Todo El Consejo Podcast

"Oye"

Moises Flores

Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.

0:00 | 37:19
Unknown

Música Música

Speaker

Dios les bendiga. Bienvenidos una vez más a nuestro podcast Todo el Consejo. Es un placer volver a tener este privilegio de llegar y a donde están ustedes. Esperemos que se encuentren bajo las abundantes bendiciones del Señor Jesucristo. Estamos acá gozosos, contentos de todo lo que Dios está haciendo a los lugares que el Señor nos está llevando por medio de este ministerio. Una vez más, este es un ministerio de la Iglesia Jesús La Roca acá en el país de Estados Unidos de Norteamérica, en el estado de California. Dios les bendiga a todos ustedes hispanoparlantes, que las bendiciones de lo alto sobreabunden en sus vidas, que el hambre y la sed, por Dios, cada día sea más grande, más grande, El deseo de profundizar en la palabra, de establecer nuestros hogares. Hay muchos temas que se abarcan en este sistema de podcast, pero nosotros queremos enfocarnos en el consejo para el individuo, para la familia. Y estamos muy, muy, muy agradecidos con el Señor por lo que le está haciendo. Agradecidos por su palabra y por lo que sabemos que Él va a hacer cuando un corazón tiene hambre, hambre de saber la palabra de Dios, la verdad completa. hemos orado estamos orando la iglesia está orando para que esta palabra llegue a donde tiene que llegar y que cause ese fruto de salvación para la familia entera que podamos ser de grande bendición para todos estamos continuando con los episodios anteriores que empezamos verdad con la escritura de Deuteronomio capítulo 6 y el verso 4 en adelante ampliamos ya bastante la introducción pero hoy quiero entrar de lleno ya un poquito más directo al tema de la importancia verdad la escritura nos dice en Deuteronomio 6 4 oye Israel Jehová nuestro Dios Jehová uno es verdad y nos tiene la la la el énfasis en la La unicidad de Dios. Alguien pudiera decir eso, pues le habla en la ley, ya en la ley no cuenta hoy en la gracia. Bueno, el Señor Jesucristo en el libro de Marcos, cuando le hicieron la pregunta de los mandamientos del Señor, cuál era el principal mandamiento, el Señor ahí en Marcos 12, 29 dice, Jesús le respondió, el primer mandamiento de todos es, oye Israel, el Señor nuestro Dios, el Señor Jesús. Entonces vemos que esta Escritura se encuentra tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. Sabemos que la Iglesia nació en el Nuevo Testamento. Gracias al Señor se abrió la puerta para nosotros los gentiles. El nacimiento de la Iglesia la miramos ahí en el capítulo 2 del Libro de los Hechos, cuando fue el derramamiento del Espíritu Santo en el día de Pentecostés. Ahí nació la Iglesia. el mandamiento no cambia no varía recuerden la palabra de Dios nos dice que el cielo y la tierra pasará más la palabra de Dios permanece para siempre entonces vemos aquí como permanece a su palabra y quiero desgrosar poquito este versículo 4 verdad el valor que tiene el poner mucha atención a este versículo yo no nací en este evangelio yo yo yo yo no conocía todo el evangelio completo y meditando en estos días aunque ya tengo algunos años en este camino gracias a Dios sin embargo también tengo unos años pastoreando pero la palabra de Dios no cabe duda que día a día nos nos habla un poquito aquí un poquito allá renglón tras renglón precepto tras precepto no yo fui a la escuela dominical de pequeño pero este versículo por más que he hecho memoria no recuerdo que no lo hayan mencionado de una forma enfática a lo mejor quizás se mencionó no quiero verdad decir que no porque pues hace a sus años sin embargo en la importancia que miramos en la palabra de Dios como Dios vemos ahí en Marcos que leímos que es el primer o principal mandamiento es este que estamos hablando ahorita no se nos