Todo El Consejo Podcast

La Alegría de Ir a la Iglesia

Moises Flores

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Dios les bendiga una vez más. Que reciban las bendiciones abundantes del Señor Jesucristo donde quiera que se encuentren. Reciban saludos y oraciones de nuestra iglesia Jesús La Roca acá en el sur de California. Estamos deseando que estén ustedes gozando de gran elevamiento, de almas, de milagros, maravillas en medio de toda esta pandemia. presión y opresión que hay en este mundo. Hay buenas nuevas de salvación, hay buenas nuevas. Jesucristo viene y viene pronto. Amén. Y traemos con gozo esta estas palabras de todo el consejo de Dios para conocer las verdades de la palabra de Dios, las verdades que nos van a llevar a la presencia del Señor en aquel día que Él venga, que estemos preparados. Amén. Otra vez dice Hechos 20-26, por tanto yo os protesto en el día de hoy que estoy limpio de la sangre de todos, porque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios. Es Esa es la intención de este podcast, de poder traer con la ayuda de Dios todo el consejo que necesitamos de escuchar en cada episodio que se grave. Estamos orando por este ministerio, estamos orando para que donde quiera que ustedes nos vayan a escuchar, que sea de grande bendición, que promovamos el reino de los cielos, el reino del Señor Jesucristo hasta lo último de la tierra. Es nuestra gran comisión, es nuestra misión y propósito de que este evangelio se lleve y se predique a toda lengua, a toda criatura y cuando sea el momento que el Señor sabe pues va a sonar la trompeta y los muertos en Cristo resucitarán primero y los que estemos vivos en un abrir y cerrar de ojos seremos transformados y juntamente con los que se levanten de la tumba vamos a encontrarnos con el Señor en las nubes, así que le animo a que siga adelante. Si se siente desanimado en el nombre de Jesús, reciba ánimo y gócese sirviendo al Señor en medio de la lucha, la prueba, la tormenta. Recuerde que no estamos solos. El Señor Jesucristo prometió estar con nosotros todos los días hasta el fin del mundo o del siglo. Así que, animados, animados en el nombre de Jesús y a seguir adelante. En esta ocasión, orando, verdad, para traer el tema. El Señor me puso en mi corazón que compartamos acerca de la importancia de la casa de Dios, la importancia de la iglesia, el asistir a la iglesia del cristiano, del que quiere esa relación con Dios. Muchos ven la casa de Dios como opcional, como el cuarto de emergencias, ¿verdad? Como cuando alguien no necesita el hospital, pues nomás lo ve de pasadita, pero cuando tiene una emergencia, una urgencia, corren rápido y lo mandan a emergencias para solucionar cualquier dolor o problema, y mucha gente a veces usa la iglesia así. No se acuerda de Dios, no se acuerda de la casa de Dios, hasta que viene una urgencia, una mala noticia, cosas así, a queremos con la ayuda de Dios ayudarnos a recordar lo hermoso que es poder ir a la casa de Dios una vez que el Señor hace la obra del corazón de uno, uno ama la casa de Dios antes de eso uno huye, uno no quiere ir y yo soy uno de ellos, soy un testigo vivo de que yo prefería irme a otros lados en lugar de ir a la iglesia pero fue la misericordia y la gracia de Dios que trabajó por años en mi corazón duro lo quebró el Señor bendito el Señor y hoy como Dice el Salmo 122, donde vamos a tomar nuestra escritura en este día, en este episodio. Dice así la palabra de Dios, Salmo 122, 1. Yo me alegré con los que me decían a la casa de Jehová. Iremos. ¿Qué diferencia, no? ¿Qué diferencia cuando uno empieza a experimentar las bendiciones de Dios y la gracia de Dios? Cuando uno va a la iglesia con el propósito correcto. Quiero de antemano recordarnos que la iglesia no es un organismo, un lugar donde usted va a encontrar perfección. Muchos van con esa idea errónea de de que en la iglesia hay perfección, que no hay problemas. Se nos olvida que en 1 Corintios 1 el Señor habla de que lo más débil, lo más vil, verdad, del mundo, lo peor del mundo, escogió Dios o nos llamó el Señor, nos sacó del lodo, cenagoso, nos sacó de las tinieblas y nos ha traído a su luz admirable. Pero en la iglesia somos todos, todos somos una obra en proceso, Y en ese proceso todavía traemos cosas que tenemos que ir dejando en el altar. Y muchas veces el corazón está dispuesto y a veces no está dispuesto. Entonces, cuando no está dispuesto, causamos problemas. Y cuando viene gente pensando que en la iglesia va a encontrar perfección, que el único que tiene problemas es usted, que llegó a esa iglesia. Entonces, hay una gran dificultad. confusión, desilusión y muchas cosas por ese estilo que no se entienden y por eso de ahí viene en parte viene la expresión de que en la iglesia hay puros hipócritas porque pues somos humanos que tenemos todavía muchas fallas, muchos problemas pero Dios está trabajando en nuestras vidas, estamos en la casa de