Prédicas | Iglesia Bautista Emanuel – Faysville
Pastor: 🎙️ Francesco Lombardi
Prédicas y enseñanzas bíblicas de la Iglesia Bautista Emanuel en Faysville.
Somos una comunidad de fe dedicada a la exposición fiel de la Palabra de Dios, con el propósito de glorificar a Cristo, edificar a los creyentes y proclamar el Evangelio. Cada episodio busca fortalecer tu vida espiritual y animarte a vivir una fe centrada en Cristo.
Nuestra iglesia esta localizada en: 4319 N Expressway 281 Edinburg, TX, USA
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Prédicas | Iglesia Bautista Emanuel – Faysville
Dos Mujeres Casi Desapercibidas I 2 Timoteo 1:1-5
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En este mensaje reflexionamos sobre la fe genuina de Loida y Eunice, dos mujeres que, aunque casi desapercibidas, impactaron generaciones a través de su amor por Dios, su ejemplo y la enseñanza de las Escrituras en el hogar.
La vida cristiana no consiste solamente en conocer verdades bíblicas, sino en vivir una fe auténtica que glorifique a Dios e influencie a otros.
🔹 Una fe verdadera se refleja en la vida diaria
🔹 Las Escrituras deben enseñarse desde la niñez
🔹 Un hogar centrado en Cristo puede transformar generaciones
📖 Pasaje: 2 Timoteo 1:1-5
🎙️ Predicador: Pr. Francesco Lombardi
⛪ Iglesia: Iglesia Bautista Emanuel – Faysville"
Un día especial para recordar, reflexionar y expresar amor y gratitud hacia aquellas mujeres que Dios usó para traernos al mundo, ¿verdad? Y aunque un solo día nunca lo es y será suficiente para reconocer todo lo que una madre hace, por sus hijos y por su familia, esta ocasión nos permite detenernos, detenernos por un momento y dar gracias a Dios por el amor, el cuidado y el sacrificio que muchas madres muestran diariamente. Muchas veces no alcanzamos a ver todo lo que una madre hace de una forma silenciosa dentro del hogar. Solo Dios conoce plenamente todo. las oraciones que levantan por sus hijos, las preocupaciones que guarda en su corazón, la noche de desvelos, las lágrimas derramadas y el esfuerzo diario por cuidar y sostener a su familia. Y aunque muchas veces O muchas de estas cosas pasan desapercibidas delante de los hombres, pero no pasan desapercibidas delante de Dios. En este día especial quisiera que meditemos por un momento en dos mujeres muy significativas en las Escrituras. Dos mujeres cuyo nombre podrían ser fácilmente olvidadas a recorrer la página de la Escritura. Sin embargo, Dios quiso registrarlas en su palabra como testimonio del impacto que una vida fiel puede tener sobre las generaciones futuras. Estoy hablando de Loida Eunice. Una abuela y una madre que el Señor usó para marcar profundamente la vida de Timoteo. Un siervo fiel que llegó a ser de gran ayuda para el ministerio del apóstol Pablo y también para la iglesia en el Nuevo Testamento. Y eso nos recuerda una verdad importante. Muchas veces Dios usa vidas sencillas para dejar las huellas profundas en el corazón de otros. Cuando las personas hablan. Acerca de la fe, muchas veces pensamos inmediatamente en Hebreos, ¿verdad? Hebreos 11 o 1. Después la fe, la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve. Y ciertamente la Biblia define de manera clara lo que es la fe. Pero, además de definirla, Dios también no permite verla reflejada en la vida de hombres y mujeres comunes que aprendieron a confiar en él. Y una de las cosas más hermosas que puede suceder dentro del hogar es cuando una madre vive una fe genuina delante de sus hijos. Porque hay momentos cuando todo parece difícil, cuando hay temor, cuando parece que... Nada va a salir bien. Y muchas veces es una madre la que confiando en el Señor sostiene el corazón de una familia. No porque ignore las dificultades. No porque no tenga luchas. Sino porque ha aprendido a descansar en Dios. Y precisamente eso es lo que ocurrió en Loida y Eunice. Dos mujeres que pasan casi desapercibidas en la Escritura, pero que Dios usó para dejar una huella eterna. Aunque nuestro énfasis estará especialmente en el versículo 15 de 2 Timoteo capítulo 1, leeremos comúnmente desde el capítulo 1 para comprender el contexto y el ambiente en el que Pablo menciona a Loida y a Eunice. Por eso, si todavía no lo hicieron, por favor, abran su Biblia. Segunda Timoteo, capítulo 1, y acompáñenme mientras voy a dar lectura del versículo 1 al versículo 5. Segunda Timoteo 1, versículo 1 al versículo 5. Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, según la promesa de la vida que es en Cristo Jesús, a Timoteo, amado hijo, gracias, misericordia y paz de Dios Padre y de Jesucristo nuestro Señor. Doy gracias a Dios, al cual sirvo desde mis mayores con limpia conciencia, de que sin cesar me acuerdo de ti, En mis oraciones, noche y día, deseando verte al acordarme de tus lágrimas, para llenarme de gozo, trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida y en tu madre Eunice, y estoy seguro en ti también. Oremos. Amado Dios, Padre bendito, te damos gracias por tu palabra porque es fiel, verdadera y es suficiente para nuestras vidas. Gracias porque por medio de ella podemos aprender también por medio de ella a ver ejemplos sencillos de hombres y mujeres que vivieron para ti. Y dejar una huella espiritual en otros. En esta mañana te pedimos que prepare nuestro corazón al considerar la vida de Loida y Eunice. Ayúdanos a comprender el valor de una fe genuina. De una fe vivida. Una fe transmitida también a las generaciones. Y te pedimos de manera especial por cada madre y cada abuela aquí presente, fortalécela, anímalas y recuérdales que ningún esfuerzo hecho para ti es en vano. Y permítenos también que cada uno de nosotros examine a su propia vida delante de tu palabra. Que esta verdad no solamente llegue a nuestra mente, sino que también a nuestro corazón. Y produzca una vida que te honre. Y te lo pedimos todos en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén y Amén. Es muy interesante que Pablo, al pensar en Timoteo, destaca muchas cosas. Y podemos verlo en el versículo 4, sus lágrimas. Su amor, su comunión, su fidelidad, sus relaciones espirituales. Estas palabras muestran la profunda relación que existía entre Pablo y Timoteo. No era solamente una relación entre un maestro y un discípulo. Había amor, afecto y un vínculo muy fuerte entre ellos. pero inmediatamente después Pablo dirige su atención a algo todavía más profundo. El apóstol escribe en el versículo 5, trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti. Es interesante notar que Pablo no comienza hablando de Timoteo como del ministerio, de su capacidad ni de su conocimiento bíblico. Lo primero que viene a la mente al apóstol Pablo es la fe que él había. Pablo no se refiere simplemente a cualquier tipo de fe. Él utiliza una expresión muy específica. Él dice, fe no fingida. La palabra griega que Pablo usa para no fingida es anupocritos. Medio rara la palabra, ¿verdad? Esta palabra está formada por la partícula negativa A. En el griego significa sin. Y la palabra relacionada con hipócrita. Por lo tanto... Una fe no fingida significa literalmente que su fe o la fe de Timoteo era genuina, era una fe sincera, una fe sin fingimiento, verdadero y como dice la misma palabra, sin hipocresía. Ahora, la palabra fingida establece o estaba relacionada con el teatro griego, donde los autores utilizaban máscaras para representar personajes diferentes en el escenario. Y de ahí surge la idea de aparentar por algo o fuera de algo que realmente no existe. Por eso metió una máscara para poder representar el personaje, pero ellos no eran el personaje que estaban presentando. Y ahí es donde salen estas palabras. Porque tanto en aquella época como hoy en día, siempre ha existido mucha religiosidad superficial muchas personas pueden aparentar espiritualidad pueden aparentar amar al señor muchas personas pueden aparentar también santidad pero una cosa es aparentar a ser un cristiano y otra cosa es amar verdaderamente a cristo y pablo dice Timoteo, tu fe es real. Ahora pensamos en algo importante. ¿De dónde vino esta fe? ¿Se desarrolló de sola? ¿Apareció como mágicamente en un momento? Claramente la respuesta es no. Y es... Es precisamente lo que hace tan