TRANSFORMADA HOY
¿Quieres perder peso sin dietas extremas y con un enfoque que honre tu cuerpo y tu espíritu? Este es el lugar indicado para transformar tu relación con la comida a través del método probado de Alex Velez. Aprende estrategias efectivas basadas en la fé, la consciencia y la gratitud para transformar tus hábitos de forma sostenible y alcanzar tu bienestar integral. En cada episodio, te guiaremos con pasos prácticos y ejemplos inspiradores para que logres tus objetivos. ¡Escucha y comienza hoy tu camino hacia la libertad!
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TRANSFORMADA HOY
Ep 105 | 🤯 ¡Las Dietas son una MENTIRA! Aprende por qué Fallan y qué Funciona de Verdad! 🥗💖
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¿Estás cansada de empezar dietas llena de esperanza, solo para rendirte y sentirte culpable? 😩 ¡No estás sola! En este episodio, exploramos a fondo por qué las dietas restrictivas no funcionan a largo plazo ¡e incluso pueden dañar tus hormonas!
🙅♀️ Descubre los secretos para cambiar tu relación con la comida, escuchar a tu cuerpo y crear hábitos sostenibles que perduren.
✨ Aprende a manejar la alimentación emocional, entender las necesidades únicas de tu cuerpo y abandonar la mentalidad de "todo o nada".
💪 Este enfoque holístico se centra en el progreso, no en la perfección. ¿Lista para transformar tu relación con la comida?
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Bienvenida al podcast transformada hoy, al espacio donde hablamos de transformación personal desde la fe y el corazón. Hoy quiero hablar de algo que muchos de nosotros hemos intentado al menos una vez en nuestras vidas y son las dietas. ¿Cuántas veces has empezado una dieta llena de esperanza solo para abandonarlas después sintiéndote culpable? Si te ha pasado, este episodio es para ti. Hoy vamos a descubrir por qué las dietas no funcionan a largo plazo y qué puedes hacer en su lugar para lograr resultados reales y duraderos. ¿Te has preguntado qué quieres lograr en tu vida? ¿Cuánto tiempo llevas conformada con esa situación que tanto te molesta? ¿Te podrías imaginar tu vida con una mejor salud emocional, mejor salud mental, mejor salud física y mejores relaciones? Bienvenida aquí a tu podcast transformada hoy, donde todas las semanas te comparto estrategias para que puedas ser tu mejor versión. Me apasiona ayudar a mujeres como tú a desarrollar la confianza que necesitan para vivir mucho mejor. Te voy a ayudar a comer mejor. a pensar mejor, a sentirte mejor y sobre todo amarte mejor. Soy yo, tu amiga Alex Vel, coach de vida, idea delga gazamiento y tu transformación ya comenzó. Hola transformada, gracias por acompañarme de nuevo a otro episodio más de tu podcast transformada. Hoy te habla tu hermana, tu amiga Alex Felz, coach de vida, adelgazamiento. Y hoy quiero hablar de un tema que afecta a muchas personas, en particular a las mujeres, y son las dietas. Todos hemos escuchado promesas de pérdida de peso rápida. planes alimenticios estrictos y lista de alimentos prohibidos. Pero, ¿por qué a pesar de todo nuestro esfuerzo estas dietas rara vez funcionan a largo plazo? En este episodio vamos a explorar algunas de las razones detrás de esto y te voy a dar algunas herramientas para que podamos cambiar el enfoque en nuestra alimentación. Primero quiero aclarar que yo no estoy en contra de todas las dietas. Eh, creo que de todas las dietas hay cosas positivas que uno puede extraer como herramientas. Eh, mi problema está cuando nos ofrecen dietas extremas y estrictas para solucionar el problema del sobrepeso. De hecho, hay dietas que son muy necesarias para algunas condiciones de salud. Por ejemplo, la persona que es diabética no debe comer igual a una persona que no es diabética. La persona que tiene la presión alta no debe comer igual a alguien que no lo tenga. Tiene que cuidarse de la de las grasas saturadas, el sodio, etcétera. Las personas, por ejemplo, que tienen problemas con las tiroides o y eh inmunológicos deben cuidarse de del gluten, del azúcar, entre otras cosas. Entonces, yo no estoy hablando de recomendaciones médicas por problemas específicos de salud. Yo no estoy hablando de eso. Yo estoy hablando de estos inventos que hay tantos por ahí, de estas