Dr. C.J. Espontaneo
¡Saludos y Bendiciones! Te habla el Dr. Carlos Calcador, y a través de este podcast ESPONTÁNEO, te invito a recibir un mensaje de esperanza, consuelo y paz, cimentado en la Fe. Es mi fervorosa oración que el contenido de estos episodios toque tu corazón y fortifique tu espíritu, como lo ha hecho para miles de almas en más de 40 países y sobre 300 ciudades alrededor del mundo. Han sido edificados y alcanzados por la Palabra viva y poderosa de nuestro Padre Celestial.
Sé grandemente bendecido y disfruta de estos devocionales inspirados y guiados por nuestro Señor Jesucristo. ¡Permite que Su amor y Su luz inunden cada rincón de tu vida!
"Dios les bendiga."
"Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán." - Marcos 16:15-18
Dr. C.J. Espontaneo
Seis Bases Para Envejecer Con Libertad Y Paz
Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.
Exploramos cómo envejecer con dignidad a través de seis bases prácticas: salud física, independencia económica, red humana, aprendizaje continuo, propósito y vida interior. Cerramos con un llamado a honrar a padres y abuelos y una oración por paz y esperanza.
• salud física como libertad cotidiana y hábitos simples
• independencia económica para paz y prevención
• red humana para combatir la soledad y crear pertenencia
• aprendizaje continuo para mente activa y ánimo curioso
• propósito diario para orientar decisiones y energía
• vida interior con oración, gratitud y perdón como sostén
• llamado a hijos y nietos a honrar a los mayores
Elige una de estas seis bases y trabaja en ella esta semana
Paz...
Por Qué Hablar De Vejez
SPEAKER_00Hola, bienvenidos a otro mensaje espontáneo. Y hoy quiero hablar de un tema inevitable, pero no tiene por qué ser temible. Se trata de la vejez. Quiero comenzar with transparencia, y este mensage colocado an inspiration de una predica del pastor Dante Goebel titulada No necesitas a nadie the vejez. I connect with a reflection practical that I designed about how living with dignity in the world, enforcing habits, community, stability, and beauty. In the moment, I compared six that sustain a pat and firmness. Más bien de construir apoyos concretos que nos den estructura. En términos prácticos, esto implica asumir responsabilidad personal y a la vez cultivar una vida interior fuerte, sólida. Por supuesto, anclada en la roca, firme en la roca que es Cristo Jesús. Hay seis bases que te quiero compartir, y la primera tiene que ver con la salud física, esta que te da libertad cotidiana. Primera base de la salud física no trata de vanidad, ni se trata de movilidad, autonomía, caridad de vida. Pues cuando el cuerpo se debilita por abandono, la libertad se reduce. En cambio, hábitos simples y constantes ayudan a sus práctica puede ser y debes comenzar hoy. Como cual, camina, aunque sean poco. Estira, estirate, hidratate, descansa mejor y mantén al día tus chequeos. Sí, atiende los síntomas de tu cuerpo, aunque estos no se reflejen, pero observa tu cuerpo. La meta no es verse uno más joven. La meta es vivir funcional. La segunda base, luego de esta primera que te acabo de comentar, que tiene que ver con la salud física, es la independencia económica. Y para esto deben buscar paz y prevención. No es un llamado a acumular por orgullo, but it is un llamado a ordenar para reducir ansiedad and exposition. When there are planificación, se disminuye la sensación de fragilidad ando sobre la familia. Esta idea se alinea con la notion of construction apoyos reales in regard to depender de rescates improvisados. Una acción práctica, mira, revisa gastos, organiza documentos importantes anda un plan sencillo. Establecelo a través de un orden financiero que te pueda también traer esa paz mental que tanto hace falta para operar con estas dos bases. La de salud física y esta paz. Un tercer punto, una tercera base, la he titulado Red Humana. Y esto es basado en una compañía intencional. Esta tercera base es la que te