precioso este pasaje. Porque el apóstol Pablo no solamente destaca la fe genuina de Timoteo, sino que también nos muestra dónde comenzó a formarse esta fe en Timoteo. Observe lo que inmediatamente añade al versículo 5 de Pablo. Dice, la cual habitó primero en tu abuela Loida y en tu madre Eunice. Es decir, la fe sincera que ahora se veía en la vida de Timoteo no apareció de la nada antes. hubo primero una abuela y una madre que conocieron o conocían al Señor, que amaban su palabra y que mediante el testimonio constante de su vida marcaron profundamente el corazón de este joven. Y Pablo nos deja ver que detrás de un hombre fiel al Señor o de una mujer fiel al Señor, muchas veces hay hogares, hogares donde la fe fue vivida, fue enseñada y fue modelada diariamente. Y aquí entonces encontramos un principio fundamental para todos nosotros. Los hijos normalmente terminan reflejando aquello que ve constantemente en el hogar. Y eso puede ser para bendición, para su crecimiento, o quizá para tropiezo. Porque los hijos aprenden más por observar en lo que más podemos observar. Decirle a vos con discursos. Ellos observan cómo vivimos. Ellos observan cómo nos relacionamos. Ellos observan cómo hablamos. Cómo tratamos a otros. Y cuánto amamos verdaderamente al Señor. Y ellos lo ven. Podemos aprender delante o comunque podemos aparentar delante de mucha gente. Podemos aparentar delante de la iglesia. Podemos aparentar delante de otro creyente. Pero hay un lugar donde no podemos aparentar. Y ese lugar es nuestro hogar. Nuestros hijos nos conocen muy bien. Ellos saben si Cristo verdaderamente es importante para nuestra vida o si solamente somos religiosos. Y esto fue exactamente lo que marcó la vida de Timoteo. Pablo dice, la fe no fingida que hay en ti, pero luego añada, lo cual habitó primero En tu abuela Loida. Y en tu madre Eunice. Es decir. Timoteo. Tuviste esta fe en casa. Ahora pensemos un momento en estas dos mujeres. ¿Dónde vivían? Ellos vivían en Listra. Y Listra no era un lugar caracterizado por el temor de Jehová, sino una ciudad gentil marcada por la idolatría y la ceguera espiritual. Era un lugar donde predominaba el paganismo y donde el verdadero Dios no era conocido. Y para entender un poco mejor el ambiente donde vivían los Le pido por favor que abra su Biblia en Hechos capítulo 14 y acompáñenme. Mientras yo voy a leer desde el versículo 6. Hechos 14. Voy a dar lectura desde el versículo 6. Así dice la palabra de Dios. Habiéndolo sabido, huyeron a Listra y Derbe, ciudades de Licaonia y a toda la región circunvecina. Y ahí... Está hablando de los apóstoles, ¿verdad? Y ahí predicaban el Evangelio. Y cierto hombre de Listra estaba sentado, imposibilitado de los pies, cojo de nacimiento, que jamás había andado. Nunca caminó esta persona. Este oyó hablar a Pablo, el cual, fijando en él sus ojos y viendo que tenía fe para ser sanado, dijo a gran voz, levántate o levántate derecho sobre tus pies. Y él saltó y anduvo. Entonces dijo, Eso es lo interesante, que pongan atención. Entonces la gente, visto lo que Pablo había hecho, alzó la voz diciendo en lengua licaónica, dioses bajo la semejanza de hombres han descendido a nosotros y a Bernabé, llamaban Júpiter, y a Pablo, Mercurio, porque este era el que... llevaba la palabra y el sacerdote de Júpiter, cuyo templo estaba frente a la ciudad, trajo toros y guirnaldas delante de las puertas y juntamente con la muchedumbre quería ofrecer sacrificios. Cuando lo oyeron los apóstoles, Bernabé y Pablo rasgaron su ropa Y se lanzaron entre la multitud, dando voces y diciendo, varones, ¿por qué hacéis esto? Nosotros también somos hombres semejantes a vosotros, que os anunciamos que de estas vanidades os convirtáis al Dios vivo que hizo el cielo para y la tierra, el mar y todo lo que en ello hay. ¿Captaron el mensaje? Después que Pablo sanó, este hombre que era cojo de nacimiento nunca pudo caminar. Observe la reacción de la multitud. Ellos comenzaron a decir dioses. Ellos pensaban que los apóstoles, los doce apóstoles eran dioses bajados del cielo, enviados del cielo.
UNKNOWN¿Por qué?
