Reporteriando X El Mundo Podcast
Reporteriando por el Mundo es un podcast que pone al micrófono lo que normalmente no se documenta: lo que se siente migrar, trabajar, amar, perderse y volver a empezar… mientras todo sigue avanzando, incluso cuando tú necesitas parar.
Conducido por Diana Chivata (periodista colombiana radicada en Nueva Zelanda) y Albina Velasco (comunicadora bilingüe viviendo en Houston), este espacio mezcla mirada periodística, humor latino y conversaciones que se sienten vividas.
Aquí hay aceleres, silencios, risas que no estaban planeadas, interrupciones y preguntas que cambian la conversación en medio de la entrevista. Porque la vida no es lineal, y este podcast tampoco.
No hablamos desde el “ya lo superé”.
Hablamos desde el proceso.
Sin romantizar el caos.
Sin vender fórmulas.
Con espacio para lo incómodo, lo inesperado y lo que se dice después de una pausa.
Si estás cambiando de país, de rumbo o de narrativa personal, este podcast no te va a decir
qué hacer.
Pero sí te va a acompañar mientras lo descifras.
Episodios en español, con voces desde distintas partes del mundo.
Escúchalo con audífonos. Mejor así.
Reporteriando X El Mundo Podcast
La vida solo con 10 kilos!
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Empezó a viajar cuando muchos creen que ya es tarde.
Hoy, a sus 60 años y después de ocho años en movimiento, Mónica Uribe (@10kg) sigue viviendo una vida fuera de lo común.
Primero fue un tuk tuk. Después, el mar, donde hoy continúa su viaje junto a su pareja inglesa, compartiendo una forma distinta de vivir.
En este episodio hablamos de aventurarse, soltar lo conocido y animarse a cambiar el rumbo. Una conversación sobre viajar distinto y descubrir que siempre se puede empezar una etapa nueva, incluso cuando la vida parecía ya estar definida.
Bienvenidos a Reporteriando por el Mundo, un podcast de Diana Chibatá y Albina Velasco. Para todos los que estamos en la adolescencia, la adultez, viajes, migración, salud, trabajo, relaciones, mudanzas y los dilemas reales de estar en los 30, 40 o más, solteros, en pareja, casados o sin hijos. Aquí hablamos sin filtro
SPEAKER_01y conversamos con personas que han cruzado fronteras, cambiado de
SPEAKER_00carrera o reconstruido su vida desde cero. Historias reales, decisiones que duelen, sorprenden y Y transforma. Reporteriando por el mundo. La vida adulta en modo real. Vamos a comenzar con una pregunta
SPEAKER_01sin contexto. Mónica, ¿qué se siente vivir con solo 10 kilos de vida? Se siente liviano. Yo fluyo, yo fluyo. O sea, las cosas nos van robando mucha energía, sobre todo en la etapa en que estoy yo. Y el soltar está el recibir y estoy fluyendo. Estoy fluyendo los 10 kilos. No me pesan, no me pesan. Porque a veces acumulamos tanto, tanto, tanto y nos la pasamos cuidando toda la vida cosas entonces en este momento estoy fluyendo excelente y es que este episodio no es cómodo porque no estamos hablando de viajar como tal sino vamos a hablar de soltar una vida entera de ese momento en el que todo se ve bien desde afuera pero por dentro ya no encaja y aún así tomamos la decisión de romper con todo y volver a empezar hoy hablamos de elecciones sin garantías de abrazar la incertidumbre la incomodidad y lo que pasa cuando tomas esa decisión vives distinto y aunque no sepas cómo va a terminar la abrazos
