Reflexiones de Dios

Dios habla hoy: ¿Y si Dios ya te habló... y tú lo ignoraste?

Peyton Ashby

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¿Y si Dios ya te habló… pero tú decidiste ignorarlo?

Muchas veces nos preguntamos si Dios realmente nos está hablando o si aquello que sentimos es simplemente nuestra propia mente. Sin embargo, Proverbios 1:20-33 plantea una posibilidad mucho más seria: quizá Dios ya ha llamado nuestra atención, nos ha advertido y nos ha mostrado el camino, pero nosotros no hemos querido escuchar.

En este episodio de reflexionamos sobre cuatro aspectos de este pasaje: 

  • el llamado de Dios, 
  • la actitud del ser humano, 
  • las consecuencias de ignorar su consejo y 
  • la seguridad que encuentra quien decide escucharle.

Dios llama, aconseja y extiende su mano. La pregunta es: ¿qué estamos haciendo nosotros con lo que ya nos ha dicho?

Escucha este episodio y considera si quizás Dios ha estado tratando de llamar tu atención de maneras que hasta ahora has pasado por alto.

📖 Pasaje principal: Proverbios 1:20-33

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¿Alguna vez has sentido que Dios te está hablando, pero no estás seguro de si es real o si es tu propia mente? Tal vez el problema no es si Dios te habla. Tal vez el problema es que Dios ya te está hablando y tú no quieres escuchar. En este episodio queremos ver el llamado de Dios, la actitud del ser humano, las consecuencias de la actitud del ser humano y lo que indica la prudencia. En el capítulo 1 del libro de Proverbios, entre el versículo 20 y el 33, vemos estos cuatro bloques. El llamado de Dios. La sabiduría clama en las calles. Alza su voz en las plazas. Clama en los principales lugares de reunión. En las entradas de las puertas de la ciudad. Dice sus razones. La escritura nos indica que Dios utiliza un mecanismo de llamar a las personas por todos lados. Y lo primero que indica es que la sabiduría clama en las calles. Y hay otra porción que indica que El principio de la sabiduría es el temor de Dios. En otras palabras, darle lugar a Dios, darle lugar a los consejos de Dios, a las advertencias de Dios, a los consejos divinos que son para el bienestar de nuestra vida. Y al plasmar que clama en las calles y alza su voz en las plazas, es como cuando uno va por la ciudad y ve vallas publicitarias por todos lados. A veces voy manejando por cierta parte de la ciudad y Y veo la misma propaganda repetirse una y otra vez. Es una estrategia de publicidad. Ellos están tratando de llamar la atención, procurando enviar un mensaje. Así actúa frecuentemente la voz de Dios. Pero luego está la actitud del ser humano. Y eso lo vemos entre los versículos 22 y 25 con unas acciones muy específicas. Por ejemplo, amar la simpleza. Dice que los burladores desearán el burlar en otras palabras, los insolentes disfrutarán o seguirán disfrutando la insolencia. Los insensatos aborrecerán la ciencia o el conocimiento. Está hablando de una actitud de poner a un lado lo que puede ser de beneficio para la vida y para el alma de la persona. Y más abajo dice, clamé y no quisisteis oír. Extendí mi mano y no hubo quien atendiese. Desejasteis todo consejo mío. Mi reprensión, no quisisteis entonces estos versículos nos ayudan a ver la actitud del ser humano cuando una persona ya sabe la disposición de Dios o el mandato de Dios y simplemente no quiere hacerlo porque quiere primero complacerse y seguir en su vida de pecado esa persona fácilmente pondrá a Dios a un lado esa es la actitud del ser humano no escuchar la voz de Dios, dice llamé y no quisisteis oír. Es como algunos niños que escuchan la voz de sus padres y simplemente lo ignoran. No es que no la escucharon, simplemente han aprendido a ignorar la voz de su mamá o su papá. Y esta me llama la atención poderosamente. Extendí mi mano y no hubo quien atendiese. Dios literalmente