Dios, antes no queríamos estar pero hoy estamos en la casa de Dios y hoy quiero hablar de eso ¿Por qué estamos? Aunque hay problemas, aunque hay muchas desilusiones a veces en la iglesia, que miramos, que escuchamos, que experimentamos, pero sin embargo el salmista aquí dice, yo me alegré con los que me decían, a la casa de Jehová iremos, nuestros pies estuvieron dentro de tus puertas, oh Jerusalén. El estar dentro de la casa de Dios hace una tremenda diferencia. El poder Poder entrar y mirar lo que Dios quiere hacer en nuestras vidas. Prestar nuestro corazón para que Él pueda glorificarse. Es lo que Dios quiere hacer en todos. Pero no lo va a hacer cuando andamos en nuestros caminos. No lo va a hacer cuando andamos en las prácticas, ¿verdad? Que por muchos años quizás se han hecho que nos apartan de la casa de Dios. Yo en ocasiones pasadas He dado testimonio que para mí el soccer, el fútbol, era mi distracción, mi ídolo. Yo cambiaba la casa de Dios por irme al campo, al fútbol, al soccer, a jugar. Pero me di cuenta que, por la gracia de Dios, cuando pude venir a los pies de Jesucristo, cuánto me había perdido, cuántas bendiciones, cuántas experiencias tan poderosas. Había yo robado a mi alma por estar en lugares donde no hay el beneficio. Entonces, mucha gente busca... en ese anhelo que hay interno en el espíritu, cómo satisfacer ese espacio vacío, ese hueco, esa necesidad que no sabemos qué es al principio, es simplemente un vacío que queremos llenar y se busca por muchas maneras en lugares equivocados. Hay una expresión que dice se busca el amor en lugares equivocados y en realidad lo que estamos buscando es el amor, el amor de Dios. No lo sabemos, pero estamos buscando amor y queremos amar, queremos compartir y vienen sin sabores y vienen muchas cosas experiencias que desilusionan en el mundo y entrega uno todo en muchas ocasiones esperando que ahí va a ser aquello que va a satisfacer ese vacío ese hueco que hay allá adentro del corazón solo para darnos cuenta que no era ahí y algunos lo intentan por el deporte como como yo, ¿verdad? Otros por... fama, otros en riquezas, otros en sus trabajos, otros en entretenimiento, ¿Verdad? De placer, se van algunos al desierto, estar allá buscando yo creo tranquilidad o o irse de fuera del del ruido y todo, otros se van a la montaña, otros se van a la playa, tantos lugares donde se va a buscar esa paz, esa tranquilidad que El mundo no la va a dar. El Señor Jesucristo dijo claramente, la paz os dejo, mi paz os doy, la paz de Dios. No como el mundo la da, yo os la doy. Entonces, ¿por qué se alegró el salmista cuando se le invitó a la casa de Dios? Es porque un día, un día, y espero que si usted no va a la iglesia constantemente o si usted no ha ido a la iglesia o si usted va a la iglesia, pero aún no ha entendido la importancia del beneficio y el privilegio que tenemos de ir a la casa de Dios, ojalá y que hoy podamos poner un granito de arena ahí en su vida, en su fe, y pueda usted cambiar su perspectiva de por qué vamos a la iglesia. Hay gente que todos los fines de semana va, por ejemplo, a jugar al fútbol, va al parque, como decía, a los lugares y luego hacen como se dice el término lo hacen religiosamente o sea no no no se la pierden están ahí llueve o truene ahí están verdad porque es un lugar de escape yo creo es un lugar donde pueden deleitarse en lo que sienten que es lo que les trae cierta satisfacción sin embargo Dios es el único que puede llenar ese vacío, pero es curioso que muchas cosas que hacemos fuera de la voluntad de Dios, fuera de la bendición de Dios, y nadie dice nada. Todo el mundo celebra, todo el mundo se reúne, todo el mundo tiene, vamos a decir, de su buen tiempo. Pero cuando alguien empieza a buscar de Dios, se le critica. ¿Por qué tanta iglesia? ¿Por qué tanto vas a la iglesia? Que no nomás es, ¿verdad? Esa es la naturaleza caída de El hombre que rehúsa acercarse a Dios, como cuando alguien le dice, tómate esta medicina, te va a ayudar. Y es esa naturaleza que no muy quiere obedecer, quiere hacer las cosas de su manera, aunque sabe que está ahí la medicina o el remedio, la respuesta, nomás no la toma porque no la toma. Hay una negatividad en nuestro sistema que es más notable en las cosas espirituales. Verdad, cuando vamos comenzando a preparar el corazón, cuando se nos empieza a quebrar el orgullo y la resistencia a reconocer que jehová es dios y que él nos hizo y no nosotros a nosotros mismos como dice el salmo 100 verdad es difícil para el hombre reconocer que aceptar que hay hay un creador y intuitivamente lo tenemos lo sabemos pero es esa lucha esa lucha interna que habla pablo en el capítulo 7 del libro de romanos esa ese dice miserable de mí quien me librará de este cuerpo de muerte o sea esa resistencia que empieza al querer resistir a humillarse delante de dios y y confiar en él no queremos ser dependientes queremos ser nuestros propios dioses yo