enfatiza como debe de enfatizarse siento yo y es el Señor nuestro Dios uno es pero antes de llegar ahí es la manera en como abre este versículo oye esa palabra es muy importante porque muchas veces nosotros estamos escuchando a alguien estamos en una conversación Estamos en un salón de clase, estamos escuchando la radio, inclusive una predicación, pero a veces nuestros oídos están físicamente ahí presentes, pero nuestra atención no está presente. Andamos en otro lugar, nuestro pensamiento está en algo que nos acordamos, al plan que tenemos de hacer o lo que queremos contestar en una conversación. pero a veces no escuchamos como debemos, necesitamos escuchar y más cuando vemos un mandamiento de Dios directamente en su palabra. Y aquí el Señor usa esta palabra de una forma muy, muy marcada y este es. oye o escucha, es con la intención de poner mucha atención a lo que se está hablando y no solamente poner mucha atención de lo que se nos está diciendo, pero lo que me llamó la atención es que no solamente es poner todos nuestros cinco sentidos a escuchar, a tratar de comprender lo que se nos va a decir, pero el Shema o aquí está este mandamiento del Señor principal en la palabra hoy es que tenemos toda la intención de obedecer, obedecer lo que se nos va a decir. Creo que si entendemos la importancia que el Señor le da a estas palabras, nos va a ayudar muchísimo, muchísimo a prestarnos para escuchar y obedecer la palabra de Dios. Y sabemos esto, que nuestra mente humana siempre está queriendo debatir algunos puntos donde nuestra carne no le gusta alguna enseñanza, algún principio. Siempre queremos buscar irnos a la orillita, donde no creo que sea tan estricto, no creo que tenga que ser tan así. A lo mejor no más si queremos ya empezar a negociar en nuestra mente, en nuestra voluntad, con lo que el Señor nos está hablando. Nuestra mente humana siempre va a querer debatir, nuestra mente carnal, Pablo le llama la mente animal, que por el instinto reacciona, quiere de alguna forma hacer un compromiso, de alguna manera comprometer un poquito todo el corazón, el completo de la palabra del Señor y eso nos mete en tantos problemas, tantos problemas que la verdad después hasta perdemos la noción. cuánto nos hemos desviado de los mandamientos de Dios. Simplemente por al principio querer debatir, aunque sea un poco, desviar un poquito todo el concepto de lo que Dios nos está hablando. Y otra vez, gracias a Dios por esas palabras que dejó inspirado al apóstol Pablo, todo el consejo. Y necesitamos de mantener eso bien presente. Oye Israel, o sea, escúchame para que me obedezcas. Escucha y obedece Israel. No es opcional, no es obligatorio, ¿verdad? Tampoco. Porque si hay algo que el Señor nos ha dado es libre albedrío. Y Él nos da la opción de... obedecer o no obedecer pero también verdad nos amonesta nos advierte de las consecuencias que hay a positivas cuando obedecemos verdad vienen consecuencias positivas vienen bendiciones vienen a pactos que el señor vamos a ir mirando para pactos que el señor ha hecho y quiere hacer con usted y conmigo pero es condicionado a la obediencia y a este a este mandamiento oye Israel oye iglesia oye hermano oye hermana cualquiera sea su nombre verdad de usted el señor nos quiere hacer una aclaración que es importantísimo como él nuestro padre verdad que entendamos la importancia de obedecer a nuestro padre celestial en su palabra yo no si usted esté completamente convencido en su corazón a que Dios es sabio, Él no se equivoca, pero yo me equivoco y mucho, demasiado. Igual es porque tenemos esa tendencia a querer no apegarnos a la palabra de Dios. como el Señor nos enseña ahí es donde nos metemos en muchos problemas y perdemos siento yo perdemos tantas bendiciones que Dios quiere derramar a nosotros como su iglesia como