dietas tan extremas y tan estrictas que quizás alguna de ustedes o muchas de ustedes al igual que yo hemos hecho. Por ejemplo, recuerdo la dieta del repollo, la dieta de la bailarina, la dieta de la piña, la dieta de la tuna. Entonces, la dieta de un déficit calórico impresionante, 800 o 900 calorías al día. Todas esas dietas extremas que te ofrecen que es la solución para bajar de peso. Y si bien es cierto que se puede bajar algunas libras de forma momentánea con estas dietas extremas, claro, al tener un déficit calórico, definitivamente va a haber una baja de peso. El problema está en que no se pueden sostener como un modo de vida. De hecho, estas dietas extremas te dañan las hormonas. Mujer, si tú me Escucha, si tienes más de 40 años, te digo, no hagas dietas extremas de esta forma, porque estas dietas te van a dañar tus hormonas. Y cuando trates de regresar a tu estilo de vida normal, te vas a dar cuenta cómo vas a aumentar de peso esos famosos rebotes, pero vas a notar que después de los 40 son mucho más importantes. Entonces, yo estoy hablando de esas dietas extremas, estrictas que te ofrecen que vas a bajar de peso por última vez y te das cuenta que después de 20 días, 30 días, ¿no? no las puedes sostener y luego te das cuenta que aumentaste mucho más de lo que habías perdido. Así que hablemos de por qué estas dietas nos fallan, porque estas dietas no nos funcionan a largo plazo para bajar de peso. Algunas de las razones podrían ser el enfoque tan restrictivo de estas dietas. Estas dietas nos dicen qué no comer, qué no se puede comer, qué alimentos son malos, de qué tenemos que eh qué tenemos que evitar y a veces hasta podemos tomarle fobia estos alimentos, pero no nos enseñan a disfrutar de lo que sí puedes comer. La restricción extrema genera mucha ansiedad y unos deseos incontrolables. Por eso llegan las 3 4 de la tarde y te das cuenta que te dan unos atracones que no los puedes controlar. Cuando te privas de algo que amas, eventualmente vas a ceder y terminas comiendo mucho más de lo que habías querido. Y es como esa mentalidad, pues ya fallé, pues entonces me como todo lo que venga y hace mucho daño a nivel emocional esta dietas. También otro factor podría ser la falta de personalización. ¿Y a qué me refiero? Cada cuerpo es único. Dios nos ha creado a todos, a todas en particular, de una forma diferente. Entonces, cada una tenemos que descubrir qué nos hace bien a nuestro cuerpo, qué nos hace bien también al tiempo que estamos viviendo, a la edad que estamos viviendo. Hay cosas que a los 20 años yo las comía y no había ningún problema, pero me he dado cuenta ahora que acabo de cumplir la semana pasada 53 3 años, me doy cuenta que a mis 53 años hay cosas que mi cuerpo no lo agradece. Entonces, esa falta de personalización donde no entendemos que cada cuerpo es diferente, no somos iguales. Lo que funciona para una persona puede no funcionar para otras. Las dietas genéricas ignoran tus necesidades únicas, ignoran tu metabolismo, ignoran tu estilo de vida. De hecho, cuando yo planifico alimentos, yo tengo que planificar los fines de semana diferente a mi semana. de trabajo. También cuando estoy pasando unos eventos importantes, yo tengo que aprender a planificar diferente. Me río porque en la oficina yo yo superviso un equipo de de coordinadoras de salud. Ellas están como de 27 a los 32 años más o menos en esas edades. Y ya te dije, tengo 53 años, aunque no me siento de esa forma y aunque mi mente no piensa que tengo esa edad. Y entonces una de mis empleadas eh tuvo una situación, ¿verdad? donde necesitaba una toalla higiénica, le llamamos toalla sanitaria, toalla higiénica. Y fue cómico porque me va donde me dice, "Alex, ay, yo creo que yo creo que tú no, pero de casualidad no sabes quién tengo unas toallas higiénicas." Y yo me eché a reír y le dije, "Pues mira, estamos equivocadas, empezamos mal. Primero que nada, sí tengo todavía toalla higiénica todavía. Yo tengo mi menstruación cada 28 días durante 5 días en ese en ese tiempo. O sea, de alguna forma mis hormonas todavía trabajan. Tengo 53 año y todavía trabajan de esa forma, ¿no? Entonces, ¿a dónde voy con esto? Que cuando yo estoy en mi tiempo de menstruación, yo tengo que planificar diferente porque me