Identidad Sin Limites - con Michelle Katz

Estoy logrando cosas pero ¿por qué no me siento feliz?

Michelle Katz

Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.

0:00 | 37:59

Últimamente me he estado dando cuenta de algo que me da un poco de miedo decir en voz alta ... y es que nada se siente suficiente. Y no porque no estén pasando cosas buenas en mi vida, sino porque no las estoy sintiendo de verdad. 

Este episodio es una conversación honesta sobre esa sensación de un vacío que no viene de no tener sino de no conectar con lo que sí tienes.

Si te has sentido así te prometo que no eres la única/o

Nos vemos para hablar de mas temas como estas en mis redes!!

 📲 instagram: https://instagram.com/michellekatzd
 🎥 tiktok: https://tiktok.com/@michellekatzd

SPEAKER_00

Hola, hola. Espero que estén muy bien. Bienvenidos a un nuevo episodio del podcast. La verdad es que no me estoy sintiendo muy bien y siento que igual debería sacar episodios por más de que no me sienta a 100%. A lo que voy es que a veces uno tiene que sentir que tienes que estar listo, que tienes que estar con la energía al 100%, que tienes que sentirte demasiado bien para empezar algo, para postear algo, para empezar un proyecto y no, no siempre es así. Y creo que el mejor lugar para en donde yo puedo ser yo misma y en donde yo puedo literalmente sin importar cómo me siento, cómo me veo, puedo grabar un podcast. ¿Por qué? Porque a la final del día estoy hablando desde el alma, hablando desde el corazón y estoy aquí compartiendo con ustedes y creo que ustedes no me van a juzgar en términos de cómo me siento, de si me siento mal, de si me siento bien o no. Igual no lo van a saber. Creo que si yo no les diría, ustedes ni siquiera se enteraban o capaz puedan escuchar como un tono diferente o una energía diferente, pero la verdad solo estoy como un poco triste y esta tristeza es rara porque viene desde un lugar un poco como donde me siento culpable de sentirme así últimamente he sentido que nada es suficiente absolutamente nada siento que atravieso por pensamientos en donde digo ok quiero llegar a este objetivo y llego a ese objetivo pero después cuando lo llego cuando llego a ese objetivo no me siento satisfecha no siento no me siento como que feliz o orgullosa. Llego a otro objetivo y no sentí ese proceso. normalmente cuando logras un objetivo que has querido hacer hace mucho tiempo, normalmente en una persona normal, yo creo, o sea, lo normal es poder sentir ese proceso, es poder en verdad sentir que estás haciendo algo positivo, sentir que estás logrando algo, sentirte orgullosa, ¿verdad? Y yo no me he sentido así últimamente. Si yo hago un checklist ahorita mismo de las cosas que he logrado. Hay muchas cosas que he logrado y hay muchas cosas que he logrado hasta mejor de lo que pensé, pero no por qué yo me sigo sintiendo como que si no es suficiente. Sigo comparándome, sigo diciéndome a misma, Michelle, te hace falta más, te hace falta ser más creativa, te hace falta ser más cool, te hace falta tener más seguidores, te hace falta vestirte mejor, te hace falta ganar más dinero te hace falta verte mejor en el espejo ir al gym un poco más te hace falta bajar más de peso te hace falta no todo todo lo que se pueden imaginar y esto viene por épocas ¿no? porque como les digo yo soy una persona que soy fiel creyente de por ejemplo que tus seguidores no te definen que tu peso no te define muchas cosas que yo siento y sigo pensando que no te definen pero aún así me contradigo porque llego a un punto y digo no soy suficiente suficiente mira a la otra persona que está logrando mucho más que yo y yo no porque no estoy logrando lo mismo que esa persona o más y me comienzo a comparar y yo siento que no viene desde ese lado de la envidia de hay esa persona lo está logrando y yo no viene más de ese lado de yo quiero lograr eso y le admiro esa persona y aún así yo me veo a misma y siento que estoy fracasando. Y dirás, pero Michelle, ¿cómo puedes decir que estás fracasando? Mira todo lo que has logrado. Yo que eso es lo que mi amiga me va a decir, mi mamá me va a decir, mi novio me va a decir, pero esto no es para dar pena, esto no es para victimizarme, esto no es para que alguien coja y me diga, Michelle, mira todo lo que has hecho, porque yo solita todo lo que he hecho. Pero hay algo en mi cabeza que sigue creciendo muy metido por ahí, diciéndome que no es suficiente. Ahorita estamos en una época en donde las redes sociales son todo. Y yo pensaba, cuando mi mamá era más chiquita, cuando tenía mi edad, por ejemplo, ella no se podía comparar tanto. Tal vez se comparaba con la amiga, con la persona de al lado, con alguna chica que