfarero en el creyente, quien da crecimiento y quien produce tanto el querer como el hacer conforme a su perfecta voluntad. Por eso, al acercarnos a este texto, cada uno debe examinar su vida con severidad. No se trata solamente de cuánto podamos saber sobre Dios, ni de lo cuánto otro pueda ver en nosotros, sino de si lo que creemos está dando fruto en nuestra vida de una forma evidente. Porque cuando una persona conoce a Dios de verdad, su vida comienza a reflejarlo. Aún hay... un camino por delante, pero esta vida, esta transformación se va a ver poco a poco. Ahora, con esta mente vamos a acercarnos a este pasaje donde veremos que Dios hace lo que Dios hace en la vida de aquellos que le conocen. Ahora, voy a dar un poco la estructura de este pasaje. Y lo que vamos a ver esta mañana es Colosense El capítulo 1, versículo de 9 a 14, Colosense 1, de 9 a 14, donde encontramos la oración del apóstol Pablo. Lo cual puede verse en dos partes principales. La primera parte vemos la oración por los colosenses del 9 al versículo 11. Y la segunda parte vemos gratitud de parte de Pablo. por la obra de Dios en los Colosenses, en los versículos 12 y 14. Estas son las dos principales partes. Entonces, esa difusión no permite o no permite ver con claridad el corazón del apóstol Pablo. Primero presenta su petición delante de Dios y luego da gracia por lo que Dios ha hecho en la vida de de estos hermanos en Colosas. Ahora, este énfasis en la intercesión no es algo ocasional. O sea, el énfasis en la oración no es algo ocasional. A lo largo de toda la Escritura, vemos a siervos que se caracterizan por orar por otros. Por ejemplo, Job. Job oró por sus amigos en el capítulo 42, versículo 10. Moisés, él intercedió por Aarón y por María en Deuteronomio 9.20, número 12.13. Samuel, David, Isaías y Daniel también levantaron su voz a favor del pueblo de Dios. En el Nuevo Testamento vemos el ejemplo perfecto. Nuestro Señor Jesucristo en Juan capítulo 17, Él ora por sus discípulos mostrando su amor y su cuidado por ellos. La iglesia, la iglesia primitiva siguió este mismo camino. En Hechos capítulo 12, versículo 5, la iglesia oraba constantemente por Pedro mientras él estaba en prisión. Por eso no nos sorprende que Pablo comience esta carta hablando de su oración por los colosenses antes de enseñarles doctrina. Para él la oración no era algo secundario. sino el fundamento de su ministerio. Antes de instruir, ora. Antes de instruir, intercede. Porque entiende que solo Dios puede obrar en el corazón del hombre. Y con esta carga en su corazón, escribe lo siguiente, dice, En Colosense, capítulo 1, el versículo 9. Por lo cual, dice Pablo, también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros y de pedir que seáis llenos de del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual. Vamos a orar. Bendito Señor, gracias te damos por tu palabra porque es fiel y verdadera y por medio de ella tú hablas a nuestro corazón. Gracias porque aún sin merecerlo nos has alcanzado con tu gracia y continúa obrando en la vida de tu pueblo. Al acercarnos a este pasaje te pedimos, por favor mi Dios, que prepare nuestro corazón. Quita cualquier distracción y ayúdanos a estar atentos a lo que tú quieres enseñarnos hoy. En esta mañana. Obra en nosotros. Para que no seamos solamente oidores. Sino que podemos ser hacedores de tu palabra. Poner en práctica lo que tú nos enseñas. Que podamos vivir de una manera que te honre y que traiga gloria a tu santo nombre. Y que al considerar este pasaje podamos reconocer tu obra, dar gracias por ella y responder con obediencia. Y todo esto te lo pedimos en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén y Amén. Ok, muy bien, entonces vamos a ver la oración de Pablo en lo colosense, considerando los