sus hijos y eso causa después frustraciones que estamos sirviendo pensamos estamos sirviendo a Dios estamos haciendo lo que nos dicen pero de veras lo estamos haciendo o estamos haciendo como nosotros lo tomamos o lo queremos Así que este versículo toma una vida diferente, toma un sentido diferente cuando ahondamos en la intencionalidad de estas palabras. El oír con intención de obedecer, no disputar. Yo creo que usted como adulto que me escuche, que tiene hijos, no creo que no le gusta que sus hijos, cuando usted les da una orden, orden para hacer algo que le contesten que le averigüen pero es que papá pero es que mamá pero y usted dice por dentro verdad dice este muchacho no entiendo esta muchacha no entiende que uno se quiere molestar y desesperar porque les está dando una orden uno con propósito de que hagan algo bien y también de instruirles de enseñarles algunas cosas dependiendo el manera el mandamiento que usted le está dando. Pero como padre, usted espera que sus hijos obedezcan sin réplica, sin cuestionamiento. Y lo vemos que no siempre es así. La mayoría, verá el tiempo, tenemos que dar un tono de voz más fuerte para que obedezcan o algo parecido. Dios es nuestro Padre. Él es el que nos creó. Él es el que nos formó en el vientre de nuestra madre. Y como Padre celestial, como Padre amoroso, nos da su palabra. Y nosotros sin darnos cuenta... Como pastor, me he dado cuenta que somos adultos, pero muchas veces nos comportamos como nuestros hijos y averiguamos y nos molestamos y hacemos un berrinche y nos enojamos cuando no nos gusta algo. Buscamos cualquier excusa, la forma como me dijo o en el momento que me lo dijo, etc. Igual que los hijos naturales. Cuando vemos la historia de Israel, pues vemos que quedó escrito no para que critiquemos al pueblo de Israel necesariamente, sino que aprendamos en sus aciertos del pueblo de Israel y aprendamos en sus errores, en sus desobediencias. Claro, no para seguir las desobediencias, sino que para evitarlas, ver que cuando el pueblo de Israel obedece, Dios bendice. Las bendiciones de Dios abundan y sobreabundan y fluyen. y sus promesas son fieles, son sí, son amén. Pero también miramos que cuando el pueblo de Dios empieza a apartar, hay una gracia que el Señor empieza a tratar, le manda un profeta, le manda, ¿verdad?, líder que les llame la atención, que los traiga, hasta que, bueno, Dios mira que tiene que tomar un paso de disciplinar a su pueblo. Ah... Y a veces mucha gente nos encontramos en esa situación, muchos que más que otros, muchos que les gusta provocar mucho al Señor en querer hacer las cosas a su manera. Y cuando faltamos a la palabra, nos falta tanto... sentir las bendiciones de Dios y como todo buen ser humano verdad aprendimos bien de nuestros primeros padres le echamos la culpa a todo a todo todo mundo tiene la culpa o alguna razón menos nosotros entonces mirando esta naturaleza nuestra caída mirando al Dios sabio amoroso poderoso misericordioso no nos va a dejar mire muchos confunden el amor de Dios con un amor que le va a aceptar todo ¿Verdad? Oh, Dios entiende y sabe que soy humano, soy débil. Sí, somos humanos débiles y cuando fallamos necesitamos de correr al altar a arrepentirnos, a pedirle a Dios perdón, pero no lo hicimos intencional. Hubo circunstancias, a veces son ligeras, a veces son circunstancias más tremendas que uno comete pecado y uno ocupa reconocer cuando Dios llama la atención, reconocer y correr al altar y pedirle al Señor perdón. perdón, con la intención de no volver a repetir el mismo pecado, la misma situación. Ese es oír con la intención de obedecer. Y cuando el Señor, ¿verdad?, llama la atención y nos acercamos al arrepentimiento, decía en uno de los episodios pasados, mucha gente se ofende cuando uno habla de arrepentimiento, pero mire, hermano