HEART OF FATIMA's Presenta La Visita de La Virgen Maria Podcast

"Las Hermanas del Tepeyac" "Miradas que Nos Sostienen" 6

HEART OF FATIMA Season 1 Episode 6

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Ruth,  La Espiga que Eligió quedarse! Una mirada a esta Hermana que es una Pieza importante en la Historia de la Salvación, meditemos.

🕊️ La Visita de La Virgen María

Un espacio de fe, oración y teología para descubrir el rostro de la Madre de Dios a través de la historia, la Escritura y la devoción del pueblo creyente.

🌸 Nuestra misión:

Exploramos la riqueza de la celebración de la Visitación (31 de mayo), las 46 Estrellas de la Virgen de Guadalupe, y la importancia del culto a la TRIA (Santísima Virgen María ). Abrazamos todas las devociones marianas que, a lo largo de los siglos, han reconocido a María como la Protectora de los pueblos en su necesidad de salvación.

🦅 La Teología del Águila:

Elevamos la mirada hacia la mística más profunda. Exploramos el Evangelio de San Juan, el "Águila de Patmos". Él nos descubre al Verbo Encarnado, la Luz del mundo, el Amor que se hizo carne y habitó entre nosotros. Desde la teología joánica, entendemos el misterio divino desde su origen celestial.

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Aquí no solo oramos, también profundizamos en las Escrituras desde la óptica de los cuatro evangelistas. Cada episodio es una ventana a la fe.

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Espíritu de Dios llena mi vida, llena mi alma llena mi ser.


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mi corazón en amarte eternamente se ocupe, y mi lengua en alabarte, madre mía de Guadalupe, desde el manto de la señora del Tepeyac, volteamos nuestra mirada hacia las estrellas hermanas, la espiga que eligió quedarse, Ruth, miradas que nos sostienen, hubo una vez una mujer que lo perdió todo, Su esposo había muerto, su cuñado también, y su suegra, Noemí, viuda y sin hijos, decidió volver a su tierra. No había nada que la retuviera, no había futuro en aquel lugar, solo un camino polvoriento hacia lo desconocido. Ruth era extranjera, era moabita, no tenía derecho a la tierra de Israel. No tenía derecho a la protección de Dios, no tenía nada. Pero cuando Noemí le dijo, vuelve a tu pueblo, a la casa de tu madre, Ruth respondió con unas palabras que la han resonado por los siglos. No me insistas que te deje, porque a donde tú vayas iré yo. Donde tú vivas, viviré yo. Tu pueblo será mi pueblo y tu Dios será mi Dios. Ruth no eligió la seguridad, eligió el amor. Y ese amor la llevó a una tierra que no era la suya, a un Dios que no conocía, a un futuro que no podía imaginar. Ruth no llegó a Belén con reclamos, llegó con las manos vacías, pero no se quedó de brazos cruzados. Fue al campo a recoger espigas, lo que la ley permitía a los pobres y a los extranjeros. No pidió limosna, no esperó que otros la mantuvieran. Trabajó con sus propias manos, con el sol quemando su espalda, con el polvo en sus pies, como muchos de nosotros. Ruth no esperó a que la salvación llegara. La fue a buscar, con su esfuerzo, con su presencia, con su fidelidad. Y en ese campo, un hombre llamado Vos, La vio, no porque fuera hermosa, sino porque era fiel, porque había dejado su tierra por su suegra, porque había elegido el amor por encima de la seguridad, porque su trabajo era su ofrenda. Ruth y la Virgen del Tepeyac Ruth no sabía que su historia sería contada, No sabía que de su linajena sería un rey. No sabía que siglos después la Virgen del Tepeyac miraría a los suyos con los mismos ojos de amor incondicional como herencia de su pueblo. Pero ambas comparten la misma raíz, la fidelidad que no se rinde. Ruth se quedó con Noemí y la Virgen se quedó con Juan Diego. Ruth recogió espigas para alimentar a su suegra. Y la Virgen hizo que las flores salieran en el tepeyac para mostrar el amor hacia nosotros. Ambas son extranjeras en tierra lejana. Ambas son madres que sostienen. Ambas nos enseñan que el amor no pide permiso para quedarse. Una flor y la invitación Por eso Ruth nos regala hoy una flor, el trigo. No una flor de jardín, sino la que alimenta, la que se siembra en tierra ajena y da fruto, la que se dobla con el viento pero no se arranca. Esa es su herencia, la fidelidad. No que se rinde la capacidad de elegir el amor aunque no tengas nada. La certeza de quien siembra con fidelidad cosecha con el tiempo de Dios. Ruth nos dice, no necesitas saber el final para dar el primer paso. Solo necesitas amar y el amor te llevará a una tierra que no conoces, pero será tuya. Ruth no esperó a que la salvación llegara. Fue a buscarla entre las espigas y la encontró. Esta semana piensa en una relación que necesite tu presencia sin condiciones. No esperes a que la otra persona cambie o te dé algo a cambio. Solo ofrécete como Ruth, sin exigir, sin calcular, sintiéndote solo tú, siendo fiel. Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega Señora por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. Ave María Purísima, sin pecado original concebida. Anímame al dominó. Gracias. Suscríbete.