SPEAKER_00hola hola y feliz día esto es reporteriando por el mundo y hoy no venimos con una historia bonita venimos con una historia honesta de esas que incomodan porque te hacen preguntar si la vida que tienes hoy realmente es la que quieres y para eso tenemos a nuestra invitada que es mónica uribe colombiana conocida en redes como 10 kilos una mujer que decidió soltar una vida ya construida para empezar de nuevo desde un lugar mucho más ligero pero también más desafiante en un momento tomó la decisión de viajar en tuktuk y ahora está en el mar viviendo junto a su pareja construyendo una vida completamente distinta más allá de los destinos Mónica viene a compartir lo que realmente implica cambiar de vida bienvenida Mónica
SPEAKER_01ay gracias qué felicidad bueno y si alguien te escucha hoy ¿cómo responderías a quién eres en esta nueva etapa de tu vida? a ver hoy sí soy primero que todo soy una mamá voy a ser abuela eh con un excelente compañero de vida, con una segunda oportunidad de amor y con mucha aventura. Una mujer que todos los días se reta, todos los días con mucha adrenalina porque en realidad todo es desconocido. Nosotros, pues, mientras estemos en el mar, mientras estábamos en el tuk-tuk, nunca sabíamos dónde íbamos a dormir o dónde íbamos a terminar o qué iba a pasar. Pero esas cosas nos están dando vida. O sea, estamos en una etapa pues voy a cumplir 60 años y estamos en una etapa en que esas cosas las necesitamos para que nos dé vida, la adrenalina, el cambio, todo, o sea, queremos algo diferente.
SPEAKER_00Y bueno, para poner un poquito en contexto a nuestros oyentes y todos los que nos escuchan, nombraste ahorita la palabra Tuk Tuk, cuéntanos un poquito qué pasó con el Tuk Tuk para esas personas que aún no te siguen en redes, cómo fue esta aventura, por qué empezó esta aventura y quién era Mónica antes de empezar en el tuk-tuk? A ver, Mónica,
SPEAKER_01soy diseñadora, trabajé en una época como personal manager de una cantante, entonces pues siempre me ha gustado rodar. Pero después de un divorcio llegó a mi vida un chico inglés espectacular que me enseñó a soltar. Afortunadamente pues, o sea, me llegó este inglés porque los europeos tienen como esa, no sé, como esa habilidad de soltar, de vivir como en el mundo, no sé, nosotros los latinos no somos más apegados a las cosas o sea, nosotros soñamos como con ir guardando las cosas y pensamos que eso nos va a dar estabilidad, entonces siempre hablamos del mar, porque los dos sí nos gusta mucho el agua, pero pues empezando una relación yo le dije no, no, no, o sea, no nos vamos a montar en un barco, porque una pelea pues ¿qué hacemos? ¿o terminamos o qué hacemos? entonces, él me dijo, vámonos en moto y yo le dije, no, no, no, moto no porque yo no sé manejar moto, y estábamos tomándonos un café, pasó un mototaxi o sea, como se dice en Colombia, el tuk-tuk nos miramos los dos o sea eso fue automático nos miramos dijimos vámonos en eso a la semana ya lo habíamos comprado pues lo remodelamos hicimos una cocineta atrás unas guanteras y por eso nos llamamos solo 10 kilos ¿por qué? porque pues el tuk-tuk no tiene mucha potencia y pues no podíamos cargar mucha cosa entonces dijimos bueno cada uno sus 10 kilos como la maletita personal de un avión solo puede cargar 10 kilos y así empezó todo pero les confieso o sea me dio duda Cuando salí de Medellín, ya en carretera, yo decía, Dios, qué susto.
SPEAKER_00¿Qué fue eso importante que tuviste que empacar en esos 10 kilos, lo que no podía faltar para esa aventura? ¿Y por dónde empezaron la aventura?
