Prédicas | Iglesia Bautista Emanuel – Faysville
Pastor: 🎙️ Francesco Lombardi
Prédicas y enseñanzas bíblicas de la Iglesia Bautista Emanuel en Faysville.
Somos una comunidad de fe dedicada a la exposición fiel de la Palabra de Dios, con el propósito de glorificar a Cristo, edificar a los creyentes y proclamar el Evangelio. Cada episodio busca fortalecer tu vida espiritual y animarte a vivir una fe centrada en Cristo.
Nuestra iglesia esta localizada en: 4319 N Expressway 281 Edinburg, TX, USA
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Prédicas | Iglesia Bautista Emanuel – Faysville
No deje que nadie le robe lo que tiene en Cristo | Colosenses 2:16-23
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¿Estás protegiendo la libertad que tienes en Cristo?
En este episodio meditamos en Colosenses 2:16–23, donde la Palabra de Dios nos recuerda que Cristo es suficiente. En un mundo lleno de reglas, tradiciones y enseñanzas que prometen una espiritualidad superior, somos llamados a permanecer firmes en la obra perfecta de Jesús.
No debemos permitir que nadie nos juzgue por lo que Cristo ya cumplió, ni que nos aparte de las bendiciones que tenemos en Él. La verdadera vida espiritual no se encuentra en sistemas humanos, sino en una relación viva con Cristo.
Este mensaje nos anima a valorar la libertad que Él nos dio y a permanecer confiando únicamente en Su suficiencia.
📖 Texto bíblico: Colosenses 2:16–23
🎙️ Predicador: Pr. Francesco Lombardi
⛪ Iglesia: Iglesia Bautista Emanuel – Faysville
Usted que tiene una deuda con el banco y que lo tiene preocupado y una de estas deudas que no le deja dormir por las noches hasta que un día un familiar cercano lo llama por teléfono y le dice hermano, cuñado, cuñada quiero que sepas que fui al banco a Esta mañana y hablé con el gerente y pagué todo lo que le debías. Así que la deuda está saldada por completo. Ya no le debes nada. Usted no lo puede creer. Le pide que lo repitas. Y cuando finalmente lo asimila, siente que un peso enorme ha sido quitado desde los hombros, ¿verdad? Y esa noche duerme tranquilo por primera vez, recuperando aunque la noche que no durmió anteriormente. Pero uno día después, alguien se acerca a su puerta y un hombre bien vestidos con una carpeta en su mano y una expresión muy seria en su rostro y se presenta como el representante del banco y le dice, mire, entiendo que su deuda ha sido cancelada, pero el banco tiene ciertos requisitos adicionales que usted todavía debe de cumplir y estos requisitos no son negociables aún que la deuda ha sido cancelada. Si no lo cumple, o comunque si no cumple este requisito, no podrá disfrutar plenamente de los beneficios que se le pagó esta deuda. Usted tiene el recibo en su mano y dice, pero mira, acá ya se canceló todo. Y el otro saca su contrato y dice, mira, acá no leíste esta parte. Entonces, ¿qué pasa con usted? Quizá se le queda duda. Pero este hombre habló con tan seguridad y con tanta autoridad que a punto usted empieza a dudar. Que quizá el pago no fue suficiente. Y empieza a pensar. ¿Y si tiene razón? ¿Y si el pago no ha sido suficiente? ¿Y si todavía sí tengo que hacer algo? Y poco a poco, sin darse cuenta, usted vuelve a vivir de nuevo con la misma preocupación. No porque la deuda existe, sino porque alguien logró convencerle de que el pago no ha sido suficiente, que faltaba algo más para poder cerrar completamente y archivar esta carpeta. Aunque esto no puede parecer algo difícil de creer, pero es algo muy parecido a lo que estaba pasando en la iglesia de Colosas. En el pasaje que hemos estudiado la semana pasada, Pablo les había recordado una gran verdad. ¿Y cuál es esta gran verdad? En Cristo están completos, en Él habita toda la plenitud de Dios y en Cristo recibieron Una vida nueva, el perdón de todos sus pecados y la victoria que Cristo tuvo sobre la cruz. No le faltaba nada. Cristo había hecho todo lo necesario para su salvación. Sin embargo, algunos falsos maestros estaban promoviendo enseñanzas que amenazaban. la estabilidad espiritual de la iglesia en Colosas. No estaban pidiendo a los creyentes que abandonaran a Cristo por completo, sino que para ser verdaderamente espiritual, para llegar, decimos, a una