o hermana, cuando usted viene, usted que está oyendo apenas, cuando usted viene al camino del Señor, tardamos a veces demasiado, pero ojalá que con esto usted le corte tiempo a ese proceso. Pero cuando ya venimos a los pies de Jesucristo, vemos su amor y su misericordia, cuando sabemos correr hacia el altar a buscar su bendición, su perdón, entendemos que el arrepentimiento es un don, es un regalo. Imagínese usted por un momento, Si usted fallara a Dios, desobedeciera al Señor y no hubiese un espacio de arrepentimiento. no hubiese la oportunidad de enmendar el mal que hicimos, de poder correr al altar. Y si corriéramos al altar en lugar de recibir perdón, recibiéramos el castigo inmediato. Imagínense quién fuera salvo. Nadie. Todo el mundo estuviéramos perdidos completamente. Pero es la gracia, el amor. Ahí vemos en realidad el amor de Dios por nosotros que nos corrige para no acarrearnos maldiciones para no acarrearnos muerte porque errar al blanco es pecado ¿Verdad? Fallarle al mandamiento de Dios y la paga del pecado es muerte. Entonces Dios, una vez que sacó a Israel de Egipto, del mundo, una vez que lo sacó a usted de la vida que llevábamos de desenfreno, de idolatría, de pecar de una forma o de otra, y Dios nos trajo a su redil, nos trajo a su iglesia, nos trajo a su verdad, no nos deja nuestro libre albedrío en a ver qué vamos a hacer, escoger qué queremos a nuestra propia sabiduría humana, no. Él en su palabra la dejó para darnos instrucciones para darnos consejo para darnos a veces la palabra mandamiento lo tomamos luego en una nos quiere imponer no hermanos son principios que nos dejó para hacernos sabios para tomar mejores decisiones para evitar problemas en nuestra vida para evitar que el diablo tome control otra vez de nosotros y nos empiece a a llevar por caminos que no son el camino recto. Entonces, el Shema, aquí este es tan importante y le digo en estos días que meditaba, dije, a nosotros no se nos instruyó eso de pequeños. Crecimos, yo conocía desde pequeño la historia de David, ¿verdad? Cuando era el pastor, cuando fue ungido por Samuel, cuando de repente se encontró frente a Goliat y toda su vida, de los personajes que más se predica y se habla en la palabra de Dios Moisés su experiencia José todos estos personajes que de una manera u otra se nos dieron sus experiencias sus vidas para que nosotros aprendiésemos de ello para que cuidáramos nuestro corazón y aún así fallamos pero nos dieron esto pero igual cual insisto no no se da la importancia a este principio tan tan tan vital se nos enseñaron los diez mandamientos verdad lo sabíamos pero no se hace la aclaración de deuteronomio 64 oye israel Escucha, escucha la palabra de Dios, escucha a Dios que por medio de su palabra te está instruyendo, te quiere ayudar, pero la condición es que obedezcas. Entonces, usted y yo, hermano, hermana, ocupamos obedecer. Tenemos la necesidad de que Dios nos ayude y nosotros pedirle al Señor que nos ayude a que, como dijo el salmista David en el Salmo 51, a que el Señor nos un corazón limpio, un espíritu recto, que Él nos ayude, porque de nosotros no lo podemos producir, pero si le clamamos a Él, Él nos va a ayudar. Ahí siento hermanos que hay mucha necesidad de empezar yo conozco hermanos que tienen sus años sirviendo al Señor años pero este principio no lo han entendido Y los veo batallar, y viene un año, y viene otro año, y viene otro año, y los veo batallar. No crecen espiritualmente, no desarrollan. A veces los veo frustrados, ya están a punto de aventar la toalla y dejar, porque le creen al enemigo que ellos no pueden ser buenos cristianos, no nacieron para ser buenos cristianos. Tantas mentiras que dice Satanás, y abusando de... de que no hemos entendido estos conceptos tan básicos, pero tan esenciales para mantenernos