vio por ahí. Pero nosotros tenemos 24-7 personas Personas de nuestro feed en donde podemos compararnos todo el tiempo, en donde podemos ver cada viaje, en donde podemos ver cada logro, en donde podemos ver cada cosa que hace la otra persona. Y esto no es para decir que nosotros sentimos de envidia. Hay una cosa que se llama envidia que es como una malicia, ¿no? La envidia no es sana. Hay otro sentimiento que no cómo llamarlo, que es ese sentimiento en donde ves a una persona haciendo algo y dices, no, pues yo... ¿Y yo por qué no lo estoy logrando? Y eso tiene mucho que ver con que nosotros en el 2026 tenemos acceso a todo. Nosotros si queremos podemos coger y ver qué están haciendo las personas que tienen nuestra edad, qué están haciendo las personas que tienen menos que nosotros, o sea que son hasta menores y ya son billonarios y ya tienen todo al alcance y ya viajan con todas las marcas del mundo y ya tienen su propia casa y ya tienen cinco carros o ves a una chica de tu edad que ya está embarazada y ya tiene tres hijos y tiene el esposo perfecto o la familia perfecta digamos que tienes problemas con tu familia no un papá ausente lo que sea y en redes sociales aparece una misma chica igualita a ti con un papá espectacular o con una familia perfecta y obviamente coges y te comparas y te dices a ti misma porque no tengo lo que la otra persona tiene ahora antes hace unos 20 años no había eso No había eso de que, ay, mira cómo está pasando la tal y tal persona. Entonces yo siento que por eso también viene mucho, esto es para otro episodio, pero eso de que la generación de nuestros papás y de nuestros abuelos nos dicen la ansiedad es mental, la depresión es mental, es porque ellos mismos no sabían lo que sentían. Sabían que se sentían mal, pero no entendían por qué. Pero ahorita la ansiedad y la depresión es hasta mil veces peor. ¿Por qué? Porque tenemos... todo nuestro alcance. Y eso puede ser algo positivo como puede ser algo negativo. Porque al tener todo tu alcance, o coges todo y no te abrumas, si eres una persona tranquila, no te abrumas, coges todas las herramientas que tienes y construyes algo increíble, sin que nada te detenga, sin compararte, sin pensar que estás fallando. O eres una persona como yo, que se compara, que sí, usa sus herramientas a su favor y trata de crecer, Pero a la vez siento que Es inevitable parar y compararse y preguntarte a ti misma, ¿será que estoy logrando lo suficiente? Porque si yo hoy día cierro mi plataforma de redes sociales y solo pienso en mi vida y digo, wow, me gradué de la universidad, me pagué mis estudios, abrí tres locales de panadería, he trabajado con marcas que siempre he soñado, me compré mi propio departamento, son cosas que uno dice, wow, he logrado un montón. Y ahorita capaz me estés escuchando y estés diciendo, esta Michelle es ridícula, porque mira todo lo que ha logrado. ¿Cómo va a decir que no es suficiente? Pero yo les juro por mi vida que eso es lo que yo siento. Yo de verdad siento, y esto no es recurrente, no es siempre, pero viene por épocas, siento que no logro lo suficiente. No siento que... Siento que puedo hacer más. Y siempre siento que puedo hacer más. Y eso es bueno como también es malo. Es bueno porque me vuelve ambiciosa, porque me vuelvo exageradamente... No sé. Es como que me estresa quedarme en el mismo lugar. Quiero crecer todo el tiempo en todos los sentidos de mi vida. Y a la vez... también está mal, porque es una obsesión que no es sana. Porque a veces nosotros como seres humanos tenemos que también descansar, tenemos que también aprender a no hacer nada. Yo, por ejemplo, un domingo no puedo quedarme quieta. Si a me dices descansemos un domingo, veamos una peli todo el día, yo no puedo. Eso obviamente no está bien, porque es totalmente normal poder descansar y no hacer nada un día. Pero yo no puedo hacer eso, porque me siento insuficiente, porque me siento... porque me siento mal. Siento que si no hago las cosas bien, siento que si no uso mi tiempo todo el tiempo, no soy suficiente y me estoy quedando atrás. Y eso es un problema que también creo que me causa ansiedad, que si han escuchado otros episodios míos, saben acerca de mi trastorno de ansiedad, saben cómo pienso sobre la ansiedad. Mi ansiedad viene de muchas formas, pero creo que una de esas podría ser claramente Por... este dilema que tengo en mi cabeza de que it's never enough de que nunca es suficiente y por eso nunca disfruto el proceso me ha pasado varias veces que estoy en un viaje con una marca espectacular y yo en mi mente que está pasando es como que wow Michelle mira estás con una marca espectacular te llevaron a el otro lado del mundo y estás