dando la mano al ser humano para encaminarlo por mejores sendas. El ser humano ni siquiera ha entendiendo la cortesía y la amabilidad de Dios. Desechar el consejo divino o aborrecer el conocimiento son acciones deliberadas que el ser humano hace constantemente cuando simplemente no quiere alinear su vida con Dios. Pero como aprendimos en la escuela, toda acción tiene una reacción. ¿Cuáles son las consecuencias de la actitud del ser humano? Los versículos 26 a 30 nos lo explican con claridad, con frases o palabras como calamidad. Dice Dios, me reiré de vuestra calamidad. ¿Qué otras consecuencias tenemos? Que vendrá sobre el ser humano lo que teme. En otras palabras, yo no quiero que esto me ocurra, pero me las voy a rifar de todos modos. El caso clásico, una persona que no quiere un hijo o no quiere un embarazo, pero de todos modos, procede a la acción que puede llevar al embarazo. Es el caso de muchísimas personas que están en medio de relaciones amorosas que Dios no aprueba. El versículo 27 dice, cuando viniera como una destrucción lo que teméis. En otras palabras, el resultado del pecado produce destrucción. El resultado de ignorar la voz de Dios trae destrucción a la vida. ¿Cuántas personas no han gastado años de su vida en en cárceles o en condiciones en las cuales no tuvieron que caer o no tuvieron que quedar de esa forma. ¿Por qué? Por desobediencia, por no hacer caso. ¿Cuántas vidas no han sido destruidas con enfermedades producto de un minuto o un momento de placer? Y vuestra calamidad llegare como un torbellino. La Escritura está diciendo que lo que viene como producto de no escuchar la voz de Dios es calamidad. tribulación angustia son palabras que salen dentro del texto en la escritura que estamos viendo dice el versículo 28 no responderé no me hallarán personas que ahora que tienen la calamidad encima ahora que está la destrucción encima entonces quieren clamar entonces quieren buscar pero dice dios no responderé no me hallarán por eso dice la escritura buscar a jehová mientras pueda El ser humano no tiene todo el tiempo que piensa que tiene para buscar a Dios. No en vano dice la escritura, hoy es el día de salvación. Si oyeres hoy su voz, no endurezcáis vuestro corazón. Y sigue diciendo que aborrecieron la sabiduría. En otras palabras, lo desecharon. No escogieron el temor de Jehová. No, yo no quiero hacer tal cosa. Yo no quiero someter mi vida a lo que Dios quiere. Las consecuencias son calamidad, destrucción y desesperación. tribulación, angustia. No quisieron mi consejo, dice Dios. Menospreciaron toda reprensión mía. Como consecuencia, dice Dios, comerán del fruto de su camino. Todo lo que el hombre siembra va a cosechar. Esa es una ley de la vida. Es un principio bíblico y es una ley en la vida. Lo que yo siembro voy a cosechar. Por eso dice el versículo 31, comerán del fruto de su camino y serán hastiados de sus propios consejos. En otras palabras, aquellos Aquello que la persona se aconsejaba hacer, yo voy a hacer esto y yo voy a hacer esto y voy a escapar de esta forma. Esas mismas cosas la persona se va a hastiar de haber ido por ese camino. Porque el desvío de los ignorantes los matará y la prosperidad de los necios los echará a perder. Pero veamos el cuarto punto, lo que indica la prudencia. El versículo 33 dice, y vivirá tranquilo sin temor del mal. Esa es la voluntad de Dios para cada persona. Cuando Él habla, Él desea que las personas escuchen. Dios quiere que las personas no menosprecien su reprensión. Dios quiere que las personas no echen a un lado su consejo. Dios desea que las personas escojan temer a Dios. Y el que hace estas cosas no tendrá calamidad, no tendrá angustia, no vendrá sobre ellos lo que no desean, vivirán tranquilos sin temor del mal. Pero quiero escuchar tu opinión. ¿Será que Dios te está hablando y no lo has notado? Te leo abajo en los comentarios.