I am Spice: The Podcast

Cuando las Personas Solo Conocen la Versión Antigua de Ti / Episodio 56

Spice Season 2 Episode 56

Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.

0:00 | 12:58

Send us Fan Mail

¿Alguna vez alguien te ha dicho…

“Has cambiado.”

Para muchos de nosotros, esas palabras antes sonaban como una crítica.

Pero… ¿y si en realidad son la prueba de que tu proceso de sanación está dando frutos?

En este episodio hablamos sobre por qué el crecimiento incomoda a algunas personas, cómo sanar cambia tus estándares y por qué no le debes a nadie la versión de ti que solo estaba sobreviviendo.

En esta conversación hablamos sobre:

• Por qué las personas solo notan tu cambio cuando deja de beneficiarlas.

• La diferencia entre la costumbre y el amor verdadero.

• Cómo sanar transforma tus límites.

• Por qué el amor propio muchas veces es confundido con arrogancia.

• Cómo honrar a la persona que fuiste sin quedarte viviendo en el pasado.

• Y cómo permitir que los demás recuerden la versión antigua de ti mientras tú sigues convirtiéndote en quien realmente eres.

Este episodio también marca un logro muy importante para mí, porque es el primero que grabo desde mi estudio de podcast completamente terminado. Gracias por acompañarme en este sueño y por crecer conmigo en cada paso del camino.

Si este episodio resonó contigo, sígueme en tu plataforma favorita, deja una calificación o una reseña y compártelo con alguien que necesite escuchar este recordatorio hoy.

No le debes a nadie la versión antigua de ti.

Te debes a ti misma la libertad de convertirte en la persona que siempre estuviste destinada a ser.

