Todo El Consejo Podcast

La Mejor Despedida

Moises Flores

Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.

0:00 | 31:47

En este segundo episodio del podcast Todo el Consejo, el Pastor Moisés Flores nos lleva al corazón de Hechos 20:27, donde el apóstol Pablo se despide de las iglesias que levantó con una conciencia limpia y una paz que solo Dios puede dar. A través de la experiencia de Pablo en Mileto, reflexionamos sobre el peso y la responsabilidad de proclamar la Palabra de Dios sin omitir ni acomodar el mensaje, especialmente en tiempos donde la presión cultural y social quiere silenciar la voz del Señor.
El Pastor Moisés nos desafía a ser una generación extraordinaria: valiente, entregada y dispuesta a no estimar su propia vida como preciosa cuando se trata de alcanzar almas para Cristo. Un mensaje dirigido no solo a pastores y ministros, sino a cada creyente en la banca, recordándonos que todos tenemos un llamado especial en el reino de Dios.
También se aborda la importancia de la iglesia local, la autoridad pastoral y la necesidad de crecer en comunidad, sin importar las ofensas o dificultades que surjan en el camino.

SPEAKER_00

Bienvenidos a nuestro podcast, todo el consejo. Soy el Pastor Moisés Flores. Este podcast is parte del Ministerio Jesús la Roca, de la Iglesia Jesús la Roca en San Marcos, California. Y este es nuestro segundo, nuestro segundo episodio. Estamos muy agradecidos con el Señor por habernos dado este privilegio de poder comenzar este ministerio que esperamos sea de grande, grande bendición para todos ustedes que nos escuchan, pastores, iglesias, miembros, creyentes, simpatizantes, curiosos que apenas quieren empezar a conocer. Estamos en tiempos tremendamente extraordinarios, y Dios nos escogió para hacer una generación extraordinaria para estos tiempos donde la venida del Señor es claramente inminente y urge, urge todo el consejo de parte del Señor. Este tema lo sacamos de la Escritura que se encuentra en el Libro de los Hechos, capítulo 20, verso 27, donde el apóstol Pablo aclara a todos los oyentes de la Asia y hace una despedida. Vamos a hablar ahora en este podcast, en este tema, de esa despedida que el apóstol Pablo hizo para con sus uh las iglesias que levantó, los discípulos que él empezó a edificar sus vidas. Y una de las cosas importantes que me llamó grandemente la atención es que la conciencia de Pablo, que se me figura a cuando Daniel también, Daniel, cuando Samuel, estos hombres que no rehuyeron, no omitieron, no se intimidaron con momentos críticos en sus ministerios particulares, de rebajarle a la palabra de Dios, de cambiarle un poco para que fuera algo cómodo, a los que se incomodaban con el mensaje de Dios, no ellos sintieron la responsabilidad, el peso de la gran responsabilidad de entregar el mensaje como el Señor se los puso en sus corazones. Él dice estas palabras: porque no he rehido anunciaros todo el Consejo de Dios. Hay una tremenda expresión de urgencia, pero también de una paz espiritual, una paz mental. Claro que siempre hay el deseo de que pudimos haber hecho más, que pudimos hacer un poco más, y siempre nunca va a faltar de estar ese sentimiento, y es bueno, creo que es bueno. Pero al leer estas escrituras, y si leemos todo ese capítulo, el apóstol Pablo siente en cierta forma esa paz de responsabilidad hacia las almas. Porque si miramos ahí el contexto, nos habla que el mismo apóstol les dice que ya no iban a ver más a su rostro, ya no iban a poder volver a ver. Quizás él sentía por parte del Espíritu que él iba a Jerusalén, iba a haber persecución, iba a haber más cosas que iban a tener que pasar, y sentía que no iba a volver a ver el rostro de los que estaban con ellos. Y vemos una serie de eventos that el mileto se despiden, lloran, quieren detenerlo, quieren de alguna forma salvarlo, rescatarlo de que pase tan grande tragedia. Igual que Pedro, cuando el Señor Jesucristo les aclara más eminente que él ya iba a ser crucificado, que iba a ser sacrificado, y Pedro quiso de alguna manera rescatarlo, si usted quiere, y claro, sabemos que el enemigo se quiso interponer ahí. Igual aquí los discípulos apreciaban a este siervo de Dios y querían de alguna forma tratar de evitar que tuviera que pasar por eso. Sin embargo, Pablo siente que ha cumplido. Ha cumplido. Qué hermoso es eso. El saber que aunque se siente uno