aquí trabajando y así es como esto es tu 9 to 5 y estoy agradecida estoy feliz pero como que no me entra en la cabeza hasta hasta que llego otra vez a mi casa y digo, ¿por qué no lo sentí más a profundidad cuando estaba ahí en ese viaje con esa marca? No si me hago entender. Es como que disfruto, sino que cuando regreso y veo las fotos y veo las memorias, digo, wow, Michelle, mira todo lo que lograste. Recién después me doy cuenta de todo lo que logré. Pero mientras tanto, no por qué, no siento que lo logré. Y es demasiado raro. Es como que no siento que hice algo bien, no siento que hice algo extraordinario, sino después, cuando ya es muy tarde, cuando la experiencia ya no está ahí, cuando la experiencia ya pasó. Ejemplo, me acabo de graduar de la universidad. Yo estuve esperando este momento tantos años porque, como saben, estudié en otras universidades, me tuve que pagar yo mis estudios, entonces me cambié de universidades adaptándome a mi budget y eso me causó mucho estrés y me atrasé un poco en los estudios. Y ya cuando por fin llegó el día de graduarme, algo que yo siempre me quejaba, siempre me quejaba de que ya me quería graduar, de que ya no podía más, de que me desgastaba todo el tiempo ir a la universidad, de que siento que perdía mi tiempo y mis profesores siempre me decían, Michelle, ya mismo te gradúas, como que qué emoción. Yo no sentía esa emoción a ese nivel que yo pensé el día que me gradué. O sea, no si me hago entender, ahorita que veo mis fotos, fotos y mis videos de que me gradué de la universidad, me pongo nostálgica, quiero llorar, estoy orgullosa de mí, me siento feliz. Pero ese momento en el que me estaba subiendo al escenario a recoger mi diploma, o como lo digas, escenario, no sé, podium, lo que sea, no me sentí tan orgullosa de mí. Era como, ah, sí, bueno, ya me gradué, bueno, me gradué. Y no a qué rato me pasó esto que no disfruto el momento. Disfruto cuando ya es muy tarde. O me doy cuenta cuando ya es muy tarde que logré algo extraordinario. Saqué un curso de redes sociales y me comencé a juzgar un montón porque me llegaron mensajes de personas diciendo que yo le copié a tal persona, que tal persona ya sacó un curso de redes sociales, entonces que le copias. Cuando yo sabía en mi corazón que es algo que siempre he querido hacer, sino que salió después y que hay mucha gente que ya lo ha hecho. Y me acuerdo que no pude disfrutar de ese proceso porque mucha gente me dijo, eres una copiona. O eres de esto, o eres del otro. O está muy caro tu curso y no deberías cobrar tanto porque no tienes experiencia suficiente. O cómo te voy a comprar un curso que cueste tanto si ni siquiera he visto tu curso. No sé, me mandaban siempre mensajes horribles. No horribles, bueno, no son horribles, pero eran mensajes que me dolían, que me hacían dudar mucho de si sacar mi curso o no. Y no pude disfrutar el proceso de sacar mi curso de redes sociales no pude sentirme satisfecha no pude sentir que hice lo suficiente ahorita quiero sacar otro curso y quiero sacar otro curso y quiero sacar otro, otro, otro siempre estoy pensando en el siguiente porque me siento insuficiente, siento que debo hacer más, que hay algo mejor que puedo hacer es como que me quiero superar a mi otra versión del día anterior lo cual si lo piensas es algo bueno, es bueno tratar de superarte, es bueno tratar de ser tu mejor versión, pero ya cuando se vuelve una obsesión, no qué tan bueno es. Y como les digo, me está pasando mucho últimamente esto. Ya haciendo este podcast, me puse a pensar en una pregunta que escribí ahorita en mi cuaderno que se los voy a leer, que es lo siguiente. ¿Qué pasa cuando te acostumbras tanto a exigirte que ya no sabes vivir de otra forma? Porque seamos sinceros, eso también es real. Siento que no es solo lo que sentimos que no hacemos suficiente, sino es que hemos construido una identidad alrededor de eso. Yo siento que yo vivo alrededor de ese pensamiento. Y la persona que siempre está ocupada es la persona que triunfa. Y si no estás ocupada, es como que eres nadie. Y la que siempre está creando es la mejor persona del mundo. La que siempre está pensando en el siguiente paso es la persona que llega a lugares, que es successful in life. y obviamente suena bonito suena súper ambicioso pero también yo creo que cansa un montón cansa vivir en una versión tuya que nunca descansa cansa sentir que si paras estás fallando cansa sentir que tu valor depende de cuánto produces de verdad y por eso yo creo que estoy con esa baja energía ahorita porque de verdad estoy cansada y es que a veces no sabemos quiénes somos sin esa presión yo no quién es Michelle sin esa presión de seguir avanzando