SPEAKER_01Nosotros empezamos por Medellín. O sea, en Medellín recorrimos Colombia, pero entramos por, salimos por toda la parte como del Putumacho. De ahí cruzamos Ecuador, después hicimos Perú. En Perú montamos cruzamos bajamos por todo el río Amazonas hasta la Amazonía pues hasta Leticia en Leticia cruzamos y ya empezamos a recorrer Brasil en Brasil estuvimos mucho tiempo en Brasil estuvimos dos años porque nos cogió pandemia cruzamos Argentina Uruguay y Paraguay o sea fueron casi cinco años recorriendo en Tuk Tuk te iba a preguntar eso ¿cuánto tiempo duraban en cada una de las ciudades que visitaban y dónde dormían? o sea ¿cómo empezaba como ese proceso? O fluimos, fluimos porque no podíamos hacer reservas de hoteles, no podíamos hacer nada por el tema de la velocidad. O sea, el tuk-tuk, pues si llegaba a una montaña, pues casi se pasaban las bicicletas. O me tocaba a mí, David me decía, Mónica, preparada. Y yo, ok, jump, me tocaba saltar y a veces empujar el tuk-tuk. O sea, yo al principio era con las pulseras arregladas, no sé. ¿Qué? Yo dije, no, ¿qué es esto? Esto es otro, esto es guerra, esto es guerra. Entonces no sabíamos, o sea, la gente nos decía, no, es cerquita, tres horas o dos horas, pero es el doble para nosotros porque
SPEAKER_02es un
SPEAKER_01vehículo que no tiene potencia, pero fue muy lindo. La conexión con la gente es algo que es, wow, eso nunca lo olvidaré.
SPEAKER_00Y vuelvo otra vez a lo de que no pudo faltar, que sí o sí tuviste que empacar en esos 10 kilos.
SPEAKER_01Ay, como la tina, vestidos de baño y me arrepiento porque se me fue la mano con los vestidos de baño. Uno piensa, me pasa en el barco, uno piensa que no, pues esto es guerra, o sea, Dios, entonces ya va cambiándonos, va soltando, va regalando y dice, no, necesito este pantalón, no sé qué, pero yo no me apegué a nada, no me apegué a nada, o sea, lo que vaya necesitando, pues voy soltando, voy soltando. Y en el camino. para tener más cosas y que se pudieran secar porque o sea el tema de la lava era más complicada total y que decían tus hijos y tus amigas cuando te veían en esa aventura como se comunicaban contigo también o sea que te iban diciendo no mis hijos mi mamá está loca como se le ocurra pero ya después decían no mi mamá me va a hacer una tesa pues porque ellos se dieron cuenta o sea eso no lo hace todo el mundo entonces ya habían súper orgullosos como de la vida que yo llevo y wow eso es increíble mis amigas sí me decían, no, Mónica, estás loca a mí que me paguen etiqueta de primera clase pero en un motor, no, estás loca estás loca, o sea, ¿qué te pasó? ¿qué fue eso? pero sabes que fue una enseñanza muy grande para muchas mujeres
SPEAKER_00claro que sí, y bueno, me gustaría saber una aventura algo gracioso o algo inesperado que les pasó durante todo este tiempo ¿cuánto duraron en el tuk-tuk? casi cinco
SPEAKER_01años, porque nos cogió pandemia estuvimos encerrados en pandemia nos tocó en Brasil, o sea, empezó, o sea, al principio todo el mundo nos paraba, querían fotos, y claro, el tuk-tuk amarillo, eso llamaba la atención, todo el mundo, no, la foto en Brasil, corallosos, no sé qué, nada, y empezó pandemia, y todo el mundo nos veía llegar, y yo les decía, y este tuk-tuk amarillo, o sea, nos tocó, o sea, porque en Brasil pensaron que los extranjeros éramos los que llevábamos el virus, entonces fue muy complicado, estuvimos encerrados en una casa, casi 8 meses, ocho meses, al principio David no podía salir porque él tiene pues ese súper inglés, yo era la latina, entonces me tocó aprender portugués para poder salir a mercado, o sea, fue, pero fue, uy, Dios mío, esos recuerdos, los amigos que hicimos, o sea, fue de esos momentos que uno dice, wow, o sea, nunca lo olvidaré, increíble, increíble, y