en victoria. Porque Dios nos da, hermanos, lo necesario, la herramienta necesaria para poder caminar una vida victoriosa. Igual, vienen momentos donde usted y yo y todo el mundo vamos a pasar por ese valle de sombra y de muerte, vamos a pasar por esa tormenta que nos va a mover nuestra barca por todos lados. Sin embargo, el Señor es fiel y Él está ahí con nosotros, pero ocupamos volver pronto al redimnos. Nos descuidamos, nos atacó aquello tan fuerte que de repente en vez de ir para adelante, íbamos para atrás. Pero el Señor nos vuelve con esa voz amorosa y poderosa a llamar para redirigirnos otra vez hacia Él. Esa es la gran diferencia. cuando escuchamos aquí, oye Israel, o sea, hermano, ¿a qué va usted a la iglesia? ¿Cuál es la intención de ir a la iglesia? Conozco una persona muy cercana a que le hablaban del evangelio y no quería, no quería, quería en su mente, después testificó que en su mente quería comprar tiempo, como luego dicen, ¿verdad? Sabía lo que tenía que hacer, pero no estoy joven todavía me queda tiempo estoy viniendo a la iglesia a los servicios así es de que Dios Dios me cubre su gracia me protege pero de lunes a sábado hacía cosas que que no debe de hacer un cristiano no se había bautizado pero él ya sabía que no debería hacer esas cosas pero pensaba en su mente que que porque iba a la iglesia porque alababa a Dios porque daba su ofrenda eh en ese tiempo era joven, no trabajaba, no daba su diezmo, porque no tenía una entrada, pero daba sus ofrendas y participaba en ayudar a la iglesia en las cosas que a veces ocupaban, pensando que eso es lo que lo iba a mantener a flote en la salvación. Igual, hay mucha gente que confunde la salvación por obras en lugar que en la obediencia. y ya trataremos ese tema después pero él pensó que así iba a poder si usted quiere convencer a Dios o ganarse el cielo si algo pasara si le fallaba su plan un día iban a un servicio especial una convención que había y en su camino a la convención un trailer iba y ese trailer llevaba pacas de alfalfa y son muy pesadas y en una curva que iban ellos a Se le cayó una paca y esa paca le golpeó al carro donde iban ellos y le pegó justo donde él iba, un ladito nada más. No cayó toda la paca, gracias a Dios, nada más una esquinita. Le golpeó, pero quebró el vidrio y afectó el carro. entonces tuvieron que parar y fue un susto tremendo que sacaron llegaron al servicio por la misericordia de Dios hicieron verdad este lo que iban a hacer el servicio llamaron al altar él nos hizo derrogar ese día él pasó derechito al altar le pidió a Dios le dio gracias le pidió a Dios que lo ayudara y todo hablaron del bautismo se bautizó se bautizó pero se bautizó por el susto No porque tenía la intención de obedecer, sino simplemente la vio cerquita por poquito y ya no estuviera vivo ahorita. Un tiempo tuvo la convicción de hacer como se le hablaba la palabra y él ya sabía, por años él estaba en el Evangelio. Pero pasó el tiempo y poco a poco empezó otra vez a desobedecer poquito aquí, desobedecer poquito allá. Se fue alejando, se fue alejando del camino del Señor y ha tenido consecuencias muy fuertes en su vida hasta el día de hoy. Entonces, esto es lo que necesitamos de mirar, hermanos. Hay veces que miramos a gente que ya no está en iglesia, que iba, que no está, y pensamos, y dicen, oh, es que pues ahí los hermanos, o la hermana, o el pastor, la esposa del pastor, o es que... Pero a veces no conectamos dónde... ¿Dónde fue el principio? ¿Cómo está ese corazón? El Señor dijo que en el mundo tendremos tribulación. En el mundo vamos a ser ofendidos. Yo creo que no hay nadie que jamás haya sido ofendido, ¿verdad? Todo el mundo ha sido ofendido. Y si nuestro corazón no estuviera buscando de Dios, yo ya no estuviera en la iglesia. Yo desde cuando me hubiera apartado