I am Spice: The Podcast

SIN ELLOS… ¿QUIÉN ERES? | Identidad, crecimiento y soltar / Episodio # 47

Spice Season 2 Episode 47

Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.

0:00 | 14:19

Send us Fan Mail

Hay una versión de ti que existía alrededor de ciertas personas…

Y luego está la versión de ti que está empezando a salir cuando ya no están.

En este episodio de I Am Spice — The Podcast, hablamos de ese espacio silencioso, incómodo y profundamente transformador que aparece después de elegirte a ti.

La parte de la que nadie habla.

Cuando las conversaciones cambian.
Cuando la energía se siente diferente.
Cuando dejas de ajustarte solo para mantener una conexión.
Y de repente… todo se queda en silencio.

Esto no se trata de perder personas.
Se trata de dejar ir la versión de ti que tuviste que ser para mantenerlas.

Y ahora te enfrentas a una pregunta que va mucho más profundo:

¿Quién soy… sin ellos?

En este episodio hablamos sobre:

  • Por qué crecer puede sentirse confuso y solitario
  • El cambio de identidad cuando dejas de “actuar” para pertenecer
  • Soltar roles como “la fuerte”, “la que resuelve”, “la que siempre entiende”
  • Por qué extrañar a alguien no significa que debes volver
  • Cómo reconstruirte después de un desapego emocional
  • La diferencia entre estar sola y dejar de actuar para otros
  • Cómo volver a confiar en ti sin validación externa

Este episodio es para la persona que siente que está en el medio de dos versiones de sí misma.
Ya no es quien era… pero todavía no sabe exactamente quién está siendo.

No estás perdida.
Estás en transición.

 Escúchalo si:

  • Estás superando relaciones
  • Estás poniendo límites por primera vez
  • Sientes que ya no eres la misma persona
  • Estás aprendiendo a elegirte sin culpa
  • Estás reconstruyendo tu identidad

Si este episodio conectó contigo, no te lo guardes.
Compártelo con alguien que también esté pasando por ese espacio silencioso.

Y si aún no estás suscrita/o, suscríbete, dale like y activa las notificaciones para no perderte los próximos episodios.

Porque aquí no hablamos superficial.
Aquí hablamos real.

Unfiltered. Unapologetic. Unstoppable.


quien soy sin ellos

elegirte a ti misma
crecimiento personal
sanar emocionalmente
superar relaciones
encontrarte a ti misma
amor propio y limites
desapego emocional
desarrollo personal mujer
inteligencia emocional


