Inner Integration Podcast en Español
El Podcast de Inner Integration en español ha regresado para una nueva temporada para quienes rompen ciclos generacionales, profesionales y emprendedores guiados por el espíritu (incluyendo a aquellos en transición entre carreras convencionales y su llamado espiritual) que están listos para desenraizar patrones heredados, permitir que sus heridas se rediman en medicina y encarnar el propósito que Dios les encargó para este punto de inflexión en la historia humana. Esto es integración del trauma para aquellos listos para ir más allá de la adaptación y adentrarse en verdadera transformación.
Inner Integration Podcast en Español
Cuando Tu Sanación Desestabiliza el Campo Familiar
Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.
Cuando realizas el trabajo interior y comienzas a cambiar, las personas que te rodean no siempre lo celebran. A veces se sienten provocadas. A veces se distancian. A veces se enfadan. En este episodio, exploramos qué sucede cuando tu sanación perturba el campo familiar: por qué las personas más cercanas a ti pueden reaccionar cuando dejas de desempeñar el papel que mantenía intacto el viejo patrón, y por qué esa perturbación no es una señal de que estés haciendo algo mal. También hablamos sobre la diferencia entre intentar arreglar a tu familia y simplemente transmitir una nueva coherencia, y por qué esa distinción lo cambia todo.
☕️ Unete con Meredith para un café y charla este sábado el 13 de junio a las 10am hora de CDMX / 18h hora de Madrid: https://us06web.zoom.us/meeting/register/wo5FPK7rQqOnSZLDKHRBNA
✨ Visita Inner Integration: https://innerintegrationesp.mykajabi.com
🌟 Consigue tu VIBE para aliviarte de síntomas del dolor, estrés y sufrimiento:
https://innerintegrationesp.mykajabi.com/vibe-en-espanol
💌 Deja un mensaje de texto o audio para Meredith aquí: https://castfeedback.com/674e0c0bdba7ce98fbcfe35a
En el último episodio, hemos rastreado la herida a través del campo familiar. Hemos hecho un vistazo a cómo la misma herida central, el mismo dolor, la misma fractura de identidad puede llevar máscaras completamente distintas a través de generaciones. Hemos visto cómo dos personas pueden adaptarse en direcciones contrarias y todavía estar organizadas por la misma herida subyacente, todavía terminando en un lugar muy similar. Y al final de ese episodio, he mencionado algo que quiero dedicarle más tiempo hoy. He dicho que cuando tú cambias, el campo familiar puede responder. Hoy vamos a hablar sobre cómo esto se ve en la vida real, porque no siempre es el milagro hermoso, grácil y silencioso que describí. A veces sí lo es y otras veces, antes de nada de eso, la familia se detona. A veces la gente más cercana a ti se confunden o se ponen distantes o se enojan, no porque tú hiciste algo mal, sino porque el patrón viejo perdió uno de sus participantes. Cuando una persona sale del bucle, la antigua arquitectura de ese patrón empieza a desmoronarse y eso puede sentir incómodo. hasta desestabilizante. Quiero explorar esto honestamente hoy, porque creo que mucha gente en este camino experimentan esa disrupción y preguntan, ¿he hecho algo mal? ¿Estoy lastimándolos? ¿Debo regresar a como era antes? Y también quiero hablar de algo que escucho constantemente, en particular de los padres, esa pregunta cargada de dolor que subyace a tantas conversaciones. ¿Qué hago con la culpa de saber que transmití esta carga antes de comprender lo que yo mismo llevaba encima? Y esa pregunta merece ternura. Y quiero hacerle espacio hoy. Porque el episodio de hoy no tiene que ver con la culpa. No tiene que ver con arreglar a otra persona. Tiene que ver con entender lo que significa verdaderamente volverte la nueva transmisión. Y porque no eres responsable de controlar cómo los demás lo reciban. Bienvenidos a Inner Integration. Yo soy Meredith Miller y esto es cuando tu sanación desestabiliza el campo familiar. ¿Qué pasa cuando el bucle pierde un participante? Hay un patrón en cada sistema familiar, un tipo de coreografía, hay pasos predecibles, hay señales y respuestas familiares, y tu sistema nervioso ha aprendido esa danza tan a fondo que a menudo se mueve sin ti, porque es automático. Tal vez en esa coreografía tu rol siempre ha sido el pacificador, el que siempre arregla las cosas, suaviza las cosas, el que siempre lee la sala y se ajusta, el que siempre absorbe la atención para que la relación pueda seguir adelante. O tal vez tú siempre has