adicional, pues, historia es que todo el mundo, la conexión con el tuk-tuk es muy especial, porque tú no llegas con un vehículo que es invasivo, o sea, grande, de no sé qué, entonces todo el mundo era, nos regalaban todo el día comida, una vez me regalaron un melón, yo pesaba cinco kilos y yo le decía, no, no, no, si no me toca empujar el tuk-tuk. O el melón o los vestidos de baño. Claro, yo decía, no, no, no, esto pues, yo decía, mira, no, no, no, eran, hay cosas así, o sea, parábamos y la gente nos regalaba, vamos, ay, pobrecitos, ay, no sé qué, no, no, fue, era increíble, era increíble, eso fue, pero nunca lo olvidaré. Ahorita comen el tema de la mujer, que es como un reto, ¿cierto? O un ejemplo para la mujer, ¿por qué lo mencionabas? A ver, porque llegamos a cierta etapa que pensamos que no podemos hacer nada, o sea, ya creamos a los hijos, ya pasó el matrimonio, ya entramos en una etapa en que no podemos, ya, ya se vivió, o sea, no sé, algunos van al gimnasio, otros se meten a estudiar otra cosa, pero piensan que todo este tema del viaje, de los retos en el viaje, es para gente joven, no, o sea esto es para todas las edades y más ahora, o sea esta edad es que necesitamos descubrir que hay más allá de nuestro país, hay más allá de nuestras paredes y historias hermosas de otras mujeres en otras partes, entonces creo que a veces se nos acaba la vida muy joven,
SPEAKER_00muy muy joven. Eso es cierto eso es muy muy cierto, creemos que hasta los 40 o hasta los 45 hay una vida y que hasta ahí es lo que uno pudo aprovechar y conocer. Y de ahí para allá, no.
SPEAKER_01O me quedo en mi casa esperando a que mis hijos me visiten todos los domingos. Sí. Mientras yo hago la marcha. Sí. Y entonces, no. Y ya. No, no, no. O sea, se me acabó la vida. Sí. No, no. O sea, yo... Pues, que me esperen a mí. Pero... Creo que también el ejemplo como de las personas en Europa, ¿sí? Ya que tú estás casada también con un inglés, pero creo que Europa y, bueno, algunas personas en Estados Unidos, algunas, nos muestran que... más allá de cierta edad, también hay oportunidad para hacer un montón de cosas, y creo que el ejemplo en específico es Europa, para ver eso, y que cambia completamente cuando somos latinos, que hay otro concepto completamente diferente. Impresionante, y la familia nos va absorbiendo de una manera, pero yo digo, o sea, yo ya crié a mis hijos, ya están grandes, ya ellos tienen su vida, yo por qué me voy a esperar a que ellos, o sea, ay, pobrecitos, les toca naviar con la una, naviar con el papá, naviar con... Yo decía, no, yo no quiero esto, yo no quiero que ustedes me sientan a mí como una carga, o sea, no, ya es el momento de la mamá y es el momento de ustedes, y qué rico encontrarnos como, pues soy su mamá, pero qué rico como que hablemos de otros temas como más de amigos, o sea, no pretendo ser la mejor amiga de mis hijos, pero sí pretendo ser la mujer que les puede seguir enseñando otras cosas.
SPEAKER_00Sí, con este nuevo estilo de vida que lleva Mónica, que ha sido lo más retador que ¿qué ha sido lo que no has podido soltar? Que has dicho, uy, lo he intentado, pero pues aún no puedo soltar este tipo de cosas o cierto hábito, o no sé.
SPEAKER_01Ay, a ver, yo creo que, espero, ridículo, pero ¿sabes qué? Que nosotros como latinos tenemos una cosa que donde llegamos tenemos que limpiar, tenemos que organizar. Dios mío, yo llego a veces a unos jardines y a unas partes y yo digo, no, ya esta señora no va a transformar este ambiente. Donde llego, o sea, siempre, pero yo no sé si es que es como un vicio de las latinas o no sé qué, pero tenemos que tener siempre, o sea, yo hasta que no limpie o no organice la ropa o no organice no sé qué, no estoy tranquila en el lugar, literal.