mi vida yo que es lo mismo es esa que nos llevan problemas y problemas pero cuando por fin rendimos a nuestra vida al señor y venimos a la casa de dios y a veces por necesidad por problema enfermedad que se yo lo que dios Dios va a usar para traernos a sus pies y poder por fin quebrar esa resistencia. Y Dios nos toca con su palabra poderosa, nos habla tan directamente que a veces siempre me causa en cierta forma risa, ¿verdad? Mirar cuando viene gente a la iglesia por primera vez y el predicador comienza a predicar. Y la gente empieza a codear a los que están a su lado, que lo invitaron, pensando que le platicaron su vida al predicador y que él está diciendo esas palabras a esa persona directamente, sin darse cuenta que es en la gracia de Dios que Dios está usando a ese predicador para hablarle a su vida y decirle, sé quién eres. sé tus problemas tus necesidades tu situación y me da gusto que estás aquí quiero ayudarte pero en la naturaleza caída empieza a ofenderse y a molestarse incomodarse pero la palabra de Dios es preciosa tiene es poderosa pero también tiene una forma que empieza a suavizar ese corazón duro y por fin cuando ya después ojalá que fuera la primera que aún hay algunos que la primera vez que vienen se quebran pero la La mayoría somos más duros, pero cuando por fin se quiebra esa piedra en el corazón, se quiebra y Dios puede hacer la obra, es algo hermoso, algo precioso. Podemos empezar a sentir literalmente como caricias o las caricias de Dios en el alma, en el corazón. Y Dios empieza a hablarnos, a ministrarnos tan directamente que aquella aflicción aquella desesperación, aquel vacío, de repente comenzamos a sentir que se empieza a llenar, empieza a venir una paz, una paz, una esperanza, algo hay ahí, no entendemos todavía qué es, pero algo empieza a producirse y es la palabra de Dios que produce, ¿verdad? Esto es lo que yo estaba buscando. No ocupo drogas, no ocupo alcohol, no ocupo tabaco, no ocupo tantas cosas. Lo que ocupo es esto y es la presencia de Dios y la palabra de Dios. Entonces, cuando Dios, ¿verdad? Por fin, por fin le permitimos, porque acuérdese, tenemos libre albedrío, no se va a forzar Dios. Él va a estar insistiendo y cuando Dios empieza a obrar y lo dejamos, hay una... una disposición clara en el corazón y Dios comienza a trabajar conforme nosotros permitimos, ¿verdad? Y cuando digo eso es porque cuando empezamos a hacer cambios, Santiago nos habla que no seamos oidores olvidadizos, que seamos hacedores de la palabra. Entonces, no nomás es oír y que nos guste y salir y seguir la vida igual, no. Tenemos que hacer cambios. La Biblia demanda que hagamos cambios para poder tener ¿Verdad? Los beneficios de las bendiciones que Dios tiene para nosotros. Entonces, cuando ya Dios empieza a hacer esos cambios, de repente se nos viene esa revelación, se nos viene ese entendimiento. ¿Por qué gente va a la iglesia? ¿Por qué gente va a escuchar? Dicen muchos, la iglesia es para los viejitos, para los que no tienen nada que hacer. No, la iglesia es para todos, para la familia. familia, para el niño, para el joven, el adolescente, para el anciano, para el soltero, el esposo, para todos es la palabra de Dios, porque Dios viene a salvarnos, no importa en qué estado estemos, verdad, si en la adolescencia, la juventud o ancianos, todos pecamos y todos necesitamos un salvador. Entonces, cuando Dios puede tomar el corazón y entramos a su presencia, es algo maravilloso. Otra vez, quiero, déjeme hacer este, hincapié aquí, no nomás es entrar al edificio y sentarnos y mirar como espectador que está pasando, ya sabemos el orden del servicio que empieza con esto, con aquello y cada quien lleva los servicios como acostumbran hacerlo el problema es que alguien llega y se siente simplemente sea un espectador y ya llegó cumplió en su conciencia, checó checó que ya llegó checa que ya se va y ya quiere que su conciencia se calme y seguir todo Igual, no, es mucho más que eso. Estoy hablando de una iglesia apostólica pentecostal, una iglesia donde se permite que el Espíritu del Señor tome toda autoridad y libertad. Y usted llega y la mayor parte de las iglesias tenemos la... la instrucción de pedir a la membresía que llegue en mínimo media hora antes del servicio para llegar a orar. O sea, tenemos que ser intencionales. Voy con un propósito a la iglesia. Voy con intención de escuchar. Voy con intención de recibir lo que Dios tiene para mí y lo que Dios tiene para otras bendiciones. Por eso el salmista se alegró porque iba a escuchar bendiciones. Pero como Cuando estamos en un mundo lleno de maldad, en el trabajo, en la escuela, en la calle, donde quiera, eso nos afecta, nos influencia. Entonces, les motivamos, les exhortamos, les instruimos, les pedimos, como se pueda, que lleguen media hora antes, ¿para qué? Para orar, para preparar su corazón. Pide uno a Dios que le ayude uno a olvidarse de todo aquello que nos tiene