de seguir creando de seguir explotando explotándome a misma. Porque a nadie me está diciendo, Michelle, levántate, haz esto, haz esto, soy yo. Soy yo exigiéndome a misma. ¿Por qué? Porque ¿quién eres cuando no estás intentando mejorar, crecer, avanzar, lograr algo? ¿Quién eres cuando simplemente estás? Y a esa pregunta me incomoda un montón. Para serles muy sincera, yo no quién soy cuando no hago nada, o cuando estoy descansando, o cuando estoy tranquila. Porque me doy cuenta de que muchas veces no cómo estar en paz conmigo misma. Porque siento que no estoy haciendo algo útil. Como que si el descanso tuviera que justificar como si disfrutar tuviera que ganarse y eso no debería ser así obviamente pero lo aprendimos todos los días aprendimos que hay que ser productivos aprendimos que siempre hay algo más por hacer aprendimos que nunca es suficiente y desaprender eso no es tan fácil como parece porque incluso cuando intentas descansar tu mente sigue corriendo o por lo menos eso me pasa a te sientes culpable sientes que estás perdiendo tiempo sientes que podrías estar haciendo algo mejor algo más algo diferente y bueno entonces ni siquiera el el descanso se siente como descanso, porque como les digo, yo no siento que descanso los domingos. Se siente como una deuda que me debo. Se siente como algo culpable mío, y eso es agotador. Y también hay algo de lo que no se habla suficiente, que creo que es el miedo a quedarte atrás. Porque eso ya no solo es una presión interna, sino que también es una presión externa constante, porque todo se mueve rápido, todo cambia rápido, y parece que si no estás a ritmo, desapareces. Y eso mete miedo, miedo a lo crecer miedo a no lograr miedo a no llegar y ese miedo muchas veces es ese motor detrás de esta sensación de no es suficiente pero qué pasa si nos detenemos un segundo y cuestionamos eso o sea cuando yo me pongo a pensar a ver michelle sólo pienso un rato quién eres sin tanto caos sin tanta presión quién eres y ahí es cuando me pregunto quién decidió cuál es el ritmo correcto quién decidió cuánto cuánto es suficiente quién puso esa línea que sentimos que nunca alcanzamos porque si somos honestos estas muchas de esas reglas ni siquiera son nuestras yo creo que esas reglas lo heredamos lo absorbimos lo vimos en redes en la sociedad en personas que admiramos y creo que sin darnos cuenta empezamos a vivir bajo estándares que nunca elegimos conscientemente y claro nunca se sienten alcanzables porque nunca fueron diseñados para hacernos sentir en paz fueron diseñados para hacernos seguir seguir consumiendo seguir comparándonos seguir sintiendo que falta algo y aquí viene una parte incómoda pero muy necesaria que siempre me digo y es que a veces esa sensación de no soy suficiente no se soluciona haciendo más se soluciona haciendo algo diferente capaz hasta algo menos capaz tengo que pensar diferente capaz me tengo que tratar diferente porque puedes seguir logrando cosas puedes seguir cumpliendo metas y aún así sentir ese vacío enorme y entonces te das cuenta de que el problema nunca fue tu falta de esfuerzo fue la forma en la que te relacionas contigo fue la forma en la que invalidas lo que haces fue la forma en la que minimizas tus logros fue la forma en la que te hablas cuando sientes que no estás donde deberías estar entre comillas y eso pesa más de lo que creemos porque puedes tener todo allá afuera todo pero si dentro siempre te dices que no es suficiente nunca lo va a ser nunca y eso es lo que me está pasando a y no quiero romantizar esto ni hacerlo sonar fácil porque no lo es no es como que mañana te levantas y dices ok ya me siento suficiente no no No funciona así y nunca va a funcionar así. Pero creo que hay pequeñas cosas que podemos empezar a cambiar. Pequeñas decisiones internas que me propuse yo misma hoy día cuando decidí grabar este episodio. Como por ejemplo, empezar a notar cuando te estás exigiendo desde un lugar de miedo y no desde un lugar de amor. Porque siento que hay una gran diferencia entre querer crecer y sentir que tienes que hacerlo para valer más. Una viene desde la expansión, ¿verdad? Y la otra viene desde la carencia. Y aunque desde afuera se ven sumamente igual personales, porque parece, por dentro se sienten completamente distinto. Y también creo que es importante empezar a crear espacios donde no tengas que demostrar nada. Espacios donde no tengas que ser productiva. Espacios donde no tengas que estar avanzando. Solo ser tú. O sea, yo quiero despertarme el día siguiente y decir, no necesito demostrar a nadie. No necesito subir hoy un post. No necesito ir al gimnasio. No necesito lo que sea. Solo ser. Porque si no tienes esos