Después de Ensayo Podcast
Después de Ensayo es un podcast que busca conocer el mundo interno que habita cada individuo.
Gaby Alfonzo en clave artística y principalmente en el idioma de la danza nos invita a explorarnos de forma creativa, manejando temas que van desde el crecimiento personal, el bienestar y el profundo amor por el propósito personal.
Después de Ensayo es un espacio seguro para todas las almas curiosas que se desbordan en la intención de conectarse consigo.
Después de Ensayo Podcast
6 Lecciones de Belén López para dominar tu arte (y tu vida) | EP7
Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.
¿Alguna vez has sentido que tienes mucho que decir pero tu "instrumento" no te acompaña? En este episodio, Gaby Alfonzo nos lleva directo al corazón de Madrid, al mítico centro Amor de Dios, para compartir su experiencia en las clases de una de las bailaoras más salvajes y técnicas del mundo: Belén López. Prepárate, porque lo que empezó como una clase de técnica terminó siendo una radiografía del alma.
Acompaña a Gaby mientras desglosa 6 lecciones magistrales de Belén López que trascienden el baile. Aprenderás por qué el movimiento debe ir antes que el sonido, cómo construir procesos que te permitan escalar tus metas, y la importancia de poner tus carencias frente al espejo con honestidad radical. Gaby nos habla de la paradoja de la libertad: cómo solo siendo "esclavos" de la disciplina logramos que nuestro cuerpo (o nuestro negocio) finalmente nos obedezca para contar nuestra verdad.
No busques la técnica para borrar quién eres, búscala para que tu cuerpo pueda contar mejor tu historia. Y recuerda el mantra que me regaló la maestra: Arriesga, que puedes
SÍGUEME EN
https://www.instagram.com/despuesensayo/
https://www.tiktok.com/@despues_de_ensayo
ah
SPEAKER_00Hola, hola, ¿cómo estamos por aquí? Les doy la bienvenida a Después de Ensayo Podcast. Mi nombre es Gaby Alfonso y estoy todavía en Madrid, en mi ciudad favorita del mundo y particularmente estoy en El Torero, que es un tablado flamenco que queda en calle de la Cruz, coma 26, para que llegues directo. Queda cerquita de Sol y le agradezco al maestro Mistela que me permite estar aquí en este espacio flamenco para yo hablar de flamenco. Entonces yo me siento como más flamenca todavía. Hoy les voy a hablar de una persona particular que en este viaje robó mi corazón, la bailadora Belén López. De ella se ha dicho de todo, ella se cuenta sola, no necesita que nadie la presente en nada y voy a decirles algo aquí que voy a manifestar con ustedes. Yo hoy voy a hablar de la profe Belén, pero yo sueño con que la próxima vez que venga yo la pueda entrevistar en el podcast y no poderlo creer. Manifestación cerrada. continúo. ¿De qué vamos a hablar hoy particularmente de Belén? Pues les voy a contar mi experiencia cuando la vi bailar y luego lo que me permitió acercarme un poquito más a ella que fue las clases que tomé en Amor de Dios. Los papás de Belén son de Sevilla y Córdoba y ella es de Tarragona, inició en el flamenco desde muy chiquita, a los 5 años tuvo su primera presentación que era en honor a Carmen Amaya y a partir de ahí adiós, o sea lo que vino fue agua bendita. Belén para mí, ojo, repito esto lo digo desde el respeto y desde el cariño sobre todo, ¿no? Porque el arte es subjetivo. Yo no vengo aquí a encasillar a Belén López de una manera, simplemente quiero contarles lo que a mí más me ha movido de conocerla y de verla bailar. Y que es tan potente que yo digo, Dios mío, todo el mundo tiene que saber quién es esta mujer. Belén. A mí me encanta su forma de bailar porque mezcla la flamencura muy pura, incluso a muy de verdad Y al mismo tiempo tiene esta parte técnica, esta parte clásica, que incluye en un remate, en un arrebato, en