versículos de 9 a 11. Ahora, en versículo 9 vamos a conocer la voluntad de Dios. El 9 comienza diciendo, por lo cual, dice, nosotros desde el día que lo oímos nos cesamos de orar por vosotros y de pedir. Ahora, desde estas palabras podemos ver claramente cómo era la oración de Pablo. ¿Qué le motivaba? ¿Cómo la practicaba? ¿Y qué presentaba él durante o delante de Dios? Ahora, en primer lugar, vemos la razón de su oración. Ahora, mire, la expresión por lo cual conecta con lo que Pablo ya había mencionado anteriormente. Lo que vimos el domingo pasado. Él había escuchado de tres cosas, ¿verdad? De la fe y del amor y de la esperanza a punto de los colosenses. Lo hemos visto en el versículo de 3 a 8. Y esto llenó su corazón, el corazón de Pablo, de gratitud. Pero este gozo no se quedó solamente en palabras. lo llevó a orar por ellos desde el primer momento. Sin embargo, no era solo gratitud. También había una preocupación real. Pablo sabía que esta iglesia estaba expuesta a enseñanzas falsas que podían desviarle de la verdad. Por eso su oración muestra un equilibrio claro. Da gracias por lo que Dios ya hizo en la vida de los colosenses, pero al mismo tiempo pide que Dios lo guarde y lo afirme en el futuro. Él entiende que el crecimiento espiritual es la mejor defensa contra Dios. los errores contra aquellos que están exponiendo una falsa enseñanza tal como dice Efesios 4 14 para que ya no seamos dice niños fluctuantes llevado por donde quiera de todo viento de doctrina en segundo lugar vemos La constancia de su oración. Pablo dice. No cesamos de orar por vosotros. Eso no significa que está orando cada segundo. De una forma sin interrupción. Sino que la oración formaba parte de su vida diaria. Era continua. Era constante. No algo ocasional ni algo superficial. En otra carta expresa Pablo lo mismo. Romanos capítulo 1 versículo 9 dice, Sin cesar, dice Pablo, hago mención de vosotros siempre en mis oraciones. Y también en la primera de Tesalonicense 1.2 dice, oramos de continuo por vosotros. Para Pablo la oración no era como un momento ocasional. sino una vida de dependencia a Dios. Ahora, en tercer lugar, vemos la naturaleza de su oración. Ya lo vimos en parte la semana pasada. El texto usa dos expresiones o dos palabras. Orar y pedir. Esto nos muestra que la oración incluye tanto la comunión en el orar, la comunión constante con Dios, como las súplicas concretas que se presentan delante de Él. No se trata sólo de hablar de manera general con Dios, sino de llevar necesidades específicas, especialmente necesidades espirituales. Y aquí llegamos al centro de la petición. ¿Cuál era el centro de la petición? Dice el versículo 9 que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual. Pablo no pide por cosas materiales como pueden ver en su oración, ¿verdad? Sino algo mucho más importante que los creyentes conozcan La voluntad de Dios. La palabra llenos indica estar completamente guiados, en este caso, guiados, gobernados por este conocimiento. No se trata de acumular como informaciones, sino de un conocimiento que transforma la vida y dirige cada decisión. Además, este conocimiento no es algo como escondido, oculto, ni reservado para unos pocos. La voluntad de Dios ha sido revelada en su palabra y la tenemos completa en nuestras manos. Y ahí podamos ver claramente que Dios está. Quiere de cada uno de nosotros que todos proceden al arrepentimiento en primer lugar. Lo vemos en 1 Tessalonicense, capítulo 2, versículo 4. Que vivamos llenos del Espíritu, en Efesios 5, 17, 18. Que andemos en santidad, 1 Tessalonicense 4, 3. Que nos sometemos a las 1 Pedro 2, 13, 15, que permanezcamos fieles aún en medio del sufrimiento. 