Propósito con Alma Podcast
Este es un espacio creado para quienes sienten el llamado de ir más allá de lo visible y escuchar la voz profunda del alma. Cada episodio es una invitación a despertar, a recordar quién eres en esencia y a caminar con más claridad, propósito y luz. Hablaré de temas espirituales, el despertar de la consciencia, numerología entre otros interesantes temas para expandir tú consciencia.
Para más información escribeme a numerologiaconsciente22@gmail.com
Propósito con Alma Podcast
VENEZUELA, CUANDO LA TIERRA SE MUEVE: ACEPTAR, SOSTENER Y VOLVER A COMENZAR 💛
Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.
🌟 Mi libro «El Poder de Agradecer» y una guía práctica de 33 días de gratitud consciente ya están disponibles. Aquí les comparto el link.
🌟 LINK del libro El Poder de Agradecer. Lovable App
🌟 Sigueme y suscríbete ahora a Propósito con Alma Podcast y empieza a descifrar el lenguaje del universo, los números y el alma. Tu camino de transformación comienza aquí.
🌟 Los invito a suscribirse para recibir un workbook gratuito sobre numerología, comparte y deja tus comentarios sobre el tema.
https://numerologiaconsciente22.kit.com/8ffb5f0c25
Gretty inició este episodio de su podcast «Propósito con Alma» reflexionando sobre la fragilidad de la vida tras un fuerte terremoto en Venezuela que provocó pérdidas humanas y daños materiales. Gretty, quien es psicoterapeuta transpersonal y numeróloga emocional, compartió cómo estos eventos inesperados nos recuerdan que no podemos controlarlo todo en la vida y cómo la verdadera espiritualidad no consiste en negar el dolor, sino en acompañar a quienes lo sufren. Gretty habló sobre el proceso de aceptación tras una pérdida, la importancia de la gratitud y la compasión hacia los demás en momentos de crisis, y cómo estos acontecimientos pueden ayudarnos a valorar lo esencial en la vida. Gretty concluyó expresando su amor y solidaridad hacia Venezuela y todos aquellos que están atravesando situaciones difíciles, recordando que aunque la vida es frágil, el amor y la capacidad de reconstruirse pueden ser poderosamente inmensos.
Atrévete a dar el paso hacia tu bienestar emocional y espiritual y contactame por email: numerologiaconsciente22@gmail.com o escribe un mensaje a mi instagram @numerologiaconsciente22
* Activa la campanita de notificación para escuchar los próximos episodios.
Hoy iniciamos este episodio con esta reflexión. Hay momentos en los que creemos que tenemos la vida bajo control. Nos despertamos, cumplimos con nuestras responsabilidades, hacemos planes, trabajamos por nuestros sueños, cuidamos a quienes amamos y construimos espacios en los que esperamos sentirnos seguros. Sin embargo, a veces en cuestión de segundos algo sucede y nos recuerda que la vida puede cambiar inesperadamente. La tierra se mueve, las paredes tiemblan, los objetos caen y las personas corren buscando protección. Y aquello que parecía firme, estable y seguro, comienza a estremecerse delante de nuestros ojos. Hoy, como venezolana, comparto con mucho respeto y con mucho amor este episodio de mi podcast. Porque aun cuando físicamente estoy lejos de mi país, mi corazón siente lo que se ha vivido. Hola, hola mis amores, espero que se entiendan. encuentren fabulosos increíbles felices y agradecidos de estar hoy vivos sanos y con ganas de seguir adelante y hoy quiero agradecerte de todo corazón a ti que me estás escuchando por primera vez a ti que me has escuchado desde el primer episodio y a todos los que lleguen a escuchar este podcast que abran su corazón y su mente para recibir con amor esta información me presento mi nombre es Greti Mendoza, soy psicoterapeuta transpersonal del método despierta, numeróloga emocional, escritora y ahora autora de libros y estoy aquí para acompañarte en tu camino de manera consciente. Llevo siete años preparándome para estar hoy aquí, compartiendo lo que he aprendido y lo que me ha servido durante todos estos años para mejorar mi vida. Así que suscríbete y prende