una letra, de forma tan sinuosa que tú lo que estás viendo es a alguien estar en trance. Estar en trance de flow con su arte y con su duende. Y de verdad, si algo te puedes hacer, es regalarte el verla a ella bailar. Yo la primera vez que la vi bailar fue en el Café Berlín el año pasado, aquí en Madrid. Y ella arranca su baile ya cuando había hecho... como el inicio del tablado arrancó por martinete, pero era como un cachito, o sea, es una cosa corta. Ella arranca y yo dije, ¿qué está pasando aquí? Y ella, bueno, debe ser que es el inicio. Cuando vino su baile, una soleá, y ella hizo todo su desarrollo, yo tenía erizado, o sea, es que no te puedo explicar, por aquí me daba el erizamiento. Fue muy, muy especial, lo recuerdo perfectamente, tenía un vestido morado con unos flecos negros, su pelo largo negro con esa mirada arranca Belén y en la mitad del baile para para hacer su solo de pies o su escobilla ¿no? y ella empieza que no es algo o sea todos los bailes de flamenco normalmente pues llevan una escobilla que es el desarrollo de pies que hace el baile y yo decía esta pana esta mujer está hablando con sus pies o sea ella no es que está zapateando como por cumplir una secuencia o por hacer algo de música No, no, no, ella está contando algo. O sea, yo sentía que ella me estaba hablando directo al Cora y me impresionó muchísimo porque tiene mucha, mucha técnica que al final logra contarte algo, ¿no? Yo la vi, la he visto ya varias veces donde puedo voy a verla porque no te deja de impresionar y te llega y realmente no se puede explicar. O sea, a Belén hay que verla bailar y esto te lo voy a repetir de aquí hasta que se acabe este capítulo. Entonces, lo que hoy sí voy a subrayar es mi experiencia en clase yo tenía el sueño de hacer clases con ella y no había sido posible porque bueno porque siempre está en espectáculos invitada aquí invitada allá tablado entonces este año se alinearon los astros y los chakras y yo llegué amor de Dios y Belén López tenía clases y yo dije bueno debe ser que ir a montar ir a montar algo por tango solía por bulería entonces a ver resulta que la clase era de técnica y yo dije ay mira, qué raro, ¿qué? Lo mejor que me ha pasado. ¿Por qué? Porque es una persona que entiende perfectamente la importancia de la técnica para realmente contar discursos. Entonces ella, lo que se le da como agua bendita, lo ha logrado de seccionar, llevar a ejercicios prácticos y enseñarte realmente, acercarte a eso que ella hace. También, tú sabes que a veces tú ves genios y no tienen ni idea de cómo transmitir su genialidad, pero Pero Belén López lo logra. Les voy a compartir seis cosas, seis, son muchas, pero tenemos el espacio, que a mí me marcaron en la clase de Belén, que las dice ella y yo simplemente voy a hacer una repetidora para multiplicar su mensaje principalmente a toda mi comunidad flamenca de Venezuela, a quien dedico este capítulo. Si tú no eres flamenco, igual te va a servir. Solo hay uno que es muy técnico, pero los demás te van a ayudar para tu vida y tu trabajo, porque ese es Belén. te cambia la vida. La primera, ella te habla de la importancia de que exista el movimiento antes que el sonido. ¿Qué quiere decir eso? Que cuando estamos zapateando, a veces para que suene, tú te amañas el movimiento solo para lograr que suene, ¿verdad? Entonces tienes el látigo con mala técnica o tienes el golpe con... Sí, la técnica está mala, pues, básicamente. Ella te invita a estudiar desde el movimiento. Esto parece algo obvio, pero te lo prometo que no es. Porque yo me di cuenta en su clase que tengo muchas cosas mal hechas que luego cuando quieres escalar, que aquí viene el problema, tú quieres escalar, ¿qué es? Hacerlo a mayor velocidad, con combinaciones más complicadas de la