espacios, te pierdes. Te conviertes en una versión funcional de ti pero muy desconectada y vivir así a largo plazo pasa esa factura porque otra cosa que me está ayudando un montón aunque sea un poquito es cambiar esta narrativa como ahorita no eliminar la ambición pero si suavizar la exigencia porque como dije antes para ser ambiciosa es algo muy importante y es algo que nunca voy a cambiar por nada porque me encanta ser ambiciosa porque eso me llena porque eso me nutre pero no ser tan exagerada con esa ambición no dejar de querer más, pero aprender a reconocer lo que ya es, porque no son opuestos. Puedes ser alguien que quiere crecer y al mismo tiempo sentirse suficiente en el presente. Puedes tener metas y aún así celebrar donde estás. Puedes avanzar sin sentir que estás en deuda contigo, pero eso requiere práctica, requiere conciencia, requiere detenerte, aunque sea por lo menos un segundito, y darte cuenta de todo lo que estás haciendo, porque tal vez no estás donde quieres estar todavía, o eso me trato de decir yo misma, pero tampoco estás donde empezaste. Que eso a me ayuda un montón y capaz te ayude a ti lo mismo. ¿Ok? No estás donde quieres estar todavía, pero tampoco estás donde empezaste. Y eso es muy real y a veces no nos damos cuenta de que estamos mucho más avanzados de lo que ya pensamos. Pero lo tomamos tan por sentado que lo dejamos ir y que no nos damos cuenta de todo lo que hemos logrado. Y eso importa demasiado, eso vale, eso cuenta. Y si hay algo que quiero que te lleves de este episodio es justamente eso, de que no estás atrasada, no estás fallando, no estás haciendo menos de lo que deberías, estás en tu proceso, estás a tu ritmo, estás con tus tiempos, estás con tus pausas, estás con tus dudas y eso también es válido. Y todo lo que les estoy diciendo es porque yo también necesito escucharlo. A me ayuda un montón cuando yo grabo estos episodios en repetir esto como si estoy diciéndolo a alguien. Digamos, me estás escuchando, entonces yo te lo estoy diciendo a ti, pero también me está ayudando mucho a y nos estamos ayudando mutuamente. estás escuchando este episodio, Y capaz te estoy ayudando. Ojalá. Y yo me estoy ayudando a misma, escuchándome decir estas cosas. ¿Ok? Porque yo siento que a la final del día la vida no es una carrera lineal. No es un checklist infinita. No es una competencia constante, sino que es mucho más compleja. Es mucho más emocional. Es más humano que eso. Y tal vez la paz que estás buscando no está en hacer más. Porque yo de verdad quiero encontrar esa paz. Porque ya estoy cansada. Estoy cansada de no sentirme suficiente. Quiero Quiero aprender a verme distinto, quiero aprender a sentirme distinta, a reconocerme de otra forma. Porque yo siento que mientras más seguimos midiéndonos con una vara imposible, siempre vamos a sentir que no estamos llegando a nuestras metas. Pero si empezamos a cambiar esa vara, aunque sea un poquito, tal vez un día nos sorprendamos y vamos a pensar, ok, hoy fui suficiente. Y ese día créeme que todo va a empezar a cambiar. tengo esa sensación constante en que no estoy haciendo lo suficiente, como si hubiera algo más que debería estar haciendo, que debería estar logrando, que debería estar construyendo. Y es raro porque objetivamente que estoy avanzando, estoy consciente de que sí, estoy haciendo cosas, estoy cumpliendo metas, pero internamente no se siente así, se siente como si estuviera atrasada en mi propia vida. Porque cuando cumplo algo y en vez de celebrarlo, mi mente automáticamente salta al siguiente objetivo. Es como que, ok, bien, ¿y ahora qué sigue? ¿Cuál es el Siguiente objetivo, ¿qué más tengo que lograr? No hay una pausa, no hay una relajación, no hay una satisfacción, no hay ese momento de decir, wow, mira, Michelle, lo logré. Solo es como que una lista interminable de cosas pendientes que tengo que hacer y eso me agota. Y me he estado preguntando mucho, ¿en qué momento dejamos de disfrutar el proceso? ¿En qué momento, Michelle, te convertiste en esta persona en donde tu vida es como una carrera constante contra ti misma? No es que estoy compitiendo con alguien más, estoy compitiendo con mi misma con una versión idealizada ¿de quién debería ser esa Michelle? de una versión que hace más que logra más que avanza más rápido que nunca se cansa que nunca duda y obviamente esa versión no es real pero igual la estoy persiguiendo creo que también tiene mucho que ver con el mundo en el que vivimos porque estamos constantemente viendo otras personas logrando cosas como les dije antes estamos creciendo estamos monetizando viajando creando y aunque sepamos que es una versión editada de la realidad porque seamos