Teresa Molinas - Historias que el Miedo Ocultó. Podcast

La Bestia Del Regimiento

Teresa Isabel Molinas Season 1 Episode 26

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Autora: Teresa Molinas

No fue el mar lo que los cambió.

Fue el regreso.

El bosque de estructuras caídas, el aire espeso, el silencio que no era natural… todo eso estaba ahí desde antes. Pero de día, no importaba. De día, el sol mentía. Hacía parecer habitable lo que ya no lo era.

Ellos lo sabían.

Pero igual entraron.

Siempre se entra.

Porque mientras haya algo bueno del otro lado —una ola perfecta, un momento único— el riesgo se vuelve secundario.

Hasta que deja de serlo.

Cuando cruzaron el alambrado al volver, ya no eran los mismos que habían entrado. No físicamente. No todavía. Pero algo en el ambiente… en la presión del aire… en el silencio… empezó a empujarles la cabeza.

No estaban solos.

Y lo peor no era eso.

Lo peor era que lo que estaba ahí… no los perseguía como un animal.

Los entendía.

Sabía cómo se movían.
Sabía cuándo dudar.
Sabía a quién separar primero.

Iván fue el primero.

No porque fuera el más débil.

Porque fue el único que todavía creía que había algo humano ahí.

Ese fue su error.

Después… todo se volvió instinto.

Correr.
Respirar.
No mirar atrás.

Pero el lugar no ayudaba.

El suelo no era firme.
Las estructuras cambiaban.
Los caminos… no eran los mismos.

No estaban escapando.

Estaban siendo guiados.

Como si cada decisión ya estuviera pensada por alguien más.

Como si ese lugar… tuviera memoria.

Y los hubiera estado esperando.

La figura no corría.

No necesitaba hacerlo.

Aparecía.

Cerca.

Demasiado cerca.

A veces adelante.
A veces atrás.

Nunca donde debería estar.

Y cuando hablaba…

no pedía ayuda.

Repetía.

Aprendía.

Usaba voces que ya no estaban.

Ahí entendieron.

Eso no era un sobreviviente.

Era algo que había sobrevivido demasiado tiempo.

Y había dejado de ser humano en el proceso.

Cuando Lucas cayó, no hubo pelea.

No hubo oportunidad.

Solo un segundo.

Un agarre.

Y después… nada.

El silencio volvió a cerrar todo.

Como si el lugar mismo absorbiera el ruido.

Como si no quisiera que nada salga de ahí.

Bruno no miró.

No se detuvo.

No pensó.

Siguió.

Porque entendió algo que el resto no llegó a entender del todo:

No se trataba de escapar del lugar.

Se trataba de salir antes de que el lugar se metiera dentro de él.

Cuando finalmente cruzó el alambrado…

no hubo alivio inmediato.

El aire afuera seguía pesado.

El cuerpo no respondía bien.

Y el sonido del mar… no volvió a ser el mismo.

Detrás suyo…

nada se movía.

Pero eso no significaba que se había terminado.

Porque algunas cosas…

no te siguen.

Se quedan.

Esperando que vuelvas.

Y otras…

se vienen con vos.

Sin hacer ruido.

Sin mostrarse.

Hasta que es demasiado tarde.

SPEAKER_00

Normalmente la literatura sobre el surf trata sobre la búsqueda de la ola perfecta o esa conexión idílica con la naturaleza,

SPEAKER_01

¿verdad?

SPEAKER_00

Claro, sí, esa es la vibra clásica. Exacto, pero hoy en nuestra inmersión a fondo tenemos un texto que toma esa premisa y la vuelve un estudio súper oscuro sobre la mente.

SPEAKER_01

Y sobre la vulnerabilidad, o sea, es escalofriante.

SPEAKER_00

Totalmente. Hablamos de El último de la autora Teresa Molinas. Nuestra misión hoy no es solo repasar otra historia de terror, sino entender cómo una mala decisión transforma un viaje de amigos en una supervivencia extrema en una zona tóxica.

SPEAKER_01

Y es un texto fascinante por eso mismo. Todo arranca con una decisión que, digamos, cualquiera podría tomar un fin de semana.

SPEAKER_00

Quedarse un rato más en el agua.

SPEAKER_01

Ajá. Bruno, Iván y Lucas cometen el error de quedarse surfeando hasta tardísimo por las olas. Pero el problema real es su ruta de regreso.

SPEAKER_00

Uf, la peor ruta posible.

SPEAKER_01

Sí, por Porque tienen que cruzar a pie un regimiento militar que está abandonado y altamente contaminado. Es exceso de confianza. Es el catalizador de todo.

SPEAKER_00

Bueno, vamos a desempacar esto. Porque el paso del mar abierto al interior del regimiento marca un quiebre absoluto en la realidad.

SPEAKER_01

Un quiebre brutal,

SPEAKER_00

sí. O sea, tengo que admitir que al leerlo, la transición me pareció casi exagerada. La oscuridad cae de golpe, el ruido del mar desaparece al instante y el aire se desvanece. aire se vuelve húmedo.

SPEAKER_01

Muy pesado.