espiritualidad más madura, los creyentes todavía tenían que guardar ciertas reglas. Y quienes seguían estas prácticas eran juzgados como... Creyentes inferiores o espiritualmente deficientes. Pablo escribe esta sesión precisamente para enfrentar este error y lo hace con una urgencia que se siente profunda. en cada versículo que vamos a leer. Su preocupación no es solamente que estos creyentes estén siendo presionados, sino que corren el peligro de aceptar estas reglas y volver a vivir esclavos de un sistema por el cual Jesús murió y vinció. Ahora, la semana pasada vimos que Cristo hizo una obra completa a favor de los creyentes. Pero surge una pregunta importante. Si Cristo ya hizo todo lo necesario para nuestra salvación, ¿qué debemos hacer cuando otros intentan imponernos reglas que Dios nunca estableció? Esa es precisamente la situación que Pablo abordará en el tema de esta mañana. Por eso, en Colosenses, el pasaje que vamos a mirar hoy día es Colosenses capítulo 2, versículo de 16 al versículo 23, Pablo les dirige tres advertencias directas. Cada una de ellas desenmáscara una estrategia diferente de estos falsos maestros que estaban utilizando para apartar a los creyentes en Colosas de la suficiencia de cristo y con este en mente observemos a tres advertencias que siguen siendo tan necesaria hoy como lo fueron en colosas la primera no permita que nadie lo juzgue por lo que cristo ya cumplió versículos 16 17 segunda no permita que nadie le quite lo que tiene en cristo Versículos 18 y 19. Y la tercera, no regrese a una esclavitud de lo que Cristo lo liberó. Versículos 20 a 23. Entonces, si todavía no lo hicieron, por favor, le pido que abran su Biblia. En Colosenses capítulo 2, dice, para dar lectura de los versículos 16 y 17. Colosenses 2, yo voy a leer, ustedes me acompañan, en los versículos 16 y 17. Así dice la palabra de Dios. Por tanto, nadie juzgue en comida o en bebidas o en cuanto a día de fiestas, luna nueva o día de reposo. Todo lo cual es sombra de lo que ha de venir, pero el cuerpo no. Es de Cristo. Vamos a orar. Amado Dios, te damos gracias Señor por estar nuevamente hoy día. Es privilegio de poder abrir tu palabra juntos en esta mañana. Te damos gracias porque no llegamos aquí con las manos vacías. sino que llegamos como hijos que ya han recibido todo lo que necesitan en Cristo. Llegamos confiados en la obra perfecta que tú realizaste por nosotros, sabiendo que nuestra deuda fue pagada por completo en la cruz. Pero, mi Dios, confesamos que a veces permitimos que voces equivocadas siembran duda en nuestro corazón. Por eso te pedimos que al abrir tu palabra en esta mañana, prepare nuestro corazón para escucharla con toda humildad y obediencia. Ayúdanos, Dios, a ver con mayor claridad quién es Cristo, todo lo que tenemos en Él y cuán perfecta es su obra a nuestro favor. Que tu Santo Espíritu hable esta mañana con claridad a cada corazón. Fortalece, anima. Corrige al que necesita ser corregido y trae salvación a quien aún no te conoce como Señor y Salvador de su vida. Y que al terminar este tiempo, mi Dios, podamos salir más agradecidos por la obra perfecta de Cristo y más decididos a vivir aferrado a Él. Y todo esto significa Te lo pedimos en el nombre precioso de nuestro Señor y Salvador, Cristo Jesús. Amén y amén. Muy bien, entonces pensamos con el primer punto. No permitas que nadie lo juzgue por lo que Cristo ya cumplió. Repetimoslo junto. No permita que nadie lo juzgue por por lo que Cristo ya cumplió. Versículo 16, 17. Mire cómo comienza el versículo de 16 con dos palabras que no podemos pasar por alto. Ya lo conocemos, ¿verdad? Dice, por tanto. Estas dos palabras nos dicen que Pablo está conectando lo que acabamos de estudiar la semana pasada con lo que vamos a ver en esta mañana. En los versículos anteriores, Pablo acaba de recordar a la iglesia de Colosas que en Cristo es tan completo, que en él habita toda la plenitud de Dios y que la deuda que tenían fue cancelada por completo en la cruz. Por tanto, precisamente porque todo esto es verdad, Pablo ahora les dice no permita que nadie le juzgue pero qué significa exactamente esto de juzgar ahora en el idioma original la palabra que Pablo usa tiene la idea de pronunciar