I am Spice: The Podcast

Sanar Te Hizo Más Difícil de Manipular | EP 51

Spice Season 2 Episode 51

Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.

0:00 | 13:38

Send us Fan Mail

La gente dice que cambiaste…
Pero lo que realmente quieren decir es que dejaste de reaccionar como antes.

En el Episodio 51 de I Am Spice — The Podcast, hablamos sobre lo que sucede cuando sanar cambia tu sistema nervioso, tus límites, tus relaciones y la manera en que respondes a las personas que antes se beneficiaban de la versión no sanada de ti.

Dejaste de rogar por claridad.

Dejaste de sobreexplicarte.
Dejaste de perseguir personas emocionalmente indisponibles.
Dejaste de abandonarte a ti misma solo para mantener cómodos a los demás.

Y de repente… la gente lo notó.

Este episodio explora el agotamiento emocional, el modo supervivencia, el people pleasing, la sanación del sistema nervioso, la manipulación emocional, los límites, la conciencia propia, la seguridad emocional y la incómoda realidad de que crecer cambia la dinámica de las relaciones.

Porque sanar no siempre te hace más ruidosa.

A veces te hace más calmada.

Más intencional.
Más observadora.
Más difícil de hacer sentir culpable.
Más difícil de manipular.

Y quizás eso no sea algo malo.

Bienvenidos nuevamente a I Am Spice — The Podcast.

Unfiltered. Unapologetic. Unstoppable.

 Disponible ahora en Spotify, YouTube y Buzzsprout.
Suscríbete, deja una reseña y comparte este episodio con alguien que está aprendiendo a finalmente escogerse a sí mismo sin culpa.