SPEAKER_00Y le dan nombre a Bernabé le dicen Júpiter y a Pablo Mercurio. Entonces se dan cuenta que el nivel de idolatría había en Listra. Y en medio de este ambiente donde crecieron Loida, Eunice y Timoteo. Ahora, piensen en esto. Muchas veces decimos que es difícil es criar hijos hoy. Y sí, ciertamente. Vivimos en tiempos peligrosos y es difícil. Tiempo lleno de pecado, confusión y maldad. Pero pensemos también en estas mujeres. ¿Ella no tenía una iglesia establecida como nosotros?
UNKNOWNNo.
SPEAKER_00múltiples copias de la Escritura como nosotros, estudios bíblicos, conferencias, recursos digitales, ni tantas herramientas como las que hoy día tenemos fácilmente a nuestro alcance. Y aún así, Dios las usó para formar la vida de un joven que llegó a ser un siervo fiel y útil para la obra de Dios. Y eso es algo que hoy muchas familias han olvidado. Muchas veces se piensa que la formación espiritual de sus hijos depende de enviarlos a colegios cristianos, a las universidades cristianas, o la responsabilidad del pastor y de la iglesia. de los maestros o de algún tipo de enseñanza. Pero constantemente la Biblia nos lleva al regreso al hogar. Y esto es exactamente lo que vemos aquí. Cuando Pablo encuentra a Timoteo en Hechos capítulo 16, ya encuentra a un joven formado espiritualmente. Observe lo que dice Hechos, capítulo 16, versículos 1 y 2. Hechos 16, versículos 1 y 2. Después, llegando a Derbe y a Listra, estamos hablando de Pablo, y aquí había ahí cierto discípulo, llamado Timoteo, hijo de una mujer judía creyente, pero de padre griego. Y daban buen testimonio de él los hermanos que estaban en Listra en Iconio. Pablo cuando llega, encuentra a un joven que ya era un discípulo. Y miren, Timoteo era un discípulo. Él tenía un buen testimonio, era reconocido por los hermanos y evidenciaba una vida marcada por la fe. Entonces surge una pregunta importante. ¿Quién o quién había trabajado en la formación de este joven? Porque no pudo nacer así sin que nadie habría trabajado en este joven. Detrás de aquella vida estaba Loida, su abuela, y estaba su madre Onise. Y eso nos recuerda algo importante para nosotros. Una fe genuina se forma, o comunque, no se forma de un momento a otro, sino que se cultiva. día tras días oración tras oraciones enseñanza tras enseñanza ejemplo tras ejemplo así fue formada la vida de timoteo en el hogar fue viviendo una fe sincera en su madre en su abuela fue escuchando las escrituras fue aprendiendo el temor de dios fue observando una vida rendida al señor Y eso nos lleva claramente a algo todavía más interesante. Según de Timoteo, capítulo 3, versículo 15, dice, «Y que desde la niñez ha sabido las sagradas Escrituras». ¡Qué impresionantes declaraciones! Pablo recuerda a Timoteo que desde sus primeros años de vida había sido expuesto a la palabra de Dios. Antes de convertirse en colaborador de Pablo, antes de ser pastor, antes de ser reconocido por la iglesia, hubo un hogar donde la escritura, donde la palabra de Dios ocupaba su primer lugar, un lugar importante. Y nuevamente surge una otra pregunta. ¿Quién les enseñó? Nuevamente, su madre y su abuela. Ahora pensemos en esto. En aquel tiempo no tenían las facilidades que nosotros tenemos hoy día, ¿verdad? Con el teléfono estamos conectados con todo el mundo. No tenían libros. No tenían recursos, ni acceso inmediato quizá a enseñanzas bíblicas como tenemos nosotros. Entonces, ¿cómo instruyeron a Timoteo? Transmitiéndole fielmente lo que ella misma sabía. Habían aprendido de la palabra de Dios. Y esto también nos enseña algo importante a nosotros. Muchas veces como padres decimos... Ay, que no sé suficiente. O no tengo una preparación. No soy ni un maestro de escuela dominical. Pero lo he de unirse... Con lo que conocían del Señor... Y las escrituras fueron sembrando constantemente la palabra de Dios en Timoteo. Y Dios usó este trabajo fiel de manera poderosa. Muchas veces no se trata de tener grandes capacidades, títulos universitarios, sino de tener un corazón dispuesto para enseñar diligentemente la palabra la palabra de dios en el hogar ahora pensamos en algo más estas mujeres no solamente transmitieron