unas sentencias condenatorias sobre alguien No se trata simplemente de opinar o de criticar. Se trata de alguien que se pone en un lugar de juez y declara que usted no está bien delante de Dios. Y esto era exactamente lo que estaba ocurriendo en Colosas. Los falsos maestros no llegaron a decir abiertamente que Cristo nos servía. Llegaban diciendo que Cristo era importante, pero no era suficiente. Y para demostrar quién era verdaderamente espiritual, llegaron con una lista muy específica de requisitos, de cosas que habían que hacer. Pablo lo menciona uno por uno. Primero, la regla sobre lo que se podía comer y beber. Estos maestros, si queremos decirlo así, imponían restricciones relacionadas con alimentos y bebidas, algunas tomadas del judaísmo y otra proveniente de reglas ascéticas creadas por los hombres. En el libro de Levítico, Dios había dado a Israel una lista detallada de animales que se podía comer y animales que no. Esta regla tenía un propósito claro en este tiempo. Identificar a Israel como el pueblo de Dios y separarlo de las naciones que le rodeaban. Era un propósito en ese momento. Pero ahora los falsos maestros tomaban esta misma regla y la usaban como vara de medir. Si una persona no seguía estas reglas, era juzgada y considerada espiritualmente deficiente. Faltaba todavía para ser más espiritual. Lo que estos maestros no habían entendido es que el propósito, que el propio Jesús había declarado limpios todos los alimentos. Y eso lo podemos ver en Marco capítulo 7. El Señor dijo con toda claridad, nada hay fuera del hombre que entre en él que le puede contaminar. Nada hay Fuera del hombre que entre en él que le pueda contaminar. Y Pablo mismo le recordó a los romanos que el reino de Dios no es comida ni bebida. sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo. En Romano 14, versículo 17. Además, la regla sobre los alimentos, Pablo menciona también los días religiosos. Mire cómo sigue el versículo 16. O en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo. Estas observancias también venían del calendario religioso en el Antiguo Testamento. Las grandes fiestas anuales como la Pascua, el Día del Pentecostés y los Tabernáculos. Las celebraciones o la celebración de la luna nueva al comienzo de cada mes y el sábado semanal. Todas estas observancias habían sido dadas por Dios al pueblo de Israel. con un propósito muy específico dentro del plan de salvación. Eran señales que apuntaban hacia algo más grande que estaba para venir. Pero los falsos maestros la imponían sobre los creyentes, diciéndoles que si no le guardaban algo, no eran suficientemente espirituales, suficientemente maduros. Y aquí es donde Pablo hace una de las afirmaciones más poderosas de toda la carta. Mire lo que dice el versículo 17. Todo lo cual, dice, es sombra de lo que ha de venir, pero el cuerpo es de Cristo. Pablo usa una imagen que cualquier persona puede entender. Cuando usted ve la sombra de una persona en el suelo, esa sombra le dice que hay alguien cerca. O a veces miramos nuestra misma sombra. Le da una idea de su forma, de su tamaño. Pero nadie confunde la sombra con la misma persona. Son cosas distintas. Una cosa es la sombra, una cosa es la persona. ¿Ok? Las sombras apuntan a algo real. Pero la sombra no es la realidad. ¿Ok? Da la sombra, yo no puedo obedecer si la persona tiene cabello castaño, negro, ojos celestes, su estatura. ¿Me entiende, verdad? Esto es exactamente lo que Pablo está diciendo sobre toda esta regla, fiesta y ceremonias en el Antiguo Testamento. Dios las estableció para señalar hacia adelante. hacia una realidad mayor que aún estaba por venir. Y esa realidad, dice Pablo, es Cristo. Cuando Cristo llegó, las sombras cumplieron sus propósitos. Y esto es precisamente lo que hace tan absurdo lo que estos falsos maestros estaban enseñando. Observen el contraste que Pablo presenta. Los falsos maestros decían, guarden esta regla para ser espirituales. Pablo responde, esta regla era sombras, pero Cristo es realidad. Los falsos maestros decían, si no sirven estos días no están bien delante de Dios Pablo responde Cristo ya cumplió todo lo que estos días señalaban todavía Hoy existen iglesias que intentan medir la espiritualidad