1 Pedro 4, 19, que vivamos agradecidos en todo. 1 Tesalonicense 5, 18. Y podría estar aquí hasta terminar el próximo domingo y ya voy a hacer dos sermones en uno. ¿Verdad? Toda su voluntad la tenemos en nuestra mano. Ahora, esto deja claro que no necesitamos buscar como verdades ocultas, escondidas, porque todo el concepto, todo lo que Dios quería que nosotros sepamos, lo tenemos en nuestra mano. Todo lo necesario para que podamos vivir agradecido a Dios ya ha sido revelado en Cristo en las Escrituras. Cuando Pablo menciona sabiduría e inteligencia espiritual, está mostrando cómo este conocimiento se lleva a una práctica diaria. La sabiduría es la capacidad de aplicar la palabra de Dios. Por eso dice que aquí falta sabiduría, dice que piden. Y Dios va a dar en abundancia si reproche, ¿verdad? Por eso la sabiduría es la capacidad de aplicar la palabra de Dios en cada situación que pueda pasar. Y la inteligencia espiritual es el discernimiento para tomar decisiones correctas delante de Dios. Lo repito, la sabiduría es la capacidad de aplicar la palabra de Dios porque tenemos que discernir. ¿Ok? En cada situación, que estoy feliz, que estoy pasando una prueba, que hay otra cosa, en esto. Pero la inteligencia espiritual es el discernimiento para que pueda tomar decisiones correctas delante del Señor. Ambas cosas provienen del Espíritu Santo.
UNKNOWN¿Ok?
SPEAKER_00Y se reflejan en una vida que agrada a Dios. Por eso no basta con conocer la Biblia de una forma teórica. Y hoy día hay muchos cabezones que caminan por la calle, tú le preguntas y ahí ya te saben responder de cualquier versículo.
UNKNOWNPerdón.
SPEAKER_00El propósito no es de cuánto conocemos de la palabra de Dios. El propósito es que la palabra de Dios transforme nuestra vida. Transforme, que haya un cambio en nuestra forma de vivir. Para que en todo eso, podemos glorificar a Dios, como dice primero lo Corintios 10.31. Si pues coméis, o bebéis, o haced otra cosa, hacedlo todo, dice, por la gloria de Dios. En el versículo 10 vamos a ver el propósito de este conocimiento. Dice el versículo 10. Para que andéis con mesdino del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra y creciendo en el conocimiento de Dios. Aquí Pablo deja algo muy claro. El conocimiento de la voluntad de Dios, que estaba hablando en el versículo 9, no tiene como fin llegar a tener más informaciones sobre Dios. No es esto el fin, sino transformar la vida de la persona. La expresión para qué muestra el propósito. O sea, el crecer en sabiduría, en crecer en esta inteligencia, no es para que yo tenga más informaciones solamente y llene mi mente de información, sino es un fin. Por eso dice, ¿para qué? Todo verdadero conocimiento de Dios debe reflejarse en una manera de vivir que le ahorre, que le glorifique. Cualquier cosa que comemos, que bebemos, que trabajamos, que estudiamos, cualquier cosa, el fin de nuestra vida siempre es llevar a la honra y la gloria en primer lugar Pablo habla de un andar este conocimiento tiene un fin en primer parte dice para andar para caminar para vivir como es digno del Señor la palabra andar se refiere a la conducta diaria a la manera en que una persona vive cada día no habla de momentos ocasionales, sino de toda la vida. Este mismo llamado aparece en otras cartas también. Primero, tesalonicense, lo hemos leído. 