conocimiento de las escrituras también reflejaron en su vida aquello que ellos estaban enseñando porque una cosa es conocer versículos y otra cosa diferente es vivir conforme a estos versículos y esto fue lo que impactó profundamente la vida de timoteo él pudo ver una fe sincera en su abuela, en su mamá, en su hogar, una fe sin fingimiento, una fe perseverante a pensar que vivieron en un lugar de idolatría, de pecado, una fe visible en la vida diaria, no solamente en palabra, no solamente conocimiento bíblico, sino una vida que procuraba honrar al Señor y esto sigue siendo fundamental para En la vida de hoy. Porque los hijos no esperan padres perfectos. Ellos saben que sus padres también luchan, fallan y necesitan de la gracia de Dios. Pero sí necesitan padres genuinos. Padre que amen verdaderamente al Señor. Padre que procuren caminar con Dios. Padre cuya vida confirme aquello que enseñan con los labios. Y eso nos lleva a pensar en otro ejemplo bíblico. Pensamos en el ejemplo de Jocaved. No sé si se acuerdan quién es o quién es. ¿Qué hizo Jocaved? Ella era una mujer hebrea que vivió en uno de los momentos más difíciles para el pueblo de Israel en Egipto. En aquellos días, el faraón había dado una orden terrible. Todos, niños, varones, hebreos, tenían que morir. Éxodo 1.22 dice, entonces Faraón mandó a todo su pueblo diciendo, echad a río a todo hijo, está hablando de varón, que nazca. Pueden imaginar el ambiente en el cual ella vivía, esta mujer y esta madre, porque era madre. Ella vivía en un gobierno pagano, en una sociedad entregada a la idolatría, persecución contra el pueblo de Dios, temor constante. muerte y fue precisamente en este medio de este ambiente tan oscuro donde nació Moisés porque ella era la madre de Moisés ahora pensemos en algo interesante Aunque Moisés terminó creciendo en el palacio del faraón, hubo un tiempo de su vida en el que Dios permitió que su madre pudiera criarlo y cuidarlo. ¿Se acuerdan de la historia, verdad? Éxodo 2, capítulo 2, versículo 9 y 10 dice, Y la hija del faraón dijo, Lleva a este niño, Y la mujer tomó y la dio a la nutrisa, aquella que lo iba a criar, y era su mamá. Y la mujer tomó al niño, o sea, estamos hablando de la mamá de Moisés, y cuando el niño creció, ella lo trajo a la hija del faraón. Era solamente para criarlo por un tiempo. Ahora, la Escritura no dice exactamente cuánto tiempo Moisés estuvo bajo el cuidado de su madre. No lo dice. Pero sí nos deja ver algo muy importante. Antes de entrar en el ambiente pagano de Egipto, Era pequeño. Hubo una madre que marcó sus primeros años. Y aunque después Moisés viviría rodeado de idolatría, rodeado de riquezas y paganismo, nunca él olvidó que pertenecía al pueblo de Dios. Por eso, en Hebreo 11, versículos 24 y 25, dice, por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó, dice, llamarse hijo de la hija del faraón, escogiendo antes ser maltratados como el pueblo de Dios. eso no apareció de la nada también detrás de este hombre detrás del moisés hubo una madre que dejó una profunda huella en su corazón hubo una madre que aprovechó este tiempo en cual le dieron para cuidar su propio hijo para sembrar el temor de Dios, para sembrar el amor de Dios y también identidad con el pueblo de Dios. Y pensemos también en Ana. ¿Quién era Ana? ¿Alguien se acuerda quién era Ana? Ana era una mujer piadosa que sufrió ella profundamente. ¿Por qué? Porque ella no podía creer. tener hijos primera Samuel capítulo 1 nos muestra el dolor constante que ella llevaba en su corazón mientras otras mujeres tenían hijos ella lloraba delante de Dios por su esterilidad y en medio de ese sufrimiento Ana hizo algo extraordinario ella llevó su dolor delante del Señor mire lo que dice 1 Samuel capítulo 1 versículo 10 ella hablando de Ana con amargura de alma oró a Jehová y lloró dice abundantemente ahora pensemos en esto Ana no solamente deseaba, evidentemente, ¿verdad? Deseaba tener un hijo. Ana entendía también, no solamente había deseo de tener un hijo, pero ella también entendía que los hijos son una bendición y provienen de Dios y que son De Dios. Pertenecen a él. Por eso hizo un voto. Delante de