mediante reglas, tradiciones humanas o prácticas religiosas. Pero el creyente debe recordar que su aceptación delante de Dios descansa únicamente en la obra perfecta de nuestro Señor Jesucristo en la cruz. Por eso Pablo dice, por tanto, nadie os juzgue. No permita que nadie lo juzgue por aquello que Cristo ya cumplió. No permita que nadie añada requisitos donde Cristo ya declaró su obra consumada. No permita que nadie le robe la libertad que Cristo compró para usted en la cruz. Y aquí llegamos al punto número dos. No permita que nadie le quite lo que tiene en Cristo. Repítelo conmigo. No permita que nadie le quite lo que tiene en Cristo. Versículo 18, 19. Ahora, Pablo, después de advertir a los creyentes que no permitan ser juzgados por Dios, observancias externas del antiguo testamento del antiguo sistema ceremonial para lo lleva su exhortación a decimos un paso más adelante ahora el peligro consiste en permitir que alguien lo aparte de la suficiencia de cristo Por eso Pablo comienza el versículo 18 diciendo, nadie os prive de vuestro premio. La expresión que Pablo utiliza era usada para describir la acción de un árbitro que descalificaba a un competidor y le negaba el premio que le correspondía. La imagen es muy fuerte. Estos falsos maestros se estaban colocando en una posición de autoridad espiritual donde la cual pretendían ellos de determinar quién realmente estaba bien delante de Dios y quién no. se consideraban capacitados para evaluar la vida espiritual de los demás. Y mediante sus enseñanzas, hacían sentir a los creyentes de Colosas que todavía les faltaba algo para alcanzar la verdadera plenitud espiritual. Pero Pablo ya había respondido a esta idea. En el versículo 3 del capítulo 2, en Cristo habita todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento. En el versículo 9, siempre en el capítulo 2, en Cristo habita toda la plenitud de Dios. Y en el versículo 10, donde le dice que los creyentes están completos en Él, en Cristo. Por eso Pablo les advierte que no permitan que nadie lo prive de aquellos que, que dicen que andaban afectando humildad. Ahora, cuando miramos estas frases, en cuanto a Pablo describe la apariencia de estos maestros, y dice que andaban afectando la humildad. Ahora, cuando a simple vista parece como una virtud en ellos. Una virtud en ello. ¿Por qué? Después de todo, la humildad es una cualidad que Dios aprueba. Y que Pablo mismo exhortará a practicar más adelante en la carta, en el capítulo 3, siempre de Colosas, en el versículo 12. Pero, sin embargo, la humildad que Pablo menciona aquí no es una verdadera humildad. ¿Por qué? Era una humildad aparente. Siempre se presentaban como personas que habían alcanzado un nivel de conocimiento y experiencia que otros creyentes todavía no poseían, todavía no tenían, todavía no habían alcanzado. Pero la verdadera humildad, hermanos, siempre nos va a llevar a ser dependientes cada vez más a Cristo. Reconocer que no tenemos méritos propios y que necesitamos completamente de la gracia de Dios. La falsa humildad, en cambio, termina convirtiéndose en una forma refinada de orgullo. Aunque aparentan reverencia, en realidad buscan exaltar al hombre. Junto con esta humildad aparece una segunda característica de estos maestros. Pablo dice que practicaban el culto a los ángeles. No conocemos todos los detalles de esta práctica. Pero sí sabemos que estaban atribuyendo a los ángeles una importancia del cual no le correspondía. La Biblia reconoce claramente el ministerio de los ángeles como siervos de Dios. Sin embargo, nunca se le presenta como objeto de adoración en ningún momento. ni como mediador entre Dios y los hombres. De hecho, cuando el apóstol Juan intentó postrarse delante de un ángel, él lo reprendió de inmediato y diciendo en Apocalipsis 9, versículo 10, mira, no lo hagas. Yo soy consiervo tuyo. Adora a Dios. La razón es sencilla. La Escritura declara claramente que existe un solo mediador entre Dios y los hombres y ese es Jesucristo. Por lo tanto, al introducir otro mediador para acercarnos a Dios, estos maestros estaban disminuyendo en la práctica la suficiencia de Cristo. ¿Por qué? Ahora Pablo menciona además una tercera característica de estos