2.12, que anduviésemos como es digno del Señor. Efesios 4.1, que andéis como es digno de la vocación. Y en Filipense 1.27, que os comportéis como Dice, como es digno del Evangelio de Cristo. Ese es el fin. A simple vista, esto puede parecer como imposible. ¿Cómo puede alguien vivir de una manera digna del Señor? Es imposible. La respuesta no está en el hombre, porque claramente para nosotros es imposible, sino la respuesta está en Cristo. Gálatas 2.20 dice, con Cristo. Estoy juntamente crucificado. Ya no vivo yo. Más vive Cristo en mí. El creyente ha muerto al dominio al pecado. Como dice Romano 6.6. Ahora su vida está bajo el gobierno de Cristo. Por eso andar dignamente no nace de un esfuerzo humano. Sino de la obra de Dios que hace al interior del creyente. Él es el alfarero. Él moldea. Él crea situaciones para que nosotros podamos crecer. Es el Espíritu Santo quien fortalece al creyente para obedecer, para resistir al pecado y para permanecer fiel. Como dice Efesios 3, 16 y 17. Ahora, andar dignamente significa que nuestra vida tiene que reflejar que Cristo es La gobierne. Que sea Él. Antes sin Cristo era yo. El yo estaba dominando. Estaba Él que me guiaba mi vida. Pero ahora hay Cristo. Entonces en Cristo debe haber Él que está timoneando mi vida. Y en segundo lugar, Pablo muestra que esta vida, o esta vida transformada, no la anterior, esta vida va a producir fruto. Inevitablemente va a producir fruto. Dice, llevando fruto en toda buena obra. Por eso que este conocimiento, no conocimiento teórico, pero sino este conocimiento verdadero de Dios, nunca va a ser pasivo. Siempre va a producir una vida activa. Jesús dijo, en esto he glorificado a mi Padre. En que llevéis muchos frutos, dice Juan 15, 8. Y Pablo enseña que hemos sido unidos a Cristo con un fin. Dice, a fin de que llevemos frutos para Dios. Romanos 7, 4. Este fruto se ve de diferentes maneras. En vidas que llegan a Cristo... en palabras que oran a Dios, en una vida generosa, en una conducta transformada, en el carácter formado por el Espíritu, en Gálatas 5.22.23. Pero todo esto tiene una base clara, y la base es permanecer en Cristo. El Señor dijo, bien claro, separado de mí, nada podéis hacer. Sin comunión con Él, sin que Cristo sea parte de nuestra vida, no hay un fruto genuino. Y en tercer lugar, Pablo habla de un crecimiento continuo. Dice, «Creciendo en el conocimiento de Dios». Esto muestra que la vida cristiana no es como algo estático. Es un proceso. Y todos estamos en este proceso. Todos estamos en este camino. El creyente no se queda igual. Porque hay que hacerse pregunta. En aquello que quizás tiene 20, 30, 40, 50 años yendo a la iglesia y si no se ven fruto, entonces hay una pregunta que uno tiene que hacer. Porque es muy evidente que la palabra de Dios transforma a personas. Y si no hay transformación, entonces quizá habrá que evaluar mi vida. Pedro lo expresa con claridad. Desead la leche espiritual para que por ella crezcáis. Y siempre lo digo. Si no nos acercamos a la Escritura, si no leamos la Escritura, que es nuestra leche espiritual, es muy difícil que podamos crecer. Porque este es nuestro alimento espiritual. La predicación ayuda, sí. Los podcasts ayudan, sí. Todos los otros pastores que puedan, como se dice, subir sus predicaciones en las varias plataformas de ayuda, sí, más son complementos. Porque mi responsabilidad primaria delante de Dios es que yo crezca. Y para crecer, tengo que leer la palabra de Dios. Porque dice que vive eficaz. No es como cualquier libro de historia, de geografía, que puedo tener datos. Pero en mi vida, ¿qué va a ser? Nada. Pero este libro es vivo. Y va a trabajar en el corazón de aquellos que lo escudriñan, que lo estudian, que lo leen. Por eso Pedro dice, el leche espiritual para que por media de ella crezcáis. Es importante. Este conocimiento ocurre cuando el creyente obedece lo que ya conozco. A medida que responde a la palabra de Dios, entiende más y al entender más puede vivir mejor delante de Dios hay una relación clara mientras más se camina con Dios más se le conoce y mientras más se le conoce claramente mi vida será mejor delante de él porque voy a aplicar lo que yo conozco de Dios En resumen, Pablo muestra que el conocimiento nunca se queda en la mente. No es que se quede