digitación, se te salen las costuras, mi hermana. Se te salen las costuras del paso mal hecho solo porque estabas buscando el sonido. ¿Cómo esto se lleva a la vida? Porque es inevitable para mí hacer la paridad para los civiles, para la gente que no baila. Bueno, a mí Y como profe de oratoria, me llegan muchos alumnos, profe Gaby, es que tengo como ganas de decir, o sea, como de hablar, ¿sabes? Tengo un talento, es que yo siento que me gusta eso de hablar en público. Y yo, ok, perfecto, ¿qué quieres decir? Eso es buscar el sonido antes que el movimiento. ¿Sí lo ven? Tú tienes que buscar que algo te mueva, algo que no puedas evitar decir y que eso entonces se traduzca en un sonido, en un discurso. Hay personas que tienen el talento para comunicar y algo potente que decir. Pero hay gente que tiene algo muy potente que decir que aunque no tenga el talento, mi hermana lo va a encontrar porque la necesidad del sonido es mucho mayor. O sea, lo que te mueve es una necesidad y va a traer la consecuencia del sonido. Igual pasa en el flamenco y ella lo repite todo el tiempo. Me encantó. Movimiento antes que sonido, check. Número dos. Ah, esta es la que es muy técnica. Esta anterior también, pero bueno. En el flamenco seguro tienes una prima, una amiga, alguien que te dijo que manzana, agarra la manzana, bota la manzana y que también te dijo planta, tacón, tacón. Planta, tacón, planta, tacón. Bueno, la planta es base para las combinaciones de pies del flamenco y normalmente la planta la sacas de atrás, pa, levantas el pie y sale. Vele te invito a hacerlo desde el tobillo. Pero todo tiene un sentido para ella. Ella quiere que tú logres la mayor potencia posible en el menor trayecto posible para que nuevamente puedas escalar. Belén está todo el tiempo pensando en un proceso que te permita escalar. A ti, emprendedor, revisa tus procesos. ¿Tus procesos están hechos para que puedas escalar o para que te compren cuatro personas y cinco? Si te compran 20, se destruye ese negocio. Lo mismo pasa acá. Belén dice que en la medida que tú empieces a trabajar así la planta... pues vas a tener más velocidad. Ella, con esta técnica, lo que te invita es a pulsar más y a subir la velocidad. ¿Qué pasa? Que cuando empiezas a hacer eso en clase, después que tienes 25 años haciéndolo desde acá, dices, ah, ok, no se sepatea, básicamente. Entonces, aquí continúo con la parte más técnica. Ella dice, la planta del cuádricep, Gaby, porque yo se lo pregunté al profe, disculpe. La planta del cuádricep, es decir, no es que viene del cuádricep, pero al sacarte va cargando y es lo que al final no te permite llegar a hasta el final del baile, ya tú la sabes hacer. Y esa va a ser como tu gasolina de reserva del avión. La del tobillo la vas a sacar cuando todavía, cuando estás empezando tu baile, que estás pulsando pero que no estás reventando y al final que tú quieres dejar todo, reventar en el remate final, en la subida de compás, ahí sacas la fuerza del cuádriceps. ¿Qué es lo que me pasa a mí? Que yo no sé hacer esa planta del tobillo o no la había practicado hasta que ella me la presenta y yo llego un momento... en que no me da más, o sea, que de verdad no me da más los cuádriceps. Aunque yo tenga energía, aunque yo tenga emoción, la pierna física no me da. Entonces, esta alternativa me parece interesante para los bailadores y las bailadoras para tener, pues, más resistencia a lo largo del baile. Número 3. Belén te invita a que cuando vayas a estudiar, primero que lo hagas lento, o sea, que no tengas apuro para estudiar y que pongas todas tus carencias al frente de ti. Que no sigas sobándote con aquellas cosas que ya te salen bien, con lo que te ves guapa y flamenca, con todo lo que ya te sale, pues. Sino que seas honesta y honesto