doy cuenta que mi cuerpo pide otras cosas, quizás pide más cosas, más carbohidratos de lo normal, ¿ves? Entonces, tú tienes que aprender a conocer tu cuerpo y tienes que entonces tener un régimen o un estilo de alimentación que tome en cuenta las diferentes eh etapas que estás viviendo o las diferencias de tu cuerpo. Por ejemplo, si tú haces ejercicio, tienes que también tomar en cuenta qué vas a comer después de tus ejercicios. Entonces, yo no creo que una dieta que nos generen en el internet pueda cubrir todas las necesidades de cada una de nosotras. Tenemos que aprender a escuchar nuestro cuerpo. Otra razón por la cual podría ser que las dietas extremas no nos funcionen a largo plazo es que tienen como una mentalidad que la podemos llamar de todo o nada. Es all nothing como dice el americano. O sea, que si comes algo fuera de esa dieta, te sientes como un fracasado, te sientes culpable. Esto crea mucha culpa y te crea un abandono total. En otras palabras, yo no sirvo para esto. Si ya fallé, entonces ya olvídate. Y tiraste la dieta hacia un lado. Es como si cada pequeño desliz significara que todo el esfuerzo que haces es en vano. No te enseñan a cuando no comes de cierta forma que tú deseas y te hace bien, ¿qué puedes hacer en tu próxima comida? Esa mentalidad de todo o nada. Y recuerda que no aquí no hay nadie perfecto, por tanto, no pueden haber dietas perfectas y mucho menos que las pueda seguir. Otra razón, razón número cuatro es la falta de conexión emocional que nos ofrecen esas dietas. Muchas veces comemos por emociones, lo hemos hablado muchas veces, y no por hambre física. Las dietas no abordan este problema. Si no trabajas con tus emociones, seguirás buscando un consuelo en la comida. Por eso, una de las columnas que yo enseño es el manejo de la mente y las emociones. ¿Por qué? Porque muchas veces estamos comiendo puramente Eh, porque algo emocional está pasando y a veces creemos que puede ser algo negativo nada más, ¿no? Si estás muy feliz, eso es una emoción, te da con comer. Si estás muy excitado, te da con comer. Si estás triste, te da con comer. Si estás deprimido, te da con comer. Si estás ansioso, te da con comer. Entonces, las dietas no nos ayudan a conectar la parte emocional para podernos desconectar de la comida. Cuando estás en un estrés tremendo en el trabajo, analiza si te da con comer muchas cosas crujientes. Usualmente cuando uno tiene muchas ansiedad le da con comer cosas crujientes o saladas. Cuando está uno muy triste o muy, como le llama, melow down, le da con comer cosas dulces y eso hay que entenderlo. Entonces, por tanto, si yo sé que voy a pasar un tiempo de estrés bien fuerte, yo voy a manejar ese estrés de diferentes formas, desde escribir en un diario un journal, hacer algunos ejercicios que se pueden hacer o planificar que ese día me voy a comer esta cantidad de chips. ¿Ves? Entonces, esa conexión emocional es importante y Las dietas no nos las ofrecen. Tenemos que aprender a cambiar el enfoque. Ahora que sabemos por qué las dietas en general no nos funcionan a largo plazo para perder y mantener el peso. Te podrán ayudar dos o tres semanas para perder algo de libra. La pregunta es si nos puede ayudar a mantenerlo y la respuesta es no. Entonces quiero compartir contigo algunos pasos prácticos que nos puede ayudar a transformar la relación que tenemos con la comida. Número uno, lo dije anteriormente, aprende a escuchar tu cuerpo. Aprende a reconocer las señales de hambre y de saciedad. La hemos hablado en episodios anteriores. Las señales de hambre mías pueden ser diferentes a las tuyas. Por ejemplo, en el caso mío, las señales de hambre es la cabeza un poco como media al liviana. Me desconcentro de lo que estoy haciendo, del trabajo y comienzo a enfocarme en la comida, como que me me desconcentro, ¿no? Otra de las cosas que me pasa a mí es como un poco de debilidad y el ruido en el estómago. Ya el ruido en el estómago para mí ya es como esa última etapa donde ya yo debo comer algo, porque la idea no es tampoco pasar hambre, es una hambre ligera donde yo pueda entonces comer. Sencillo. Entonces, en mi caso, esas son algunas de las señales del hambre. Quizás en la tuya sean algunas así u otras. Entonces, las señales de saciedad, porque