aquí. Para que a la primera pregunta, lo voy a sacar. A ver, no acuerdo del versículo. Ahí está. No se queda aquí. Signó que este conocimiento produce una vida transformada, una vida que honra al Señor, que da fruto y que sigue creciendo en una relación con Él. Versículo 11. Pablo dice. Ahora, después de describir. una vida que anda dignamente, que dé fruto y que crezca o que crece, Pablo añade algo especial. El creyente necesita ser fortalecido por Dios para poder preservarlo. Perseverar, perdón. La vida cristiana no solo requiere dirección, también requiere poder. Pablo dice, fortalecido con todo poder, conforme a la potencia de su gloria. Esto deja claro que la fuerza del creyente no previene de sí mismo. No es una capacidad humana. sino que es el poder de Dios obrando en la vida del creyente. Dios no solo salva, sino que también sostiene la vida del creyente. No solo inicia la obra, también la fortalece cada día. Este poder se manifiesta por medio de su Santo Espíritu. Jesús dice, recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo. En Hechos 1.8. Y Pablo ora para que los creyentes sean fortalecidos, dice, con poder en el hombre interior por su Espíritu. En Efesios 3.16. Y esto muestra que la vida cristiana no se vive en autosuficiencia, sino en dependencia de Dios. Porque separado de Él, nada podemos hacer. Ahora bien, el propósito de este poder es muy claro. No es un poder para, no sé, hacer cosas mágicas, ¿verdad? No es este el poder, es bien claro. Para toda potencia y longanimidad. Este es importante porque muchas veces se piensa que el poder de Dios se manifieste como en cosas visibles o cosas extraordinarias. Quiero ver el poder de Dios y ahora va a venir la nieve. No es esto. Sin embargo, aquí Pablo corrige esta idea equivocada. El poder de Dios no se manifiesta principalmente en cosas externas o llamativas, sino en la vida diaria del creyente. La palabra de Dios tiene poder para la salvación. Es poderosa su palabra. La paciencia y la capacidad de permanecer firme en medio de las pruebas. Es soportar sin rendirse, confiado en Dios. Él tiene control, sobre todo. No es algo pasivo, sino es firmeza. La longanimidad tiene que ver con las personas. Es soportar con calma sin responder con enojo, aun cuando quizá las situaciones son un poco difíciles. Es reflejar el carácter de Cristo en medio de las relaciones. En otras palabras, el poder de Dios se ve cuando el creyente permanece firme en medio de las circunstancias y responde con gracia frente a los demás. Esto deja una verdad muy clara. No son las circunstancias ni son las personas las que determinan cómo vivamos, sino el poder de Dios obrando en el corazón de la persona. Cuando Dios fortalece al creyente, las pruebas no lo van a derrumbar. Y las provocaciones no van a dominar. Porque su vida está sostenida por la gloria de Dios. Después de presentar sus peticiones por los creyentes, Pablo pasa a dar gracias a Dios por lo que Dios hizo en la vida de los de Colosas. Eso nos enseña algo importante. La oración no solamente es algo, o sea, no solo constante en pedir, sino también es reconocer con gratitud la obra de Dios. La oración no solo consiste en pedir, sino también en reconocer con gratitud la obra de Dios. La alabanza de Pablo se enfoca en la obra que el Padre ha realizado En la vida de estos creyentes en Colosas. En primer lugar vemos que el Padre nos hizo apto, dice, por la herencia. Versículo 12 dice, con gozo, dando gracias al Padre que nos hizo apto para participar de la herencia de los santos en la luz. Pablo reconoce que es el Padre que ha hecho posible esta realidad. Cuando dice que nos hizo apto, está afirmando que nadie por sí mismo está preparado para recibir esta herencia en el cielo, esta herencia futura. Es Dios quien