de forma radical para que realmente pueda haber un avance. Y repito, parece obvio, pero ¿cómo estás estudiando? Yo hablo por mí. Yo a veces estudio en automático. Realmente no... No siempre, pero sí es verdad que la mayoría. Voy en automático y no estoy buscando algo que me rete, a menos que me esté sacando algo nuevo. Pero ella incluso en los ejercicios que son viejos, ejercicios que ya tú te sabes, está siempre pensando en esa milla que te va a sacar. Así como entonces dice, si tú vas a llevar al escenario dos piruetas, en el salón te tienen que salir cuatro. Te tienen que salir cuatro piruetas. No puedes llevar a escena lo que te sale al límite. Y vuelvo otra vez conmigo. Yo hago eso. De broma, me sale la llamada en clase y digo, bueno, como está nueva, como es una coreografía diferente, déjame meter esta llamada. Y cuando llego, ¿cuáles son las probabilidades de que salgan mal? Muchas. ¿Por qué? Porque no lo has trabajado al nivel que te deje la confianza. ¿Sí me explico? Sí me explico. Tú esta paridad no te la voy a hacer con la vida porque es muy evidente. Todas tus carencias delante de ti. Número cuatro. Esta es linda. Belén habla de la libertad al bailar. Que para mí yo creo que ese es el anhelo que tenemos no solo los bailarines, todos los artistas. O sea, que realmente el arte sea ese vehículo para contarnos lo que sea que cada quien tenga para contar. Y que hay algunos que les es suficiente contarse y otros que quieren conectar con otros. No importa. Hay una cosa que tiene que salir. Pero para lograr esa libertad hay que ser esclavos del trabajo y del estudio. Y a mí me parece que tiene todo el sentido. Si nosotros... Y te lo digo porque a veces en esta romantización que tenemos de la libertad, yo quiero ser libre, yo quiero ser lo que yo quiera, yo quiero sentir que sí, que es muy artístico y yo también soy así. Esa libertad a veces te enjaula. ¿Por qué? Porque la libertad romántica sin madurez, sin peso, te alcahuetea. ¿Do you follow me? Ajá. ¿Por qué? Porque es al ser libre hago lo que me da la gana. Al hacer lo que me da la gana, probablemente no necesite trabajar esto porque yo lo que hago es... Pero realmente hacer lo que te da tu gana es poder hacerlo y que tu cuerpo te acompañe. ¿Qué me pasaba a mí? ¿O qué me sigue pasando? Que... Yo siempre digo, yo soy más aficionada del flamenco que en lo que bailo flamenco. Así como me gusta ver más flamenco que bailar. Obvio, me encanta bailar. Pero mi flamencura, yo la la siento dentro de mi alma y a veces mi cuerpo no me acompaña. ¿Por qué no me acompaña? Porque le falta trabajo técnico. ¿Qué te estoy haciendo? Bueno, pues toda la cartilla mía, pero solamente para ver si alguna de estas también se conectan contigo y tú dices, papá, yo también. Y me mandas un mensaje, me das un comentario aquí en YouTube o en Spotify donde te suscribiste para seguir mi podcast. Me dice Gaby, yo también la 4, la 3. A mí también me pasó. Para yo no sentirme tan sola. Pero bueno, el punto es que la libertad en el baile se encuentra siendo esclavos del trabajo y del estudio. Nuestro cuerpo nos tiene que acompañar porque ese es el vehículo de nosotros los bailarines. Si no estamos encima de ese instrumento, como siempre me dice Miquel, querido amigo Julio, estar encima de tu instrumento, podrás sentir al mundo entero, podrás estar enamorada, podrás tener una cosa que te rompe por dentro. Y eso va a llegar porque la emoción es muy noble y viaja. Pero, conchale, qué potente es cuando viaja la emoción con tu cuerpo y ahí sí es verdad que bomba que bomba. O sea, es una explosión artística, que es lo que pasa cuando ves a Belén López bailar, que es la maestra a la que estamos hablando en este bello podcast. Número cinco. Ok. Si bien el trabajo técnico es el