limitado de poder hacer más, pero cuando hay una paz que yo creo que solamente el Señor le pone a sus siervos para decir esto es lo que tenías que hacer. Y Pablo, siento que en esa expresión se por decirlo así, se despide con la frente en alto. No lleva cargo de conciencia de que there had been a moment that I had to say that no death was done, or you had to omit that they had done, for causa de la pression that there was a life. No, it's contrario, le traía muchas consecuencias peligrosas tocan. Pero él supo con quién era su compromiso. Más que elocuencia, porque él habla que él nunca llegó con palabras, con sabiduría humana y conocimientos humanos, ¿verdad? Él predicaba a Jesucristo y este crucificado. Él entendió lo que estaba de por medio, lo que estaba en juego. Gracias a Dios, por hombres como Pablo, que entendieron la importancia relevante de por qué se predica este evangelio, por qué predicar el Evangelio, por qué sacrificar todo: tiempo, vida, dinero, familia, muchas veces, tantas cosas que son muy cercanas al corazón del hombre, pero el llamado de Dios va más allá de todo lo que este mundo puede ofrecer, lo que esta vida natural nos pueda ofrecer, y es la eternidad de las almas. La eternidad, lo impactante, lo impresionante de esto. Voy a leer estos versículos que están ahí mismo en el capítulo veinte, el verso veintidós dice: Y ahora he aquí, ligado yo en espíritu, voy a Jerusalén sin saber. Otra vez, esa incertidumbre. Ahí estaba bien. Ahí era amado, ahí era recibido, ahí era atendido, ahí era apreciado, era valorado. But the Espíritu del Señor no nos llama a una comodidad, no nos llama comfort, nos llaman what we have to do. But He's the alms and negatives to what we neglect to mismaster today, tomorrow and consequence, su direction, the proposal. Fíjese, ponga atención a esto, que prisiones y tribulaciones me esperan. Cuánto urge, cuánto urge que en cada generación, en todo momento, especialmente vamos a hablarnos a mi generación, a nuestras generaciones, a los jóvenes que vienen detrás de nosotros. Que el Señor está llamando a un ejército, otra vez al iniciar, hablamos de que somos una generación extraordinaria. Es eso lo que precisamente queremos mencionar y decir: una generación extraordinaria que sabe que estamos viviendo en tiempos donde ahorita a lo bueno se le dice malo y a lo malo se le dice no solamente bueno, pero hasta se le quiere poner como en un altar, en un pedestal, y exagerarlo como si fuera demasiado bueno, cuando es en realidad todo lo contrario. Muchas voces están callando, muchos compromisos. Mucha iglesia que está sintiendo la presión, y de alguna forma a veces quieren acomodar el Evangelio al mundo, a la comunidad donde se está. Y no quiero que suene como que los estoy juzgando, simplemente estamos hablando de una realidad que estamos confrontando. Pero quiero recordarles, quiero recordarme a también que no somos los únicos que estamos teniendo esa presión. El apóstol Pablo, el mismo Señor Jesucristo, los profetas del Antiguo Testamento, ¿qué fue lo que el Señor habla, verdad? De Jerusalén, Jerusalén, que apedreas a los profetas, que matas, matas a los siervos de Dios. O sea, todo el tiempo, hermanos, hermanas, ha habido esa presión de querer callar la voz de Dios. Pablo para is an inspiration entre muchos. And this cierre in this, because he was today, but this cierre in this episode, in this area of the world that he would alcanz, there was a entrega, as in Timoteo, he peleado la buena batalla, he guardado la fe. I practically expresando esa frase, claro, in otra palabra, but les anima a los que están escuchando, los que están ahí temerosos. Yo que no me esperan cosas cómodas. Yo que no voy a buscar comodidad o fama. Dice, me esperan prisiones andulaciones. Dice verse 24. Que tremendo, qué palabras tan poderosas que las podemos leer, las hemos leído, y decimos, oh, se oye bien, pero si podemos hacer un espacio de tenernos a evaluar, a mirar la realidad, el peso que sentía el apóstol, porque todo el mundo hablamos del cielo, la eternidad, pero cuando llega el momento, esta carne no está dispuesta a ser sacrificada. Resiste. El mismo Señor Jesucristo nos mostró en su testimonio, en su experiencia personal en Getzemaní, ¿verdad? Él sintió la resistencia de la carne donde tuvo que sudar grandes gotas de sangre. O sea, era una batalla