SPEAKER_00Cuando ustedes terminaron todo lo del tuk-tuk, volvieron a Colombia y cómo fue ahora, hablemos un poco de esta nueva vida que lleva Mónica, cómo fue ahora emprender, irse, aventurar en un barco, o sea, para mí se me hace Dios mío, de admirar, porque yo le tengo pánico al agua.
SPEAKER_01y me mareo en un barco yo me mareo el mareo, ay Dios no, mira nosotros como para hacer encaje ahí como entre el tuk tuk y el barco, nosotros en pandemia dijimos yo creo que si es el momento del bar por el tema de que pues como pandemia no nos podíamos mover, dijimos hubiera sido mejor pues estar en el barco entonces dijimos no, vamos a empezar a enfocar en el barco y queríamos que el tuk tuk, o sea Tuk Tuk fue nuestro hogar, fue nuestro hogar porque era lo único que nos daba como esa estabilidad, eran nuestras cosas pues la cocineta el hogar un hogar rodante y en un lugar de Brasil encontramos una mujer que fue muy amable con nosotros, en un Airbnb ella distribuía como los desayunos para hacer Airbnb y me regalaba el pan delicioso, la cosa y yo le dije a David, ¿sabes qué? el Tuk Tuk tiene que quedar en manos de caro vamos a regalarle el Tuk Tuk, porque a ella le sí sirve para hacer catering, para hacer en una feria, para no sé qué. Y yo, pues, para nosotros fue muy importante y hay que dejarlo bonito, o sea, no dejarlo tirado ni botarlo. Entonces se lo regalamos a ella, esa mujer lloraba de la felicidad, ella no lo podía creer, no le ha cambiado el nombre, si ya hayan cambiado el sur, ella lo usa, lo tiene en su café, hace como para ferias, pero lo conservó. Entonces ahí fue como entregar ese hogar a otro personas que sé que lo van a valorar, que decíamos, pues, ¿qué hacemos? Pero había que hacerle un cierre bonito a ese tuk-tuk y algún día sé que vamos a ir a Cambada Sur a ver ese tuk-tuk. Entonces, ya de ahí empezamos a buscar barco, pero ahí sí dijimos, o sea, vivir en un barco implica que estemos muy cómodos. Entonces, pues, tenemos la oportunidad de tener un barco grande, muy fuerte para dos personas, o sea, el barco es muy cómodo para que cuatro personas lo manejen, pero nosotros somos dos personas. Entonces, al principio uno se llena de felicidad. Me dice, esto puede ser. Voy a estar en vestido de baño todo el día en la punta y no sé qué. Yo no me he puesto en un vestido de baño. O sea, eso es el trabajo más duro que yo he tenido en la vida. Y he descubierto, o sea, yo no me mareo. Yo no me mareo. David se marea a veces, entonces ha sido duro. O sea, ese es el reto de los retos más... Ese es un reto. O sea, el futuro era muy peligroso, pero eso...
SPEAKER_00¿Cuánto ya llevan en el barco?