las notificaciones para que no te pierdas ningún episodio de tu podcast Propósito con Alma. Y bueno, ahora sí, vamos a comenzar. Hace unos días Venezuela, el país donde nací, crecí y viví durante muchos años, experimentó un fuerte movimiento de tierra que fue percibido en distintas partes del territorio y donde hubo pérdidas humanas, derrumbe de casas y edificios. Muchas personas sintieron miedo, confusión y e incertidumbre algunas salieron rápidamente de sus casas otras abrazaron a sus hijos llamaron a sus familiares o permanecieron inmóviles sin saber exactamente qué hacer porque cuando la tierra se mueve no solamente estremecen las estructuras externas también sentimos que algo dentro de nosotros se mueve se despiertan temores profundos aparece la sensación de vulnerabilidad y comprendemos quizás de una manera abrupta que no podemos controlarlo todo. Este acontecimiento me llevó a reflexionar profundamente sobre la fragilidad de la vida, sobre el dolor de las pérdidas, sobre la aceptación y también sobre la dimensión espiritual de aquellas experiencias que desde nuestra mirada humana pueden parecer un completo caos. Y hoy quiero invitarte a detenerte conmigo, respirar y reflexionar sobre lo que sucede en nuestro interior cuando la vida de alguna manera comienza a temblar y al mismo tiempo comienza a cambiar nuestra vida sin avisar. Existen acontecimientos para lo que creemos que nunca estaremos preparados. La pérdida de un ser querido, la destrucción de una casa, una enfermedad inesperada, una separación, la pérdida de un trabajo, una crisis económica y un desastre natural. Situaciones que llegan sin pedir permiso y que pueden transformar completamente nuestra realidad. En esos momentos es normal Sentir miedo, tristeza, rabia, confusión, impotencia o desesperación. Y algunos quizás se preguntarán, ¿por qué sucedió todo esto? ¿Por qué a mí? ¿Cómo voy a continuar? ¿Dónde está Dios en medio de todo esto? ¿Qué sentido puede tener tanto dolor? Estas preguntas no significan que seamos débiles. ni que nos falte espiritualidad, significa que somos humanos. Cuando vivimos una experiencia traumática, nuestra mente intenta encontrar una explicación que nos permita organizar lo ocurrido. Necesitamos comprender para recuperar al menos en parte la sensación de seguridad que hemos perdido. Sin embargo, no siempre encontramos respuestas inmediatas y muchas veces antes de buscar explicación espiritual necesitamos permitirnos sentir, llorar, pedir ayuda, abrazar a alguien, guardar silencio, respirar, gritar y reconocer que lo ocurrido nos duele. Necesitamos expresar esas emociones, no dejarlas guardadas para otro momento. El momento es ya, la expresión es ya, porque la espiritualidad verdadera no consiste en negar el dolor ni en repetir que todo pasa por algo o que todo está bien. La realidad es que una persona todavía está intentando comprender lo que acaba de suceder o de perder es ahí donde la espiritualidad también es sentarnos junto a quien sufre y decirle no tengo todas las respuestas pero estoy aquí contigo en medio de todo lo que vamos viviendo nos damos cuenta que no sólo hemos perdido cosas porque una casa no es solamente una construcción dentro de ella se guardan fotografías conversaciones olores celebraciones lágrimas despedidas y recuerdos Quizás era la casa donde creciste, el lugar donde escuchabas la voz de tu madre llamándote para comer, el espacio donde jugabas con tus hermanos, donde celebraste cumpleaños, donde viviste tu primer amor o donde viste crecer a tus hijos. Por eso cuando se pierde una casa, no solamente se pierden paredes, muebles o pertenencias. También puede sentirse como si se hubiera perdido una parte de nuestra propia historia cuando perdemos a un ser querido el dolor puede ser todavía aún más profundo porque podemos sentir que nuestra vida se fue junto con esa persona que ya nada será igual que el futuro que habíamos imaginado desapareció de repente entonces nos preguntamos cómo continuar sin aquella voz sin