en la cabeza a veces. así de encargos, de preocupaciones, de responsabilidades, que a veces eso nos agobia, nos trae a veces un poquito con opresión, con depresión, con ansiedad, que es algo tan común hoy en día. La media hora de oración, mínimo media hora, es para sacar todo aquello y dejarlo a los pies del Señor Jesucristo. Señor, yo no vengo a pedirte, más simplemente vengo a decirte que yo quiero hacer esto ayúdame a hacer todo esto a un lado tú conoces mis necesidades pero quiero alabarte quiero gozarme en tu presencia quiero reconocer que tú eres mi Dios limpia mi corazón Señor que hay pecado que hay ahí ayúdame a confesarlo ahorita para que cuando venga el momento de alabarte lo pueda hacer con libertad pueda levantar manos santas delante de ti y poderte reconocer que tú eres mi Dios tú eres mi Salvador tú eres el único Dios verdadero es bien importante eso muy importante que nos dispongamos y es esa alegría ese gozo hoy puedo ir a la presencia de Dios no nomás voy a entrar a un edificio como verdad un lugar ahí donde entramos no no ese edificio está apartado para los que nos reunimos ahí vamos a alabar a Dios vamos a escuchar de Dios vamos a verdad mirar lo que Dios va a hacer pero tenemos que entrar no al edificio en sí cuando oramos cuando empezamos a invocar el nombre que es sobre todo el nombre de Jesús y empezamos a buscar su rostro, a bendecir a exaltar su nombre preparamos el corazón, empieza la alabanza, el ministerio de alabanza empieza a alabar a Dios, empieza a encaminarnos, a llevarnos hacia, entrar a la presencia de Dios y abrimos el corazón, nos olvidamos de todo lo de afuera, todo lo de ayer, lo de hoy, lo de mañana, todo hacemos ese espacio para estar en el presente en la ahorita en la presencia de Dios y Dios se empieza a mover su Espíritu Santo empieza a moverse en nuestras vidas en nuestro corazón y usted levanta sus manos y empieza a sentir la presencia de Dios y el fluir del Espíritu Santo y el Señor empieza a levantar cargas y preocupaciones y usted no le está pidiendo a Dios simplemente está alabando a Dios pero el Señor trabaja Él habita en la alabanza de su pueblo y Entonces, eso es entrar a la presencia de Dios y nos alegramos cuando alguien nos dice, hey, hay servicio, vámonos. Nos vamos porque hay una expectativa. otra vez, somos intencionales, vamos con intención de alabar a Dios, de gozarnos en la presencia de Dios, porque sabemos que una vez que estamos ahí, Dios nos va a bendecir, va a levantar cargas, va a sanar al enfermo, va a darnos guianza, va a darnos la respuesta a aquel dilema que trae la gente, a veces no sabe cómo enfrentar o afrontar un problema, y es en medio de la alabanza, en medio de la presencia de Dios, en medio de la predicación que Dios se mueve y lo experimentamos y sabemos que no hay otro mejor lugar que estar en la casa de Dios y poder salir adelante con los retos que la vida nos pone enfrente. Es maravilloso, maravilloso poder estar en la presencia de Dios, buscar su gracia, su misericordia. Miren, hay algunas que que nos llevan en esa línea los salmos son algo precioso alguien dijo no sé cómo orar no sé cómo leer la Biblia yo siempre les animo para orar vaya vaya y busque los salmos donde ahí hay para todo hay para alabanza para gratitud para para honrar al Señor hay salmos que cuando usted está afligido tiene problemas afligida trae situaciones hay palabras ahí que Dios dejó escritas para que le sirvan como de inspiración de instrucción. Dios es tan maravillosamente bueno y misericordioso que nos dejó ese modelo a seguir, esa instrucción. Me viene ahorita a la mente cuando los discípulos veían el efecto de la oración, el poder de la oración. Cómo veían que el Señor desde lo oscuro, antes de que amaneciera, iba y hacía un espacio para orar. La multitud lo seguía y a veces se tuvo que prácticamente esconder de la multitud, porque había muchas necesidades como lo hay hoy en día, ¿verdad? Y buscaban, pero los discípulos notaron que el Señor hacía un espacio, hacía un momento, si era tarde, ya la noche no le hace, Él se iba y oraba. Y los discípulos pudieron ver el resultado de las oraciones, cómo el Señor se movía en medio del endemoniado, del cojo, el ciego, el que estaba por morir, el que había muerto. ¿Cómo Dios se mueve cuando uno presta, verdad, todo su ser al Señor? Y los discípulos les dijeron al Señor, enséñanos a orar. Queremos saber cómo se ora. Y después vamos a hablar de ese tema, pero ¿cómo se ora? Ellos miraron, entonces así es igual acá. Cuando uno llega y uno empieza a mirar, uno dice, ¿quién no va a querer esto? Solamente aquella persona que lo ignora no lo va a querer pero cuando ya usted empieza a probar empieza a experimentar esto es algo maravilloso capítulo 120 de los de los salmos les decía cuando usted está buscando cómo entrar salmos es algo especial cuando quiere consejo dirección cómo navegar la vida proverbios proverbios vaya ahí si usted