honestos no todo es real en redes sociales igual nos afecta porque empiezas a compararte empiezas a pensar que deberías estar en otro lugar que va súper lento que podrías estar haciendo más y entonces ahí comienzas a exigirte más pero desde un lugar que no es sano porque no es ambición es como una ansiedad no es motivación es como una presión entonces ahí es cuando todo pierde sentido y ahí es cuando yo ya me canso y estoy con este nivel de energía bajo en donde no me siento bien en donde estoy emocionalmente porque siento que o sea incluso cuando hago las cosas ya no se sienten suficientes nunca y me di cuenta de algo que me pegó fuerte y es que no es que no esté avanzando es que no me estoy permitiendo reconocerlo y solo al sentarme a hacer este episodio siento que estoy reconociéndolo y eso es un algo bueno o sea estoy avanzando por lo menos estoy entendiendo que mi pensamiento no está alineado con mi corazón y con lo que estoy haciendo. No me estoy dando crédito, no me estoy dejando disfrutar, estoy tan enfocada en lo que falta que ignoro completamente lo que ya está. Y eso creo que es una forma de autosabotaje silencioso, porque yo siento que me doy ese autosabotaje. Porque ¿de qué sirve lograr cosas si nunca te permite sentir que es suficiente? ¿De qué sirve avanzar si siempre sientes que estás atrás? Y creo que aquí hay algo importante que necesito recordarme, y es que tal vez, y creo que también, la persona que me está escuchando esto hoy, es que no todo en la vida tiene que ser productivo para tener valor. No todo tiene que acercarte a una meta. No todo tiene que generar resultados. A veces, simplemente, tenemos que existir, descansar, disfrutar, porque todo eso también es progreso. Y aunque no se vea, aunque no se mida, aunque no se suba a redes, y que suena lindo decirlo, ¿no? Pero cuesta vivirlo, porque estamos tan acostumbrados a validar nuestro valor a través de lo que hacemos, que cuando no estamos haciendo lo suficiente, sentir que no somos suficientes y eso no es verdad no eres tu productividad no eres tu lista de logros no eres cuánto avanzas en comparación a otros eres mucho más que eso y hoy más que darte una solución o más que darme a una solución porque honestamente yo también sigo aprendiendo quiero dejarte con una idea que me está ayudando un montón que es esta otra pregunta que tengo en mi cuaderno ups qué pasaría si empezamos a medir nuestro progreso no sólo por lo que logramos sino también por lo que sostenemos Wow, yo solita me escribo estas preguntas y después reflexiono y de verdad me llega al alma. ¿Qué pasaría si empezamos a medir nuestro progreso, no solo por lo que logramos, sino también por lo que sostenemos? Por ejemplo, por los días en los que seguimos, por las veces que no nos rendimos, por los momentos en los que elegimos intentarlo una y otra vez aunque no tengamos ganas. Tal vez ese progreso no siempre se ve como grandes logros, tal vez a veces se ve como pequeñas decisiones que nadie más nota pero que para ti lo son todo y tal vez ya estamos haciendo más de lo que creemos solo que no nos estamos dando el permiso de verlo de verdad así que hoy quiero quiero tratar de hacer algo diferente en vez de preguntarme qué más debería estar haciendo quiero preguntarme qué ya hice que merece ser reconocido qué versión de estoy sosteniendo hoy que antes no podía en qué cosa he avanzado aunque sea un poquito porque tal vez el problema no es que no estamos haciendo los objetivos tal vez el problema es que nunca nos enseñaron a sentir que lo suficiente ya existe. Y yo no tú, pero yo ya no quiero vivir sintiéndome que siempre estoy en deuda conmigo. Quiero aprender a llegar a un lugar y decir, esto también cuenta, porque obviamente cuenta, porque todo cuenta. Incluso en este momento, dudando, cuestionando, intentando, escuchando este episodio, cuentas, y lo que estás haciendo cuenta. Eso también es progreso, el tiempo que le estás dedicando a escuchar este episodio, cuenta. Aunque no sea perfecto, aunque no sea rápido, aunque sea algo pequeño aunque no sea como lo imaginaste sigue siendo válido, y también bueno, ya mucho bla bla bla, estoy hablando mucho de también hice este episodio porque quería dar varios consejos, porque siento que les doy el problema que estoy teniendo también, para que ustedes se identifiquen, porque no todos se van a identificar, hay personas que no pasan por lo mismo pero también hay muchas personas que entonces para las personas que están pasando por lo mismo que yo quiero que por un momento te salgas de esa voz que te exige, te salga de esa voz que te empuja, que te dice todo lo que deberías estar haciendo ahorita y que intentes escuchar