#crecimientopersonal

#sanacionemocional

#eligecontigo
#amorpropio
#inteligenciaemocional



SPEAKER_00

Let's piss some people off. Hay una parte del crecimiento que se siente bien extraña. Y nadie realmente te prepara para eso. Es ese momento después de que la distancia pasa, después de que las personas con las que hablas ya no se sienten igual, después de que las conversaciones cambian, después de que la energía se mueve, después de que dejas de ser quien eras solo para mantener ciertas conexiones vivas. Y de momento todo se pone en silencio y ya no estás preguntando por qué cambiaron. Ni siquiera estás preguntando por qué se fueron. Ahora la pregunta más profunda es: ¿quién soy yo sin ellos? ¿Quién soy yo cuando no me estoy ajustando? ¿Quién soy yo cuando no estoy tratando de ser entendida todo el tiempo? ¿Quién soy yo cuando no estoy actuando una versión de para poder pertenecer? Porque a veces la parte más fuerte de escogerse a uno mismo es darte cuenta que todavía no te conoces completamente. Hola y bienvenido de nuevo a I Am Spice the Podcast. Este es el espacio donde hablamos de las cosas reales, las cosas que sientes, pero no siempre dices en voz alta. Si eres nueva aquí, bienvenida. Y si ya llevas tiempo conmigo, ya sabes cómo es que hacemos las cosas aquí. Tómate un segundo para suscribirte, darle like y compartir este episodio con alguien que lo necesite. Porque esta conversación es de las calladitas. No es escandalosa, no es dramática, pero es profunda. Hoy vamos a hablar de lo que pasa después que te eliges a ti. Después del cambio, después de la distancia, después de ciertas que ciertas personas ya no encajan igual en tu vida. Vamos a hablar de la pregunta que llega cuando todo se queda en silencio. ¿Quién eres sin ellos? Quiero hablar de esto de una forma bien real. No como si estuviese dando un discurso, no como si yo tuviese las respuestas a todas las preguntas, sino como si estuviéramos y yo teniendo una conversación de verdad. Como si estuvieras sentado frente a mí, tal vez con un cafecito en tu carro, en tu cuarto, y por fin dices, no qué me está pasando, pero no me siento como yo. Y quiero decirte algo, a veces ese sentimiento no significa que te estás perdiendo. A veces significa que por fin te estás conociendo, pero sin todo el ruido. Y eso se siente incómodo, porque por mucho tiempo muchas de nosotras no nos damos cuenta de cuánto, de lo que somos, se formó alrededor de otras personas. No porque seamos falsas, no porque no tengamos personalidad, no porque no sepamos pensar por nosotras mismas, sino porque las conexiones nos enseñan a adaptarnos. Aprendemos que hacer sentir cómodos a las demás personas. Aprendemos cómo evitar conflictos, aprendemos cómo quedarnos callados, cuando reírnos de algo para no incomodar, cuando achicarnos un poquito, cuando explicar demasiado, cuando suavizar nuestra verdad para que sea más fácil de aceptar. Y poco a poco empezamos a confundir esa versión ajustada de nosotras con quien realmente somos. Entonces cuando empiezas a sanar, cuando empiezas a crecer, cuando empiezas a escogerte a ti, no solo cambian tus relaciones, también cambia tu identidad, porque ya no haces las cosas en automático. Ya no contestas el teléfono solo porque alguien quiere acceso a ti. Ya no sobreexplicas todo. Ya no dices que cuando en realidad, quieres decir que no, ya no te haces responsable por el ánimo de todo el mundo. Y sí, eso suena poderoso y lo es, pero vamos a ser honestas. También se siente raro. Porque ahora estás parada en tu propia vida pensando como que, ok, si ya no soy esa versión de mí, entonces, ¿qué soy? ¿Quién soy? Esa pregunta pesa porque la gente habla de escogerte a ti misma como si fuera algo bonito, glamoroso, como si un día te levantaras, pues, o sea, pones límites, te alejas de lo que no te sirve y de momento estás brillante, sanada, segura y sin que nada te afecte. Pero no siempre se siente así. A veces escogerte a ti misma se siente confuso. A veces se siente solitario. A veces se siente como si estuvieras en el medio de tu propia vida tratando de entender que todavía es tuya y que solo existía porque estabas sobreviviendo ciertas relaciones. Porque cuando ciertas personas se van de tu vida o cuando las dinámicas cambian, no solo pierdes su presencia, pierdes la versión de ti que existía con ellos. Pierdes la versión de ti que tenías rutinas con ellos. La versión de ti que sabía cómo moverse alrededor de ellos. La versión de ti que sabía qué papel jugar. Tal vez eras fuerte. Tal vez eras la que resolvía todo. Tal vez eras la que escuchaba, la que siempre entendía, la que hacía sentir bien a todo el mundo, aunque no estuvieses bien. Y cuando dejas de hacer esto, no solo se siente que ellos cambiaron, se siente como que ya no sabes cómo ser tú. Pero quiero que escuches algo y escuches esto bien claro. sabes ser tú. Lo que pasa es que no estás acostumbrada a ser sin actuar. Esa es la diferencia. Porque hay una versión de ti que se creyó para sobrevivir. Una versión que sabía leer el ambiente. Una que sabía hacerse más pequeña, que sabía ser fácil de querer siendo conveniente para todo el mundo. Quien sabía evitar rechazo, no necesitando demasiado. Y no vamos a criticar esa versión de ti. Ella no era débil. Ella estaba tratando de protegerte. Estaba tratando de mantener el amor cerca. Y aunque eso significara sacrificarse. Pero ahora estás en otra etapa y lo que antes