porque... pues en las iglesias pasan muchas cosas y hay gente que dice, esos son hipócritas porque pasan cosas. No, lo que pasa es que todo el mundo llegamos con una tira muy larga de problemas que hemos causado, que hemos, consecuencias que el pecado nos ha traído en nuestra vida, nos ha afectado nuestro carácter, unos llegan con mucho rencor, con mucho odio, con mucha amargura, con venganza, con muchas lastimados, muchos con heridas, se llegan de todo a la iglesia y conforme el corazón se va prestando a Dios es conforme va a responder a los acontecimientos del diario verdad en la vida y más en la iglesia entonces todo esto es parte crucial en entender oye Israel Dios nos va a ayudar a vencer todo esto si cuando oímos la palabra de Dios tenemos toda la intención no parte toda la intención de obedecer Ayer. obedecer la la biblia nos habla de la iglesia que somos hijos de dios hijos hijas de dios somos el cuerpo de cristo la iglesia es la novia verdad de de del señor que él viene verdad en aquel día recoger a su iglesia que se ha preparado como una novia verdad sin manchas sin arrugas ni cosa semejante muchas hace muchas similitudes de la iglesia pero también no se nos olvide que ese Señor nos dice que la iglesia es un ejército, somos un ejército, estamos en pie de guerra contra el enemigo y las fortalezas, las huestes de maldad, todos esos demonios que vienen contra nosotros, contra la humanidad, estamos en pie de guerra contra todo eso, contra nuestra carne, contra el mundo, ¿verdad? Tenemos que ponernos toda la armadura de Dios para poder soportar todos los dardos del maligno dardos encendidos y todas esas cuestiones entonces cuando no tenemos el fundamento propio cuando no tenemos el fundamento propio nos va a sacudir nos va a golpear nos va a lastimar y vamos a aceptar todo el montón de excusas raciocinios humanos y las voces del enemigo que nos quiere de alguna forma convencer de apartarnos de Dios de que Dios no nos ama que Dios tantas mentiras que nos habla acuérdense Él es mentiroso y padre de mentira entonces si ponemos nuestro fundamento en cualquier otra cosa que no sea la palabra de Dios y no solamente de tener la Biblia y conocer pero obedecer la palabra de Dios nuestro caminar va a ser sacudido nuestro andar con el Señor va a ser de alguna manera puesto en mucho, mucho peligro, pero cuando usted entiende que Dios no se equivoca, que quizás el momento que estoy pasando no comprendo, no comprendo por qué, de dónde vino, cómo está la situación, por qué esta batalla, por qué esta situación, pero confiamos plenamente en el Señor. En medio de esa tormenta, en medio de esa batalla, de esa lucha, de esa prueba, Dios nos va a dar manera de permanecer firmes en su verdad y es lo que necesitamos una vez que entramos a la salvación es una jornada hasta el último momento que respiramos sobre esta tierra esto no se acaba hasta ese momento y es una constante lucha espiritual un constante crecimiento pero el señor hermanos Empieza aquí y continúa, le digo en el Nuevo Testamento, en establecer nuestra fe, en establecer nuestras vidas en algo sólido y es la palabra de Dios. El cielo y la tierra pasará, pero su palabra permanece. Así que cuando usted pone su fe en la palabra de Dios, venga tormenta, venga oscuridad, venga valle, inclusive venga la cima, porque la Hay muchos que saben pelear. También he visto mirar, perdón, he mirado a través del tiempo muchos que han peleado batallas tremendas y ahí están fieles a la casa de Dios, fieles. Vienen problemas que ustedes, híjole, yo no lo aguantaría. Y los hermanos lo han aguantado, han pasado por pruebas que parecieran insoportables, pero a ellos lo pasa. Pero también cuando llegan a la cima, cuando van a la victoria, Se pierden. les viene la bendición, les vienen las promesas del Señor y no saben