la idea es comer cuando tengo hambre física y detenerme cuando tengo saciedad. En mi caso, la saciedad la puedo sentir, por ejemplo, estoy comiendo algo riquísimo, me sabe superrico, pero en un momento dado cambia el sabor. se pone un poco insípido, pero tienes que prestar atención. Eso es una de mis señales de saciedad. Otra de las señales de saciedad mía es que yo como que acostumbro, me doy cuenta que como que me echo un poco hacia atrás en el asiento. En vez de estar pegada, ¿verdad?, a la mesa, como que es un poco hacia atrás. Y otra de las señales mías es, me doy cuenta también como un respiro especial que yo hago, se le llama en inglés un side, es como un respiro especial. Entonces, esas son mis señales de saciedad. Si yo sigo, sigo, sigo comiendo, luego entonces van a empezar señales de estar sobrellena, que en el caso mío siento el estómago extendido, me quita las energías, si tengo que ir por una caminata, no tengo energía para caminar, quiero irme entonces a recostarme, ya eso es señales de que comí demás. Entonces, número uno, tenemos que aprender a escuchar nuestro cuerpo. Come cuando tengas hambre real o hambre física. No por aburrimiento, no por estrés, no porque alguien te hable de comida, no porque ves un anuncio en el internet o en la televisión sobre cierto alimento y te dan deseos de comer. No porque pases por una tienda, por un restaurante de comida y te dio el olor. Realmente es cuando es hambre física, la señal se comienza primero en el cuerpo y después en la mente. Cuando es hambre emocional comienza entra por los ojos o por el olfato, por alguno de nuestros sentidos y luego se siente primero se siente en la mente y luego se experimenta en el cuerpo. ¿Okay? Entonces trata de preguntarte si realmente tienes hambre física o estás comiendo por alguna otra razón. Y si es por alguna otra razón, no te tortures, simplemente Reconócelo, detente y guardas lo próximo, lo lo que te queda para una próxima ocasión. Otra otra herramienta que podríamos hacer es número dos, crea hábitos, no simplemente reglas. ¿Qué son reglas? Haz esto, no hagas esto, haz aquello, no lo hagas. No hagas eso. Mejor crea hábitos que te funcionen y te hagan sentido para ti. En lugar de seguir una dieta estricta, enfócate en pequeños cambios que tú puedas sostener. Busca el episodio de los cinco ah columnas que yo te ofrezco, que si realmente son hábitos que Poco a poco tú los puedes hacer y si los sostienes la pérdida de peso es es inevitable. Por ejemplo, agrega más vegetales a tus comida. Eso podría ser. Podría ser poco a poco reducir el azúcar gradualmente o los carbohidratos refinados. Bebe más agua. Por ejemplo, cuando tú ves mis cinco columnas, te las menciono rápidamente. Uno, planificar. Dos, es lo que le llamo en la escala del hambre, que es comer cuando tienes hambre física y detenerte cuando estás saciada. Tres, el manejo de la mente y de las emociones. Cuatro, el dormir, que es importante para resetear hormonas y para quemar grasa, y cinco, tomar agua. Tomar agua, que se recomienda tu peso, dividirlo en dos y esa es la cantidad de onzas que te deberías tomar al día. Por ejemplo, si pesas 200 l, es equivalente a 100, pues es 100 onzas de agua al día que te deberías tomar. Si no te estás tomando esa cantidad, poco a poco, cada semana ves aumentando. También trabaja con tu mentalidad. Deja de ver la comida como buena y mala. Deja de ver la comida como un amigo, deja de ver la comida como un consejero, como un psicólogo, como un amante. Todo está permitido en moderación. La Biblia dice que todo nos es lícito, pero no todo nos conviene. Así que el equilibrio es la clave. Por eso planifica planificar es importante, porque tú puedes de antemano ver cómo va a ser el día y jugar con los alimentos. No te castigues por comer algo que disfrutas. En lugar de eso, planifícalo, disfrútalo, sin culpa y el próximo día no lo planifiques. Entonces, trabaja con tu mentalidad, trabaja con qué es lo que te está pasando. Mira, te cuento una experiencia. Hace un tiempo yo había tomado como una fijación con un dulce específico. Yo nunca he sido muy amante a los dulces, pero en este en esa temporada era una obsesión y una fijación con cierto dulce y yo no lo había podido entender, ¿verdad? Y me