te protegía, ahora te puede estar limitando. Por eso se siente tan incómodo. Porque no solo te estás alejando de personas, porque te estás alejando de patrones, de versiones de ti que se formaron desde el dolor, del rechazo, el abandono, la crítica, la presión o la supervivencia. Y eso no es fácil. Esto no pasa de la noche a la mañana. Eso no es una frase bonita y ya todo tiene sentido. Esto es trabajo callado. Esto es levantarse y darte cuenta. Ya no quiero reaccionar así. Esto es estar en una conversación y pensar, ya no quiero explicarme tanto. Esto es sentir culpa por poner, no sentir culpa por poner límites. Y aún así, te los mantiene. Esto es extrañar a alguien y aún así saber que no puedes volver a ser quien era para mantener esa conexión. Y eso, eso es un tipo de dolor bien específico. Porque puedes extrañar a alguien y aún así saber que no está alineado contigo. Puedes amar a alguien y aún así entender que la dinámica te está gustando demasiado. Puedes recordar los momentos bonitos y aún así saber que la nostalgia no es razón para regresar a una versión de ti que se está lastimando constantemente. Y eso duele, porque somos humanas. Recordamos, sentimos, pensamos en lo bonito, dudamos, nos preguntamos si fuimos muy duras, si cambiamos demasiado, si deberíamos volver a ajustarnos para que funcione. Pero a veces, las ganas de regresar no vienen de que eras sano. Viene de que eras familiar. Y lo familiar se siente acomodar, aunque nunca fue seguro. Por eso cuando te preguntes quién soy sin ellos, no te apresures en contestar. No entres en pánico. No pienses que estás fallando porque no sabes. No estás fallando. Estás reconstruyéndote. Y reconstruirse no siempre se ve bonito al principio. A veces se ve como estar sentada contigo misma y darte cuenta que ya no sabes ni lo que te gusta. No sabes lo que quieres. No sabes qué tipo de personas te hacen bien. No sabes cómo se ve tu próxima etapa. Pero tal vez no estás perdida. Tal vez solo dejaste de seguir un mapa que nunca fue tuyo. Tal vez por fin te estás dando el espacio para preguntarte qué quiero yo de verdad. No lo que hace a otros cómodos, no lo que se ve bien, no lo que evita problemas, no lo que te mantiene escogida, no lo que te hace necesaria, sino ¿qué quieres tú? Y esa pregunta da miedo, porque si llevas años siendo la fuerte, la que resuelve, la que se ajusta, la que se aguanta, entonces pensar en ti puede sentirse egoísta. Pero no es egoísmo, es honestidad. Y no puedes construir una vida honesta si siempre estás, te estás abandonando a ti misma. Y si cuando empiezas a ser más tú, hay gente que va a decir que cambiaste, que estás distante, que estás diferente, que estás creída. Pero muchas veces lo que realmente quieren decir es: ya no eres tan accesible, ya no es tan fácil manipularte, ya no estás disponible para lo mismo, ya no estás jugando el mismo papel. Y eso incomoda porque la gente se acostumbra a la versión de ti que les beneficia. Y cuando cambias, sabes, ellos no quieren hacer el trabajo de ajustarse. Pero cuando esa versión cambia, no todos saben cómo quedarse tampoco. Algunos se ajustan contigo, algunos te respetan, algunos crecen contigo, y otros se van. Porque la única versión de ti que conocían era la que se abandonaba. Y eso duele mucho. Pero también revela muchísimo. Porque quien realmente te ama no necesita que te quedes herida para quedarse, ellos quedarse cerca. No necesita que te achiques para que la relación funcione. Así que cuando te sientas sola, recuerda esto. Tal vez no estás sola. Tal vez solo dejaste de actuar. Y en ese silencio es donde vuelves a escucharte. Donde empiezas a notar que te da paz, que te drena, que te hace sentir viva, que te hace sentir pequeña. Ahí es donde empiezas a conocerte de verdad. No la versión que sobrevivía, no la que quería ser escogida, no la que probaba su valor, sino la real, la verdadera tú. Y eso toma mucho tiempo. Vas a tener días donde extrañas, donde dudas, donde quieres explicar, donde quieres que todos te entiendan. Y eso no te hace débil, eso te hace humana. Pero crecer significa que puedes sentir todo eso sin regresar. Puedes amar sin abandonarte. Puedes sentirte sola sin pensar que tomaste la decisión incorrecta. Y eso es poder. Un poder callado, muy real, no performativo por el crecimiento real. Porque el crecimiento real se ve in lo que ya no haces, en el mensaje que no envías, en la explicación que no das, en el espacio that ya no te achicas. And poco a poco la pregunta cambia. De quién soy sin ellos, a quién estaba siendo por ellos. Y luego a quién puedo ser ahora. Y ahí es donde todo cambia. Because no se trata de perder gente, se trata de encontrarte a ti misma. Así que paciente contigo. Date gracias. No tienes que tener todas las respuestas ahora mismo. Solo empieza con honestidad. Porque la incomodidad no vino a destruirte. Vino a enseñarte lo que ya no es para ti. Y esa versión de ti que estás despertando merece ser escuchada. Si este episodio conectó contigo, no lo dejes a igual, dalo, compártelo. Envíalo a alguien que está en este espacio de transición. Y si todavía no te has suscrito, por favor, suscríbete, dale like y compártelo con alguien porque este espacio es para conversaciones reales. Las que no siempre se ven bonitas, pero dicen la verdad. Nos vemos en el próximo episodio. Los quiero muchísimo. And remember, we're unfiltered, unapologetic, and unstoppable. That's that.