capacita, quien habilita al pecador y lo hace por medio de De la obra del Señor Jesucristo en la cruz. Esta herencia recuerda la promesa dada a Israel. Pero en Cristo es mucho más mayor. ¿Por qué? Porque no es terrenal, sino es eterna. Incluye la vida eterna. Que se conozca a Dios de manera real. Y Jesús dijo en Juan capítulo 17, 3. Y esta es la vida eterna. Que te conozcan a ti, el único Dios verdadero y a Jesucristo a quien has enviado. Pero también incluye un reino eternal. Eterno, perdón. En Hebreo 12, 28 dice, recibiendo nosotros un reino inconmovible, donde los creyentes reinarán eternamente, por toda la eternidad, con Cristo. Segunda Timoteo 2, 12. Además, esta herencia incluye todas las personas de Dios, porque todas las promesas de Dios son en el sí. Podemos confiar plenamente en las promesas de Dios. Y en segundo lugar, Pablo declara que hemos sido librados del poder de la tiniebla. El versículo 13 dice, el cual nos ha librado de las podestades de las tinieblas. Esto habla de un rescate real. Antes de Cristo, el hombre estaba bajo el dominio del pecado real. o común que el dominio de Satanás. Efesios 2.2 dice, en los cuales, dice, anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de las podestades del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia. Esto era antes. antes de conocer a Cristo. Pero Dios intervino de una manera poderosa. No fue un cambio gradual, como poco a poco, sino algo poderoso. Fue una liberación efectiva, como dice Efesios 2.1. Y Él, hablando de Cristo, os dio vida a vosotros cuando estabais enfermos. Muertos en vuestros delitos y pecados. Fue un rescate real. Y Hechos 26, 18 describe esta obra como un paso de la tiniebla a la luz. Y del poder de Satanás a Dios claramente. Ahora, en el tercer lugar vemos que hemos sido trasladados del reino o al reino de su hijo amado. El mismo versículo continúa diciendo, y trasladado al reino de su amado hijo. Primeramente hablábamos, había un rey, había un reino, el reino en esta tierra, donde hay un rey que es Satanás. Y todos cuando nacemos, nacemos con este rey y en este reino. Pero del momento que hemos puesto nuestra vida en la mano del Señor, nos arrepentimos y hemos pedido perdón al Señor para que Él entre en nuestro corazón, hemos cambiado, ya no somos parte de este reino, ya Satanás no es el rey, nuestro rey, sino hemos pasado a otro reino, donde es Cristo ese rey, Y esto no ha sido algo como, bueno, toma tu decisión y espero un momento que hay que ver. Poco a poco, de repente quizá en un año, dos años, inmediatamente. Es algo que rápido, desde el momento que yo pongo mi fe en Cristo Jesús, ya no soy parte de este reino. Ya Satanás no es mi rey. Ya he sido liberado del poder del pecado. Ahora soy parte del Señor Jesucristo. Inmediatamente. Y esto solamente por el poder del Señor. Dios, no por nosotros, solamente por lo que Cristo hizo en la cruz. Y esto habla de un cambio completo de posición. Es como por decir, nacimos y cuando nacemos no nos damos cuenta. Tenemos una partita de nacimiento, pero ahí en la partita de nacimiento no tenemos un ticket o un boleto para cambiar nuestro destino. Nuestro destino nacemos aquí. Pero en Cristo ya tenemos otro boleto. Y este boleto es para el reino de los cielos. Cuando un día vamos a estar ahí glorificados vamos a ver en nuestro Señor Jesucristo cara a cara y vivir toda una eternidad con Él pues eso es un cambio completo de posición ya no pertenecemos al dominio de la tiniebla sino al reino de Cristo es un cambio de ciudadanía como dice Filipense 320 nuestra ciudadanía actualmente físicamente está en mi caso es ciudadanía italiana Otro tiene americana. Otro tiene doble ciudadanía. Esa es la física. Espiritualmente nuestra ciudadanía antes era de aquí, de este