aquella presencia sin esos abrazos sin esos besos o sin esa relación que había formado parte de nuestra vida el duelo no tiene un calendario exacto y no existe una forma única de atravesarlo hay días en los que quizás parece que estamos avanzando y otros en los que una fotografía un objeto, un lugar una canción un olor o un recuerdo nos devuelve al dolor por eso es importante comprender que aceptar una pérdida no significa olvidar, aceptar no significa dejar de amar, aceptar no significa que aquello que ocurrió nos parezca justo, aceptar significa reconocer poco a poco que la realidad ha cambiado y comenzar a relacionarnos con esa nueva realidad sin abandonar nuestra propia vida. En momentos de crisis la palabra aceptación puede ser difícil de comprender a veces pensamos que aceptar significa resignarnos conformarnos permanecer pasivos o dejar de luchar cuando nos resignamos decimos no puedo hacer nada todo está perdido pero cuando aceptamos todo cambia y nos decimos esto ha sucedido no puedo cambiarlo que ocurrió pero puedo decidir cómo cuidarme cómo responder cómo acompañar y cuál será mi siguiente paso eso no significa que se haya eliminado el dolor de inmediato ni tampoco que se borren las consecuencias de lo ocurrido pero lo que sí hace es evitar que vayamos añadiendo una segunda capa de sufrimiento al luchar constantemente contra una realidad que ya está presente. Sentir el dolor que viene de la experiencia como por ejemplo la pérdida, la ausencia, la destrucción, el cambio inesperado. Existe otro sufrimiento que aparece cuando nuestra mente repite esto no debería haber pasado, no voy a poder soportarlo, mi vida se terminó, nunca volveré a sentirme bien. Entonces aceptar es comenzar a reconocer que si que si me duele profundamente y aunque todavía no sé cómo continuar voy a dar un paso pequeño quizás ese paso sea pedir ayuda aceptar un abrazo descansar organizar lo que sea necesario para comenzar de nuevo o simplemente sea respirar y atravesar este día desde una mirada espiritual el caos o las dificultades pueden abrir preguntas profundas sobre quiénes somos qué valoramos y cuál es nuestra relación con la vida pero debemos ser cuidadosos porque porque no todas las personas necesitan encontrar inmediatamente una lección en medio de su dolor no tenemos que decirle a alguien que acaba de perderlo todo que tenía que vivirlo o que lo atrajo con sus pensamientos estas ideas lejos de acompañar pueden aumentar la culpa y el sufrimiento pero aquí es importante comprender que la naturaleza tiene sus propios procesos que la vida contiene circunstancias que escapan completamente de nuestro control y aquí lo espiritual no está necesariamente en explicar por qué ocurrió una tragedia muchas veces lo espiritual se encuentra en la manera tan simple en que respondemos ante ella está en la persona que abre las puertas de su casa para recibir a otra familia en quien comparte un plato de comida en quien dona ropa agua o medicamentos en el médico que continúa trabajando a pesar del cansancio y a pesar de que también su familia pudo entrar dentro de de esta tragedia en quien rescata a un desconocido aún sintiendo el dolor y la pérdida de su propia familia, en quien llama a sus familiares para saber si están bien, en la comunidad que se organiza, en el abrazo que sostiene cuando las palabras ya no alcanzan. Tal vez el sentido espiritual no esté en el desastre, sino en la humanidad que despertamos frente a él. Porque cuando todo parece dividirse o derrumbarse, recordamos que nos necesitamos los unos a los otros. Recordamos que el dolor de otra persona también nos toca, que ningún ser humano está completamente separado de los demás, que lo que le sucede a una familia, a una comunidad o a un país puede despertar nuestra compasión, nuestra conciencia, nuestra solidaridad y nuestra capacidad de servir y amar. Hay situaciones que no es tan nuestro control no podemos controlar el movimiento de la tierra no podemos cambiar el pasado no podemos evitar las