está apenas empezando a entrar a la casa de Dios este Busque el consejo, el proverbio está lleno de consejos, lleno de sabiduría. Si usted tiene tiempo en la iglesia, pero no ha tomado la disciplina de leer la Biblia, todos los días en casa, no digo que la lea toda, pero leer alguna porción, meditar en esa porción, pedirle a Dios que le hable a través de su palabra. Yo le animo, le animo, empiece hoy, empiece hoy, abra su Biblia, no la abra al azar, a ver qué dice aquí, no, agárrela con intención, sea intencional. Le digo otra vez, si no tiene ahorita forma, váyase a Salmos, váyase a Proverbios, pídele a su pastor pastor que me recomienda que lea y quizás usted está pasando por alguna situación y su pastor lo sabe dígale pastor que me recomienda que lea para esta situación y yo sé que Dios le va a dar a su pastor dirección para que le diga donde empezar o donde estar y usted va a poderse gozar en medio de la prueba en medio de la lucha en medio de aquello que se ve tan negativo tan negativo, tan imposible, usted se va a poder gozar porque la palabra de Dios es viva, es poderosa. Nos da paz en medio de la tormenta, en medio de cuando alguien puede estar quebrado, deshecho por el problema, la muerte de un ser querido, la gravedad de alguien que usted no mira y dice no puedo hacer nada, está por morir o qué sé yo, cosas verdad que son golpes duros en la vida. Cuando estamos agarrados de la mano de Dios cuando nuestra vida va conforme a lo que pasa en la iglesia. Ese es el centro donde nosotros nos movemos en momentos difíciles como esos, es cuando podemos ver con más claridad el valor y la importancia de estar en la casa de Dios voy a leer unas escrituras ahorita enseguida pero mire este salmo 122 que leí yo me alegré con los que me decían a la casa de Jehová iremos esto lo escribió el rey David David imagínese la responsabilidad que tiene un rey la responsabilidad de que lo que diga él trae consecuencias para muchas personas no nomás para él o su familia para todo un reino gente que venía delante de él a arreglar las situaciones, disputas entre unos y otros, preguntas acerca de ciertas situaciones, problemas quizás con los enemigos. David fue un hombre de guerra. Recuerde, él quiso hacer una casa al Señor, pero dijo al Señor, no, tú no, porque tus manos están llenas de sangre, eres un hombre de guerra. Tú no, pero uno de tus hijos, él me va a construir casa. O sea, David enfrentó muchas, muchas situaciones que prácticamente serían imposibles de manejarlas de la forma con los resultados que Dios tiene para la vida pero él entendió él experimentó que cuando se ponía en las manos de Dios y de esto gracias a Dios que desde joven él lo hizo por eso cuando él lo escogió dijo que él había escogido un hombre conforme el corazón de Dios él buscaba la voluntad de Dios y si cometió graves pecados graves verdad este hierros Pero David sabía todo. arrepentirse, David sabía buscar el rostro del Señor, David sabía reconocer donde había fallado, donde había se había descuidado y caído de la gracia de Dios, pero también sabía cómo volver a entrar a su presencia del Señor, entonces es este hombre que mató gigantes, es este hombre que fue hombre de guerra, es este hombre que fue un adúltero, es este hombre que fue un asesino, porque pues sabemos de su gran pecado todo eso sin embargo cuando Dios en su gracia lo tocó y le ayudó a restaurarse y trajo esos pactos el pacto davídico con él él enfrentando la vida como usted bueno no al grado usted que ni yo enfrentamos la vida como lo enfrentó David con tantos problemas pero él sabía que cuando iba a la presencia de Dios todo cambiaba. Todo. Quizás no cerrar el problema al momento, pero el saber, el haber estado en la presencia de Dios, traía algo que se necesitaba en el momento, en el alma, en el espíritu, esa paz, ese gozo que se ocupaba para fortalecerse. Uno, ¿verdad? La Biblia nos dice que el gozo del Señor, mi fortaleza es. Es el gozo del Señor, en el Señor, el gozo que Él da, no lo que da el mundo, lo que da Dios, que nos a la fortaleza para seguir adelante. Este hombre de grandes retos, este hombre que fue perseguido, cuando le hablaban de la casa de Dios, dijo, yo me alegré. Es que yo le animo. No sé en qué situación usted esté ahorita, pero yo le animo a que se goce, se alegre de ir a la casa de Dios. Quiero animarle. Si hay un tiempo en que necesitamos estar en la casa de Dios, hoy es ese tiempo. Hoy es el tiempo de entrar a su presencia de gozarnos mire a través de ahora pues esta es la computadora a veces miro algunos clips que ponen de gente en países donde mire uno donde están hubo una inundación no hay ni techo en el espacio, en lo que es la iglesia, el templo. No hay ni techo. El agua les llega casi a las rodillas a los que están ahí congregándose y están ahí con el agua en sus pies sentados, escuchando la palabra de Dios con gozo. Unos están ahí cuando es la alabanza, están alabando