valorar eso, se engolosinan en la bendición, se engolosinan en la victoria y se les olvida quién les dio la victoria, cómo llegaron ahí y descuidan su relación con Dios y usted se queda como rascándose la cabeza y dice, ¿cómo? Si en la lucha se mantuvieron y ahora que estaba todo bien, Ya no vienen, ya se apartaron de la casa de Dios y en su mente piensan que todo está bien. O sea que en todo tiempo necesitamos de tener la conciencia clara de que Dios Yo necesito obedecer la palabra de Dios. Si estoy pasando por una lucha, necesito confiar. Si estoy en la victoria y está todo esto de seguir confiando, no puedo hacer confianza en mismo o en el momento, en las emociones del momento. Oye, Israel, oye, iglesia. Vamos a obedecer este mandamiento que Dios tiene para nosotros. Y la intención es establecer eso claramente. No disputa, no dude la palabra de Dios. Yo les amonesto mucho que escudriñe la Biblia. Vamos a ver qué dice. Cállese un buen diccionario, un buen libro que pueda usted ver qué dice la palabra, qué es el significado de esa palabra. Pero no dude la palabra de Dios. No deje que le enseñen de otro tipo de libros o de filosofías, verdad, humanas o huecas sutilezas como el apóstol Pablo exhorta, verdad, a la iglesia. Tenemos que tener cuidado de tener nuestros ojos puestos en Jesucristo, el autor y consumador de nuestra fe. Todo el consejo que recibamos necesita ser de la palabra de Dios. Hay buenos libros que usted puede conseguir, pero no hay mejores libro que la palabra de Dios. Si usted tiene la palabra de Dios, créame, su salvación es segura, es firme. Entonces, continuamos con este tema de Deuteronomio 6.4, oye Israel, Jehová nuestro Dios, Jehová uno es, o el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Ese es el siguiente punto que queremos tocar, no hay más Dios que un solo Dios. No es un Dios en tres personas. Y esto yo que a lo mejor va a ser debate en algunos que escuchen. Hay desde el siglo IV o desde el concilio de Nicea, 300 años después de Jesucristo, se vino a la conclusión entre política y entre filósofos cristianos que no eran ni judíos, no venían ni siquiera conectados con los apóstoles, los discípulos, con la palabra de Dios. Filosofaron, o sea, ellos sacaron sus deducciones en su sabiduría humana y tuvieron como resultado... a la Trinidad. Pero la Trinidad, ¿verdad? No está sostenida en la Palabra de Dios. Han querido ponerle de una forma y de otra aquí, pero el Señor es enfático. Él es uno, no hay nada. Él es un Dios indivisible. Es único. Es la doctrina del Señor Jesucristo habla de la unicidad. Ahí vamos a tomar el siguiente tema en la próxima sesión, en el próximo episodio. Otra vez Dios les bendiga. Ojalá y que sigan este hilo del tema porque yo no lo puedo poner en un solo episodio, es demasiado amplio y yo creo que es demasiado importante para nada más resumirlo a me causó muchos problemas en mi vida espiritual creciendo el no haber entendido este principio esperamos ayudar a muchos no a unos, a muchos ampliando ojalá le pedimos a Dios que usted tenga hambre y sed de la verdad que pueda por un momento hacer un lado religiones y organización vamos a dejar todo eso a un lado y vamos a hablar la palabra de Dios todo el consejo de Dios Dios los bendiga, Dios los bendiga les amamos, estamos orando por cada uno de ustedes, no los conocemos personalmente pero decimos Señor hasta donde llegue esta señal queremos ser de bendición queremos que Dios les bendiga grandemente el Señor les bendiga en su entrar, en su salir, en su levantar, en su acostar y cuando vayan por los caminos que el ángel de Jehová campe alrededor de ustedes, de sus hijos en sus trabajos en sus hogares en su familia en su matrimonio nos bendiga y vamos en victoria y vamos adelante ahondando en la preciosa palabra de Dios bendiciones