pérdidas no podemos decidir cuánto tiempo permanecerán las personas que amamos a nuestro lado pero si podemos trabajar en nuestra manera de responder podemos elegir buscar información responsable prepararnos crear planes familiares de emergencia acompañar a quienes están están atravesando una pérdida, pedir apoyo cuando nuestras emociones nos sobrepasan, cuidar nuestro cuerpo físico, nuestra mente, elegir no alimentar rumores que aumenten el miedo colectivo y también podemos observar la interpretación que estamos construyendo sobre lo sucedido. Esto no significa obligarnos a pensar positivamente, no se trata de negar el peligro ni de decir que todo está bien cuando no lo está se trata de recordar que entre lo que sucede y nuestra respuesta existe un espacio interior y en ese espacio podemos respirar escuchar lo que sentimos y decidir que necesitamos también podemos preguntarnos cuál es la acción más amorosa y consciente que puedo realizar en este momento quizás no podamos controlar el acontecimiento pero podemos aprender a sostenernos internamente mientras lo atravesamos. Muchas veces construimos nuestra identidad alrededor de personas, lugares, bienes materiales, profesiones o proyectos y cuando todo se derrumba decimos yo soy esta casa, yo soy esta relación, yo soy mi trabajo, yo soy todo lo que he conseguido. Pero cuando algo de eso desaparece sentimos que nosotros también desaparecemos por supuesto que las cosas materiales tienen un valor representan esfuerzo trabajo seguridad y recuerdos no debemos minimizar su pérdida pero una experiencia de crisis de caos también puede mostrarnos que nuestra esencia es más profunda que todo aquello que poseemos tú no eres únicamente tu casa tu profesión tus pertenencias Tú no eres exclusivamente el papel que desempeñas en la vida de otras personas. Existe dentro de ti una fuerza que quizás todavía no conoces completamente. Una capacidad que tienes para reconstruirte, para pedir ayuda, adaptarte, encontrar nuevos caminos, volver a crear. Esa fortaleza es tu espíritu guiándote. No significa que no vas a llorar. Sé fuerte no es permanecer siempre de pies, a veces ser fuerte es reconocer, hoy no puedo sola, hoy necesito a alguien que me acompañe, necesito tiempo, necesito apoyo emocional o profesional, la verdadera fortaleza no consiste en ocultar nuestra vulnerabilidad sino en permitir que sea atendida, cuando la vida nos confronta con su fragilidad quizás sea el momento de volver a valorar lo esencial, aquello que antes parecía urgente puede perder importancia y empezamos a dar la importancia a lo que sí está, a esas discusiones pequeñas, al orgullo, a las preocupaciones excesivas por la apariencia, la necesidad de tener siempre la razón, las cosas que posponemos porque creemos que tendremos todo el tiempo del mundo o que lo haremos de después. Una experiencia inesperada puede recordarnos que la vida está ocurriendo aquí y ahora, que existen palabras que necesitamos decir, abrazos que no debemos seguir postergando, conversaciones pendientes, sueños que merecen una oportunidad, personas a las que queremos agradecer. Y tal vez hoy puedas preguntarte, ¿estoy valorando verdaderamente a las personas que amo, estoy presente en mi propia vida, estoy disfrutando lo que tengo o vivo concentrada únicamente en lo que me falta, existe alguien a quien necesito llamar, hay algo importante que sigo postergando, no necesitamos esperar una tragedia para reconocer el valor de estar vivos, no necesitamos perder algo para comenzar a agradecerlo, podemos aprender a mirar nuestra vida cotidiana con mayor conciencia, agradeciendo el techo que nos protege, la comida que llega a nuestra mesa, la posibilidad de llamar a alguien, la presencia de nuestra familia, la salud que hoy tenemos, el cuerpo que nos sostiene, un nuevo amanecer, el simple hecho de respirar, agradecer lo que ya soy, lo que tengo, aunque la gratitud nos niega el dolor, la gratitud nos ayuda a reconocer que incluso en medio de las dificultades de la