Había una vez...Un cuento, un mito y una leyenda

La resurrección de la Rosa

September 10, 2019 Juan Betancur Season 1 Episode 30
Había una vez...Un cuento, un mito y una leyenda
La resurrección de la Rosa
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Había una vez...Un cuento, un mito y una leyenda
La resurrección de la Rosa
Sep 10, 2019 Season 1 Episode 30
Juan Betancur

Había una vez un hombre que tenía una rosa. Era una rosa que le había brotado del corazón. Imagínese usted si la vería como un tesoro. Si la cuidaría con afecto, si sería para él adorable y valiosa la tierna y querida flor. Prodigios de Dios. La rosa era también un pájaro que parlaba dulcemente, y en veces, su perfume era tan inefable y conmovedor como si fuera la emanación mágica y dulce de una estrella que tuviera aroma. 

Un día, el ángel Azrael pasó por la casa del hombre feliz, y fijó sus pupilas en la flor. La pobrecita tembló, Y comenzó a parecer y estar triste, porque el ángel hace Asrael es el pálido e implacable mensajero de la muerte. La flor desfalleciente, ya casi sin aliento y sin vida, llenó de angustia al que en ella miraba su dicha.  El hombre se volvió hacia el buen Dios y le dijo. 

-      Señor para que me quieres quitar la flor que nos diste.

 Y Brillo en sus ojos una lágrima

 Conmoviese el bondadoso padre, por virtud de la lagrima paternal y dijo estas palabras 

 Azrael  deja vivir esa rosa toma si quieres cualquiera de las de mi jardín azul

 

 La Rosa recobró el encanto de la vida. Y ese día, un astrónomo vió, desde su observatorio, que se apagaba una estrella en el cielo

Show Notes

Había una vez un hombre que tenía una rosa. Era una rosa que le había brotado del corazón. Imagínese usted si la vería como un tesoro. Si la cuidaría con afecto, si sería para él adorable y valiosa la tierna y querida flor. Prodigios de Dios. La rosa era también un pájaro que parlaba dulcemente, y en veces, su perfume era tan inefable y conmovedor como si fuera la emanación mágica y dulce de una estrella que tuviera aroma. 

Un día, el ángel Azrael pasó por la casa del hombre feliz, y fijó sus pupilas en la flor. La pobrecita tembló, Y comenzó a parecer y estar triste, porque el ángel hace Asrael es el pálido e implacable mensajero de la muerte. La flor desfalleciente, ya casi sin aliento y sin vida, llenó de angustia al que en ella miraba su dicha.  El hombre se volvió hacia el buen Dios y le dijo. 

-      Señor para que me quieres quitar la flor que nos diste.

 Y Brillo en sus ojos una lágrima

 Conmoviese el bondadoso padre, por virtud de la lagrima paternal y dijo estas palabras 

 Azrael  deja vivir esa rosa toma si quieres cualquiera de las de mi jardín azul

 

 La Rosa recobró el encanto de la vida. Y ese día, un astrónomo vió, desde su observatorio, que se apagaba una estrella en el cielo