intensa, intensa, espiritual. Pablo no está lejos de eso en este momento. Él está, hermano, sintiendo el peso del riesgo que va, aunque no se da idea qué tan fuerte, qué tan intenso va a ser esa persecución, esos sacrificios que va a tener que hacer, pero algo le intuye. No era un jovencito, ya era un hombre mayor, ya había experimentado cuántas cosas, ¿verdad? Que había experimentado él, y aún todavía le faltaba más. Pero qué hermoso, qué hermoso el compromiso de este varón. Y yo le pido a Dios que nos ayude a nuestra generación a tener ese compromiso, a tener esa disposición que tuvo este varón que dice: más de ninguna cosa hago caso, ni estimo mi vida preciosa, o sea, de valor. No le doy tanto valor, aunque claro, tenemos que cuidar nuestra vida, pero cuando es respecto al reino de Dios, respecto a la salvación de almas, respecto al propósito por el cual el Señor nos llamó, hermanos, dice: ni estimo mi vida preciosa para mismo. O sea, si vamos a valorarnos, si vamos a cuidar de nosotros lo mejor que debemos cuidarnos, pero cuando se llama de sacrificio para que otros sean beneficiados, otros puedan escuchar estas poderosas y preciosas promesas que Dios tiene, tenemos que negarnos a nosotros mismos. Tenemos que de alguna forma confiar que nuestra vida necesitamos poner a los pies de Jesucristo para que Él pueda usarnos. Pablo lo entendió claramente. Dice solamente que acabe mi carrera con gozo. Otra vez, no de mala gana, no por miedo a irse al infierno, no porque lo tengo que hacer, no, no, es voluntario, comprendiendo que hay una vida mejor, hay cosas mejores que nos esperan, y nuestra vida tiene un propósito eterno, específico, especial, que Dios nos llamó. Y estoy hablándole a quiero que me escuchen, no solamente el predicador, el ministro que se pone detrás de un púlpito. Estoy hablándole a usted, creyente de banca o de silla. Usted tiene un llamado especial, usted es muy importante, súper importante en el reino del Señor, en el cuerpo del Señor, que es la iglesia. Usted también tiene que dirán, yo soy de una cultura, hispana, nos affecta tanto el que dirá la gente. I'm a community baker, and it's where the person conoces, and when you're cambios of these, the presentation of the gentleman, the presentation of oye, pero what's he doing, or what dirán? Viene those pensamientos that much los intimidan and no se atreven a dark más, se sienten acongojados, presionados. Quiero hablarle a usted, quiero hablar de usted, si usted está pasando por esa etapa donde Dios ha puesto un llamado a su corazón, donde Dios quiere usar tu vida con relevancia en la eternidad, anímate a abrir tu boca, anímate a, como dijo aquí el apóstol Pablo, a no tomar o no valorar tu vida como preciosa. Y no quiero decir que te desprecies, no, pero estoy entendiendo, quiero que entiendas, perdón, que Dios, al entregarnos a Él, Él da un valor grande, precioso. No tengo palabras para poderlo expresar, lo grande que es el valor de tu vida, de mi vida, en las manos del Señor Jesucristo, lo que podemos alcanzar a hacer por otros, por nosotros, pero por otros más. La resistencia más grande que tenemos en puntos como estos es nuestra familia inmediata. Son los más duros de alcanzar, más difíciles de poder administrar. Conocen nuestros errores, conoce nuestras fallas, conoce nuestras debilidades, lo vulnerable que somos en momentos donde perdemos el control, donde hemos perdido, especialmente si el Señor nos alcanzó en un mundo donde había quizás abusos, donde había adicciones, donde hay tantas cosas que pasan. Y cuando viene el cambio, viene la crítica fuerte, viene la presión, and muchos no dan ese paso. Pablo pasó por todo eso. Vamos a mirarlo durante los temas que estamos abordando adelante. Pablo pasó por eso, por mucha presión, por mucha crítica, por persecución. Porque no debemos olvidarnos que Pablo fue un perseguidor de este camino. A muchos los echó a la cárcel, a muchos los hizo blasfemar porque su sed lo que él tenía por Dios, que no era con la revelación completa. Mucha gente sufrió por Pablo. Por eso, when he habled of his ministerio, he sent pequeño, el más indigno, como una, como un abortivo, decía, por las cosas que él causaba, su propia conscience a time lo martirizó, lo quiso apagar sus voces. But vemos ahora un Pablo who entendió que peleó esa batalla de la fe, que superó esas presiones, and it's a process. You