hombres. Sigue diciendo en el versículo 18 que estaban entremetiéndose en lo que no ha visto. Entremetiéndose en lo que no ha visto. Es decir... se presentaban ellos como personas que poseían conocimientos y experiencias espirituales que el creyente común no tenía. De esa manera, pretendían establecer su autoridad y justificar sus enseñanzas. Sin embargo, Pablo no se deja impresionar por tales afirmaciones. ¿Por qué? Más bien revela lo que realmente se esconde a través de ellos. Por eso dice que estos hombres estaban vanamente hinchados por su propia mente carnal. Lo que aparentaban ser hombres. Una experiencia superior con Dios tenía su origen en una mente dominada por la carne. Y finalmente Pablo llega a la raíz del problema. El versículo 10 dice que estos hombres estaban no haciéndose de la cabeza. ¿Qué quiere decir? Es decir... ¿Por qué buscaban mediadores adicionales? ¿Por qué dependían de experiencias extraordinarias? ¿Por qué promovían sistemas religiosos complejos? El problema fundamental no era simplemente doctrinal o práctico. Era un problema de relación con Cristo. Habían dejado de depender de Él como la única solución. fuente de vida y crecimiento por eso Pablo dirige inmediatamente nuestra atención a Cristo en el versículo 19 diciendo en virtud de quien todo el cuerpo nutriéndose y uniéndose por las conyunturas y ligamentos Ahora, la imagen aquí también tenemos una imagen clara. Así como el cuerpo humano recibe de la cabeza todo lo necesario para funcionar correctamente, la iglesia recibe de Cristo todo lo necesario para su vida y su crecimiento espiritual. La madurez espiritual no proviene de sistemas religiosos complejos o de reglas humanas. La madurez espiritual Es el resultado de permanecer unidos a Cristo. Y Pablo añade algo muy importante. El crecimiento del cuerpo, dice, el crecimiento que da Dios. Y en 1 Corintios 3.6 vemos lo que Pablo dijo en este versículo. Yo planté, Apolo regó, pero el crecimiento lo ha dado Dios. La pregunta que este pasaje plantea a cada creyente es sencilla, pero es profunda. ¿De qué depende usted para crecer espiritualmente? ¿De qué depende usted para crecer espiritualmente? Y Pablo concluye recordando que el crecimiento la madurez espiritual lo da Dios. Por eso dirige la atención de los colosenses a Cristo, la cabeza del cuerpo. Por tanto, no permita que nadie lo aparte de Cristo. No busque fuera de Él aquello que ya Dios proveyó en Él. Aferres a Cristo porque solamente así puede experimentar el crecimiento que Dios produce en su pueblo. Punto número tres. No regrese a una esclavitud de la que Cristo lo liberó. Repetimoslo juntos. No regrese a una esclavitud de la que Cristo lo liberó. Versículo 20 a 23. Pablo, después de que ha venido diciendo en esa sesión, ahora llega al clímax, al punto central de su argumento. El apóstol vuelve a colocar a los creyentes delante de una verdad fundamental de su unión con Cristo. Observe cómo comienza el versículo 20. Dice, Ahora, la expresión si habías muerto no introduce como una duda. A ver, ¿he muerto o no he muerto? No está poniendo una duda. Pablo no está cuestionando si lo creyente ha muerto en Cristo o no. No es esto, el fin. Sino más bien está recordándole una realidad que ya les había enseñado anteriormente. En los versículos 12 y 13, Pablo le recorda que fueron sepultados con Cristo y resucitados con Él mediante la fe. Todo creyente ha sido unido a Cristo de tal manera que participa o participa espiritualmente de los beneficios de su muerte y de su resurrección. Por esa razón, Pablo afirma que han muerto. Han muerto en cuanto a los rudimentos del mundo. Ya habían utilizado esta misma expresión en el versículo 8 para describir el sistema religioso humano que opera independientemente de Cristo. Se trata de los principios elementales sobre los cuales el hombre natural intenta Construir su relación con Dios mediante reglas, ceremonias, tradiciones y esfuerzos humanos. Antes de conocer a Cristo, los creyentes vivían bajo ese sistema. Pero ahora, por medio de su unión con Cristo, han sido liberados de esta esclavitud. Por eso Pablo formula una pregunta que va al corazón del problema. Siempre en el versículo 20, dice, ¿Por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos? ¿Por