HEART OF FATIMA's Presenta La Visita de Maria a Santa Isabel Podcast
Teología, María en Nuestra Historia, Las 46 Estrellas del Manto de la Virgen, poesía cristiana de nuestro tiempo, Momentos de Adoración al Santísimo, Tradiciones, solemnidades cómo Corpus Christi, reflexiones bíblicas,
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El Verbo que sigue buscando Carne. Según San Juan
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San Juan Evangelista nos cuenta algo increíble El Verbo se hizo carne, pero no condiciona que solo una ves. Encontrar la conexión del Verbo hoy en nuestro tiempo y démosle posada. No solo en Nazaret sino también en el Tepeyac.
Espíritu de Dios llena mi vida, llena mi alma llena mi ser.
El verbo que sigue buscando carne y lo encuentra en Tecuatlazupe. San Juan dice que el verbo se hizo carne, pero no dice que se hizo carne sólo una vez. Dios no se cansó ni se cansa de encarnarse. Dios sigue buscando carne, carne que reciba. carne que abrace, carne que lleve, y eso, eso es María, no solo en Nazaret, también en Tecuatlazupe, en el Tepeyac. ¿Por qué Tecuatlazupe? La que habla como los pobres, la que se aparece en un cerro, la que viste de sol y luna, ella es María. la prueba del Verbo que sigue encarnándose, no en un libro, no en una doctrina, en una mujer, en una madre, en la que lleva a Dios en su vientre y también en su manto. Los libros dicen que los primeros en llevar el Evangelio fueron los apóstoles, Pero Tecuatlazupe les ganó. Ella no esperó permiso. No esperó que Roma le diera una licencia. No esperó que los obispos la autorizaran. Ella se apareció. Ella habló. Ella llevó al verbo a Juan Diego. Y Juan Diego lo llevó a los demás. Pero antes que Juan Diego, ella, ella fue la primera la que caminó, la que se apareció, la que dijo, no estoy aquí, que soy tu madre. Esa frase, es una frase que es una encarnación continua, porque el verbo no necesita púlpito, necesita alma. Una madre que lo cargue. Y Tecuatlazupe lo carga. En su manto, en su rostro moreno, en sus manos juntas, en su silencio que habla más fuerte que mil sermones. Tecuatlazupe no te enseña devociones. No te enseña a rezar novenas, no te enseña a pertenecer a una iglesia, te enseña algo más simple y más revolucionario. Que el verbo se encarna en lo que eres, en tu piel morena, en tu lengua rota.