SPEAKER_00

Súper pesado, con un olor que se te pega en la garganta.¿No es un poco brusco? En la vida real, el entorno no cambia tan rápido sin que uno instintivamente dé un paso atrás.

SPEAKER_01

Es una buena observación, pero lo fascinante aquí es que el entorno reacciona antes que los personajes.

SPEAKER_00

Claro, como que se adelanta.

SPEAKER_01

Exacto. La autora hace esto para explicar el mecanismo de la privación sensorial. Al quitarles los estímulos familiares, como la luz o el ruido del océano, los aísla a por

SPEAKER_00

completo. Y esa densidad repentina en el aire tóxico te avisa que ya no están en un lugar normal.

SPEAKER_01

Tal cual. Muestra que entraron en un ecosistema que ya no obedece a las reglas naturales.

SPEAKER_00

Pensándolo bien, es este, como ese momento espantoso justo antes de un tsunami, cuando el agua se retira por completo de la costa.

SPEAKER_01

Esa es una gran analogía.

SPEAKER_00

Ese silencio antinatural es la verdadera alarma de peligro. La naturaleza les gritaba que algo andaba muy mal, pero nuestro cerebro a veces se niega a procesar una amenaza que no ve.

SPEAKER_01

Totalmente. Y en esa oscuridad asfixiante es donde el silencio finalmente se rompe.

SPEAKER_00

De la peor manera.

SPEAKER_01

Sí, con un detalle macabro. Escuchan un cuerpo arrastrándose con mucha dificultad y una voz ahogada pidiendo ayuda en la oscuridad.

SPEAKER_00

Aquí es donde se pone realmente interesante. Porque la historia da un giro psicológico. Bruno le ruega a Iván que no se acerque. Que

SPEAKER_01

se queden quietos.

SPEAKER_00

Pero Iván va hacia la oscuridad de todos modos. Al primer principio uno piensa que Iván peca de ingenuo, pero es la ingenuidad o es su propia empatía lo que lo condena.

SPEAKER_01

Esa es la trampa de la novela.

SPEAKER_00

Es el impulso humano de no ignorar a alguien que sufre.

SPEAKER_01

Y esa es la genialidad temática de Molinas. El entorno tóxico no solo deforma lo físico, sino que convierte la empatía en tu contra. Eso era una trampa emocional.

SPEAKER_00

Es devastador.

SPEAKER_01

Y cuando por fin logran ver a la figura, bueno, la descripción es biológicamente escalofriante.

SPEAKER_00

Sí, qué asco, la piel oscurecida.

SPEAKER_01

Ajá, como quemada desde adentro, brazos asimétricos, los dedos derretidos, pero lo Verdaderamente aterrador es como caza.

SPEAKER_00

Porque evoluciona en ese mismo instante.

SPEAKER_01

Exacto. Pasa de pedir auxilio a imitar las voces de los chicos, pero de una forma estirada y como aprendida de memoria. Usa la compasión como su cebo.

SPEAKER_00

¡Qué locura! Y esa trampa auditiva desata el ataque directo. Iván es silenciado de golpe.

SPEAKER_01

En un segundo. Y

SPEAKER_00

a Lucas lo arrastran del pie. La criatura lo devora lentamente mientras clava la mirada en Bruno.

SPEAKER_01

Imagínate el terror de Bruno ahí.

SPEAKER_00

¡Uf! Y apenas logra escapar saltando el alambrado, pero mientras cae del otro lado, se queda escuchando la respiración de la cosa esa, esperando pacientemente.

SPEAKER_01

Lo cual nos lleva al clímax y a esa gran revelación. Porque al amanecer, cuando Bruno vuelve con la policía, no hay absolutamente nada.

SPEAKER_00

Cero pruebas.

SPEAKER_01

Un vacío total. Ni sangre ni cuerpos. Solo descubren unos rasguños profundos en la pared, algunos humanos y otros no tanto.

SPEAKER_00

Entonces,¿qué significa todo esto? Porque Bruno comprende una verdad terrible que, claro, las autoridades prefieren ignorar.

SPEAKER_01

Si conectamos esto con el panorama general, nos damos cuenta de que la bestia no era un mito o un fantasma.

SPEAKER_00

Era un ser humano.

SPEAKER_01

Así es. Alguien que no murió en la contaminación, sino que su cuerpo mutó y se adaptó de forma extrema para poder sobrevivir. vivir en ese infierno.

SPEAKER_00

Una adaptación donde, digamos sobrevivir, significó perder toda humanidad. Se transformó únicamente para saciar un hambre atroz.

SPEAKER_01

Y ya no pide ayuda por debilidad, lo hace como una herramienta de caza perfecta.

SPEAKER_00

Claro, se olvidó de lo que era.

SPEAKER_01

Y esto plantea una pregunta importante para quienes nos escuchan. Retomando tu imagen del tsunami que deja la playa enamiosamente limpia. Sí. Si el ataque contra Lucas y contra Iván fue tan brutal, tan sangriento y lento, pero la policía no encontró a La pregunta

SPEAKER_00

es inevitable.

SPEAKER_01

Exacto.¿Quién o qué limpió la escena con tanta perfección en esas pocas horas de oscuridad?