Entre Detalles

¿Qué cambiaría si crearas tus propias reglas?

Carina Drotos Episode 17

Cambié mi forma de vivir cuando dejé de buscar perfección
 y empecé a crear una estructura que realmente me sostuviera.
 Hoy comparto tres reglas simples para elegirte,
 nombrar tu estrés y diseñar rutinas hechas para ti—
 para que la casa deje de ser una carga
 y empiece a convertirse en apoyo.

Hablamos de:

eres la protagonista de tu vida
elegirte no es ego — es responsabilidad emocional
• cómo cambia tu energía, humor y trabajo cuando te priorizas
• nombrar el estrés invisible que drena y te agota
• escribir y decir en voz alta para ordenar por dentro
• crear reglas propias y confiar en tus decisiones
• inspirarte sin copiar, bajar expectativas y sostener ritmos reales
• entender la organización como estructura que cuida,
no como perfección que exige

Si tú también estás lista para transformar tu vida desde lo simple,
 estas reglas pueden ser tu punto de partida.
 Y si quieres, yo te acompaño en este camino 🕊️✨

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Si este episodio te ayudó a bajar el ruido, a sentir un poco más de alivio y a confiar en tu día a día, entonces ya estamos en RITMO.

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🧺 Aquí trabajamos los espacios de la vida: la energía, el tiempo, la casa, las decisiones y todo lo que se mezcla en el día a día.

No para hacerlo perfecto, sino para hacerlo sostenible.

🌹Ahora cuéntame, ¿qué espacio de tu vida necesita más ritmo hoy ¿orden, rutina o dirección?

✨ Porque la vida no se ordena de golpe… se vive, poquito a poquito, entre detalles.

SPEAKER_00:

Entre a mi era Hashwife Moderna, entendí que no se trataba de limpiar más, ni de trabajar menos. Era algo mucho más profundo, se trataba de cambiar mi forma de vivir y para llegar ahí tuve que crear mis propias reglas. Esas reglas que eran la base de absolutamente todo y hasta ahora lo sigo haciendo. Las reglas son simples. Las reglas que me sostengan, las reglas que me devuelvan esa claridad que necesito en mi día a día. Estas son las tres reglas que transformaron mi vida y me encantaría poder compartir contigo. La primera regla es eres la protagonista de tu vida. Suena bonito, pero para serte sincera cuesta vivirlo. Porque desde pequeñas nos enseñaron a ayudar, a dar, a cuidar, a poner a los demás primero. Incluso yo soy hermano mayor, entonces tenía que cargar con mi hermano. Y sí, cuidar y es hermoso, me ha enseñado muchísimo a madurar de una forma que no lo pensaba, pero no puedes vivir cuidando a todos si tú estás vacía. Ser la protagonista no es un egoísmo, es responsabilidad emocional que uno necesita, porque en realidad significa elegirte, escucharte, descansar y aceptar que tu bienestar importa. Cuando tú estás bien, tu casa cambia. Tu humor cambia por completo, tu energía cambia por completo. La forma que trabajas cambia, hasta la forma que te expresas. Todo fluye diferente cuando tú también te eliges. La segunda regla es nombra lo que te causa estrés. Para serte sincera, el desorden más pesado no es el que se ve, es el que se siente. A veces creemos que estamos cansados por la casa, pero en realidad estamos cansados emocionalmente. ¿Qué te está drenando? El trabajo, tu lista interminable, tu ritmo acelerado, las expectativas que te cargan. Cuando pones nombre al estrell, sucede algo super mágico, y eso lo he vivido en carne propia. Deja de controlar tu mente. Por eso siempre te digo, nómbralo, escríbelo, si es necesario, dilo en voz alta. Solo ahí puedes empezar a ordenar. La tercera regla es crea tus propias reglas y confía en ellas. No hay una manera correcta de organizar tu vida, tu rutina no tiene que parecerse a la de nadie más, incluso eso me lo digo a mí misma. Tu día, tu forma de ordenar, tu forma de avanzar solo tiene que funcionar para ti. Tienes que encontrar ese modo que funcione para ti. No es copiar. Puedes inspirarte, obviamente, pero no copiarlo. Crear tus propias reglas puede ser algo tan simple como limpiar solo 10 minutos, tener una noche de descanso, bajar tus expectativas, tener una hora de calma, organizar solo lo que sostiene. Nadie sabe mejor que tú cómo se siente tu vida. Y confiar en tus propias reglas es un acto de amor propio también. Porque la organización real no es tener todo perfecto, en realidad es tener estructura para sostenerte. Estas tres reglas cambiaron mi forma de vivir, la calma llegó por completo, la claridad regresó a mi día a día y mi casa dejó de ser una carga para convertirse en mi apoyo. Y hasta ahora lo siento de esa forma. Por eso digo que esta era no es una tendencia, es una decisión. Es una forma de vivir con intención, con equilibrio, y obviamente lo más importante que es con propósito. Si tú también estás lista para cambiar tu vida desde lo simple, estas reglas pueden ser tu punto de partida. Y si quieres, yo te acompaño en este camino.