que te va a permitir llegar a esa libertad, ella también recoge y dice que la técnica no puede... borrar la parte natural que tiene el flamenco porque si tú ves el origen del flamenco y de dónde viene y de dónde nace es de la calle es de su gente del dolor es de una emoción muy pura el flamenco pues no viene de la academia el flamenco viene de la calle entonces si nosotros al estudiar la técnica lo que vamos a hacer es solamente con ver borrar ese dejo que va a ser muy tuyo pues entonces se empieza a desdibujar el origen Si es verdad que hoy en día la virtud y el virtuosismo, bueno, es importante. Pero aquí viene otra cosa que traía Belén, y también nos la dijo el profesor Rapico en Sevilla, la diferencia entre el guau y el ole. El guau es cuando tú ves a alguien, cualquier artista, virtuoso, y tú guau, guau, guau. increíble lo que hace, que tiene mucha técnica, es que de verdad, dificilísimo, a cuando de repente llegó alguien, hizo tres cositas y es ole. Ojo, que la técnica te lleva al ole, o sea, no necesariamente el ole es lo natural, solo, el ole puede estar en donde sea, pero sí importante que esta esclavitud de la que estamos hablando, que se traduzca en técnica, no te borre la naturaleza de este arte, que también tiene si esa cosa como rota, como sucia, como verdadera al final. Número 6, es la última, ¿te acuerdas? Ay, esta me encanta, que también va mucho de la oratoria. Ella dice que la grandeza de un artista flamenco que baila no está solamente en el lenguaje, retrocedo. Para mí el flamenco es un idioma, ¿verdad? Y yo veo que los pasos son palabras que yo voy integrando en mi lenguaje. En la medida que yo estudio más, tengo más nivel, pues tendré un vocabulario más enriquecido. Pero siempre yo digo a mis alumnas o a la gente flamenca, lo más importante es que se llegue el mensaje. No te puedes dar el lujo todavía de tener palabras muy complicadas si no llega el mensaje. Cuando un bebé nace, el bebé no dice, hola mamá, buenos días, me desperté con un poquito de sed, ¿me traes un tete? No, el bebé llora y la mamá le trae tete. En la medida que el bebé va creciendo, el bebé llega y le dice, conchale mami, tráeme un tete de toddy. Pero a veces queremos llegar a la riqueza del vocabulario sin entender para qué es y cuál es el mensaje que tiene que traducir esas palabras. Entonces, Belén, yo te di el inciso del lenguaje para que puedas entender lo que ella trata de compartir, ¿no? La grandeza está en que tú tengas todo este este vocabulario y que tú sepas cuándo y cómo usar esas palabras. Y pone el ejemplo, en clase dijo, yo me puedo pegar 5 o 10 años estudiando inglés y finalmente me voy para Estados Unidos a ese viaje y estoy ahí con mi inglés listo para decir todas las palabras que aprendí. Y resulta que en el viaje lo único que me tocó decir fue yes, yes, yes. A veces ni tuvo que decir el yes, si no. Pero si es Esto es un ejemplo que ella pone, no es de su vida real. No hubiese estudiado el inglés, no hubiese aprendido el vocabulario. Lo que le dijo la persona no lo entiende y luego no tiene sentido. ¿Qué pasa? A mí me pareció bellísimo esto porque también se lo escuché a una cantante francesa que le estaba dando clases a su alumna. Les voy a compartir el link luego en el capítulo para que vean un TikTok, pero ahí está. Es una canción muy triste y la alumna, tiene mucha potencia de voz y está dándolo todo y la maestra le dice pero tú no estás escuchando lo que dice je suis malade estoy mala estoy mala porque me pasó algo muy fuerte y tú vas a venir a cantar con esa potencia no no no la grandeza realmente está en no tener que utilizar tu grandeza para gritar para opacar sino en saber en dónde está el matiz en dónde está el momento exacto para morder, en cuál momento yo simplemente voy