Jehová. Versículo 11. Siempre en 1 Samuel. Capítulo 1. Dice Jehová. De los ejércitos. Si te niñares. Mirar. A la aflicción de tu sierva. Y dieres a tu sierva. Un hijo varón. Yo. Yo. lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida. Impresionante, ¿verdad? Impresionante. No podía tener hijo, pero que si Dios le iba a dar esta gracia, lo que ella iba a hacer, lo iba a entregar al mismo Señor. Antes de tener al niño, Ana ya había decidido entregarlo al Señor y esto revela algo muy importante. Las madres piadosas no solamente desean un bienestar terrenal de sus propios hijos, ¿verdad? Queremos que ellos estudien una profesión. Queremos que ellos puedan casarse con personas que los van a amar. Queremos el bienestar de ellas o de ellos, ¿verdad? De nuestros hijos, ¿verdad? Pero también anhelan, y eso debe haber, el anhelo que sus hijos pertenezcan al Señor. Que el día que salen de casa no se alejen del Señor. Que les sirvan, que caminen sus caminos, que sean obedientes. Después Dios les respondió sus oraciones y nació Samuel. Y cuando Samuel creció un poco más, Ana no se olvidó de esta promesa que hizo al Señor. Siempre en 1 Samuel, capítulo 1, versículo 27, 28. Dice, por esto niño oraba. Y Jehová me dio lo que le pedí. Yo pues lo dedico también a Jehová, todos los días que viva será de Jehová. Lo que él pidió al Señor, Dios lo cumplió, pero también aquella cumplió su promesa. Ahora pensemos en esto. Samuel, él llegó a ser profeta. Él llegó a ser juez, líder espiritual de Israel, un hombre usado grandemente por Dios, pero detrás de aquella vida hubo una madre que oró por su hijo, derramó lágrimas delante del Señor y decidió dedicarlo completamente a Jehová. Y nuevamente, hermanos, encontramos exactamente el mismo principio que vemos también en Loida y Eunice. Madre que entendieron la importancia de formar a sus hijos en el temor de Dios y que comprendieron que el hogar es el primer lugar donde un niño tiene que aprender del Señor. Y ahora llegamos nuevamente a Lloyd y Eunice, dos mujeres que casi pasan como desapercibidas dentro del relato bíblico, sin embargo, dejaron una huella eterna. Pensemos ahora a otro detalle importante. Observen siempre en la mitad del versículo de 2 Timoteo capítulo 1, el versículo 5. Pablo dice, la cual habitó primero en tu abuela Loida y en tu madre Eunice. Entonces, primero... vemos la abuela, en segundo vemos la madre y en tercero vemos al hijo, a Timoteo. Y aquí encontramos una obra espiritual que fue pasando de generación en generación. La primera que conoció a Jehová fue su abuela y su abuela enseñó a su hija Loida No, Eunice, perdón. Y su hija Eunice le enseñó a su hijo Timoteo. Una generación y otra generación. La fe que habitaba en Loida... Fue vista también en Eunice y posteriormente esta misma fe genuina pudo también verse en la vida de Timoteo. Y esto es... importante para nosotros también. Porque los abuelos también tienen una responsabilidad dentro del hogar. Vivimos en una sociedad donde muchas veces los abuelos son vistos simplemente como espectadores pasivos dentro de la familia, pero bíblicamente no es así. Ellos también tienen su rol, su papel. loida participó activamente en la formación espiritual de timoteo seguramente ella oró por él seguramente le enseñó la escritura lo que yo tenía en este momento nosotros hoy día la tenemos completa pero por lo menos lo que yo tenía en este momento les enseñó y seguramente habló acerca del señor Y eso nos recuerda que la fe debe ser transmitida generacionalmente. Salmos 145.4 dice, Generación a generación celebrarán tus obras. Y este siempre fue el diseño de Dios. Una generación enseñando a a otra generación. Una generación hablando de la obra de Dios a otra generación. Ahora, detengamos un momento a pensar. Después de haber escuchado estos ejemplos, ¿qué clase de ejemplo estamos como Padre dejando a nuestros hijos? ¿Qué clase de ejemplo estamos dejando como padres a nuestros hijos? ¿Y qué están aprendiendo ellos en observar nuestra vida? Porque nuestros hijos terminan, o sea, terminarán aprendiendo. Ellos van a aprender. Algo van a aprender de nosotros. Ellos van a aprender cuánto valoramos