sido la persona que lucha cuando estás lastimado o al defenderte o hasta al ponerte al ofensivo agresivamente. O tal vez te encuentras siempre jugando el papel de sobre explicar, tratando de hacer que la otra persona entienda de dónde vienes y qué quieres decir. O tal vez has aprendido a desaparecer cuando las cosas se ponen difíciles, a callarte, a ponerte ocupado, a colapsar o hacerte disminuir tanto como para ya no ser objetivo. Sea lo que sea, la coreografía particular tiene una lógica, porque érase una vez, mantenía algo intacto. Puede que te mantenía seguro y a salvo, o puede que mantenía el sistema estable, o pueda que ha mantenido una relación viva que de otra forma no habría sobrevivido. tenía una función. Pero cuando tú haces el trabajo interior, cuando empiezas a metabolizar la herida en vez de simplemente reproducirla, toda la coreografía entera comienza a cambiar y detienes tu paso automático. Y la otra persona puede tropezar. Esto es lo que quiero decir cuando digo que el campo familiar se detona cuando tú cambias. Y normalmente no es consciente, o sea que nadie está ahí pensando, a ver, ella no está reaccionando como yo esperaba y me siento desorientado. No, es más instintivo. ¿Qué es eso? Su sistema nervioso ha estado anticipando los comportamientos adaptivos viejos de tu sistema nervioso desde años, tal vez décadas. Y cuando esa predicción de repente falla, cuando el disco se detiene en seco, como he describido antes, puede sentirse alarmante para la otra persona hasta cuando no te pueden decir por qué. lo perciben y puede que se enojen contigo O tal vez te provocan para que argumentas con ellos o te defiendas. O puede que te den la ley de hielo. O puede que te dicen que has cambiado y no lo quieren decir como cumplido. Puede que trabajan más o hacen más esfuerzo para arrastrarte de vuelta a la pista de baile. Y aquí está la parte que quiero que retengas. Esto no es prueba de que estés haciendo algo mal. Es prueba de que el patrón percibió el cambio y ellos también. No tienes que recogerlo. Cuando alguien pone algo en frente de ti, cuando el enojo aterriza, cuando el silencio grita, Cuando la presión se acumula, puede haber un enorme jalón para agarrarlo, para recogerlo, para entrar de nuevo en el bucle, para ser el que hace que todo esté bien de nuevo, o para ser la persona que reacciona y hace que la danza siga. Porque lo familiar... es más cómodo que la incertidumbre del cambio. Ese jalón es antiguo. Probablemente ha estado ahí desde tu infancia y servía algo real érase una vez. Pero ya no estás obligado a seguir poniendo esa canción. Cuando alguien te pasa un patrón familiar, no tienes que recogerlo. Aun si lo hayas hecho mil veces antes, se te permite cambiar. Tu no participación en el antiguo patrón no es agresión, no es castigo, ni siquiera es una declaración sobre la otra persona, es simplemente la ausencia de tu reacción automática. Y dentro de esa ausencia, dentro de esa quietud, algo se vuelve posible que antes no era posible. La otra persona ahora tiene una oportunidad para conocer su propio patrón. O que tome o no tome esa oportunidad no tiene que ver contigo. Es su voluntad propia. Pero la puerta está abierta de una forma que no estaba cuando las dos personas estaban bailando los mismos pasos que antes. Y esta es una de las maneras más profundas que puedes amar a alguien. No al manejar su experiencia. No al absorber su dolor. no al rescatarle de su propio trauma, sino salirse del bucle. Y como dije, no como rebelión, no como castigo, sino como una presencia más estable, más aterrizada. A veces lo más amoroso es la pausa. que les brinda la oportunidad de sentir sus propias cosas. Ahora, para los padres que están cargando la culpa, quiero mantener este espacio por un momento porque yo sé que este tema tiene un... un peso particular para los padres. Tantas de las personas con quienes trabajo son padres y muchos de ellos son padres de hijos adultos. Y una de las conversaciones más tiernas que tenemos es cuando me llegan cargando esto. Meredith, he estado haciendo el trabajo, me estoy sanando, finalmente puedo ver los patrones y puedo ver tan claramente como los he pasado adelante yo veo que mis hijos están batallando con las mismas heridas que yo solo ahora estoy aprendiendo a nombrar y no sé cómo vivir con eso quiero hacerle mejor quiero hacer a ellos mejor la culpa y es real el dolor ahí es real Y quiero honrarlo antes de decir cualquier otra cosa. Porque lo