habla de la soledad, porque esta puede instalarse en ti sin ruido y muchas veces duele más que un diagnóstico. Por eso una vejez con dignidad requiere comunidad. Y esto implica amistades, iglesias, grupos, conversaciones reales y vínculos intergeneracionales. Una acción práctica para lograr esto es: mira, hoy, tan pronto puedas llamar a alguien. No solo un mensaje, no para una breve intervención, un diálogo, sino una conversación. Y si estás escuchando esto, y si estás escuchando esto y lo ves como algo mayor, es decir, te asusta o te sientes mal por no haberlo hecho, no te castigues por no necesitar compañía, ¿viste? No, no te castigues por eso. Busca espacios donde puedas pertenecer. La cuarta base, aprendizaje continuo. Mantén tu mente activa. Aprender mantiene la mente despierta y el ánimo consentido. La edad no cancela la capacidad de crecer. Solo cambia el ritmo y el método. Una acción práctica para el día de hoy, elige algo pequeño para emprender este mes. Una herramienta, una destreza, un tema, un hábito. El cerebro agradece ese desafío. Es un desafío amable. Quinto, propósito. Busca ese sentido para levantarte cada día. Hay personas que al perder la rutina laboral también pierden la brújula interna. El propósito devuelve esa dirección. Y esa dirección consta de servir, orientar a otros, escribir memorias, enseñar lo aprendido, apoyar a alguien más joven o involucrarse en voluntariado. Esta base coincide con el énfasis de que la vejez necesita estructuras de apoyo que no dependan únicamente de terceros. Una acción práctica. Pues mira, completa esta frase hoy. Repite conmigo. Me levanto para y escribe ahí una razón, una razón real. El propósito puede ser sencillo, pero debe ser verdadero. Sexto, una vida interior, esa que sostiene, esa paz que sostiene los demás. Esta base sostiene a todas las anteriores, pues debes tener algo de salud, algo de dinero, cierta compañía, y aún así te puedes sentir vacío por dentro. La dignidad no es solo externa, es también la estabilidad emocional y espiritual con la que habitas tu propia vida. Aquí entran prácticas como el silencio, la oración, la gratitud y el perdón. Cuando la vida interior está trabajada, el dolor no desaparece mágicamente, pero ya no gobierna. And esta línea de pensamiento se conecta con la enseñanza de construir apoyos que permanezcan cuando la gente no puede estar siempre. Una acción práctica para el día de hoy. Reserva diez minutos diarios, sí, reflexiona sobre eso. ¿Para qué? Para respirar, agradecer, orar y soltar las cargas. La paz interior no se improvisa. ¿Sabes? Esta se cultiva. Y ahora un mensaje para los que son más jóvenes, para aquellos que son hijos, para aquellos que son nietos. Si me escuchas y tienes a tus padres o abuelos vivos, honralos, hórralos. Es urgente. No por obligación, sino por humanidad. La dignidad también se construye con el trato. Mirar a los ojos, escuchar con paciencia, valorar la historia, y no reducir a la persona su edad or su limitación. Ay, mira, por favor, no esperes el momento final para expresar afecto y gratitud. Las palabras a tiempo tienen poder sanador que muchas familias subestiman. Yo quiero cerrar con esta oración. Para cerrar, no te quedes con culpa. Quédate con alguna decisión práctica. Elige una de estas seis bases y trabaja en ella esta semana. La dignidad se construye en pasos pequeños, pero constante. Oremos. Señor, fortalece a nuestros mayores. Dale salud, compañía, provisión y paz interior. Sana memorias y renueva la esperanza y enséñanos a honrar con amor y con hechos. En el nombre de Jesús, hemos orado con la confianza, Padre, de saber de que tú escuchas y que este mensaje llegará a tiempo para llegar, sanar heridas y llegar a aquellos espacios y ordenar vidas para tener una vida plena aún en medio de la vejez. Pues la vejez es dignidad. Te doy gracias, Padre, por ello, y te pido que bendigas a todo aquel que escucha este audio en el nombre de Cristo Jesús. Amén.