mundo, de la tiniebla. Pero en Cristo nuestra ciudadanía cambió. Es en los cielos. Por eso no es solo un privilegio. También es una responsabilidad de cada uno de nosotros. El creyente ahora vive bajo el gobierno de Cristo y representa su reino en este mundo. Es como que fuéramos embajadores. Aquí en Estados Unidos, la embajada de Perú, la embajada de México, la embajada de Italia, la embajada donde hay una persona, un cónsul que está representando este país. Y nosotros somos embajadores de Cristo en el mundo. Por eso también es un privilegio que nadie de nosotros merecía, pero también es una responsabilidad. Y a veces hay personas que dicen, bueno, ya tengo mi salvación pero no es así somos embajadores y como embajador yo tengo que representar a Cristo entonces si yo vivo una vida cristiana pasiva mi vecino podrá ver que yo soy de Cristo ¿En mi trabajo pueden ver que soy de Cristo? ¿Mi misma familia que me conoce podrá ver que soy de Cristo? Lo dudo. Entonces, ¿cómo podemos ser embajadores de Cristo? Segundo lo Corintios 5.20 dice que somos embajadores llamados a reflejar a nuestro Rey en cada área de nuestra vida. Ahora, en cuarto lugar, Pablo menciona la redención y el perdón de pecados. El versículo 14 dice, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón dice de pecados. Ahora, la redención habla de una liberación mediante el pago de un precio. Alguien tuvo que pagar nuestra liberación. En este caso, este precio fue la sangre de Cristo. Estábamos esclavizados al pecado. Pero él llegó y él pagó O hizo este pago completamente o completo por nuestra libertad. Efesios 1.7 dice, lo confirma en quien tenemos redención por su sangre, el perdón del pecado según la riqueza de su gracia. Y esta obra tiene dos aspectos claros. Hemos sido liberado o librado del dominio del pecado y ahora perdonamos. Pertenecemos a Cristo. El perdón completa esta obra. Nuestra culpa ha sido quitada. Dios no solo libera, también perdona. En la cruz su justicia fue satisfecha. Y su gracia fue manifestada. Cristo pagó el precio y el creyente recibe un perdón completo. Qué gran bendición, ¿verdad? Por eso, en Él o en Cristo, no solo somos libres, sino hemos sido limpiados de toda culpa. Por eso que Dios puede vernos justo por este motivo. Todas estas bendiciones no es un resultado de esfuerzo humano. Por lo más que podemos hacer, nunca podemos ganar esta bendición. Si no es de la gracia de Dios. Y ya sabemos lo que quiere decir gracia, ¿verdad? Algo que no merecíamos, pero es su gracia. Y esta gracia debe producir una respuesta en nuestra forma de vivir. Una vida diferente. de gratitud porque sabemos que no merecíamos si el Señor nos ha dado de obediencia y de honra a nuestro Señor. Para terminar, el pasaje que hemos considerado esta mañana en Colosenses, capítulo 1, versículo de 9 a 14, dice, nos muestra una verdad muy clara. La vida cristiana no se sostiene en esfuerzos humanos, sino por la obra de Dios en el creyente. Pablo ora para que los colosenses conozcan La voluntad de Dios, pero no como un conocimiento superficial, no como informaciones nomás, sino como una verdad que transforme su vida y al mismo tiempo da gracias por lo que Dios hizo en la vida de ellos. Y eso nos enseña que la vida cristiana une dos realidades. Lo que Dios hizo por nosotros y lo que Él sigue haciendo en nosotros. Él empezó una obra, sigue haciendo su obra en cada uno de nosotros y la terminará el día que vamos a estar con Él toda una eternidad. Dios nos hizo apto, nos libró, nos trasladó y nos redimió. Todo es obra de su gracia. Pero esta obra debe reflejarse en una vida que anda dignamente y que disfruto y que persevere. Porque la vida cristiana no es fácil, ¿verdad? Por eso en este pasaje nos llevamos a examinarnos también. ¿Estoy creciendo