a Dios, palmeando sus manos, glorificando al Señor. En medio de esas situaciones tan extremas, cuando usted se arrima a Dios, todo cambia. Hay un hay un gozo que todo mundo necesitamos experimentar y no sé en qué parte del mundo usted me esté escuchando pero si usted está en un lugar así gócese si está en un lugar pues como esta gran nación verdad que estamos tan bendecidos que pues tenemos pues lugares con alfombra con aire acondicionado pero si el corazón no está en el lugar correcto hay mucha gente que se queja se queja de que muchos servicios vicios, se queja de tantas cosas. Yo quiero animarle, cambie su manera de ver, cambie su actitud hacia la casa de Dios, empiécese a gozar, alegrarse y va a mirar qué grande diferencia va a causar eso en su vida. David entendió, entendió que no importa cuál grande el problema, el reto, no importa qué tan terrible el pecado, en la casa de Dios, en la presencia de Dios todo se puede resolver y él por eso se alegraba cada vez que se hablaba de la casa de Dios y es lo que siento de parte de Dios en este día compartirle a que se alegre alegrese en la casa de Dios alegrese de ir a la iglesia Salmo 121 dice a Jehová llamé estando en angustia y él me respondió recuerde no nomás es entrar en edificios entrar en la presencia de Dios. Y cuando estamos ahí, clamamos y Él escucha. No solamente escucha, pero responde. Es lo más precioso. Hay gente que usted puede estar hablando con ellos y lo están escuchando, pero no hacen nada, no pueden hacer nada, no se interesan en hacer nada, qué sé yo. Pero cuando usted habla con el Señor, Él está interesado en ayudarnos. Él le ama, Él nos ama y Él quiere... ayudarnos a salir adelante, a bendecir nuestras vidas. Entonces, el salmista sabía mirar las bendiciones, las promesas que Dios tiene para los que le buscan. Y dijo, clamé y tú llamaste. Tú me escuchaste. Clame al Señor. Clave al Señor. Y Él le va a ayudar. Él le va a bendecir. Salmo 121.1 dice, alzaré mis ojos a los montes. ¿De dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová. Es en la casa de Dios. Es cuando clamamos a Dios. Y yo sé que a veces no vamos a estar todo el tiempo en la casa de Dios, en el trabajo, quizás hasta en el hospital. inclusive en la cárcel. Pero cuando tenemos la oportunidad y el privilegio de ir a la casa de Dios, es algo más especial. Pero Dios nos escucha, aunque estemos en otros lugares, pero es algo maravilloso cuando el pueblo, la familia del Señor se reúne y juntos alabamos a Dios, exaltamos su nombre, bendecimos su nombre. Hay un salmo precioso que nos trae la palabra de Dios voy a leérselo, voy a buscarlo aquí es el salmo el salmo 133 es uno de los salmos cortos en la palabra de Dios pero que nos exhorta a buscar el rostro del Señor a buscar su presencia a mirar el valor de estar reunidos pero en una misma mente, reunidos con intención, sabiendo, reconociendo en qué lugar estamos. Fíjese, igual David es el que escribió este Salmo y dice, mirad cuán bueno y cuán delicioso es Mirad, ponga atención, píguese en el detalle. Si usted va a la iglesia, y no de una forma crítica, negativa, sino que a veces observe. Hay hermanos o hermanas o visitas que a veces llegan a la iglesia y usted los ve con una cara de aflicción, de preocupación, tratan de disimular un poco, pero hay algo que a veces Dios le va a permitir a uno discernir que hay una necesidad de reflexionar. repente empieza la alabanza, la adoración, el Señor se empieza a mover y ese hermano, esa hermana, esa visita de pronto hace su esfuerzo y hace el ánimo para entrar en la presencia de Dios y Dios puede empezar a ministrar ese corazón en esa situación que esté pasando. Usted puede mirar una diferencia clara entre cómo llegó y cómo sale de él. ese servicio. Hay cosas preciosas que pasan, solamente Dios puede hacer eso, esos son los milagros, las maravillas que Dios quiere hacer y solamente Él puede hacer. Por eso el salmista dice, mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía. Cuando entramos a la casa de Dios, cada quien venimos con nuestras propias ideas, pensamientos o problemas, pero Dios en su espíritu, cuando nos dejamos guiar por el Espíritu Santo en la alabanza, en la adoración y entramos, Dios tiene una forma particular, poderosa y maravillosa que nos une a adorarlo, a reconocerlo, a alabarlo, a bendecirlo. Es ahí donde Dios se empieza a mover en cualquier necesidad que esté ahí, Dios empieza a mover y empieza a ministrar a cada corazón. Y aquel que viene con agradecimiento, con victoria, Dios lo bendice, le da más esa celebración en su corazón. Aquel que viene afligido, que quizás ese dice, hoy nomás viene nomás por venir y es más, siento que ya no voy a venir a la iglesia, no siento ni ganas, no sé ni por qué. Dios toca esa vida y de repente se levanta y dice, yo le doy gracias a Dios que pude venir, que estuve aquí porque hoy mi espíritu fue fortalecido. Hoy pude entender cosas que