que encuentro es que la urgencia subyacente a ese dolor, o sea, la necesidad de arreglarlo, de corregirlo, de hacerlo correcto al intervenir en las vidas de sus hijos, eso en sí es una adaptación. Y es comprensible. Y viene de amor. Y viene de la infancia, cuando no te sentías seguro y tratabas de arreglar o de rescatar a otra persona, a tus padres, para sentirte seguro y para que ellos se sintieran seguros. Pero tratar de arreglar a tus hijos, tratar de arreglar la herida de tus hijos al manejar su proceso, todavía es una forma de rescatar. Y rescatar es su propio patrón de adaptación traumática. Quiero ofrecer una distinción a la que regreso seguido en este trabajo. Arreglar significa yo necesito que tú cambies para que yo pueda estar bien como tu padre o madre. La coherencia dice, yo me adueño de mi parte y hago mi labor interior para que yo pueda convertirme en una presencia más estable mientras honrando que tu proceso te pertenece a ti. Y esa distinción importa más que puede aparecer al principio, porque eso es lo que he notado una que otra vez en las vidas de la gente con quien trabajo. Cuando un padre o madre hace la labor interior, cuando genuinamente empiezan a metabolizar la herida, no solamente hablar de la sanación, sino metabolizar la herida, los hijos lo perciben. Cuando son jóvenes, digo menores de ocho años, es casi inmediato, sin explicación, sin conversación sobre la sanación, ni el trauma, ni los patrones, ni el cambio. El hijo no necesita, o sea, el niño no necesita explicaciones porque ya están sintonizados con tu sistema nervioso y han estado sintonizados desde antes que tenían lenguaje para explicarlo. Piénsalo así, si tu sistema nervioso ha estado transmitiendo una cierta frecuencia y digamos que esa frecuencia sea el estrés, la fragmentación, el dolor inexpresado, la tensión, la ansiedad, el miedo, la autoprotección, tus hijos han estado viviendo en esa atmósfera. adaptándose a ella, cargándola en sus propios cuerpos sin saber lo que es. Y eso no es para culpar. Estamos simplemente reconociendo la realidad. Pero cuando tu sistema nervioso empieza a transmitir coherencia, digamos la plenitud, la presencia, el aterrizaje, ellos también sienten ese cambio. No como concepto mental, sino como una realidad atmosférica viva. Una imagen que utilizo a veces con los padres. Imagínate que siempre has tenido tu televisor puesto al canal 21, desde años. Tus hijos han estado mirando Canal 21. Se han adaptado a ese canal. Eso se ha hecho lo normal en la casa. Han llegado a predecir qué es lo que dan a mediodía, qué dan a las 8 de la tarde y qué dan los sábados. Pero cuando tú cambias el canal y no dramáticamente, no con actuación, sino con genuina transmutación interior, de repente tú Toda la casa ahora está sintonizada a Canal 44. Y nadie tiene que explicar lo que pasó con Canal 21. Simplemente ya no es lo que está sintonizando, transmitiendo. Y cuando eso tiene que ver con los chiquitos, los niños chiquitos, no tienes que enseñarles nada sobre la herida que estás cargando. No tienes que explicar lo que pasó porque muchas veces esa conversación es demasiado grande para chiquitos. No tienes que pedir perdón en la manera perfecta ni reparar cada vez que te acuerdas de haber decepcionado a tus hijos en el pasado pero si lo puedes abordar en el momento cuando te cachas cayendo en los patrones viejos por ejemplo tal vez de repente te das cuenta que tu hijo estaba tratando de llamar tu atención para expresar algo que siente y te das cuenta que estabas distraído por tu celular o por tus pensamientos o por tu propia ansiedad cuando te cachas en el momento Puedes mirar, hacer contacto de ojo con tu hijo y decirle, perdón, lo siento, estaba distraída, estoy aquí, vamos a mirarlo juntos. Tu trabajo es hacer la labor interior. sin avergonzar, culpar y juzgarte, y dejar que la transmisión cambie a través de ti, que ya no estás cargando esa misma carga. Tus hijos van a sentir el cambio, van a sentir la ligereza donde antes había pesadez. Ahora, con los hijos adultos y adolescentes puede que se necesite unas conversaciones de corazón a corazón. Puede que se requiere mandar una carta al reconocer las cosas que tú hiciste en el pasado, que tú reconoces que todavía ellos están cargando porque nunca se habló. Tal vez se necesitarán unos momentos en que tú abres el espacio para que tus hijos saquen todo y te digan lo que les ha estado molestando o han estado pasando y tú simplemente abres el