a relajar. Y esto ocurre con todo, ocurre con todo, con la vida, con tus seres queridos, en tu trabajo. O sea, no todo el tiempo hay que estar flasheando todos los pasos que me sé, todo el flamenco que me sé, pero qué bonito es cuando está en el lugar correcto, lo que yo llamo el arroz blanco. A mí me encanta una paella, a mí me encanta un risotto, una cosa muy degustación de Lo que sea. Pero, conchal, un arrocito blanco bien hecho, eso es lo más grande, ¿entiendes? Eso es lo más grande. Lo mismo pasa en el flamenco. Estas son las seis cosas que Belén compartió en clase que yo no voy a olvidar. Y que sí como que la invitación es a profundizar en el estudio. La primera que cae ahí soy yo. Y por eso quiero en este viaje congelar la energía que tuve acá estudiando y llevármelo a mi país, porque yo ya quiero que mi cuerpo sí me acompañe a toda la flamencura que yo tengo que contar. Y también esta reflexión ya no es de Belén, pero de todo lo que ella decía en clase, pues yo iba incendiendo cosas en mi mente. Yo compartía algo por ahí que decía, porque a veces si estudio tanto no bailo mejor. Y decir eso en voz alta para mí fue apretado. Y luego dije, yo lo que quiero es contarme mejor. O sea, yo lo que quiero es que eso que está dentro de mí pueda salir de forma más clara. de forma más potente para que realmente me permita conectar con otros. Ahora tengo que estudiar más y ya, no hay que hacerle coco a nada. Pero que una maestra tan grande como Belén se tome el tiempo y fíjate qué importante que es la maestra que da técnica, en amor de Dios. Ella no monta, ella solo da técnica y mira cómo baila, pudiéndonos montar cualquier coreografía. Y dice, no, hay que detenerse a estudiar, lo llama a los asaltos, entonces la que La clase tiene una parte de pies, luego tiene una parte de fondo que igual va en los pies, hace equilibrio y luego unas diagonales de giros. Pero para mí lo más grande de la clase es lo que ella va soltando entre asalto y asalto. Lo que entrega desde su corazón y desde su experiencia porque sabe el camino que... Es como que si ella leyera la radiografía de nosotros sus alumnos. Ella sabe que hay adentro mucho y lo suelta. Y... Para cerrar, les comparto, en una de las clases estamos haciendo las diagonales de giros, que la verdad, la verdad, son bien apretadas. Pero yo me entrego, vuelta, vuelta, muérete. Y ella decía, Gaby, Gaby. Y yo apretaba. Pero es que yo me pongo tan nerviosa en clase, yo no entiendo. O sea, que de repente no sé ni girar un pirueta. Y es que, ¿qué pasa? Pero bueno, ya me fui aflojando, ya me sentía más cómoda. Y en una de esas, estoy llegando al final del espejo y ella está en el centro, casi ahí, y me dice, Gaby, arriesga que puedes. Mira, yo no llegué flotando a mi casa. ¿Por qué? Porque no sé. En el instante, te digo la verdad, yo dije, eso es que es maestra, yo también soy maestra, yo sé lo que es eso, tú quieres que tus alumnos... Y luego dije, ¿por qué? O sea, ¿por qué no me la puedo creer que Belén López me está diciendo, Gaby, arriesga que puedes? Y yo, es mi nuevo mantra, ¿entiendes? Mi fondo de pantalla, mi computador, Gabi Arriega que puede, mantra de vida gracias a la maestra Belén yo aquí te compartí mi experiencia en sus clases, pero a Belén López hay que verla bailar flamenco hay que verla bailar y espero que la busques en Youtube que tengas la oportunidad de verla en vivo porque será un regalo para tu alma y para todos los flamencos me despido de este capítulo de Después de Ensayo Podcast, no olvides de suscribirte y déjame en los comentarios qué tema o qué cosa flamenca te gustaría escuchar ya que tú sabes que dentro de todas las cosas que pasan después del ensayo pasa el amor por las cosas que uno quiere y uno hace. Te mando un besito. Adiós.