Vaqueton Con Conciencia: Filosofia Vanquetera
Si hay mucho porque vivir, entonces hay mucho de que escribir. La Poesía es el respiro al alma, el alivio al corazón y el desahogo de la mente.
Vaqueton Con Conciencia: Filosofia Vanquetera
Episodio 52 – La Sala de Espera
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Todos hemos estado ahí tomamos una decisión acelerada por un coraje, soltamos un comentario que no debíamos, o simplemente explotamos con quien menos se lo merece. El enojo es válido. Lo que importa es hacia dónde te lleva y a quién le cae encima.
En este episodio hablamos de aprender a sentarte en la sala de espera: ese espacio entre la emoción y la reacción donde no levantas la voz, no agarras el teléfono, no buscas distracciones solo tú y tu crecimiento. Porque hacerte responsable de cómo manejas lo que sientes no es debilidad, es el entrenamiento más difícil y el que más resultados da.
Cuenta hasta 10, busca tu escapatoria favorita y deja que el remolino pase antes de soltar el chingaso al palo verde🤙
Te estás controlando. lo estás contemplando. Sabes muy bien que las consecuencias serán inmediatas. Un respiro acelerado le apaga la mente y encabronado sueltas ese chingazo al palo verde que estaba al lado de ti. El dolor se siente en chinga, pero no duele tanto como la risa burlona de tu hermano. Y así es. Muchas veces cargamos emociones que no sabemos cómo manejarlas, pensamientos que no sabemos expresar, y muchas veces terminamos actuando rápido y de forma irracional. Pero hoy, Hoy te traemos la bolsa de hielo para los nudillos, te quitamos el celular para que no sigas viendo los mensajes que te enojan y le intentamos dar calma al remolino que tienes en la mente. Se titula... La sala de espera. El enojo es la antesala a la ira. El egoísmo la antesala a la crueldad. Y el merecimiento la antesala a la pereza. Y la consecuencia, terminar amargado con la vida, sujeto a la inacción, porque nunca fue nuestra culpa, sino la de alguien más. Ese veneno que tomamos de forma voluntaria con los ojos medio vendados para ver si alguien nos detiene, enojarnos si no lo hacen y luego hacernos las víctimas cuando no cuando nos detengan haciendo de la expectativa la puerta a la decepción grandes sueños que acaban por tristes contradicciones mucho verbo poca acción mucha velocidad pero sin rumbo derrumbados por las derrotas silenciosas las derrotas morales Buenos días, buenas tardes, buenas noches. Bienvenidos al episodio número 52 de Baquetón con Conciencia, Filosofía y Banquetera. Todos hemos estado ahí. Tomamos una decisión estúpida y acelerada por algún enojo o por algún impulso del TDA. O simplemente, tenemos un pensamiento tan incómodo que cualquiera acelerar es una buena distracción. Muchas veces puede ser una tonta inocente. Otras veces, alguna herida no intencionada. Y toda emoción es válida y muchas veces se justifica. Pero tienes que medir cómo manejas la emoción y mirar hacia dónde te lleva. Porque no va a ser justo que en un desaire tuyo y en un desquite sofoques a quienes están a tu alrededor y buscan apoyarte. Sé que está muy cabrón cargar con las emociones que no quieres, incluso las que sientes que no deberías de sentir, pero es parte de la vida. Es lo que te forja o te chinga. Y literal, como aquella vez que de un coraje saliendo de la escuela le pegué ese palo verde, de forma muy literal y metafórica, si no controlamos ciertos patrones o desquites, podemos hacernos mucho más daño de los que ya se han causado. Y no siempre son golpes. Hay veces son insultos, comentarios hirientes, con los que queremos expresar el dolor o el enojo, pero no miramos hacia quienes se lo lanzamos. Culpamos a todo mundo y a todos en él por algún tropezón, por lo lento que va el proceso, o no más porque sí, porque muchas veces no podemos y no queremos hacernos responsables porque hacerse responsable duele. Y no quiero sonar como típico coach, pero enfrenta ese dolor y esa responsabilidad te dará un valor y sentirás un cierto orgullo. No uno nacido del ego, pero sí uno de haber cumplido el deber, el deber de buscar la mejora. el ser más cuidadoso y responsable se convertirá en esa voz que te frena a decir alguna estupidez y de soltar esos golpes y evitarás quemar puentes con aquellos seres que te aprecian el hacerte responsable y esperar que pase el coraje que la negatividad y la tristeza fluyan hacia afuera te dará un punto de vista más maduro y con mucha más paz aprenderás a sentarte en la sala de espera sin levantar la voz sin levantar el teléfono sin distracciones ni escapatorias solo tú y tu crecimiento y ese puede venir de la mano de algún nuevo proyecto algún deporte nuevo que quieras practicar de algún escape como la escritura o la música todo aquello que te pueda ayudar a canalizar todo eso que llevas dentro y una vez que esté afuera tú lo puedas ver con un punto distinto y poder reflexionar con más calma y desde el exterior vuelve del hobby una rutina un conductor y verás como solo te irás entrenando y la paciencia te ayudará a manejar lo que antes te aceleraba y hasta aquí el episodio de ahora los invito a comentar a cuál es su escapatoria favorita y te invito a compartir este episodio con algún amigo que le ayudaría a empezar a manejar su intensidad muchas gracias por escuchar recuerden contar hasta 10 busca busquen maneras positivas de sacar y manejar los impulsos y pásenlo bonito.