no entendía y me tenían afligido y ya casi iba a apartarme, pero gracias a Dios que hoy estuve en su casa, en su presencia y el Señor me volvió a fortalecer. Estoy hablando de milagros, cosas preciosas. A veces queremos un milagro, por ejemplo, si alguien tiene cáncer o trae un tumor por ahí que se les deshaga o que Dios sanó, pero hay milagros Hay milagros que son más terribles, más peligrosos que un cáncer. Y son los problemas del alma que no son visibles al ojo natural, pero que causan más estragos que un cáncer o cualquier enfermedad grave. Porque el cáncer en un cristiano, en una persona que está preparada para estar en la presencia de Dios, no hay problema. Pablo dijo, para mí el vivir es Cristo y el morir me es ganancia. Así que cuando estamos preparados, de alguna forma vamos a morir yo no sé de qué voy a morir si va a ser algo natural lo que se llama más despido sea que me dé la fuerza para salir bien y poderme estar en su presencia pero mientras el hombre interior esté sano esté preparado gloria al señor es lo que ocupamos y muchas veces el señor ha hecho maravillas milagros que eran entre la vida y la muerte y estoy hablando de la eternidad entre estar en la presencia de dios y o irse al lago de fuego. Dios ha levantado vidas, ha levantado inclusive muertos espiritualmente, hablando porque la Biblia dice que estábamos muertos en nuestros delitos y pecados. Dios ha levantado muertos y sigue levantando muertos hoy en día, gloria al Señor. Pero a veces somos muy descuidados en celebrar esos milagros. Y necesitamos de, cuando vamos a la casa de Dios, nos alegramos porque alguien ahí, alguien ahí va a recibir un milagro. Y otra vez, no necesariamente tiene que ser finanzas o un trabajo o una sanidad. No, la salvación es lo más precioso. Y no solamente la salvación de que alguien que viene por primera vez al camino del Señor, pero la salvación de un cristiano que está caminando, el caminar de la fe. ahorita está siendo atribulado está en medio de una tormenta es un huracán lo que está golpeando su vida y dijo ya no voy a ir pero porque fue porque fue a la casa de Dios y prestó su corazón y puso sus ojos en el autor y consumador de nuestra fe Dios toca ese corazón lo levanta lo anima le vuelve a dar otro verdad otro empuje para decirle si puedes tú vas a hacerla porque estoy contigo prometí estar contigo esos son milagros que a veces tristemente no los hemos celebrado y necesitamos de ser conscientes de ello. El salmista, él sabía que físicamente en guerras, cuántas veces Dios lo guardó del enemigo, de la espada, de la flecha, de la lanza, de la traición, ¿verdad? De ahí cerca, cuántas veces también en su espíritu él se sentía que ya no podía ya no podía más, pero supo fortalecerse a sí mismo del Señor y después pudo él escribir estas palabras preciosas. Yo me alegré con lo que me decían. El Señor ha hecho tantas cosas en mi vida igual. Ha habido momentos que yo he peleado batallas que digo ya no se puede, yo no le veo la puerta, no sé cómo hacerle, pero voy a la casa de Dios y muchas veces ni me atrevo a pedirle a Dios porque es más mi ánimo se tiene de pila Dios pero empiezo a lavar no porque siento a lavar porque no empiezo a lavar porque él es digno de mi alabanza y él me creó para lavarlo y aunque mi carne no quiere hacerlo pero yo voy a lavarlo porque él es Dios y él se merece alabanza voy a adorarlo y a exaltar su nombre, aunque dentro de mí no haya ese deseo, lo hago porque Él es digno de eso. Es en ese proceso, es en ese momento donde cuando uno lo hace porque es lo correcto y porque Él se merece, Dios se mueve y lo levanta a uno de ese pozo, de ese momento oscuro en la vida de uno y uno sale con la victoria. Por eso es importante en este día y yo sé que este tema puede ampliarse más pero quiero animarle a usted si lo oye hoy o lo oye lo vuelve a escuchar después que se vuelva a cruzar con este tema un mes semana o un año después si el señor tarda su venida que cuando lo oiga que sea de ánimo para usted que no se quede en casa el peor error que usted puede hacer es quedarse en casa no ir a la casa de Dios no ir a la casa de Dios Es el peor error porque ahí no va a encontrar respuesta, ahí no va a encontrar solaz para su alma. Es en la presencia de Dios, es en la presencia de Dios. Y necesitamos ser fieles a la casa de Dios. Cuando la gente piensa en fidelidad, piensa cuando todo está bien, cuando no hay problemas, cuando es fácil ir a la iglesia, o voy porque todo está bien. No, eso no es fidelidad, eso es que le podemos llamar costumbre, conveniencia, qué sé yo. Fidelidad, si mira, cuando usted está en medio de una batalla, cuando no sabe qué hacer, otra vez no tiene ni ánimos de moverse, pero dentro de usted dice, yo tengo que estar en la casa de Dios, pero yo tengo que estar porque ahí es mi deber estar, mi agradecimiento porque Dios ha hecho tantas cosas por mí. Y aunque a veces no quiere alegrarse de la