espacio, escuchas con compasión, aun si no estás de acuerdo con ellos, aun si es doloroso escuchar porque sabes que los has decepcionado. pero pueden estar totalmente sorprendidos de lo tan distinto que es hablar contigo. También he visto milagros de la gente que ha compartido conmigo que sus hijos adultos de repente cambiaron después de que ellos cambiaron. Y mientras mayores son los hijos, más capas de actitud defensiva y trauma tienen, entonces normalmente tarda un poco más tiempo. Pero de lo que yo he visto, dentro de unas semanas esos cambios comienzan. Pero ojo, si tú regresas a los patrones viejo, vas a notar lo fácil que es ver que tus hijos también estén regresando a sus comportamientos adaptivos anteriores. Porque acuérdate que el bucle traumático es atmósfera. Y esos cambios pueden moverse en direcciones, las dos direcciones, en un linaje. O sea, yo no tengo hijos, pero en mi familia he sido testigo de la sanación que ha movido atrás y horizontal. Tomó Más o menos dos meses para que mi mamá empezara a cambiar después de que yo metabolice mi herida central, la que compartíamos en medicina. Ella no sabía en ese momento lo que pasó. Yo no le expliqué nada. Pero luego cuando le pregunté si ella había notado que algo cambió alrededor de ese tiempo porque yo lo observé en ella, me dijo sí, de verdad. O sea, al pensarlo noto que siento una esperanza y libertad por la primera vez en mi vida. ¿Cómo explicas eso? Porque la atmósfera del campo cambió. ¿Qué es la diferencia entre arreglar y transmitir? Quiero trazar esa línea con cuidado porque es muy fácil malinterpretarlo. Esto no tiene que ver con entrar en tu sistema familiar para hacerte la persona iluminada. No tiene que ver con actuar la sanación donde otros la puedan ver. No tiene que ver con tener conversaciones diseñadas como para mostrar a los demás que has cambiado y que también deben de cambiar. Y definitivamente no tiene que ver con tratar de avergonzar a los demás para que cambien o se sanen. Todavía eso tiene que ver con controlar el resultado y eso no va a funcionar. No va a crear el cambio sostenible. La verdadera transmisión no es actuación, es un estado. Es la diferencia entre intentar emitir una frecuencia y serlo realmente. Cuando tu sanación sea real, cuando va más profundo que un concepto mental hacia el cuerpo el sistema nervioso en la manera que tú respondes cuando estás bajo presión real eso cambia la transmisión y los demás lo sienten no porque estás intencionalmente transmitiendo lo hacia ellos sino porque has genuinamente vuelto algo más coherente. La coherencia tiene un tono, se mueve a través del campo en la manera en que un cierto tipo de quietud puede cambiar la cualidad de aire en una sala. Tú eres responsable de tu transmisión, no eres responsable de cómo los demás lo reciban. algunas personas en tu familia van a sentir el cambio y cambiar. A veces de maneras que jamás habrías imaginado y que ni siquiera tienes palabras. Yo he visto esto pasar en formas que yo solo puedo describir como la gracia silenciosa de Dios que se mueve a través del linaje, sin anunciarse, sin explicarse, pero inconfundiblemente real. Y van a ver otras personas que no cambian o no cambian todavía o no cambian en tu presencia para nada porque ese patrón entre los dos es tan arraigado o porque más bien sus heridas todavía no han encontrado la manera a llegar a la superficie. Porque el sistema de defensión y autoprotección puede ser como un fuerte militar y eso bloquea la conexión y bloquea el cambio. Y de eso no eres responsable. Tu trabajo no es salvar a tu familia. Tu trabajo no es arreglar a tu familia. Tu trabajo no es coaccionar a tu familia para que se sane. Tu trabajo es tu labor interior. Y las ondas de... que de ello emanan, llegan a donde deben de llegar, en el tiempo divino, de formas que no siempre te corresponde ver o comprender y que ciertamente no te corresponde controlar. Así que suelta aquello a lo que te estás aferrando. ¿A qué te aferras? Sé honesto y entrégaselo a Dios para que puedas abrir el espacio y permitir que algo de nuevo entre. vas a poder honrar esa liberación cuando tu sanación no es un acto de servicio, cuando no es una forma de probar o ganar tu valía, ni tampoco ganar tu pertenencia. Y cuando te acuerdas que tu responsabilidad es hacer tu labor interior, pero es Dios que trae el poder sobrenatural de sanación a los que están realmente listos para recibirlo. Salir del bucle no es abandono. Quiero hablar