la palabra de Dios. Ellos van a aprender cuánto valoramos la iglesia. Ellos van a aprender cuánto valoramos a Cristo y cuánto valoramos también caminar en el Señor. Ellos lo van a ver. Nosotros podemos ir a la iglesia, podemos hablar con muchas personas, pero nuestros hijos en casa no van a ver así, sin ropa de la iglesia, cómo somos. Y por eso que es importante qué clase de ejemplo estoy dejando a mis hijos, que están aprendiendo ellos a ver mi manera de vivir. Y muchas veces ellos aprenderán más de nuestra vida que solamente de nuestras palabras. Porque podemos darle consejos, pero al final nuestra misma vida no refleja los consejos que le estemos dando. Por eso Pablo, deseando volver a ver a Timoteo, trae a su memoria, ¿qué cosa? Su fe no fingida. Porque Timoteo había visto algo verdadero. Él había visto una fe sincera en su abuela y su mamá. Había visto una vida entregadas al Señor, siempre de Eloy de Eunice. Había visto una fe que no consistía solamente en palabras, sino que era una vida rendida a Dios. Y hermano, esto es justamente lo que nosotros necesitamos. No solamente hijos que conozcan acerca de Cristo. no solamente hijos que crezcan sentados en una iglesia, no solamente hijos que aprendan todos los textos bíblicos de memoria, sino hijos que verdaderamente temen al Señor, hijos que amen su palabra y que vivan por sus gracias, hijos que puedan decir como dijo Josué, yo en mi casa serviremos a Jehová. Y esto comienza cuando papá y mamá Aman de una forma genuina al Señor, que vivan. bajo su señoría y procuran ahorrarle en su vida diaria porque normalmente no podemos transmitir aquello que nosotros no vivimos no estamos hablando de niñitos que son pequeñitos y le podemos decir cualquier cosa y ellos confían en papá y mamá son sus superhéroes y crean o creen Y eso fue exactamente lo que ocurrió aquí. Timoteo tuvo una fe genuina porque vio y vivió una fe genuina en su hogar. ¿No ponemos de pie, por favor, para orar? Amado Padre Celestial, venimos en esta mañana delante de ti dándote gracia por tu amor gracias por tu misericordia tu fidelidad para con nuestras vidas gracias Señor por el privilegio Señor que nos das De poder abrir. Escudriñar tu palabra. Y recordar. El ejemplo. Que Eloy da. Y Eunice. Gracias porque a través de sus vidas. Podamos ver. El valor y la importancia. De una fe genuina. Dentro del hogar. Señor. en esa mañana queremos darte la gracia por cada madre por cada abuela por cada mujer que ha procurado servirte fielmente y enseñar tus caminos dentro de su familia Tú conoces, Señor, sus luchas. Tú conoces, Señor, sus lágrimas, sus cargas, como también las oraciones silenciosas que muchas veces solamente tú las has escuchado. Fortálesalas Señor, anímalas, sostén su vida con tu gracia, ayúdalas a continuar sembrando tu palabra en el corazón de sus hijos y nietos que nunca, nunca Señor se cansen de enseñar, de orar, de exhortar y de vivir para tu gloria. Ahora te pido Padre que permite que así como ocurrió con Timoteo, también nuestras familias puedan ver generaciones que amen tu palabra, que temen tu santo nombre y que vivan para Cristo. Ayúdanos Padre, ayúdanos porque sabemos que no hay una escuela, no hay una profesión, una universidad que nos enseñe cómo podamos ser padres. Nos enseña cómo podemos ser madres, nos enseña cómo podemos ser abuelos. Y como iglesia a entender que el hogar sigue siendo un lugar fundamental para enseñar tus caminos a nuestros hijos. Que nuestros hijos puedan ver en nosotros una fe sincera, una fe verdadera, una fe rendida a ti. y si hay alguien aquí Señor que todavía no ha entregado verdaderamente tu vida a Cristo permítele Señor permítele que hoy pueda comprender que la salvación solamente se encuentra en Jesús y que hoy día es el día de salvación Solamente por medio de Jesús. Aquel que murió en una cruz. Y aquel que resucitó. Para salvar a los pecadores. Gracias Señor por tu palabra. Gracias por la madre. Que tú has levantado como instrumento. De bendición dentro de los hogares. Así como también dentro de las iglesias. Gracias Señor. Y te lo pedimos todos. En el nombre precioso. De nuestro Señor y Salvador. Jesucristo. Amén.