en mi vida, en el conocimiento de la verdad de Dios? ¿O solamente estoy conforme con lo que yo sé de Dios? ¿Estoy creciendo? Crecer también significa estudiar, leer. ¿O solamente me conformo con lo que ya yo conozco de Él? Y para mí esto es suficiente. ¿Se refleja en mi vida un deseo real de agradarle a Dios en todo? ¿Hay fruto que evidencia la obra de Dios en mi vida o solo queda en palabra? La palabra de Dios no nos fue dada solo para escucharla, para entenderla, pero también para practicarla. Por eso dice que no tenemos que ser solamente oidores, sino hacedores. Nos muestra quién es Dios, lo que Él ha hecho, pero también cómo debemos de responder ante Dios. Y la respuesta siempre va a ser muy clara. Vivir agradecidos por todo lo que Él hace en nosotros, depender de Él en todo y vivir o caminar cada día de manera que nuestra vida refleje a Cristo. porque cuando va cuando se va a ver que Cristo que cuando se va a ver que estemos reflejando Cristo significa que está reinando en nuestra vida si no lo reflejamos significa que no está reinando en nuestra vida nos ponemos de pie para orar Señor te damos gracias Gracias por tu palabra, porque por medio de ella tú nos has mostrado tu voluntad y nos has recordado todo lo que tú has hecho por nosotros en Cristo. Gracias porque no estábamos preparados para esta salvación, pero tú, mi Dios, en tu gracia, en tu amor, nos hiciste apto, nos has librado del pecado, nos has librado de las tinieblas y nos has trasladado al reino de tu Hijo, Señor. Gracias porque esta herencia Está asegurada en los cielos. Un día vamos a estar ahí, Señor. Cara a cara contigo. Con todos los hermanos, con todo lo que han puesto su fe en ti. Para poder vivir toda una eternidad, mi Dios. Y esto solamente por tu gracia, por tu amor. Perdónanos. Perdónanos cuando vivimos sin tomar en cuenta tu voluntad. Cuando nuestro conocimiento no se refleja en nuestra vida o en nuestra manera de vivir y cuando respondemos según nuestra fuerza y no dependemos de ti. Te pedimos que nos libre de las o del conocimiento o que nos llene, perdón. Llénanos de tu conocimiento, de tu voluntad. Que el Señor nos dé sabiduría para poder vivir de una manera que te agrade a ti en todo. Que nuestra vida dé fruto, fruto para tu gloria. Que otros puedan ver este fruto en nosotros y también puedan dar gloria a ti, Señor. fortalecen con tu palabra, perseveran o como que preservan en medio de las pruebas para tener paciencia en la dificultad y para reflejar el carácter de Cristo también en nuestras relaciones. Necesitamos de ti en todo momento, Señor. Ayúdanos, Señor. Para que todo lo que podamos hacer, todo lo que hagamos Señor, siempre sea para reflejarte a ti. Y gracias también porque nos da un lugar donde podemos venir en toda libertad a pensar que en mucha parte del mundo no hay esta libertad. Muchos creyentes son perseguitados. Pero nosotros podemos venir aquí y poder Señor cantarte, alabarte, honrarte, edificarnos por medio de tu palabra. Y gracias Señor. Gracias también por cada hermano en esta iglesia Señor. Gracias también por el privilegio que nos da de poder servirte. Señor ayúdanos a poder crecer a madurar que podamos también reflejar esto a nuestro alrededor podamos ser este faro de luz Señor donde puedan ver que esta es tu iglesia y así Padre tú puedas también según tu voluntad hacer que esta iglesia crezca Señor y todo para tu honra y tu gloria gracias Padre por todo lo que tú viene haciendo en la vida de cada uno Y lo que tú seguirás siendo, Señor. Te pido, Padre, que mis hermanos puedan llegar a su casa con bien. Para que tú le guardes en todas las semanas, Señor. Presérvalo en todo momento, Padre. Y que todo sea siempre para darte ti, honra y gloria. En Cristo Jesús te lo pedimos. Amén y Amén.