otra voz. Una voz más suave, una voz más real, una que no esté corriendo, que no está compitiendo, que no está comparándose. Porque esa voz también existe, solo que casi nunca le damos espacio. Y que puede sonar raro, pero de verdad quiero que te preguntes esto, ¿ok? Si hoy no tuvieras que demostrar nada, ¿cómo te sentirías contigo? Esta es una pregunta que me hice yo misma y me costó, me costó respondérmelo. Me costó responderme esta pregunta, pero me ayudó un montón. Así que si puedes anotarlo en algún lado, anótalo, escríbelo, repite esta parte del episodio, repite estos segundos, no en qué minuto estamos, pero repítete. Si hoy no tuvieras que mostrar nada, ¿cómo te sentirías contigo? Si hoy no tuvieras que avanzar, ni producir, ni cumplir con expectativas para alguien o para ti misma, ¿seguirías sintiendo que no eres suficiente? Porque siento que muchas veces esa sensación no viene tanto de lo que hacemos, viene de cómo nos vemos y hemos aprendido a vernos desde la carencia, desde lo que falta, desde lo que todavía no somos, pero casi nunca desde lo que ya somos y eso cambia absolutamente todo porque puedes tener una vida llena de logros, de metas cumplidas, de cosas que en otros momentos soñaste, que me pasa todo el tiempo y aún así sentir que no es suficiente no porque realmente no lo sea sino porque nunca te enseñaron a detenerte y reconocerlo nunca te enseñaron a decir esto que hice si vale esto que logré si cuenta esta versión de también merece ser celebrada y entonces vives en una constante insatisfacción como si siempre estuviéramos persiguiendo algo que cuando lo alcanzas pierde el valor y eso es muy agotador y eso de verdad te drena eso es vivir en una meta que siempre se mueve es sentir que nunca vas a llegar es no permitirte descansar ni siquiera en tus propios logros y por eso yo paso agotada emocionalmente y por eso quiero que entiendas algo importante y es que no hay nada malo contigo por sentirte así no es que eres desgraciada no es que eres desagradecida no es que eres conformista no es que estás haciendo algo mal es que siento que crecimos en un entorno que nos enseñó a medir nuestro valor en función de lo que de lo que producimos así está hecha nuestra sociedad en función de lo que logras en función de cómo te ven los demás, y desaprender eso toma demasiado tiempo, toma conciencia, toma práctica, pero empezar por lo menos a aceptar que estamos así, ya es un logro, ya es como darte permiso a reconocer, es darte permiso de sentir de que lo que haces es suficiente, aunque no sea perfecto, es darte permiso de disfrutar lo que tienes y pensar inmediatamente en lo que falta, es darte permiso de no estar todo el tiempo optimizándote, mejorándote, corrigiéndote, porque no eres un proyecto, eres una persona, eres un ser humano y eso cambia completamente la forma en la que deberíamos tratarte algo de lo que quisiera hablar también que siento que evitamos un montón es el miedo a frenar, porque muchas veces no es que no queremos descansar, es que nos da miedo hacerlo, miedo a quedarnos atrás, miedo a perder oportunidades o miedo a que si dejamos de correr todo lo que hemos construido se caiga y entonces seguimos y seguimos y seguimos, no porque queramos sino porque sentimos que no tenemos opción y eso no es libertad, eso no es presión disfrazada de ambición y obviamente la ambición es buena hasta cierto punto la ambición es hermosa porque cuando viene desde un lugar de inspiración es bueno porque yo a veces tengo las dos, pero cuando vienen desde el miedo, te desconecta un montón. Te drena, te aleja de ti, te hace vivir en automático, como estoy viviendo yo ahora, y ahí es donde empiezas a perder el disfrute, porque ya no has estado haciendo las cosas porque te llenan, las has estado haciendo porque sientes que tienes que hacerlas, y eso pesa, ¿ok? Pesa mucho más de lo que se ve. Por eso, más que decirte que hagas menos o que cambies todo de la noche a la mañana, quiero invitarte a algo más realista, a que empieces a cuestionarte, a que cada vez que sientas esa incomodidad de no es suficiente siente te detengas un segundo y te preguntes esto que estoy sintiendo es verdad o es una historia que me estoy contando realmente no estoy haciendo suficiente o simplemente no estoy reconociendo lo que ya hice estoy creciendo desde el amor o desde el miedo Y no necesitas tener todas las preguntas ahorita mismo mientras escuchas este episodio. A veces solo hacerte la pregunta ya cambia la perspectiva de todo, porque te saca del automático, te devuelve a ti. Y también quiero proponerte algo práctico, algo que puedes empezar hoy, aunque sea pequeño, que me ayudó a mí. Al final del día, en