SPEAKER_01En el barco yo creo que vamos a cumplir como... años, porque nosotros tuvimos una época en que ya teníamos el barco y yo le dije a David, yo quiero que cerremos Tuk Tuk bonito, entonces hicimos el Tuk Tuk y regresamos otra vez al barco, ya con la despedida. O sea que en total, ¿cuántos lugares diferentes han recorrido entre Tuk Tuk y el barco? Pues llevamos 8 años viajando. Uy, llevan harto. Mucho, y sobre todo que, por ejemplo, el barco es 24-7, o sea, el barco, a veces no tenemos mucha interacción con otras personas, entonces es muy retador, es muy retador como tema pareja y como tema de trabajo de la pareja es un reto, es un reto grande ¿Por qué lugares navegan? O sea, ¿por qué partes han pasado? A ver, nosotros empezamos en Inglaterra, pasamos a Gales, pasamos a Escocia hicimos todas las islas de Escocia, estuvimos en Noruega estuvimos en Dinamarca regresamos otra vez a Inglaterra el año pasado pasamos a Francia íbamos a hacer un recorrido más grande, pero por cuestiones de algo personal, pues nos tocó regresar y lo tenemos en ese momento en las islas del canal, o sea, el canal de la Mancha tiene varias islas, lo tenemos en Jersey, en una de las islas, la idea es el año entrante bajar como hasta Portugal y ahí fluir, no sé si de África o Mediterráneo, ahí vamos, ahí vamos. ¿Cómo es la parte legal? La cosa como, ¿hay algún tema que tengan que tener de visas o permisos? Toda esa parte se hace en línea, pero pero sobre todo, pues para mí es más complicado. Dios mío, eso pues lo sabemos. Se hace en línea, cuando llega uno al país, lo primero que uno hace es primero poner como por educación la bandera del país y al otro lado poner una bandera amarilla que estamos en cuarentena. Tú no te puedes mover del barco hasta que llegue la aduana o la persona, pues las personas del país, como a revisarte el barco y a ponerte el sello, o a veces te toca ir como hasta, pues como a las oficinas oficina, pero siempre hasta que no tengas como la parte legal, no puedes bajar la bandera amarilla, eso es como cuarentena, o sea, que no puedes, esa es la parte, pero pues uno llega con esa bandera de Colombia, a veces la gente como, ese país tan raro, pero yo les digo, la gente, o sea, ahora el concepto, uno dice, de Medellín, Colombia, y la gente dice, wow, qué dicha, mi amiga, no sé qué, tú, yo quiero ir, o sea, es otro mundo a lo que yo escuché hace cinco años, o sea, se los juro que en todas partes, la gente vive feliz y quiere ir a Colombia, o ya estuvo en Colombia. Sí, eso sí, total. ¿Tú crees que se da por qué? Yo creo que también por la diversidad cultural, la música, un montón de cosas que el país está sacando. Sí, la gente, la gente, o sea, Sudamérica es espectacular, espectacular, pero yo creo que los más parecidos a nosotros, como en idiosincrasia, en queridos, entonces son los brasileros, pero a veces la gente, pues por el portugués, como que no se mueve mucho hacia Brasil, pero de todos los que somos latinos y de habla hispana, de Sudamérica yo creo que ganamos por buena gente o sea que nosotros y porque es Colombia eso es verdad y literal
SPEAKER_00y porque somos chéveres
SPEAKER_01no literal somos alegres somos artificiales somos amorosos
SPEAKER_00educados educados
SPEAKER_01educados o sea todo todo todo y lo que la gente responde de Colombia es otra es otro mundo y
SPEAKER_00en el barco sigues con los 10 kilos sigo
SPEAKER_01súper liviana porque mi clóset es chiquitín O sea, pues si tengo cocina, tengo dos cuartos, dos baños, pero pues, o sea, lo que yo puedo cargar es mínimo de ropa. Eso sí, pues le tengo que dar prioridad, por ejemplo, a la ropa de navegar, que es ropa muy pesada, son mis botas, es mi interiso, son mis cosas, pues de acuerdo al clima donde estemos. Pero sí, sigo muy, muy, muy liviana, muy consciente como de las cosas. Y si no, pues son muy amantes de las tiendas de segunda.
SPEAKER_00Ay, sí, yo también,
SPEAKER_01amo. Y yo digo, Dios mío, ¿sabes qué es lo que más contamina este mundo? Es ese tema de la ropa.