carne, pero cuando alguien dice, vamos a la iglesia, a lo mejor en el momento no se va a alegrar, pero una vez que usted llegó a la casa de Dios Una vez que la iglesia como cuerpo, mirar cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos. Usted llega, quizás no está en armonía con el resto de la iglesia, los hermanos, porque usted trae su aflicción, su problema, pero cuando Dios empieza a mover por la alabanza de mi hermano, mi hermana, otra vez, la alabanza de usted es muy importante, porque a lo mejor usted no está pasando hoy por un problema, pero el que está a un lado de usted, o atrás de usted, o enfrente de usted, está pasando por una lucha, una prueba y la alabanza de usted va a ser la diferencia para que ese hermano, esa hermana, esa visita Dios se mueva y cause maravillas entonces llega desanimado no está en armonía pero empieza el pueblo a alabar a Dios empieza el Señor a desciende y se empieza a mover y en su gracia pasa y toca su corazón toca su alma y su alma despierta, reacciona y empieza de repente el perro empieza hasta a ver lágrimas que empiezan a fluir y empieza a ver ese desahogo, ese agradecimiento porque Dios empieza a trabajar y empieza el alma a responder y usted se deja acariciarse, se deja tocar por Dios y restaurar por su espíritu. En esa armonía Dios, dice el final de este salmo, dice por porque ahí envía Jehová bendición y vida eterna. En esa armonía, Otra vez, quizás no llegué yo por mi problema, pero permanezco, estoy ahí, me esfuerzo un poquito más y Dios empieza a tocar y cambia, cambia mi situación, cambia mi dilema. Has cambiado mi lamento en baile, dice esa hermosa alabanza, ¿verdad? Mi saco de ceniza, o sea, de tristeza, lo pusiste por un manto de alegría, de gozo y de victoria. Entonces, por eso el salmista se alegraba, porque él había pasado por cosas tremendas Pero en la presencia de Dios, Dios resolvió sus problemas. Usted y yo necesitamos esa misma ayuda. Por eso, alégrese, alégrese cuando lo invitan y de paso, cuando usted invite a alguien y se moleste y no quiera y diga, tú nomás pura iglesia, no se canse. Yo así decía, pura iglesia, nomás iglesia. No quería que me molestaba cuando me recordaban que tenía que ir a la iglesia, pero yo le doy gracias a Dios por eso. por todos aquellos que insistieron, que no se cansaron de recordarme que necesitaba ir a la casa de Dios y hoy, juntamente con David, juntamente con ellos que estuvieron insistiéndome y juntamente con los hermanos en la iglesia y espero que juntamente con usted nos alegremos de que vamos a la casa de Dios, a la presencia de Dios. Un tema, le digo, que se puede ampliar tanto, tan precioso pero bueno en otra ocasión tocaremos más ampliaremos más y ya para cerrar este episodio nada más quiero leerle tengo mucha escritura pero quiero leer este salmo 84 verso 10 Y dice, porque mejor es un día en tus atrios. Fíjense, ni siquiera si no puedo entrar al santuario por una cosa u otra, se llenó, qué sé yo. Dice, mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos. Escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios. que habitar en las moradas de maldad. Alégrese, porque cuando usted se alegra y cuando usted permite que Dios le bendiga, usted va a entender esto. Prefiero un día, aunque sea en la puerta, aunque sea llegar, que mil fuera de él. de la presencia de Dios que no importa lo que el mundo me ofrezca no importa que me ofrezca riquezas un mejor trabajo una casa vacaciones que se yo cuantas cosas que el mundo nos arroja para apartarnos de la casa de Dios que usted diga juntamente como el salmista porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios, que sea su Dios. No el Dios de su pastor, no el Dios de sus padres, o el Dios de alguien más, de su esposo, de su esposa. No, no, no. Que sea el Dios de su pastor, el Dios de sus padres, de su esposa, de su esposo, pero que también sea su Dios. Y usted puede decir, mi Dios. En la casa de mi Dios, que habitar en las moradas de maldad. Una vez más, Dios le bendiga. Dios le bendiga grandemente. Que el Señor le bendiga, le guarde, le fortalezca. Que el ángel de Jehová campe alrededor de usted y de los suyos. Los proteja en todo momento. Que sea su entrar y su salir bendito y su levantar y su acostar bendito. Y que usted sea bendiciones para muchos más. Que sea un instrumento en las manos de Dios. Ayúdanos a orar por este ministerio también. Oramos por ustedes. Nuestro deseo más grande es ser de bendición. Sea fiel a su iglesia, sea fiel a su pastor, sea fiel a Dios, sea fiel a Dios en medio de la lucha y la prueba. No se aparte, no se aparte. Prefiere estar aunque sea un día a la puerta de la casa de Dios o a la puerta de la presencia de Dios que mil fuera de ellos. Bendiciones que el Señor le sea siempre lo más importante y el centro de su vida. Reciban saludos, reciban nuestras oraciones y el amor de Jesús la Roca acá en San Marcos, California. Dios les bendiga.