vez de pensar en todo lo que no hiciste, haz una pequeña pausa y piensa en tres cosas que hiciste. Y si quieres, lo puedes describir. Tres cosas, por más simples que parezcan. Puede ser algo grande o algo tan básico como levantarte, cumplir con algo que te costaba mucho, no sé, tener una conversación difícil, cuidarte un poco más o simplemente no rendirte. Y míralas, reconocelas, dales ese espacio que se merecen porque si no lo haces tú, nadie más lo va a hacer de la forma en la que necesitas y poco a poco empiezas a cambiar la narrativa, empiezas a salir de esa sensación constante de deuda y empiezas a construir una relación más sana contigo y no significas que dejas de querer crecer significa que dejas de castigarte mientras lo haces que es muy diferente porque crecer desde el castigo nunca se siente suficiente pero crecer desde el respeto si se siente distinto ¿verdad? se siente más liviano más sostenible más real y bueno antes de terminar quiero decirte algo que tal vez necesitas escuchar hoy y es que no estás atrasada no estás llegando tarde no perdiste tu oportunidad no estás haciendo menos de lo que deberías estás haciendo lo que puedes con lo que tienes en el momento en el que estás y eso ya vale muchísimo y me encantaría a repetirme esto más seguido no solo en este episodio del podcast sino todos los días para sentirme mejor porque ya es suficiente todo lo que hacemos todos los días incluso solo levantarte ya es suficiente incluso si nadie más lo está aplaudiendo porque no todo lo valioso debe ser visible no todo lo importante es medible y eso a me costó mucho aprender yo antes pensaba que todo lo que yo hacía solo si se publicaba era porque lograba algo grande Y si no lo publico, significa que estoy fracasando y que no lo vale. Pero no todo lo que importa se comparte. Y eso también está bien entender. Especialmente de alguien que crea contenido 24-7 y que literalmente graba absolutamente todo y muestra todo de su vida. Y siento que de hecho ahí es donde pasan muchas de las cosas más reales, más profundas. Así que hoy, más que salir de este episodio con una lista de cosas por hacer, quiero que salgas con una sensación distinta. Con un poquito más de calma, con un poquito más de compasión hacia ti. ti con un poquito más de esta conciencia de todo lo que estás sosteniendo aunque nadie lo vea y si mañana vuelves a sentir que no es suficiente no pasa nada no significa que retrocediste significa que estás en un proceso y el proceso nunca es lineal tiene días buenos tiene días malos días más pesados que otros días donde te sientes increíble y días donde dudas de absolutamente todo como me pasó hoy y todo esos días también cuenta todos esos días también forman parte de tu camino Así que, por favor, no te rindas. No te rindas como yo me rendí a veces, que igual después yo me regreso a mi ser y aquí sigo. Pero no te hables como si fueras alguien que siempre está fallando como lo hice yo hoy, ¿ok? Háblate como alguien que está intentando, que está aprendiendo, que está creciendo, incluso cuando no se siente así. Y sobre todo, date ese permiso de llegar a un punto que aunque sea por un momento, puedas decir por hoy es suficiente. No porque ya no quiero más, sino porque es suficiente. entiendes que no tienes que exigirte constantemente para merecer estar en paz. Porque entiendes que tu valor no está en todo lo que haces, sino en quién eres, incluso cuando no estás haciendo nada extravagante o extraordinario o gigante. Y tal vez ahí empiece el verdadero cambio. No cuando haces más, sino cuando dejas de sentir que siempre te falta algo para ser suficiente. Y con eso quiero que te quedes hoy, ¿ok? Quiero que respires, quiero que te relajes. Yo que es fácil decirlo, créeme, yo sé. Alguien que su de ansiedad a todo el tiempo me dice solo respira solo relájate yo que no es así de fácil pero baja el ritmo aunque sea un poco y siempre acuérdate que no tienes que hacer más para valer más porque ya vales y eso nunca ha estado en duda ¿ok? Espero que les haya gustado este episodio, creo que es un poco corto. Necesitaba desahogarme, necesitaba hablar de estos pensamientos. Espero que de algo te ayudó, en algo pudimos conectar juntos o juntas. Y te quería agradecer un montón por llegar hasta acá, por llegar hasta el final de este episodio y por ser parte de esta familia, ¿cómo lo llamo? ¿De podcast? A mi YouTube llamo mi familia youtuberil. ¿Cómo lo llamaría acá? Mi familia... No, mentira, ya estoy hablando tonteras porque ya son las 10 de la noche y me estoy muriendo del sueño. Pero bueno, gracias por llegar hasta aquí y nos vemos en el siguiente episodio. Les quiero demasiado, de verdad. Bye, bye.