incertidumbre todavía puede existir lugares donde apoyarnos por eso la invitación es a mirar a las personas desde la compasión después de una experiencia difícil algunas personas reaccionan rápidamente y otras se quedan paralizadas algunas lloran otras permanecen en silencio algunas necesitan hablar repetidamente de lo su sucedido otras todavía no encuentran palabras a lo que ha sucedido no todos procesamos el miedo y el dolor de la misma manera por eso necesitamos menos juicio y más compasión no decir ya debería superarlo tienes que ser fuerte al menos no fue peor por lo menos no perdiste tu casa todo pasa por algo tu familia aún vive podemos sustituir esas frases por otras más humanas estoy aquí para escucharte, lo que sientes es comprensible, no tienes que atravesar esto sola, vamos a ayudar, vamos a buscar la ayuda que necesitas, podemos ir paso a paso, acompañar no significa tener una solución, a veces acompañar es simplemente permanecer, aunque sea en silencio, al lado de esa otra persona, es dejarle saber que no está sola, es convertirnos durante unos minutos en un lugar seguro para esa persona hoy mi corazón está con Venezuela con la tierra donde nací con sus montañas sus playas sus ciudades sus pueblos y su gente con quienes sintieron miedo con quienes todavía están preocupados con las familias que atravesaron momentos de angustia con quienes se encuentran lejos y sintieron impotencia al no poder abrazar a sus seres queridos y darles el último adiós. Venezuela es mucho más que un territorio, es nuestra infancia, historia, sabores, música, recuerdos, nuestra manera de hablar, es la voz de quienes amamos y la memoria de quienes ya no están. Y aunque ver vulnerable el lugar donde nacimos puede producir un dolor profundo, pero también podemos recordar la fuerza, la solidaridad y la capacidad de levantarse que existe en nuestra gente. Que estos momentos nos permitan acompañarnos, que nos ayuden a reconocer lo verdaderamente importante, que despierten nuestra empatía, que nos recuerden que ninguna diferencia es más importante que la vida, que podemos extender una mano sin preguntar primero quién es el otro, de dónde viene o qué piensa. Porque frente a la fragilidad humana todo necesitamos lo mismo protección, compañía comprensión, esperanza y amor y hoy quiero dejarte esta reflexión la vida puede cambiar en un instante pero nuestra capacidad de amar acompañar y reconstruir también puede despertar en un instante no podemos evitar todos los temblores externos pero podemos aprender a cuidar nuestro mundo interno Podemos fortalecer nuestras relaciones. Podemos vivir con mayor presencia. Podemos dejar de posponer el amor. Podemos agradecer más. Podemos servir. Podemos permitir que la vulnerabilidad nos acerque en lugar de separarnos. Y cuando la vida nos pregunte, ¿y ahora qué? Quizás no tengamos una respuesta completa. Tal vez solo podamos responder, ahora respiro. Ahora abrazo. Ahora pido ayuda. ayuda, ahora acompaño, ahora doy un paso y mañana daré el siguiente. Aceptar no es dejar de sentir, aceptar es dejar de pelear con el hecho de que algo ya sucedió para comenzar a utilizar nuestra energía en cuidarnos, acompañarnos y reconstruirnos. No tenemos que comprenderlo todo hoy, no tenemos que encontrar inmediatamente una enseñanza, no tenemos que demostrar mostrar fortaleza todo el tiempo, solo necesitamos recordar que seguimos aquí. Y mientras haya vida, también existe la posibilidad de volver a comenzar. A todas las personas que están atravesando una pérdida, una crisis o un momento de incertidumbre, deseo que encuentren una mano que las sostenga, un espacio donde puedan expresar lo que sienten y la fortaleza necesaria para avanzar un día a la vez. Recuerda La vida es frágil, pero el amor, la solidaridad y la capacidad humana de reconstruirse pueden ser inmensamente poderosos. Y bueno, mis amores, gracias por acompañarme por Amor a Venezuela. Nos encontramos en el próximo episodio. Yo soy Greti Mendoza y esto fue Propósito con Alma.