qué? como si vivieseis en el mundo o sometéis a preceptos. La lógica del argumento es contundente. O sea, si ya han muerto con Cristo, ya no pertenece a ese antiguo sistema. Si Cristo lo ha liberado, ¿por qué... vuelven a colocarse voluntariamente bajo aquellos mismos que lo que fueran liberados. Y la palabra os sometéis transmite la idea de colocarse bajo estos decretos y estas ordenanzas. Los falsos maestros estaban intentando someter nuevamente a los creyentes a un sistema de normas humanas como medio para alcanzar una supuesta espiritualidad superior. Y para mostrar el carácter de ese sistema, Pablo resume su exigencia en el versículo 21, donde dice, no manejes, ni gustes, ni aún toques. La forma en que Pablo presenta estas prohibiciones resulta significativa. Todo el sistema de los falsos maestros giraba alrededor de restricciones externas. No hagas esto, no tienes que hacer aquello, cuidado con esto, cuidado con lo otro. Su espiritualidad era medida por una lista de cosas permitidas y cosas prohibidas. No toque eso. Cuidado, no lo probes aquello. No se acerque al otro. La vida espiritual había sido reducida en un conjunto de regulaciones. Sin embargo, Pablo quiere que los creyentes comprendan que la verdadera santidad jamás puede reducirse a una lista de prohibiciones. El problema es que estas reglas no pueden transformar al ser humano interiormente. Son reglas externas que no transforman a la persona internamente. Pueden modificar ciertas conductas, sí, por un tiempo lo pueden hacer, pero no tienen poder para vencer los deseos pecaminosos del hombre. Por eso continúa diciendo en el versículo 22, en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres. Aquí Pablo revela el verdadero origen de aquellas exigencias. O sea, de lo que estos maestros querían que tenían que hacer. No proveían en primer lugar de Dios. No eran mandamiento de Dios. Era mandamiento de enseñanzas humanas. Los falsos maestros habían tomado sus propias ideas y las habían elevado a un nivel de autoridad espiritual. Este ha sido siempre uno de los mayores peligros para el pueblo de Dios. Cuando las opiniones humanas reciben la misma autoridad y aún a veces más de la palabra de Dios, la libertad espiritual termina transformándose en una esclavitud religiosa. Pablo añade además que todas estas cosas son, dices, cosas que todas se destruyen con el uso. Es decir, la regla de estos falsos maestros estaban centradas en cosas relacionadas con la comida, bebidas y otras prácticas semejantes. son cosas pasajeras que pertenecen a esta vida y que desaparecen con el uso. Sin embargo, esos hombres las habían convertido en requisitos para alcanzar una supuesta espiritualidad. Entonces Pablo llega a su evaluación final de todo ese sistema espiritual en el versículo 23, donde dice, tales cosas tienen la verdad cierta reputación de sabiduría. Observe cuidadosamente la palabra que Pablo usa. Pablo reconoce que todas estas prácticas tenían cierta reputación de sabiduría. Es decir, parecían como espiritual a simple vista, daban la impresión de ser el camino hacia una vida más santa y más consagrada a Dios. Por esto Pablo menciona tres características que hacían atractivo este sistema. Primero, habla de un culto voluntario. Se trataba de prácticas religiosas que Dios nunca había mandado. pero que los hombres habían establecido por iniciativa propia. Eran formas de adoración nacidas de ideas humanas y no de la revelación de Dios. En segundo, menciona la humildad. No se refiere a una humildad genuina que reconoce su necesidad de Cristo, sino aquella apariencia de humildad que ya había denunciado en el versículo 18. Era una espiritualidad que buscaba impresionar a otros mediante sacrificios y prácticas religiosas visibles. Y la tercera habla de duro trato del cuerpo. estos maestros pensaban que cuando más privaban al cuerpo de ciertas cosas más espirituales llegaban a ser creían que la santidad podía alcanzarse mediante restricciones privaciones y esfuerzos humanos todo esto producía una apariencia de sabiduría Sin embargo, Pablo está a punto de demostrar que detrás de toda esta apariencia religiosa existe un problema fundamental. Pablo emite su