SPEAKER_00Sí, pienso exactamente igual. Y uno le puede dar una segunda oportunidad a la ropa y salen cosas lindas. Y a las otras
SPEAKER_01cosas. Sí, sí, sí. Reunimos energía y listo. Ajá. Y no necesitamos. O sea, eso es lo mejor que ha podido pasar para mí. A mí no llego y localizo tiendas desde el fondo y digo, listo. Esto ya me lo estoy poniendo, pues cambiamos un poquitico y voy a una tienda de segunda
SPEAKER_00y perfecto. Listo. Sí, acá tengo es, me gusta hacer esta dinámica de decir, como que me digas el top 3 o top 5 de esos lugares que tú dices, oh, quisiera volver, oh, qué lindo fue haber pisado este lugar que yo soñaba desde cuando, no sé, era pequeña o en mi juventud, y pues lo logré. ¿Cuáles son esos lugares que tú dices,
SPEAKER_01uf? Que yo diga, a ver, en Brasil fue mágico para mí, pero Lençói Maranhé, que son las dunas esas, uy, Dios mío, eso fue increíble. Eso fue una cosa que uno dice, wow, esto es todo bueno. Y en el barco, cuando entrar por todos esos fiordos en Noruega y con esas montañas y al otro día, o sea, de verdad, ¿qué fue? O sea, era muy retador porque Noruega es lleno de piedras y piedras, piedras y piedras y tú llegas cansado, agotado y tú, vámonos ya. Pero cuando te levantas y ves dónde estás amarrado en una montaña o en un risco que uno dice, wow, ¿qué es eso? O sea, Noruega fue un sueño, un sueño. Y de ciudades así, San Malo en Francia, ¡uy! ¡Qué ciudad tan espectacular! La Marina, en la mitad de esa ciudad antigua, para mí fue increíble, increíble. Y dentro del proceso hablemos de esa vida en pareja, porque la tuya ha sido particular. No solo enfrentándote al tema multicultural, sino también conociéndolo a él en esa vida de pareja, en esa convivencia, con todos los retos adicionales de viajar en tutu, o en el barco. Entonces, ¿qué te animó cuando lo conociste? ¿Cómo lo conociste y qué te animó a decir, me voy con él? A ver, mira, David fue a estudiar español a Medellín y él tenía la oportunidad de quedarse en un Airbnb en la escuela o en una casa de familia para practicar su español. Entonces, pues en ese momento yo estaba divorciada en una casa muy grande con muchas necesidades, tres universidades, mil cosas, entonces dije, bueno, voy a rentar el cuarto porque la universidad porque la escuela pues quedaba cerca y me mandaba la hoja de vida es increíble cuando a mí me llegó la hoja de vida de David dije tantos años wow y así o sea cuando lo conocí me encantó me encantó pero bueno fluyó la relación siempre me dijo que viajara yo le dije no déjame yo organizo como mis cosas como mi tema de trabajo porque porque si no me gusta dejar de trabajar o sea soy una mujer ya me jubilé pero quiero seguir trabajando es una misión que tengo ahí entonces yo le dije, déjame, dame un tiempecito, yo cuadro mis cosas y arrancamos. Y arrancamos y ha sido un reto, yo creo que para los dos. Primero porque David es exmilitar, súper rígido, ingeniero, yo soy diseñadora, soy latina, entonces somos, o sea, nosotros somos explosivos. Y él es así. Y Mónica, cuadriculada, entonces yo soy cuadriculada, Dios mío, pero le falta como el indígena ahí, como las cosas, ¿no?
UNKNOWNSí.