I Am Spice — El Podcast

Sin Filtros • Sin Disculpas • Imparable



SPEAKER_00

Alguna vez alguien te ha mirado y te ha dicho y ni siquiera lo dicen como un cumplido. A veces lo dicen con decepción, con frustración, como si te estuvieran esperando que sabes que regresara a la versión de ti que conocían antes. Durante mucho tiempo, escuchar estas palabras me hacía dudar de misma y me preguntaba: ¿Será que me estoy volviendo egoísta? ¿Será que estoy demasiado fría? ¿Será que estoy perdiendo a la persona que yo era? Esas preguntas vivieron en mi cabeza por mucho tiempo. Pero hoy escucho esas mismas palabras de una forma completamente diferente. Porque yo espero haber cambiado. Espero no ser la misma mujer que era hace cinco años. Ni siquiera hace un año atrás. Porque si sanar no te cambia, entonces, ¿para qué hiciste todo ese trabajo? Hola, mi gente, y bienvenidos una vez más a I Am Spice the Podcast. El espacio donde tenemos conversaciones reales sobre sanación, crecimiento, relaciones, confianza y sobre convertirnos en la persona que siempre estuvimos destinadas a ser. Yo soy Spice y si este episodio conecta contigo, te agradecería muchísimo que lo compartieras con alguien que también necesita escucharlo. No olvides seguir el podcast y si la plataforma donde me escuchas lo permite, déjame una reseña o una calificación. Eso ayuda muchísimo a que estas conversaciones lleguen a más personas. Pero antes de entrar al tema de hoy, quiero tomarme un momento para celebrar algo con ustedes. Si llevan tiempo acompañándome, entonces han visto este sueño crecer desde el principio. Me han escuchado grabar con diferentes micrófonos, luchar con el eco, aprender equipos de audio que no tenía ni la minor idea de cómo funcionaban. And construir este pequeño estudio poco a poco, pieza por pieza. Hoy es un día bien especial para porque este es el primer episodio que estoy grabando con todo mi equipo funcionando. Me falta más, pero exactamente como me lo había imaginado, más o menos. Llegar hasta aquí fue todo como que un freaking proceso. Había cables, hay cables por todos lados, configuraciones que no entendía, cosas que no funcionaban a la primera, ni a la segunda, ni a la decima. Hubo momentos en los que me frustré muchísimo. Pero cada reto me enseñó algo, cada pequeño avance me recordó que por más que por lo que yo empecé este podcast y lo que he llegado a evolucionarlo, y voy a seguir mejorando, y si Dios quiere, cada episodio va a sonar un poquito mejor que el anterior. Hace tiempo me hice una promesa que no iba a esperar a que todo estuviese perfecto para empezar a crear. Y prefiero que ustedes crezcan conmigo a desaparecer mientras persigo una perfección que probablemente nunca llegue. Así que si hoy sienten que este episodio suena un poquito diferente, es porque están escuchando otro paso más de este sueño haciéndose realidad. Y muchas gracias por estar aquí. Y honestamente, no se me ocurre un mejor episodio para celebrar ese momento que uno que habla precisamente de convertirnos en una nueva versión de nosotros mismos. Así que gracias por estar aquí, gracias por crecer conmigo. Y ahora sí, vamos a hablar de algo que casi todos experimentamos cuando empezamos a crecer. Usualmente la gente no se da cuenta de que estás cambiando hasta que ese cambio empieza a afectarles a ellos. ¿Has notado eso? Nadie se queja mientras estás trabajando en ti, en silencio. Nadie dice nada mientras estás leyendo libros, yendo a terapia, poniéndote metas o pasando noches enteras cuestionándote la vida y tratando de convertirte en una mejor versión de ti. Mientras todo ese trabajo ocurre por dentro, casi nadie lo nota. La reacción normalmente llega después, llega the primeras no, que pones un limite, la primera vez que dejas de perseguir a alguien, la primera vez que dejas de explicar para que todo el mundo entienda. The primer en vez de tratar de demostrar que tienes la razón. Not because you has convertido in otra persona, sino porque no pueden beneficiarse de la versión de ti que siempre estaba disponible para todo el mundo. Confundimos usualmente los seres humanos la costumbre con el amor. Una de las lecciones más difíciles que he aprendido es que muchas veces la gente no está apegada a nosotros, está apegada a la versión de nosotros que conocieron, esa versión que nunca tenía límites, que contestaba todas las llamadas, que pedía perdón, aunque no hubiera hecho nada malo, y que aceptaba mucho menos de lo que merecía porque todavía no creía que merecía más. Cuando esa versión desaparece, hay personas que se sienten bien incómodas. No porque ahora seas una persona difícil, sino porque dejaste de estar disponible para seguir aceptando los comportamientos que antes tolerabas. And a veces cuando alguien te dice has cambiado, realmente lo que quiere decir es que no eres la persona que hacía mi vida más fácil. Y entonces, sanar también cambia tus estándares. Sanar no se trata solamente de sentirse más feliz. Sanar también cambia lo que permites, lo que aceptas, lo que persigues y también aquello de lo que finalmente decides alejarte sin darte cuenta. Empiezas a ver la vida desde un lugar completamente diferente. Las conversaciones que antes rogabas tener, ya no las necesitas, ya no te hacen falta. La avalización que pasabas años buscando en otras personas, empiezas a aprender a dártela misma. Y los lugares donde antes te quedabas por miedo a estar sola, ahora los reconoces como lugares que hace tiempo dejaste de habitar emocionalmente. Habrá personas que llamarán a eso a arrogancia. Dirán que ahora eres fría, distante, o que te crees que más que los demás, orgullosa, no sé. Pero hay una diferencia enorme entre sentirse superior a alguien y finalmente entender que mereces amor, respeto y tranquilidad. Y no le llamo arrogancia, yo le llamo amor propio. Tienes permiso, tienes permiso para dejar atrás versiones viejas de ti. Creo que una de las partes más difíciles de sanar es que en cierto modo tienes que despedirte de la persona que has conocido toda tu vida. Esa es a ti misma. A veces sentimos culpa porque recordamos quienes fuimos, recordamos a las personas que amamos, los errores que cometimos, los sueños que dejamos a lado. Y todas esas veces que nos abandonamos a nosotros mismos solamente para mantener felices a los demás, a todo el mundo, menos a nosotros mismos. Casi sentimos la obligación de seguir siendo esa persona porque nos resulta familiar. Porque aunque esa versión no fuera feliz, al menos sabíamos quién era. Pero crecer nos pide algo diferente. Nos pide soltar identidades que ya no nos quedan. No porque esa versión de ti haya sido mala. No lo fue. Gracias a ella llegaste hasta aquí. Ella sobrevivió lo que tenía que sobrevivir para que hoy pudieras estar donde estás. Honra esa versión. Amala. Agradecele. Pero no pases el resto de tu vida intentando convertirte nuevamente en alguien que ya superaste. Porque sobrevivir nunca fue el destino final. En algún momento, sobrevivir tiene que convertirse en vivir. Entonces también deja que la gente te recuerde como quiera. Esta ha sido una de las realizaciones más liberadoras de toda mi vida. no puedes controlar la versión de ti que vive en la memoria de otra persona. Cada persona que ha pasado por tu vida conoce una versión diferente de ti, dependiendo del momento en que ambos están viviendo. Algunos siempre te recordarán como alguien callada. Otros te recordarán por ser fuerte, por hablar sin miedo o por no dejarte jeringar de nadie. Algunos siempre te verán como la persona que estabas rota. Otros solamente conocerán a la versión que ella sanó. Ninguna de esas versiones define quién eres hoy. La única persona que se despierta todos los días para vivir tu vida eres tú. Así que deja de gastar tanta energía tratando de convencer a todo el mundo de que has cambiado. La gente que quiere verlo lo va a ver. Y la que no quiera verlo, probablemente nunca lo verá. De cualquier manera, sigue creciendo. Sigue convirtiéndote en la persona que quieres ser. Porque al final, tu vida siempre hablará mucho más fuerte que cualquier explicación que puedas dar. Así que no pares de crecer, no pares de ser tú. La próxima vez que alguien te diga has cambiado, no te pongas a la defensiva inmediatamente. Haz una pausa. Respira y pregúntate: ¿de verdad quisiera volver a ser la versión de que aceptaba menos de lo que merecía? Vivía con más miedo, dudaba constantemente de misma y hasta se disculpaba por ocupar espacio. Si tu respuesta es no, entonces sonríe. Porque eso significa que tu sanación se está notando. Se están notando tus límites, se están notando tu amor propio. Y eso es algo de lo que debes sentirte muy orgullosa. Así que muchísimas gracias por acompañarme un episodio más de I Am Spice the Podcast. Si esta conversación resonó contigo, compártela con alguien que tal vez todavía está tratando de soltar una versión vieja de mismo. No olvides seguir el podcast para que no te pierdas los próximos episodios. Y si la plataforma donde escuchas lo permite, déjame una reseña o una calificación, créeme, hace una diferencia enorme y ayuda a que estas conversaciones lleguen a muchas más personas. Así que, mi gente, hasta la próxima. Y recuerda siempre esto: no le debes a nadie la versión antigua de ti. Te debes a ti misma la libertad de convertirte en la persona que siempre estuviste destinada a ser. Esto fue I Am Spice the Podcast. Y como siempre, mantente sin filtro, sin disculpas e imparable. Lo quiero muchísimo. We're unfiltered, unapologetic, and unstoppable. That's that.