veredicto final. Mire cómo dice el versículo 23. Pero no tiene valor alguno contra los apetitos de la carne. Y con esta palabra el apóstol desmascara por completo el sistema de estos falsos maestros. Pablo no está diciendo que la disciplina personal es inútil, al contrario, es bueno. Si yo estoy en una condición que necesito disciplinarme para tomar una dieta, por ejemplo, no es malo. No estamos hablando de esto, ¿ok? Bien, lo que está diciendo es que las reglas humanas por sí mismas no pueden producir santidad. No es que porque yo necesito ponerme a dieta, me pongo a dieta, entonces soy más espiritual que ustedes. O sea, ¿me entienden lo que estoy diciendo, verdad? ¿Ok? Pueden controlar cierta condición Ahora, para terminar. El pasaje que hemos visto en esta mañana nos recuerda una verdad fundamental. Cristo es suficiente. No necesitamos buscar otra cosa fuera de él. Los creyentes en Colosa estaban siendo presionados por personas que afirmaban poseer como un camino mejor hacia la espiritualidad. Algunos insistían en observaciones o observancias religiosas. Otros proveían experiencias especiales y supuestas revelaciones especiales. otro imponía reglas y restricciones humanas como medio para alcanzar una vida más santa sin embargo Pablo demuestra que todo aquello que tenía en común estaban desviando la mirada de Cristo básicamente por eso la pregunta no es solamente que creían los colosenses la pregunta es que estamos buscando nosotros Hoy. Este pasaje nos invita. Siempre a examinar. Nuestros corazones. Creo que Cristo de verdad. Es suficiente para mi vida. O necesito buscar. Otra cosa fuera de él. Para sentirme más completo.
UNKNOWNHoy.
SPEAKER_00¿Qué ocupa hoy en mi confianza? ¿Cristo o mis esfuerzos? ¿O qué estoy buscando para poder crecer espiritualmente? ¿Qué busco para madurar en mi vida cristiana? En mi camino hacia la santidad. ¿Está Cristo ocupando realmente el lugar central de mi vida? ¿O hay otras cosas que están ocupando este lugar que solamente a Él le pertenecen? La vida cristiana no consiste en añadir algo a Cristo, sino consiste en permanecer fiel a Cristo. Y cuando más permanezco unido a Cristo y comprendo lo que hemos recibido de Él, más firme estaremos juntos. Y más experimentaremos el crecimiento que Dios da. Por eso el llamado de este pasaje sigue siendo el mismo de hoy. No permita que nadie lo juzgue por lo que Cristo ya cumplió. No permita que nadie lo aparte de lo que tiene en Cristo. Y no regrese jamás a la esclavitud de la que Cristo ya lo libró. Por eso que mi llamado es permanezca unido a Cristo. Porque solamente en Él encontramos todo lo que necesitamos para vivir una vida que le agrade a Dios. Amén. No ponemos de pie, por favor, para orar. Padre Celestial, te damos gracias por tu palabra. Porque una vez más nos has recordado, mi Dios, que todo, absolutamente todo lo que necesitamos para la vida y la piedad se encuentra únicamente en tu Hijo Jesucristo. Gracias porque en Él hemos sido perdonados. Hemos sido reconciliados contigo. Podemos acercarnos al trono de gracia. Podemos llamarte Padre. Hemos sido liberados de toda condenación. Gracias porque su obra es perfecta, es completa y es suficiente para nuestra salvación. perdonas cuando confiamos más en nuestra obra, en nuestra experiencia o en nuestros propios esfuerzos que en la persona y la obra de Cristo. Te pido por mi Dios que nos guardes de todos aquellos que pretenda desplazar a Cristo del lugar que solamente Él merece ocupar. Y ayúdanos. Ayúdanos a no buscar fuera de Cristo aquello que tú ya nos has dado por medio de Él. Haz que como iglesia vivamos aferrados a Cristo, sometidos a tu palabra y dependiendo de tu gracia que nunca perdamos de vista que solamente tú produce el crecimiento ese crecimiento verdadero ese crecimiento genuino en la vida de tu pueblo en la vida de tus hijos y si hay alguien aquí en esta mañana mi Dios que aún no ha confiado en Jesucristo para salvación permite mi Dios que hoy reconozca que fuera de él No hay esperanza pero que en Él hay perdón, hay reconciliación y hay vida eterna. Te damos toda la gloria porque de ti y por ti y para ti. Son todas las cosas. En el nombre de nuestro Señor. Y Salvador Jesucristo. Oramos. Amén.