SPEAKER_01Te falta fluir. Pero bien, pero nos ha ido bien, nos ha ido bien, pues llevamos juntos nueve años y vamos para siempre casados. Y en esa comunicación, ¿cuál crees que han sido como, cuáles son esas cosas, así como Diana ahorita te preguntó tres cosas que consideras que han sido clave para el, sí, para ese fortalecimiento de la relación. Los dos nos retamos, somos retadores los dos y somos muy, muy exigentes cada uno con su, con su ser. Entonces, queremos los dos ser muy competitivos, somos muy competitivos. Entonces, eso, eso, o sea, nos ha ayudado mucho en el asunto. Y también a la vez que somos muy diferentes. Entonces, yo siento que David me ha dado una dosis como de, de seguir reglas. Porque eso sí, pues, qué cabra. Yo, yo les reglas. Y a mí me da mucha dificultad ese tema, pero me ha enseñado un mucho en ese tema, y yo le enseñaba mucho sobre todo, mira, el amor, el compartir, en la familia, en el cuidado, y que yo te cuido.
SPEAKER_00Sí, porque así somos, somos, los latinos somos pegachentos, amorosos, de compartir, sí. Entonces,
SPEAKER_01eso le enseñó, claro, adicionalmente, pues es que David llegó a mi vida, pero David es una persona que nunca se había pasado, no tiene hijos, entonces le he enseñado también, le El tema de compartir, que, o sea, yo tengo tres hijos, o sea, yo vivo con un, con mi hijo. Un pasado. Claro, con mis hijos, entonces, el compartir, porque uno como mamá, pues, comparte. Sí. Entonces, ha sido bonito, ha sido retador, retador, pero súper bonito, súper
SPEAKER_00bonito. Para todas esas personas que nos escuchan y quieren emprender ese viaje, pero no se atreven, porque como lo decíamos al inicio de este episodio, tienen miedo por la edad, por el que van a decir. porque no quiero dejar a mis hijos, porque pues sí, ya los creí todo, pero ¿qué tal me necesiten? ¿Qué consejos le da Mónica, la viajera? Yo creo que
SPEAKER_01que empiece a soltar de a poquito. Uno no puede decir, bueno, como yo lo hice, fue distinto, pero soltar de a poquito y empezar a tener esos espacios sobre todo sola, que si uno se quiere primero, pues puede compartir. Entonces empezar a tener espacios sola. Yo aprendí mucho después de mi divorcio. Por ejemplo, salí a comer sola, hacía muchas cosas sola, que sentía que me movía, yo me sentía incómoda, pero yo dije, no, o sea esta es mi vida, yo no puedo esperar a que mis hijos, el uno pues aparezca tal día el otro, el otro, el otro, ni les puedo meter esa carga, porque es que inconscientemente es una carga para ellos que ellos no la eligieron, entonces empezar uno, pues como mujer empezar, o una salida a un pueblo me voy un fin de semana que no hay que ir lejos o sea, tú te vas acostumbrando y fuera de eso liviana Dios mío, las mujeres a veces son unas maletas y no usan ni la mitad
SPEAKER_00uno lleva a pasear la ropa, uno va y la lleva a pasear y la devuelve
SPEAKER_01y la devuelve, es impresionante entonces empezará a soltar, a soltar, a soltar porque nada nos vamos a llevar las
SPEAKER_00cosas nos pesan, nos quitan energía y también cuéntanos ¿Cómo haces para estar a los 60 años así, lucir así, tan radiante? Necesitamos el consejo de la vida, por favor.
SPEAKER_01¿Cuál es la clave? ¿Cómo hacemos? Porque aquí a los 30 y algo... Ay, yo no sé, yo no sé, yo no sé. No, yo creo que el amor, el compartir, yo creo que el compartir, el pensar primero en los demás que en uno, yo creo que eso. Y en cuidarme, en cuidarme porque eso sí trata pues es como de cuidarme en la alimentación todos los días pues trato de hacer mi yoga y meditar pero pues tampoco soy súper exigente porque fui muy exigente en mi vida o sea en mi pasado fui muy exigente como con ese tema y ahora dije no, no voy a relajar no voy a relajar disfrutar prefiero sí, disfrutar que a veces también nos metemos en una es que también o sea yo vivo en un barco y mis exigencias son distintas o sea mi exigencia es que haya buen viento que haya buena marea que haya no sé qué