SPEAKER_00

Llega un punto en el proceso de sonar donde la gente empieza a decirte que cambiaste. Pero lo que realmente quieren decir es que dejaste de reaccionar como antes. Dejaste de rogar por claridad. Dejaste de perseguir personas. Dejaste de sobreexplicarte. Dejaste de aceptar comportamientos que te drenan solamente por miedo a perder a alguien. Y honestamente, esa versión de ti nunca fue paz. Esa versión de ti estaba sobreviviendo. Hola y bienvenidos una vez más a I Am Spice the Podcast, donde hablamos de sanación, identidad, crecimiento emocional, relaciones, autoconocimiento y de convertirte en la versión de ti que ya no se abandona a misma, solamente para ser aceptada. Si has estado disfrutando del podcast, no olvides suscribirte, deja un review, comparte este episodio y seguir este viaje porque estas conversaciones ya se están convirtiendo en algo mucho más que solo un podcast. Creo que una de las partes más extrañas de sanar es darte cuenta de cuántas personas y de cuántas relaciones fueron construidas alrededor de la versión no sanada de ti. Y ni siquiera hablo solamente de relaciones románticas. Hablo de amistades, de dinámicas familiares, de relaciones de trabajo, incluso como algunas personas interactúan contigo. Porque cuando están desconectadas de ti misma, la gente se acostumbra a ciertas versiones de ti. La versión que toleraba demasiado. La versión que se quedaba callada para evitar conflictos. La versión que sobreexplicaba todo porque tenía miedo de ser malinterpretada por todos. La versión que constantemente daba acceso a oportunidades, paciencia, empatía y comprensión, aunque rara vez recibiera lo mismo de vuelta. Yo estoy en esa lista. Y por mucho tiempo ni siquiera te das cuenta de que lo que haces porque se convierte en tu normalidad, en tu vida. Especialmente si creciste sintiendo que el amor había que ganárselo. Que la paz había que mantenerla. Que ser fácil de tratar era más seguro que ser honesta. Muchas personas aprenden desde pequeñas que sobrevivir significa adaptarse a las emociones de todo el mundo mientras ignoran sus emociones. Y eso cansa y eso drena. No un cansancio que se arregla durmiendo. Hablo de agotamiento emocional. Del tipo de cansancio donde un día despiertas y te das cuenta de que llevas años abandonándote a ti misma solamente para mantener cómodos a los demás a tu alrededor. Yo que lo has pensado. Y normalmente ahí es donde comienza la sanación. No en un momento bonito inspirador, no porque de repente te volviste fuerte, no porque la vida mágicamente se volvió más fácil. La sanación normalmente empieza después de la decepción. Después del agotamiento emocional. Después de demasiadas situaciones que finalmente te obligan a preguntarte, ¿por qué siempre soy yo quien carga emocionalmente con todo y de todos? Y poco a poco tus reacciones empiezan a cambiar. No de forma dramática al principio, simplemente empiezas a discutir menos. Dejas de convencer a la gente de entenderte. Dejas de sentir la necesidad de explicar cada límite. Dejas de perseguir cierre emocional de personas que claramente no quieren responsabilidad y que se niegan a tomar responsabilidad. Dejas de forzar conexiones que constantemente te dejan emocionalmente drenadas. Y honestamente, ese cambio confunde a mucha gente que te rodea. Porque las personas se acostumbran a la versión de ti que siempre se sobreexciende por los demás. La versión que siempre responde rápido, la versión que siempre arregla todo, la versión que pide perdón primero y por todo. La versión que sigue dando oportunidades, aunque la decepcionen una y otra vez. Así que cuando Sanar cambia tu comportamiento, la gente lo nota inmediatamente. Y ahí es cuando empiezan los comentarios. Ay, los comentarios. De cambiaste. Ya no eres igual. antes eras como que más dulce. Estás como que media malga ahora. Antes te importaba más. Ahora estás distante. Pero algo de lo que no se habla suficiente es que sanar se supone que te cambie. No se supone que sigas siendo la misma persona después de desarrollar más conciencia emocional. No se supone que sigas tolerando cosas que te lastiman una vez reconoces el patrón o los patrones. Y creo que mucha gente confunde límites con actitudes. Especialmente las personas que antes se beneficiaban de tu falta de límites. Creo que mucha gente confunde límites con actitud. Especialmente las personas que antes se beneficiaban de tu falta de límites. Porque ahora eres más calmada, más observadora, menos reactiva, más difícil de manipular con culpa, más difícil de presionar, más difícil de manipular emocionalmente. No porque te volviste fría, sino porque tu sistema nervioso dejó de funcionar en un modo supervivencia todo el tiempo. Y eso cambia muchísimo. Mucha gente piensa que sanar significa convertirte en una persona perfectamente tranquila que nunca reacciona emocionalmente. Nunca se hiere y nunca vuelve a luchar internamente. Pero eso no es realista. Sanar no es volverte una persona sin emociones. Sanar es volverte consciente. Estar consciente de todo lo que sucede a tu alrededor. Es darte cuenta de que no toda discusión merece tu energía. No todo malentendido merece un párrafo explicativo. No toda relación merece acceso ilimitado a ti. Y honestamente, esa realización cambia todo. Porque una vez dejas de abandonarte para mantener cómodos a los demás, algunas relaciones naturalmente empiezan a cambiar. Y sí, van a cambiar. Y eso puede sentirse solitario al principio. Muy solitario. Especialmente cuando estás acostumbrada a ser la persona que siempre da emocionalmente más que todos los demás. Mucha gente no entiende lo incómoda que puede sentirse la sanación al principio porque tu sistema nervioso estaba tan acostumbrado al caos, al sobrepensar, al arreglar y al demostrar, al perseguir y al explicar que la paz hasta se siente extraña. Ese silencio, el silencio se siente extraño. Los límites se sienten extraños. Decir no sin culpa se siente extraño. Incluso descansar puede sentirse extraño cuando llevas años sobreviviendo emocionalmente en vez de realmente vivir. Y honestamente, esa realización es parte de la razón por la que me apasiona tanto crear espacios como The House of Spice. Porque creo que muchísimas mujeres están emocionalmente agotadas de tener que aparentar fortaleza, aparentar estar bien, aparentar sanación, mientras internamente carga muchísimo peso emocional. Y a veces las personas no necesitan otro lugar donde actuar. Necesitan espacios donde puedan respirar, donde puedan reírse, existir suavemente, sentirse segura, sentirse entendida sin tener que explicar cada parte de misma. Yo creo que eso es algo que muchísimas personas están buscando ahora mismo. No estamos buscando perfección, no es por la apariencia, no es pretender, no estamos fingiendo nada. Simplemente seguridad emocional. Y la verdad es que una vez experimentas seguridad emocional, ya sea a través de amistades, comunidad, sanación, autoconocimiento o simplemente conectándote más contigo misma, empiezas a darte cuenta de cuántos ambientes antes te drenaban. Empiezas a notar cuánta energía gastabas manejando las emociones de otras personas. Empiezas a darte cuenta de cuánto tiempo viviste intentando no decepcionar a nadie y eventualmente dejas de querer vivir así. ¿Quién quiere vivir así? Eso no significa que dejas de amar a las personas. Eso significa tampoco que te vuelves egoísta. Eso no significa que dejas de preocuparte. Simplemente significa que finalmente empezaste a incluirte dentro del cuidado que le das a todo el mundo. Y honestamente, eso cambia a las personas, especialmente a las personas que solamente estaban cómodas con la versión de ti que tolerabas todo. Porque crecer cambia dinámica. Siempre las va a cambiar. Algunas personas crecerán contigo. Algunas te malinterpretarán. Algunas se tomarán tus límites bien personales. Algunas dirán que cambiaste simplemente porque ya no tienen acceso ilimitado a ti. A la gente le encanta eso. Pero eso no significa que tu sanación esté mal. Solo significa que tu crecimiento rompió patrones familiares. Y creo que eso es importante recordarlo porque muchísima gente siente culpa después de crecer emocionalmente. Se sienten culpables por decir que no. Culpables por alejarse, culpables por proteger su paz, culpables por ya no estar emocionalmente disponibles 24-7. Pero proteger tu paz no es crueldad. Tener límites no es crueldad. Querer relaciones emocionalmente saludables no es pedir demasiado. Y quizás esa es una de las lecciones más importantes que te enseña la sanación. Que puedes amar profundamente a las personas y aún así reconocer cuándo ciertas dinámicas no son saludables para ti. Puedes preocuparte por alguien y aún así dejar de abandonarte a ti misma. Puedes ser compasiva sin destruirte emocionalmente en el proceso. Y honestamente creo que muchos de nosotros estamos aprendiendo eso por primera vez en la vida. La verdad es que sanar no siempre hace tu vida más ruidosa. A veces la hace más silenciosa, más intencional, más observadora, más selectiva con tu energía, más protectora de tu paz y de tu entorno. Y quizás eso no es algo malo. Porque quizás no te volviste más difícil de amar, quizás simplemente te volviste más difícil de manipular. Si este episodio resonó contigo, compártelo con alguien que haya estado luchando con la culpa después de crecer emocionalmente. Y si alguna vez te han dicho cambiaste, ya no eres la misma. Después de finalmente escogerte a ti misma, quiero que recuerdes algo. Quizás cambiar fue la decisión más saludable que pudiste tomar. Gracias por estar aquí. Gracias por escuchar y gracias por crecer conmigo através de cada version de este camino. Los veo in the proximal episodio de Iron Spice the podcast. Los quiero muchísimo. And remember, we're unfiltered, unapologetic, and unstoppable. That's that.