say that a lot of usted is passenged by this process. Anímese, sigue adelanted, until until all right, hable, y usted un día, un día, primero Dios, cuando llegue a ese punto de despedida, pueda igual que Pablo, mencionar estas palabras, ¿verdad? Que usted no rehull o no omitió el traer todo el consejo de Dios a las almas que usted pudo influenciar. Ese es el corazón, el palpitar de Dios, y ese es el corazón de este podcast: de ayudarnos a animarnos a, aunque estamos en tiempos de gran depresión, de no omitir nada de la palabra de Dios. No añadirle, no omitirlo, de lo que vamos a hacer aquí, que no lo hagamos con propósitos personales, intenciones personales, no. Construyamos el reino de Dios. Necesitamos construir el reino de Dios. Esto no es mi iglesia, no es mi podcast, no es mi, este es el reino de Dios. Y Dios nos ha puesto en lugares estratégicos para poder alcanzar las almas in todo este mundo que vivimos, in the generation in which we are living, in the tiempos that we have. Esa debe sera, hermanos, hermanas, pastors, ministros, jóvenes ministers, loss, anímense a prediccion esta palabra, no para una presentación personal o para vanagloria, no ayunen, prepárense, oren, busquen el rostro del Señor, dejen que el Señor los unja y los use. Otra vez, usted, hermano, hermana de banca, que es tan importante si la iglesia pudiera entender la importancia, hermanos, de la participación de todos. Cómo Dios nos dejó ese ejemplo en la iglesia primitiva de que esta palabra se compartía en las casas. Ahí empezó la iglesia en las casas. Ahí es donde la iglesia, hermanos, se establece, se desarrolla. Claro que después se construyeron los templos, las sinagogas, ahora las iglesias, ¿verdad? Porque ya no cabía en la casa. Jesús La Roca, como toda iglesia, empezó en la sala de mi casa, pero ya no cabemos, tenemos que salirnos de ahí. Ahora hay iglesias que tienen. Mil, dos mil, gloria a Dios, miembros, gloria al Señor Jesús. Allá queremos llegar nosotros. Pero esa no es la intención nomás tener números por números. No. O sea, si vamos a estar así, es porque estamos haciendo nuestro trabajo, estamos alcanzando almas y no nos podemos reunir en la sala de una casa. Bueno, se va a construir un edificio. But the intention is esa, alcanzar almas para Jesucristo, pero empieza in la casa. Cuando el apóstol Pablo tuvo que salir de las ciudades para llevar el Evangelio a otros lugares, la iglesia se quedó creciendo en las casas, en las casas de los hermanos, los primeros que creyeron. Algunos fueron perseguidos, algunos fueron muertos, algunos fueron llevados a la cárcel, se les quitaron privilegios, tantas cosas que sufrieron. Pero hoy, gracias a Dios, gracias a esos hombres y mujeres valientes, usted y yo podemos tener este precioso evangelio. Ahora nos toca a nosotros agarrar esa batuta o ese manto y llevarlo in nuestra generación y pasárselo a la siguiente generación para que esto continúe hasta que suene la trompeta final, porque va a sonar, va a sonar esa trompeta. Entonces, Pablo habla de terminar esa carrera con gozo and el ministerio que recibí del Señor Jesús. Es importante esto. Oh, yo quería tocar otra things, but else está llevando por estos puntos. Es importante entender que nos llamó. Si el Señor va a usar la autoridad, ¿verdad? Que el Señor nos habla. Usted necesita un pastor. Si hay algo que está siendo atacado tanto hoy en día es la oficina pastoral. Mucha gente dice, Yo creo en Dios, yo amo a Dios, pero no me caen bien los pastores. No me gustan las iglesias, yo no quiero a la iglesia. Aquí en mi casa, yo oro, aquí en mi casa. Y miren, aprovecho para hacer esta aclaración. Este podcast no es para sustituir su asistencia a su iglesia local. No, de ninguna manera. Este podcast es para reforzar la necesidad que todos tenemos de tener un pastor y de tener una iglesia donde nosotros vamos. Porque yo soy pastor de la iglesia de Jesús la Roca, pero yo tengo un pastor, necesito un pastor para que cuide de mi alma. Yo tengo que estar sometido. Y cuando digo tengo, es necesito estar sometido bajo un hombre de Dios para poder tener el consejo de Dios in my vida. Y yo escucho la voz de Dios, sí, oro, ayuno, dirijo a un pueblo, gracias a la misericordia de Dios, pero necesito que alguien vele por mi alma. Necesito ancianos sobre mi vida para que mi alma esté segura. My esposa, mis hijos, la iglesia