sobre algo que surge con frecuencia cuando hablo de esto porque creo que puede sentirse amenazante a veces escuchar. Salirse del bucle puede sentir como alejarte de la gente a quien amas. Y no es necesariamente, pero puede serlo si es que lo es lo que necesitas. De hecho, continuar a participar en un patrón que perpetúa dolor no es lo mismo que el amor. Puedes sentir como lealtad. puedes sentir como estar presente y disponible. Pero si esa presencia está organizada alrededor de la herida vieja, si tu disponibilidad significa continuar a absorber lo que jamás te correspondía o continuar a reaccionar en maneras que hacen seguir ese bucle, entonces lo que estás sosteniendo no es la conexión, es una inconsciencia compartida. La presencia real es distinta. La presencia real es cuando puedes estar con alguien sin estar organizado alrededor de la dinámica anterior entre los dos. Cuando puedes sentir el jalón de la vieja coreografía y no seguirla. Cuando puedes mantener algo más estable dentro de ti, no con perfección y probablemente no siempre, pero más que antes. Esa es la nueva transmisión. Y recuerda, esto no comenzó contigo. La herida que has estado cargando fue heredada y probablemente hace muchas generaciones pasado adelante por gente que también ha estado cargando lo que se les ha dado. Gente que también estaban haciendo lo que entendían como la supervivencia. Y en muchos casos, aunque eso pueda ser difícil escuchar, en muchos casos jamás tenía que ver con malas intenciones moviéndose a través de tu linaje. Muchas veces simplemente fue una carga no suelta moviéndose a través de la gente que no tenía mapa para lo que llevaba. Y puede que tú seas el primero en tu linaje que finalmente consigue el mapa. Eso significa algo. pero no de una forma santurrona porque romper el ciclo generacional no es superioridad no es prueba de que seas mejor que los que han venido antes de ti es simplemente el momento particular en el linaje donde la conciencia se hizo disponible y ese momento tiene su impacto y su gracia Lo que tú transmutas a través de ti se hace disponible en el campo entero. Y ese es un acto de servicio a algo más grande que tú. Y quiero decir algo claramente aquí porque no quiero que nadie se vaya de este episodio pensando que si su familia no se ha cambiado, ha fracasado. No. A veces las familias no cambian o a veces no en las maneras en que tú puedas ver o no dentro del plazo de tiempo de tu propia sanación. A veces los patrones son tan arraigados o las heridas tan defendidas o las circunstancias tan complicadas por las decisiones que la gente sigue tomando. A veces la distancia o el contacto cero es la cosa más coherente disponible a ti en el momento. Y a veces tú vas a hacer la labor interior genuino y profunda y tu familia simplemente no va a reflejar eso de forma visible a ti. Eso no es fracaso. No es evidencia de que tu labor no sea real o no sea suficiente o tengas que hacer más. Probablemente hay algo que está pasando que no puedes ver. Tal vez porque estás lidiando con gente con mucho orgullo sienten algo pero no te pueden mostrar que lo sienten Porque son demasiado orgullosos. Las ondas de la transformación interior no siempre nos son legibles. El campo se mueve en formas que no siempre podemos ver. Y a veces el regalo de tu transmutación no es recibido por la familia que está inmediatamente alrededor de ti. A veces es para las generaciones que te siguen, o tus ancestros, o a La gente completamente fuera de tu linaje que están receptivos a tu presencia mientras te mueves a través del mundo desde un lugar distinto. No siempre vas a ver la validación exterior, pero eso no significa que no sea real. Vas a saber que es real cuando tú sientes el cambio dentro de ti y tal vez puedes tener la oportunidad de observarlo alrededor de ti. Tu labor vale la pena hacer. Tu coherencia importa. No porque garantiza algo, no porque te gana algo, sino porque tu vida cambia y el mundo cambia a través de la gente cambiándose. Ese cambio comienza en lo interior invisible. El lugar donde un patrón por la primera vez no se repite. Y en su lugar se completa. A veces la gente me dice que desean que no tuvieran que ser el rompedor de ciclos generacionales. Y lo entiendo. Porque eres la persona que hace los sacrificios a hacer la labor primero. Eres la primera persona a morirte a tu yo anterior. No es fácil, eso sí es seguro. Requiere valentía y compromiso. Y también requiere fe cuando no puedes ver los