estaba molestando porque decía, "No lo voy a comprar más." Y volví y lo compraba. Y me estaba sintiendo atada. Y recuerdo una conversación le oraba al Señor. Y Señor, porque es algo que sé que no me no me favorece, no me gusta, no me gusta sentirme así. Y yo recuerdo que una conversación muy simple que tuve con mi esposo, yo le digo, "Ven acá, ¿desde cuándo es que a mí me ha dado con comer este dulce en particular?" Y él me dijo, más o menos una fecha y me di cuenta, algo bien importante. Por eso el awareness, o sea, la realización es tan importante. Y yo me di cuenta de dónde salía esa fijación que yo había tomado y era que yo había dejado otro mal hábito durante esa fecha y lo había sin darme cuenta reemplazado por ese dulce. Y no solamente así, sino que yo me di cuenta que ese mismo dulce era uno que mi mamá todos los días compraba cuando yo era pequeña. Mira que cuando yo realicé eso, escribí al respecto en mi diario y desde ese mismo día algo se rompió. Esa fijación, esa atadura se rompió. Y fíjate si están así que creo que en una ocasión más de eso ya hace un tiempo, una ocasión, quizás dos, he probado ese dulce, pero con una perspectiva diferente, no de que no lo puedo dejar, no que lo tengo que comprar, simplemente lo probé y no pasó nada. Entonces, tenemos que aprender a trabajar con nuestra mente, tenemos que aprender a trabajar con nuestras emociones. Eh, paréntesis, si hay un alimento que tú ves que es una fijación, que es una obsesión, que no lo puedes dejar, yo te invito a que trates de escribir sobre esto en tu en tu diario. Trata habla con Dios, que el Señor te ilumine, que el Espíritu Santo te vaya guiando hasta ver de dónde sales, porque quizás, no digo en todos casos, Puede ser como en mi caso, una atadura que tenía una raíz en mi infancia y también tenía un una activación cuando yo pasé un suceso particular y donde dejé un mal hábito y tomé ese sin darme cuenta. Interesante la en nuestra mente, ¿verdad? Entonces, ya te dije, trabaja con tu mentalidad como herramienta número tres. Herramienta número cuatro es rodéate de apoyo. Busca un coach donde te hable a tu corazón, a tu espíritu, ¿no? Búscate un coach, busca amistades que tengan algo en común sobre esto, que respeten el proceso. por donde tú te encuentras. Une fuerzas con amigos, únete a comunidades que compartan tus objetivos. Tener un sistema de apoyo puede marcar una gran diferencia en tu camino, porque el proceso de pérdida de peso tiende a ser un proceso bien solitario. Recuerda que no se trata de ser perfecto, sino de ir progresando poco a poco, un día a la vez. Pequeños cambios consistentes son más poderosos que grandes sacrificios que son temporeros. Así que antes de terminar quiero quiero de con esta reflexión. Las dietas extremas estrictas no funcionan a largo tiempo porque están diseñadas a ser temporales, pero tu cuerpo necesita soluciones permanentes. En lugar de perseguir la perfección, busca el progreso, ama tu proceso, sé paciente contigo misma y recuerda que cada pequeño paso cuenta. Siempre lo digo, un un 1% de mejora al diario, al final de 30 días. es una mejora de 30%. Así que yo espero que este episodio sea de bendición. Gracias por acompañarme hoy una vez más. Si este mensaje te resonó, no olvides suscribirte al podcast y compartirlo con alguien que quizás también necesita escucharlo. También puedes dejarme un mensaje o sugerencia en las redes sociales, también en la plataforma de podcast. Eh, nos veremos entonces en nuestra próxima semana. Así que recuerda que yo te enseño a comer mejor, a pensar mejor, a sentirte mejor y sobre de todas las cosas a amarte mejor. Así que será hasta la próxima y que Dios te bendiga siempre. Antes que te vayas, si te gustó el episodio de hoy y quieres aprender más sobre cómo manejar tu mente para poder crear esas emociones que necesitas y así poder lograr las metas que quieres en tu vida, ve a transformadaoy.com y separa tu primera consulta gratis, una hora de coaching gratis que te doy para ayudarte, para que podamos discutir tus metas, para escucharte y poder desarrollar algunas estrategias para ti. No tienes nada que perder. Todo lo contrario, puedes alcanzar ese futuro que tanto anhelas en tu vida. Recuerda que tu transformación ya comenzó.