que por la gracia de Dios pastoreo esté segura. Necesitamos esa estructura que Dios estableció. Y hoy en día, esa es una de las necesidades que hay tan fuertes de hay tantos problemas en las iglesias. Y siempre los va a haber. ¿Sabe por qué? Porque somos todos humanos, faltos, faltosos, problemáticos, con ideas, y venimos con tanta cosa. Y muchos se desaniman por eso, muchos se ofenden por eso, y se quieren apartar de la iglesia con la intención de no ser lastimados, con la intención de no ser ofendidos. Quiero decirle que es parte, es parte de este proceso de la salvación. Nos va a formar carácter. Las ofensas, las desaveniencias, todo eso que no nos gusta, a no me gusta, como pastor no me gusta. Pero nosotros las causamos, pero Dios las permite para podernos formar, madurar, para poder comprender a los que apenas vienen entrando. Recuerde cuando usted llegó a la iglesia, no llegó como está hoy, si usted ya tiene tiempo sirviendo al Señor. Ojalá, ojalá y que haya crecido, ojalá que no siga igual. Pero debe de haber un crecimiento, un desarrollo espiritual, una madurez espiritual. Y viene a base de esos, de golpes de la vida. Pablo habló estas palabras con esa seguridad, con esa descarga, si usted quiere, de ese momento hacia ese grupo, esas iglesias de creyentes, pero no le fue fácil. Él pasó por muchas cosas, hermanos, pero siguió adelante, siguió esforzándose, siguió predicando, siguió amando, siguió sacrificando. Porque esto es así, la Biblia nos habla de una vida de entrega, de entrega, y no lo hacemos en vano. Dios siempre nos bendice, Él es el galardonador, ¿verdad? Él es el galardonador de aquellos que nos acercamos y lo amamos a Él. Entonces, es una carrera a la que fuimos llamados, es una carrera a la que estamos siendo llamados. Vamos a terminarla con gozo. Otra vez quiero recordarle, este llamado necesita ser del Señor Jesucristo. Su pastor es importante en su vida. Usted necesita un pastor, usted necesita una iglesia local, no importa dónde esté, si la iglesia is más próxima, está algo retirado, usted necesita de alguna forma tener contacto con un pastor. Busque un anciano que esté sobre su vida, un hombre que teme a Dios, con un ministerio aprobado, comprobado. Y crezca, crezca in ese ministerio, in this area of support, para que usted pueda ser de grande bendición. Anímese a salir de su casa, a salir de su sala. Anímese a ser ofendido, lastimado. Es parte de la vida y le va a ayudar. De modito para que nos lastimen. No vamos a hacer lo mejor que podemos, pero cuando vengan esas ocasiones, Dios está con nosotros, nos va a ayudar, pero usted va a poder crecer y va a poder ayudar con gozo a otros, a otros a crecer en el Señor. Y Dios lo está llamando. Dios lo está llamando para hacer un ministerio, un ministro, una mujer también. Ministro se necesitan esas mujeres de Dios, esas mujeres entregadas, apasionadas, igual que el hombre entregados, apasionados, para ministrarnos unos a otros. Mujeres, déjeme hacerle un llamado a su vida. Usted en esta de crecer, entregarse, ministrar a hermanas, jovencitas que necesitan dirección. Más hoy en día hay tanta urgencia de mujeres y hombres de Dios que ayuden a esta generación que la están queriendo confundir tan terriblemente en los valores esenciales de su misma existencia. Ocupamos a esas mujeres ungidas, entregadas a Dios, que entiendan que son ministros de Dios. No otra vez, no porque no tienen un púlpito donde se paren detrás de él, no porque no tengan alguna clase de licencia para predicar que está otorgada por alguna organización donde se pertenezca. Y es necesario, pero no viene de ahí el llamado. El llamado viene hacia Dios. Nuestro compromiso necesita ser con el Señor Jesucristo. Andra vez sometiéndonos al orden de autoridades que tenemos, pero tenemos que nosotros hacer esa aclaración. Queremos animarlos a que entiendan que su vida is muy importante. Todo el Consejo de Dios lo ocupamos. Vamos a seguir con estos temas. Vamos a seguir ayudándonos en este crecimiento espiritual. Y una vez más, nos da mucho gusto. Gracias por habernos acompañado en otro segundo episodio de Todo el Consejo de Dios. Que el Señor les bendiga, les guarde, les proteja. Sean benditos en su entrar y en su salir, en su levantar, en su acostarse, y que el ángel de Jehová acampa de ustedes in todo lugar donde se encuentre. Bendiciones. Hasta la próxima.