resultados todavía. Hay algo interesante en la Biblia que habla de esto. En Juan 12, 24 dice, «Es verdad que si un grano de trigo cae en tierra y no muere, se queda solo». pero si muere, produce mucho fruto. Y esto no tiene que ver con la muerte literal, es la transmutación. Tiene que ver con lo que sacrificas de tu propia cosecha para continuar sembrando más semillas y recogiendo más cosechas, para cultivar una abundancia de recursos en el campo que nutren a ti y a los demás. Y eso requiere la muerte del orgullo, de la santurronería, de la autojustificación y el egocentrismo. Y eso no significa el autosacrificio en términos de la programación del abuso anterior. Tiene que ver con sacrificios que haces para ser la persona que va primero. Sí hay sacrificios y puede haber soledad en ser la persona que va primero. También puede ser aterrador y desafiante Y es mucho más fácil cuando sabes que no eres la única persona que está rompiendo ciclos generacionales. No estás solo. Estamos aquí haciendo la labor juntos a liberar nuestros propios almas y a ofrecer esa liberación y otra medicina a las próximas generaciones, a nuestros ancestros y a los que nos rodean. Ese es un regalo que Dios nos ha dado a administrar y compartir. Si quieres juntarte conmigo y otros rompedores de ciclos generacionales que están en esta travesía, únete con nosotros para nuestro café y charla mensual. Vas a encontrar la liga abajo en la descripción. Entonces, mientras te sientas con lo que hemos explorado hoy, quiero ofrecerte unas cosas para llevar. Si has experimentado la disrupción en tu familia mientras te estás sanando, si la gente se ha detonado, si la gente se ha confundido, si la gente se ha hecho distante, déjate considerar la posibilidad que no es evidencia de que hayas hecho daño o de que algo sucedió. Está mal contigo. Puede simplemente ser evidencia de que el viejo patrón está perdiendo su dominio. Mantente en el camino. Sigue haciendo la labor interior. Y acuérdate que no tienes que manejar cómo eso aterriza para los demás. Si eres un padre o madre cargando el dolor de lo que has pasado adelante, deja que ese dolor sea real. Déjate sentirlo. Llóralo. Y luego redirige la energía de querer arreglar a tus hijos a profundizar en tu labor interior propia. tus hijos van a sentir la transmisión. Ya están escuchando, aun si no saben que lo están haciendo. Y si te estás preguntando que si la labor interior vale la pena, aun cuando la familia parece no responder, o cuando la familia se detona, o cuando los cambios son lentos o invisibles, sí, vale la pena. La herida heredada no tiene que seguir continuando a través de ti y esa posibilidad en sí es extraordinaria. Esto no comenzó contigo y no tiene que continuar a través de ti de la misma forma. El patrón se repite hasta que alguien se haga lo suficientemente consciente para dejar de repetirlo. Tú eres esa persona. Y no tienes que ser perfecto en esto. Simplemente tienes que seguir regresando a la verdad dentro de ti. La que sabe que tú eres mejor más que la herida que te han dado. Si este mensaje te habla al alma, asegúrate de suscribir o seguir donde escuchas los podcasts. A propósito, el podcast de Inner Integration en español, como ves aquí en YouTube, ahora también está disponible en las plataformas de podcast, o sea, en Apple, en Spotify. Eso ya están, ya se están subiendo en esas plataformas también. Comparte esto con alguien que también está en el camino, alguien que está listo para ir más profundo más allá de la superficie de la sanación y hacia la integración verdadera más allá de lo personal y hacia las capas ancestrales colectivas y planetarias también y si quieres dejarme un mensaje algo que resonó contigo algo que quieres escuchar más puedes dejar un comentario aquí abajo o vas a encontrar la liga en la descripción donde puedes mandarte un mensaje privado recuerda sigue escuchando adentro. Ya no es hora de disminuirte. Es hora de recordar quién eres porque el mundo necesita tu plenitud ahora más que jamás. No eres la herida. Eres la medicina. Deja que tu trauma se haga el mapa hacia tu propósito. Gracias por sintonizarte conmigo hoy para esta transmisión del podcast de Inner Integration. No estás roto. No estás demorado. Tu trauma no fue una desviación, fue una iniciación, una inmersión a la verdadera sabiduría que tu alma vino aquí a incorporar. Para profundizarse en este trabajo visita innerintegration.com y hasta la próxima vez te mando un abrazote.